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Ofensiva yihadista en irak

Ahmed Rashid: "La declaración del califato inspirará a muchos jóvenes a luchar con el EIIL"

  • Entrevista con el periodista y escritor paquistaní
  • "En Irak se dan todos los ingredientes para un Estado fallido"
  • "Irán y Arabia Saudí deben sentarse juntos", asegura

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Ahmed Rashid, periodista y escritor paquistaní, durante la entrevista en Madrid
Ahmed Rashid, periodista y escritor paquistaní, durante la entrevista en Madrid

"Me temo que la decisión de declarar el califato va a inspirar a muchos jóvenes musulmanes para luchar junto al EIIL", asegura, en una entrevista con RTVE.es, el periodista y escritor Ahmed Rashid.

Rashid (Rawalpindi, Pakistán, 1948) es probablemente el autor más leído del mundo en lo concerniente a Pakistán y al conflicto de Afganistán, y la referencia para conocer el fenómeno de los talibanes. Sin embargo, en estos días, en los que se encuentra en España, es la crisis en Irak y la ofensiva del Ejército Islámico de Irak y el Levante (EIIL) lo que reclama su atención. El grupo yihadista, que lidera una ofensiva contra el Gobierno de Bagdad, ha reclamado para sí el califato (es decir, el liderazgo de todos los musulmanes) y ha declarado califa a su líder, Abu Bakr al Bagdadi.

Rashid cree que las dos potencias del mundo musulmán, Irán y Arabia Saudí, deben sentarse a negociar para evitar que la ofensiva del EIIL degenere en una guerra sectaria a gran escala entre chiíes y suníes.

"En Irak se dan todos los ingredientes para un Estado fallido"

Pregunta: El EIIL controla amplias zonas de Irak y ha declarado el califato, reclamando para sí el liderazgo de la yihad mundial. ¿Cree Ud. que este grupo se hará fuerte y mantendrá el territorio que ha conquistado?

Respuesta: En Irak tenemos un Ejército muy desmoralizado y un liderazgo político malo y débil, que no incluye a los suníes. Se dan todos los ingredientes para un estado fallido. Y en Siria tenemos una guerra civil desde hace tres años.

El EIIL se beneficia porque usa ambos países, como los talibanes usan Pakistán y Afganistán: ahora luchan en Irak mientras encuentran refugio en Siria, y viceversa, mientras que los ejércitos nacionales de la región y los estadounidenses tienen que respetar las fronteras nacionales.

El EIIL tiene muchas ventajas ahora, desafortunadamente. Me temo que esta decisión de declarar el califato va a inspirar a más jóvenes musulmanes, en Europa y otros lugares, a luchar con ellos. Actuará como un gran mecanismo de inspiración para jóvenes musulmanes en muchos países.

Puede que el Ejército iraquí sea capaz de defender Bagdad y contener al EIIL en el norte, pero no pueden acabar con ellos, como ocurre con los talibanes en Afganistán. Y recuerde que estos grupos han estado luchando con fuerzas poco numerosas: el EIIL no tiene más de 10.000 miembros, mientras que el Ejército iraquí tiene 500.000 soldados; en Afganistán, los talibanes nunca han tenido más de 25.000 soldados, frente a 150.000 estadounidenses durante la fase de refuerzo de tropas, y 300.000 afganos. Hablamos de fuerzas pequeñas que han sido muy eficaces contra ejércitos nacionales.

P.: ¿Porque tienen motivación?

R.: Porque están motivados, son feroces, están bien entrenados, tienen muy buen mando y buenas tácticas.

P.: ¿Puede esta crisis sectaria extenderse fuera?

R.: Ya hay una guerra sectaria entre chiíes y suníes, en Afganistán, Pakistán, Líbano, Baréin... Si el EIIL atacara las ciudades santas [las ciudades santas chiíes de Kerbala y Nayaf, en el sur de Irak] y destruyera sus santuarios, eso provocaría una reacción violenta de los chiíes, en todo el mundo, y por supuesto los sunìes responderían, empezarían a matarse entre ellos en todos lados.

P.: Grupos como el EIIL y otros se consideran takfiris, creen tener la autoridad para declarar como apóstatas a otros musulmanes. ¿Estamos ante una nueva generación de yihadistas o podemos decir que aún forman parte de Al Qaeda?

