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La era Trump

Trump amenaza con represalias financieras a los países que voten en la ONU contra su decisión sobre Jerusalén

  • "El presidente estará viendo esta votación atentamente", asegura su embajadora
  • "Déjenles votar contra nosotros. Ahorraremos mucho", ha deslizado el propio Trump
  • La Asamblea General se pronunciará este jueves sobre el traslado de su embajada
  • EE.UU. ya tuvo que vetar una resolución de condena en el Consejo de Seguridad

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la última reunión de su gabinete
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la última reunión de su gabinete.

Estados Unidos ha deslizado este miércoles una severa advertencia contra los países que pretendan apoyar en la Asamblea General de Naciones Unidas una resolución que condena su decisión de trasladar a Jerusalén su embajada en Israel, al avisar de que el propio presidente estadounidense, Donald Trump, seguirá la votación y tomará nota de quienes la respaldan.

"El presidente estará viendo esta votación atentamente y me ha pedido que le informe sobre aquellos países que voten contra nosotros", señala la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley, en un mensaje remitido a otras misiones de la organización que se ha filtrado este miércoles.

Vamos a observar esos votos. Déjenles votar contra nosotros. Ahorraremos mucho. No nos importa

Posteriormente, el propio Trump ha dejado caer, durante una reunión con su gabinete, que podría eliminar ayudas financieras a quienes voten contra Washington: "Todas estas naciones que toman nuestro dinero y después votan contra nosotros en el Consejo de Seguridad o la Asamblea, cogen cientos de millones de dólares, miles de millones de dólares y votan contra nosotros. Bien, vamos a observar esos votos. Déjenles votar contra nosotros. Ahorraremos mucho. No nos importa".

La misiva de la embajadora Haley y las presiones de Trump intentan reducir el abrumador apoyo que se prevé obtenga la propuesta, que pide a Washington que dé marcha atrás en su decisión de llevar la embajada de Tel Aviv a Jerusalén. El texto, que ha sido presentado por Palestina en su condición de Estado observador, reitera la doctrina de Naciones Unidas respecto a la soberanía de Jerusalén Este, que considera la ocupación israelí contraria al derecho internacional.

Trump anuncia que EE.UU. reconoce a Jerusalén como capital de Israel

Veto en el Consejo de Seguridad

De hecho, esa resolución que votará la Asamblea General, donde se sientan los 193 países miembros de Naciones Unidas, es muy similar a la que Washington se vio obligado a vetar el pasado lunes en el Consejo de Seguridad, en un gesto que evidenció su aislamiento en esta cuestión.

Así, Estados Unidos se quedó solo en defensa del traslado de su embajada frente a los otros 14 países miembros del Consejo que votaron a favor, entre los que se incluían algunos de sus aliados más cercanos, como Reino Unido, Japón y Francia.

Durante el debate de esa iniciativa, presentada por Egipto, Haley arremetió contra la propuesta, calificando de "insulto" y de "acusación indignante" que el texto responsabilizara a Estados Unidos de perjudicar las perspectivas de paz en Oriente Medio. "No se olvidará. Ningún país va a decir a EE.UU. dónde podemos poner nuestra embajada", avisó.

Sin embargo, la decisión estadounidense va más allá del mero emplazamiento de su legación diplomática, ya que significa reconocer la soberanía de Israel sobre toda la ciudad, lo que dificulta los intentos de avanzar en una solución dialogada del conflicto entre israelíes y palestinos basada en la existencia de dos Estados, como propugna la ONU.

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Presiones

Estados Unidos defiende, sin embargo, que el reconocimiento de Jerusalén como capital israelí y el traslado de su embajada a la ciudad no es más que reconocer una realidad, por lo que Haley ha insistido a través de Twitter en que va a "anotar los nombres" de quienes voten en contra de su decisión.

"En la ONU siempre se nos pide que hagamos más y demos más. Así que cuando tomamos una decisión, siguiendo la voluntad del pueblo estadounidense, sobre dónde situar nuestra embajada, no esperamos que aquellos a los que hemos ayudado nos ataquen", ha lamentado.

No es así como funciona esto, votamos en base a principios

Las veladas amenazas estadounidenses han sorprendido a muchos de los diplomáticos que trabajan en Naciones Unidas: "No es así como funciona esto, votamos en base a principios", comentaba a AFP un embajador asiático, que pedía el anonimato. En el caso de la resolución del jueves, aunque ningún Estado tiene poder de veto en la Asamblea General, sus resoluciones no tienen carácter vinculante, como ocurre con las adoptadas en el Consejo de Seguridad.

"No se puede votar A durante años y de pronto votar B", señalaba, a su vez, un embajador latinoamericano. Un tercer representante diplomático, en este caso europeo, estima que, con sus presiones, "Estados Unidos puede lograr una decena de abstenciones de países que podrían optar por no asistir a la votación".