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España logra 3.750 millones en bonos y obligaciones pero sube el interés más del 5%

  • El Tesoro ha logrado colocar el máximo previsto en la subasta
  • La prima de riesgo española está por debajo de los 380 puntos

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El Tesoro ha logrado colocar 3.750 millones de euros en bonos y obligaciones del Estado, su objetivo máximo de emisión, pero sube el interés por encima del 5%. La presión sobre la deuda se ha aflojado hasta situar la prima de riesgo española en 373 puntos básicos.

En concreto, los bonos a tres años se han colocado al 5,203%, el interés más alto para esta denominación desde el año 2000, en tanto que los de cinco años han salido al 5,56%, el mayor interés marginal desde 1997, y los bonos a cuatro años han tenido una rentabilidad del 5,28%.

El resultado puede considerarse satisfactorio dado que la demanda de los inversores de 10.200 millones casi ha triplicado la oferta, con un ratio de cobertura de 2,72.

En total, el Tesoro ha colocado 1.200 millones a tres años con una rentabilidad del 5,2%, 1.150 millones a cuatro años con un interés marginal del 5,28%, y 1.400 millones a cinco años con una rentabilidad del 5,5%.

La rentabilidad exigida se ha quedado por debajo del 6% que temían los analistas, ya que el Tesoro   español, tuvo que elevar  al máximo de los últimos 14 años, el 7%, el interés ofrecido para  colocar unos 3.500 millones de euros en obligaciones a diez años.

La última vez que el Tesoro emitió bonos a cinco años colocó 2.928,01 millones en este tipo de papel, aunque  tuvo que subir el tipo de interés desde el 4,518% hasta el 4,885%.

Tras alcanzar el jueves 17 de diciembre su cota más alta desde la creación del euro (499 puntos básicos), el diferencial entre el bono español a diez años y el alemán del mismo plazo ha bajado de los 380.

Se suaviza la presión

Distintos factores han suavizado la presión sobre la deuda española, entre ellos la aprobación de un tramo de ayuda a Grecia, la puesta en marcha del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), aunque con menos volumen del esperado, y la subida de los intereses que abona Alemania por su deuda a diez años.

Tras encontrarse en la última subasta de bonos a diez años con la indiferencia de los inversores, la rentabilidad del bono germano repuntaba desde el 1,8% hasta niveles superiores al 2,2%.

El Tesoro español todavía debe llevar a cabo tres pujas más este año. Así, el próximo 13 de diciembre celebrará una subasta de letras a 12 y 18 meses; el 15 de diciembre, de obligaciones, y el 20 de diciembre, de letras a 3 y 6 meses.

Un sobrecoste de 53,3 millones

El sindicato de Técnicos de Hacienda (Gestha) considera que esta última subasta ha supuesto un sobrecoste de 53,3 millones al año. Valoran la intervención del BCE como "muy positiva" y cifran el impacto de sus compras de deuda pública española en el mercado secundario en un ahorro anual de 4,4 millones.

Aún así, argumentan que habrá que pagar un coste más elevado por estos títulos, lo que demuestra que las compras del BCE son "menos eficaces" que si se permitiera a la entidad comprar directamente en las subastas. 

Hasta entonces, Gestha propone que se desincentive la compra de deuda a tipos mayores a los que el BCE fije como referencia, de manera que el tipo de descuento ofertado venga en función del precio adquirido en las últimas subastas en el mercado primario de deuda soberana.

De esta forma, si la entidad financiera adquiere deuda a un tipo alto en el mercado primario, el tipo al que podrá descontar esa deuda en el BCE será mas caro, y entonces su carry trade (margen de ganancia) será menor que en la actualidad. Así, los bancos sabrán que conseguir mejores tipos no les va a revertir en mayores beneficios a costa de una mayor carga de intereses para los ciudadanos de los países afectados.

Paralelamente, Gestha solicita que la CNMV prohíba las operaciones en corto y propone a las autoridades comunitarias la creación de una  agencia de calificación europea cuya actuación se rija por criterios de transparencia e imparcialidad.