R.: Los grupos takfiris comenzaron con Al Qaeda en los 80, durante la guerra contra los soviéticos en Afganistán. No es ninguna novedad, pero el EIIL lo ha adoptado de nuevo y cuando todos los estados de la región (Siria, Irak, Afganistán, Pakistan) son más débiles de lo que eran en los 80 y 90, en economía, en seguridad, en todo. Son más fáciles de conquistar, como se ha visto en Irak.

Otra cosa es que hay una nueva, una segunda generación u oleada de yihadistas, que no tienen nada que ver con el 11-S ni con Al Qaeda. No comparten la misma historia de extremismo que Al Qaeda u Osama Bin Laden, solo fueron inspirados por esa guerra, como el EIIL. Gente joven de Europa, de Oriente Medio, y esto es un gran empuje para el EIIL.

Al mismo tiempo, no creo que el EIIL esté interesado en golpear Europa o Estados Unidos. La idea de la yihad tal y como la practicaba Bin Laden no creo que sea parte de su agenda. Ellos quieren controlar Oriente Medio. Sus objetivos son limitados. Les interesa tener a estos combatientes extranjeros, pero no creo que luego vayan a enviarles de nuevo a poner una bomba en el metro de Atocha, por ejemplo, no creo que les digan eso. Solo que tener combatientes extranjeros da prestigio, atrae dinero, reclutas y gente joven a la que es fácil lavar el cerebro. No hay indicación de que el EIIL vaya a atacar países occidentales. Quieren poder, quieren el califato.

P.: ¿En todo Oriente Medio?

R.: Bueno, no creo que lleguen a los estados del Golfo. Desde luego en Jordania, y otro de sus objetivos es Israel.

"Irán y Arabia Saudí deben sentarse juntos"

P.: Ud. ha señalado en sus artículos que la solución a la actual crisis iraquí debe incluir a todo el mundo musulmán

R.: Iranies y saudíes tienen que sentarse juntos. Los saudíes tienen que renunciar a su anti-chiísmo sistemático, e Irán tiene que apoyar la idea de que el gobierno de Nuri al Maliki [el primer ministro iraquí] incluya a los suníes. Es muy difícil. Estamos pidiendo un giro total en las políticas que han mantenido durante los últimos 30 o 40 años. Pero si no lo hacen ahora están acabados. ¿Cómo pueden Arabia Saudí o Irán continuar seguros con alguien como el EIIL sentado en su frontera occidental? Es demasiado peligroso.

P.: Parece que EEUU no está interesado en involucrarse. Washington no ha permitido la venta de aviones F-16 hasta que ha visto que Bagdad compraba cazas rusos.

R.: [El presidente de EE.UU., Barack] Obama es muy renuente, el Congreso está muy dividido, no hay un liderazgo en la política exterior. La principal preocupación es cómo afectará la política exterior a la política doméstica. Ahora mismo no se puede construir ningún consenso sobre política exterior, es una tragedia. A no ser que alguna catástrofe arrastre a EE.UU., lo que no creo que ocurra ahora, porque el EIIL lo evitará. Una de las críticas que se le hacían a Bin Laden por el 11-S fue que, atacando a EE.UU., les invitó a atacar Afganistán. Así que el EIIL lo evitará. Son mejores políticos que Al Qaeda.

El "fracaso" de Pakistán

P.: En su último libro [Pakistán ante el abismo, Península, 2013] aseguraba que su país estaba al borde del caos, que si no había cambios profundos en la sociedad, en el Estado y en el Ejército, el país podía fracasar. ¿Ha cambiado de opinión?

R.: No, es peor. Si ve los atentados de los talibanes, el aumento de la violencia sectaria, los ataques a los aeropuertos de Karachi y Peshawar, la confrontación directa ahora entre el Ejército y los talibanes, el fracaso del Gobierno a la hora de actuar... Nawaz Sharif ha intentado hablar con los talibanes, lo que en mi opinión ha sido una política errónea. Se puede hablar, pero tras haber demostrado la fuerza del Estado. Ha sido otro fracaso.

Pakistán es un gran país, no va a caer como un país pequeño, de cinco millones de habitantes. A Afganistán le llevó casi veinte años, entre 1979 y 1996, para ser conquistado por los talibanes. Creo que en Pakistán el deterioro puede ser más rápido.

