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Obama regula el uso de los drones y da pasos para el cierre de Guantánamo

  • Los ataques de aviones no tripulados los ordenará el Pentágono y no la CIA
  • Ordena la extradición de presos de Guantánamo y juicios militares en EE.UU.

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Obama regula el uso de los drones y da pasos para el cierre de Guantánamo

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha dado órdenes para regular los bombardeos con aviones no tripulados (drones) y ha dictado algunas medidas destinadas a cerrar la base de Guantánamo.

Obama ha dado su primer discurso tras dos semanas de polémicas internas, fundamentalmente las inspecciones fiscales a republicanos, el espionaje a periodistas por sus fuentes en materia de seguridad y el reconocimiento oficial de que al menos cuatro estadounidenses han muerto en los ataques de drones.

El presidente ha defendido el uso de estos aviones no tripulados contra grupos “terroristas” porque, a su juicio, han "salvado vidas", pero ha dictado nuevas normas para aumentar las garantías de estas ofensivas, que han causado la muerte de cientos de civiles.

No podemos recurrir a la fuerza en todas partes

En la Universidad Nacional de Defensa en Washington, Obama ha dicho que esos ataques son legales dentro de lo que la administración estadounidense considera “guerra contra el terror”. No obstante, ha añadido: “No podemos recurrir a la fuerza en todas partes donde haya ideologías radicales. Si no tenemos una estrategia que reduzca el extremismo en sus orígenes, una guerra eterna con drones, comandos o despliegues militares, estaría pedida de antemano y provocaría un gran cambio en Estados Unidos”.

Según la agencia Reuters, en un decreto que firmó este miércoles, el presidente ha puesto bajo control del Departamento de Defensa los ataques con drones, que hasta ahora solía liderar la CIA, la agencia especial de inteligencia. Según la política oficial, EE.UU. solo atacará con drones cuando hay una “amenaza inminente” contra intereses del país y cuando no pueda detener a los sospechosos.

Estas ejecuciones extrajudiciales se multiplican en países donde se refugian militantes de Al Qaeda o grupos afines, especialmente en Pakistán. Solo el año pasado murieron más de 250 personas en zonas del oeste de ese país vecinas con Afganistán y de muy difícil acceso. Aunque en principio cuentan con la complicidad de Islamabad, aliado de Washington, pero han elevado las tensiones entre los dos países.

Aunque los ataques tienen como objetivo a esos grupos, entre las víctimas figuran en ocasiones civiles, según grupos de defensa de los derechos humanos y organizaciones de ayuda con presencia en la región. En la anterior legislatura (2009-2012), EE.UU. realizó 300 ataques en los que murieron 290 civiles, entre ellos 64 niños, según la Oficina de Periodismo de Investigación (Bureau of Investigative Journalism).

Controvertidas medidas en Guantánamo

Por otra parte, Obama ha anunciado varias medidas encaminadas a cerrar la base de Guantánamo, una vieja promesa electoral incumplida. En primer lugar, ha anunciado que nombrará un nuevo encargado especial para el cierre de ese penal enclavado en Cuba, objeto de numerosas denuncias por torturas y donde algunos detenidos una década detenidos sin cargos judiciales.

Además, un centenar de presos comenzó una huelga de hambre hace tres meses como protesta por el trato que reciben los detenidos y en especial por el supuesto uso irreverente del Corán, el libro sagrado de los musulmanes.

Un total de 86 de los 166 reclusos que continúan encerrados han recibido el visto bueno para ser liberados, pero la oposición del Congreso o la falta de acuerdos bilaterales para su transferencia lo ha impedido. En ese sentido, ha ordenado el levantamiento de la moratoria que impedía transferir presos a Yemen. Organizaciones de derechos humanos creen que no se debe entregar a detenidos a países donde corren el riesgo de ser torturados o incluso condenados a muerte, como este caso.

Además, Obama ha dicho que “cuando sea apropiado” van a transferir a los sospechosos ante tribunales militares en EE.UU., una opción también rechazada por los defensores de los derechos humanos. "No hay ninguna justificación más allá de las políticas del Congreso para impedir el cierre de un centro que nunca debió haber sido abierto", ha zanjado Obama.

Finalmente, en materia de seguridad, el presidente ha dicho que se enfrenta a “una amenaza real de individuos radicalizados aquí, en Estados Unidos", recordando el atentado del pasado 15 de abril en la ciudad de Boston, presuntamente cometido por los hermanos Tsarnaev, de origen chechén y residentes legales en el país, uno de ellos fallecido durante una operación policial.

"Las amenazas a las instalaciones diplomáticas y las empresas en el extranjero. Extremistas de cosecha propia. Ese es el futuro del terrorismo", ha dicho recordando también el ataque contra el consulado estadounidense en Bengasi (Libia) del 11 de septiembre de 2012, cuya gestión ha sido también muy criticada.