La Corte Suprema de EE.UU. anula la mayor parte de los aranceles globales de Trump por ilegales
- La Corte considera que Trump usó una ley que está reservada para situaciones de emergencia
- El fallo supone un fuerte revés para la política económica internacional de Trump
La Corte Suprema de EE.UU. ha fallado que los aranceles impuestos por Donald Trump a otros países son ilegales según la legislación estadounidense, porque el presidente usó una ley reservada para una emergencia nacional para aumentar los aranceles a decenas de países.
La sentencia, propuesta por el juez conservador John Roberts, ha sido aprobada por 6 votos a 3 en contra. El fallo apoya la sentencia de una corte inferior ante la demanda de 12 Estados, la mayoría gobernados por demócratas.
Se anulan los aranceles que se impusieron el 2 de abril de 2025 durante el llamado del "Día de la Liberación". La Casa Blanca argumentó que la Ley de 1977 de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) facultaba al presidente para hacerlo. La Corte Suprema dictaminó que esa interpretación no era correcta y que, al aplicarla, el Ejecutivo estaba invadiendo las competencias del Congreso.
Así no afecta a los aranceles individuales que ha impuesto a países o productos específicos.
Uso inapropiado de una ley de emergencia nacional
La IEEPA autoriza al presidente a "regular la importación", pero el Supremo deja claro que eso no incluye crear impuestos. En este caso, los magistrados consideran que el impacto de los aranceles es tan grande que el presidente debía “señalar una autorización clara del Congreso”.
En abril, el mandatario estadounidense impuso aranceles recíprocos a decenas de países en todo el mundo, incluyendo a las mayores economías del planeta, a las que acusó de aplicar prácticas comerciales injustas hacia EE.UU.
El fallo anula los aranceles y devuelve al Congreso el control sobre la política comercial, aunque no menciona en ningún momento que se deba proceder a reembolsos automáticos a lo ya cobrado hasta ahora.
Por tanto, no queda claro si aquellos importadores que han pagado por los altos aranceles impuestos por la Administración podrán solicitar y recibir reembolsos. Trump ya avisó de que sería "prácticamente imposible" devolver las cantidades cobradas a los importadores. Estas ascienden a unos 240.000 millones de dólares desde la imposición de estas medidas en abril de 2025, según cifras de la Administración estadounidense.
14.28 min
Transcripción completa
Y para hablar de qué supone el veredicto del Supremo de Estados Unidos
y qué consecuencias trae, estamos en directo con Judith Arnal, investigadora
principal para la Economía del Real Instituto Elcano.
¿Qué tal? Buenas tardes.
Buenas tardes, muchas gracias por la invitación.
A usted por atendernos.
Esta decisión implica que
desde ya se eliminan los aranceles impuestos por Trump o la Casa Blanca
puede recurrir?
Vamos a ver, esta decisión yo creo que es muy positiva desde el punto de vista
del Estado de Derecho
Lo que demuestra es que sigue habiendo contrapesos institucionales en Estados
Unidos, pero yo no
creo que constituya una batalla en el plano económico.
Básicamente lo que hace la sentencia
de la corte suprema de eeuu es decir que esa ley de emergencia económica que
ha utilizado la Administración Trump para dictar aranceles no es la base
jurídica adecuada para
hacer esto. Pero, analizando el ordenamiento
jurídico estadounidense, vemos que hay
otra serie de leyes donde la Administración estadounidense sí podría
apoyarse
para dictar aranceles.
Por ejemplo, ella de manera en el corto plazo podría
apoyarse en la sección 122 del Trade Act de 1974,
para poder dictar aranceles en el nivel del 15% durante 150 días
sin necesidad de explicitar nada.
Durante esos 150 días, la Administración
estadounidense podría llevar a cabo distintas investigaciones para mantener
esos
aranceles pasados 150 días.
En particular, dentro de esta misma ley de 1974,
hay otra sección que permitiría que, sobre la base de una investigación del
representante
de comercio de Estados Unidos, se dictaran aranceles sin establecer el
límite
durante cuatro años y posteriormente se tendrían que revisar
Luego hay otra ley de 1962, el Trade Expansion Act, que sobre la base de la
seguridad nacional
también permitiría establecer aranceles sin límite ni en cuanto al tipo
arancelario ni en
cuanto a la duración.
Lo único es que esta base jurídica no es especialmente útil para…
establecer aranceles con carácter general, es decir, hay que demostrar
que hay un
riesgo a la seguridad nacional.