P.: Pero el Ejército está en plena ofensiva contra los talibanes paquistaníes en la región tribal de Waziristán del Norte, y asegura que van a llegar hasta el final. Este mismo lunes han anunciado una ofensiva terrestre después de días de bombardeos.

R.: Parecen estar preparando todo para la ofensiva, pero la cuestión es si atacarán a los grupos a los que hasta ahora han estado protegiendo. Como por ejemplo los Haqqani, o los grupos que luchan contra la India en Cachemira. Se necesita una declaración de tolerancia cero contra el terrorismo, de que no se tolerará a nadie que sea terrorista, extremista o mate a civiles. Y aún no tenemos esa política, la política sigue siendo 'apoyamos a estos, matamos a estos otros'...

P.: ¿Entonces no ha cambiado la estrategia del Ejército paquistaní?

R.: No tengo la respuesta, hay que verlo sobre el terreno. Hay que ver si protegen a algunos talibanes y atacan a otros, o si por el contrario se ponen de acuerdo en que todos los talibanes deben rendirse o morirán. Pero también sabemos que habrá un contrataque talibán, atacarán las ciudades con más bombas y con atentados suicidas. Y debemos estar preparados para eso. Hemos actuado muy tarde, debíamos haberlo hecho hace cuatro o cinco años. Ellos son más fuertes ahora, y el Estado es más débil.

Un gobierno débil en Afganistán

P.: Afganistán y Pakistán continúan acusándose mutuamente de dar refugio a sus respectivos enemigos. ¿Cuál es la posición de las autoridades paquistaníes respecto al país vecino?

R.: La situación es más complicada porque Afganistán juega ahora también un doble juego. Está dando refugio a los talibanes pakistaníes y su líder, el mulah Fazlullah, vive en Afganistán. Así que el juego que Pakistán ha estado jugando durante años, ahora lo juega Afganistán. No creo que ningún acuerdo pueda llegar mientras Hamid Karzai sea presidente, será necesario que cambie la presidencia.

A la vez, tiene que ser un acuerdo más general: deben discutir las disputas fronterizas; Pakistán debe ayudar a los afganos a llegar a un acuerdo de paz con sus talibanes... Se necesita un acuerdo amplio, no se trata de intercambiar talibanes.

P.: ¿Y ese acuerdo puede estar cerca?

R.: Puede que con un nuevo Gobierno y con el cambio de mentalidad de los militares en Pakistán, haya una posibilidad. Pero veremos.

P.: En lo referente a la presidencia afgana, uno de los candidatos a las elecciones [cuyo resultado se conocerá en julio], Abdulá Abdulá, ha denunciado fraude.

R.: Si pierde, Abdulá Abdulá no aceptará el resultado.

P.: Entonces, ¿tendremos de nuevo un Gobierno débil?

R.: Un Gobierno débil que no podrá tomar ninguna decisión. Y la tensión entre Afganistán y Pakistán continuará.

P.: Y en este contexto, ¿es aconsejable que las tropas de EE.UU. y la OTAN dejen Afganistán este año, tal y como está previsto?

R.: Se están yendo ya. Creo que es un gran error de Obama. No deberían haber comenzado a retirarse en periodo electoral, no al menos hasta que se dilucide qué ocurre en la presidencia. Los americanos han cometido muchos errores.

P.: ¿Qué puede ocurrir?

R.: No lo sé inmediatamente. Pero si se abandona Afganistán, en dos o tres años, los talibanes serán más fuertes. Por eso se necesita un gran acuerdo entre ambos países, pero será difícil.

El EIIL es una fuerza militar muy efectiva. Los talibanes no tanto. En Irak, el EIIL tiene el apoyo de los suníes, aunque sean una minoría en el país, pero los talibanes no tendrán el apoyo de los no pastunes, así que hay este problema étnico, muy importante, y esto retrasará cualquier intento de los talibanes por tomar el poder. Dentro de los talibanes hay gente que quiere la paz, que está harta de la guerra, pero no se van a rendir, quieren una negociación. La cuestión es que si no hay un presidente legítimo en Kabul, apoyado por la mayoría, ¿quién querrá negociar? Eso puede ser el caos político.