También habría luego una ley de 1930
que permitiría también dictar dictaminar aranceles en caso de que
hubiera prácticas discriminatorias para el
Comercio estadounidense, pero bueno, es una base jurídica desde luego ya muy
caduca y a la que realmente
seguramente la administración Trump no recurriría.
Claro, con todo esto que nos está
contando, esto por tanto bastaría con cambiar la base jurídica con alguna de
las alternativas que usted nos está contando para
que Trump pudiera seguir con los aranceles, con su política comercial
arancelaria?
Eso es. Es decir, la administración
estadounidense cuenta con otros resortes jurídicos para poder
seguir estableciendo aranceles.
Pues tendría que hacer uso, salvo esos 150 primeros días a los que me
he referido, pues tendría que haber investigaciones por parte del
Departamento de Comercio o del representante
de Estados Unidos para Comercio, pero sí que puede mantener
aranceles o incluso elevarlos según y cual sea la base jurídica.
Entonces, aunque esta sentencia
realmente constituye una victoria, como digo, desde el punto de vista del
Estado de Derecho, no nos aleja
de la incertidumbre económica.
De hecho, yo creo que aumenta la incertidumbre económica porque tampoco
queda claro..
qué hay que hacer con los aranceles recaudados, en qué plazo hay que
devolverlos, si hay que cobrar intereses o no…
Entonces, abre la puerta también a que haya muchos litigios por parte de
empresas que han tenido que
pagar aranceles y nos deja con la incertidumbre de qué es lo que va a
hacer ahora la administración
estadounidense. Claro, pero de entrada la decisión del
Supremo obliga a Washington a pagar decenas de miles de millones de dólares
en devoluciones por gravámenes ya cobrados de forma irregular.
Por tanto,
estas devoluciones, la pregunta aquí es cómo tendrían que hacerse, si hay que
reclamarlo, si será algo más automático
aunque finalmente si cambia la base jurídica, estos araceles seguirán y por
tanto todas estas
reclamaciones acabarán en nada.
¿Cuál es el procedimiento?
Esto desde luego abre muchísima incertidumbre, no está nada claro el
procedimiento, no está nada claro lo que va a suceder, pero yo como
economista, que
el procedimiento?
viendo en los mercados de deuda pública estadounidense es que hay bastante
estabilidad, hay ligeros
aumentos en la rentabilidad de los bonos a más largo plazo, pero realmente
hay mucha estabilidad
¿Cómo interpreto yo esto?
Pues yo interpreto que lo que están pensando los mercados financieros es
que la
Administración va a seguir teniendo ingresos procedentes de aranceles,
porque hay que tener en cuenta que hace unos
meses se aprobó lo que se llama la One Big Beautiful Bill, que es un programa
de expansión
fiscal muy fuerte, con unas reducciones de impuestos muy importantes y subidas
selectivas de gasto público,
que no se compensa totalmente con esos ingresos arancelarios adicionales,
solo parcialmente, pero si realmente los mercados financieros pensaran que
la Administración estadounidense no va
a seguir recaudando aranceles, lo normal es que ahora estuviera habiendo
muchos movimientos
en mercados financieros y elevaciones de estas rentabilidades de la deuda
pública estadounidense, y no lo estamos viendo
Hablaba usted de que va a la palo político sobre todo, lo económico,
veremos en función de
todas estas alternativas que ahora tiene encima de la mesa Trump y que
usted misma nos contaba, pero
de entrada claro, teniendo en cuenta la mayoría conservadora del Tribunal
Supremo que ha tomado esta decisión, el
presidente, sin ir más lejos, que ha sido impulsor de esta decisión, es
conservador, claro, ¿esto hasta qué
punto es un varapalo político para Trump?
Desde luego, yo estoy bastante satisfecha viendo que con independencia
del Corte ideológico,
que puedan tener los miembros de la Corte Suprema, seis contra tres han
considerado que esta no era
la base jurídica adecuada.
Entonces, lo que vemos es que en la Corte Suprema, y esperemos que en otras
instituciones estadounidenses, todavía se siguen tomando las decisiones con
arreglo a criterios
tecnocráticos. Y aquí lo que se ha dicho es que esta
base jurídica no es adecuada para dictar aranceles por
parte de la Administración estadounidense.
Ahora veremos lo que hace la Administración estadounidense porque,
como digo, hay otras alternativas
jurídicas, pero desde luego desde el punto de vista de calidad institucional
lo que sí que vemos es que se ha lanzado
un mensaje muy firme y yo creo que
positivo. Claro, de entrada tenemos este
veredicto del Tribunal Supremo que anula los aranceles de Donald Trump,
recordemos que en España estos aranceles
eran de media de en torno a un 15% para los productos.
¿Cómo puede afectar a los sectores
españoles si finalmente se confirma esta sentencia, este veredicto?
Bueno, pues como digo, tenemos que esperar y ver qué es lo que dice ahora
la administración estadounidense.
Yo lo que espero, la verdad, me extrañaría mucho otra cosa viniendo de
Donald
Trump, me extrañaría que dijera, bueno, pues acato como tal la sentencia y no
voy a buscar ninguna base
jurídica alternativa.
Creo que es algo que fiscalmente, presupuestariamente, la administración
estadounidense no se puede
permitir. Necesita esos ingresos arancelarios.
Entonces, para mí, mi escenario base es
bastante continuista.
Es decir, yo creo que se buscarán los mecanismos jurídicos para seguir
estableciendo aranceles
y para seguir contando con esos ingresos.
La cuestión es que al tener que cambiar de base jurídica se genera
mucha incertidumbre hasta que esto se concrete.
También se genera mucha incertidumbre con los aranceles
ya recaudados, es decir, porque se han recaudado bajo una base jurídica que se
ha declarado que no es la
adecuada y se han recaudado bajo esa base jurídica, no bajo otra que pueda
ser
factible entonces realmente creo que nos enfrentamos a un escenario en el
que probablemente sigamos
en una situación de aranceles más altos, pero además con incertidumbre de
qué va a pasar
cuál va a ser esa nueva base jurídica y qué va a suceder con lo ya recaudado.
Entonces realmente, aunque desde el punto de vista
institucional creo que es una victoria, desde el punto de vista económico creo
que nos enfrentamos a semanas
de mayor incertidumbre.
De entrada, lo que tenemos, los hechos son que el alto tribunal ha considerado
un uso
inapropiado en la ley reservada para una emergencia nacional para justificar
una guerra comercial, claro, conociendo a Donald Trump,
no sé si usted cree que este fallo puede marcar un precedente duradero
jurisprudencia
sobre el uso de poderes de emergencia en materia económica
entonces a futuro ya queda claro que esta ley de emergencia económica no es
una base jurídica adecuada para que la
administración dicte aranceles.
Esto ya queda clarísimo y entonces
a futuro nuevos aranceles que se puedan establecer van a tener que ser dictados
bajo bases jurídicas
distintas o se va a tener que recurrir a una autorización por parte del
Congreso.
Entonces esto desde luego
sí que yo creo que constituye una base sólida y que queda claro y además
la propia sentencia dice que en los más de 40 años de vigencia de esta ley de
emergencia económica ningún
administración había hecho uso de ella para dictar aranceles.
Entonces, esto no..
es factible y a futuro yo creo que esto desde luego sentará un criterio
¿Y esto marca solo un precedente sobre el uso de poderes de emergencia solo en
materia económica, no en otras materias?
Esto..
lanza un precedente en materia, creo que es muy
restringido lo que determina.
Lo que determina es que el poder ejecutivo no puede..
apoyarse en esta ley y en considerar que el desequilibrio comercial
es una emergencia económica para dictaminar aranceles como se ha hecho
Creo que de esta sentencia, que es bastante concreta, no se pronuncia
sobre bases jurídicas alternativas
tampoco, yo creo que la conclusión a la que se puede llegar es esta, es
básicamente la ley de emergencia
económica, no se puede utilizar para que la Administración estadounidense
apruebe
aranceles de manera masiva utilizando el desequilibrio comercial como
justificación de una emergencia económica
Hay que ver también cómo reacciona actores clave como la Unión Europea,
Trump anunció que aplicaría aranceles del 20% o China con
aranceles anunciados por Trump del 34% ante este cambio en el escenario legal
estadounidense. ¿Qué cree que deberían hacer o cómo
prevé que puedan actuar?
Bueno, de momento la reacción de la Unión Europea creo que ha sido la
correcta, ha sido de prudencia, ha sido decir que están estudiando
la sentencia. Quizás esto constituye una ventana de
oportunidad
para restablecer o entablar un diálogo con la Administración Trump para tratar
de convencerles de que los aranceles no son la vía adecuada, pero como digo,
para
Donald Trump los aranceles son parte de su seña identitaria política.
De hecho, ha llegado
a decir que arancel es su palabra favorita, que él es el hombre arancel,
entonces va a ser realmente muy
difícil convencerle de dar un paso atrás en esta dirección y ojalá me
equivoque, pero yo creo que van a buscar
bases jurídicas alternativas.
En el caso de China, el acuerdo al que se llegó fue básicamente una tregua
comercial por un año.
Entonces, yo entiendo que China además también actuará con
bastante prudencia y estará en una situación de esperar y ver.
Entonces yo creo que de
momento lo que hay que hacer es esperar, ver cómo reacciona la
administración estadounidense, quizás aproximase a la administración
estadounidense para trasladarles la idea de que los aranteles no son buenos
pero también tenemos que tener en cuenta que los últimos datos económicos
de Estados Unidos
son bastante positivos, es decir, la inflación en el mes de enero se situó
en el 2,4% frente al
2,7% en diciembre. En enero se crearon 130.000 empleos,
aunque es cierto que se
revisaron a la baja los datos de creación de empleos de diciembre y de
noviembre.
Entonces, realmente
teniendo en cuenta que los aranceles son una seña identitaria política para
Donald Trump y que necesita esos ingresos por sus problemas
presupuestarios, creo que va a ser difícil convencerle
de que dé un paso atrás.
Mientras estamos hablando con usted, vemos imagen en directo de la Casa
Blanca, donde en los próximos minutos, en unos instantes, va a comparecer el
presidente de Estados Unidos, Donald Trump,
para reaccionar a esa decisión del Tribunal Supremo, que sin duda ha
significado un
varaparo, al menos político, a su guerra comercial.
Claro, Judith, conociendo a Donald Trump, sé que la
pregunta es difícil, pero ¿por dónde cree que puede tirar el presidente de
Estados Unidos?
¿Qué cree que es lo que
va a decir?
Bueno, ojalá lo supiera, ¿no?
Pero yo, francamente, creo que va a intentar buscar una base jurídica
alternativa
O sea, con este carácter tan orgulloso, tan fuerte que tiene, yo lo que
esperaría es
alguna crítica a la Corte Suprema y luego decir que los aranceles van a
continuar
tenemos bases jurídicas alternativas en las que apoyarnos y vamos a seguir
adelante.
Lo normal,
Pensando también en los equipos de la administración estadounidense, lo
normal es que
este escenario de esta sentencia de la Corte Suprema ya estuviera bastante
descontado y
lleven semanas, si no meses, trabajando en un plan B.
Y veo que aquí aparece Donald Trump a
ver si tengo razón o
no. Exacto.
Judith Arnal, investidora principal para la economía del Real Instituto de
Muchas gracias por habernos entendido las claves de esta decisión histórica
Economía.
que ahora mismo está valorando Donald Trump.
Vamos a escuchar a ver qué es lo que dice
El mandatario ha insistido en varias ocasiones en que sería "muy decepcionante" que el Tribunal Supremo considerara ilegal la implementación de gran parte de los aranceles que, según él, son la clave del éxito económico que está cosechando su Administración y para presionar en materia de política exterior a otras naciones.
El fallo del Supremo argumenta que el Gobierno estadounidense se extralimitó en los poderes de emergencia invocados por el presidente Trump para imponer gran parte de sus gravámenes a los socios comerciales del país norteamericano, en un duro revés a su política arancelaria. La decisión del Tribunal no impide que el republicano imponga gravámenes bajo otras leyes. Funcionarios de la Administración ya han dicho que esperan mantener el marco arancelario del presidente en función de otras normas legales.
Aranceles afectados
Entre los aranceles afectados por este dictamen están la tarifa global base del 10 % a las importaciones extranjeras y los llamados gravámenes "recíprocos" a los socios comerciales de la mayor economía del mundo, junto a aranceles adicionales del 25 % a México y a Canadá para presionar a estos países a frenar el flujo de drogas como el fentanilo a través de sus fronteras hacia EE.UU.
Bajo el paraguas de la IEEPA, Trump ordenó la suspensión de la exención arancelaria que regía desde hace casi un siglo sobre los envíos 'de minimis' de mercancías de escaso valor, con serias repercusiones para el comercio electrónico. También se incluyen las decisiones del republicano de aumentar hasta un 50 % los aranceles a Brasil y la India como represalia por el enjuiciamiento a su aliado, el expresidente brasileño Jair Bolsonaro, y la compra de crudo ruso, respectivamente.
Las jueces discrepantes con el fallo son Samuel Alito, Clarence Thomas y Brett Kavanaugh, los magistrados más conservadores del Supremo. Consideran que no se debe limitar al presidente en estas cuestiones y creen que la ley invocada por Trump puede usarse en temas de política exterior.