Más polémica que ocasiones: tres penaltis bajo lupa en el Emirates
- El Arsenal reclamó un penalti sobre Leandro Trossard tras el cruce con Griezmann
- El VAR deja sin premio al Atlético de Madrid tras dos revisiones en la segunda parte
El billete a la final no solo se jugó con el balón en los pies. En un duelo igualado al máximo, en el que escasearon las oportunidades claras de gol, las decisiones arbitrales marcaron el relato del partido en Londres y dejaron tres acciones dentro del área que provocaron protestas en ambos bandos.
El colegiado alemán Daniel Siebert, con el respaldo del VAR, optó por no señalar ninguna de ellas, reabriendo el debate sobre el criterio en este tipo de jugadas en eliminatorias de máximo nivel.
El empujón a de Gabriel a Giuliano
En el minuto 51 hubo a la vez una de las mejores ocasiones del partido y una de las jugadas más polémicas. El Atlético reclama como pena máxima la acción en la Giuliano Simeone se quedó solo tras superar a David Raya, pero cayó cuando iba a rematar tras un contacto con Gabriel Magalhães.
La jugada fue revisada, pero el VAR concluyó que el empujón no era suficiente para señalar penalti. Otra acción en la que el criterio terminó de caldear un partido decidido tanto por el juego… como por las interpretaciones arbitrales.
La acción invalidada que enfureció al Atlético
Otro momento controvertido para los rojiblancos llegó seis minutos después, quizá en su mejor fase de juego. En una jugada dentro del área, Riccardo Calafiori impactó sobre Antoine Griezmann en una jugada que parecía penalti claro.
Sin embargo, todo quedó anulado por una falta previa señalada a Marc Pubill. Las repeticiones mostraron que ese contacto previo era, como mínimo, discutible, pero la decisión inicial de Siebert condicionó la resolución final y el VAR optó por no invervenir, considerando que no había un error claro y manifiesto en la infracción anterior. Una momento decisivo que encendió al banquillo del Atlético de Madrid.
Griezmann y Trossard: ¿contacto insuficiente?
Si la segunda parte desató la indignación rojiblanca, la primera chispa la encendió el equipo local. Leandro Trossard se coló en el área y cayó tras el contacto de Antoine Griezmann, reconvertido en defensor en la acción.
Las protestas fueron inmediatas, pero ni el árbitro ni el VAR consideraron la acción como penalti. La lectura fue clara: hay contacto, sí, pero no lo suficiente como para señalar los once metros en un escenario de máxima exigencia.
Un final sin valoraciones
Al ser preguntado sobre la progresión del club en la última década, el Cholo ha reconocido que el Atlético suena en Europa y en el mundo como no lo hacía anteriormente, pero ha sido claro: "La gente quiere ganar, no le alcanza con llegar a la final".
No fue tan contundente el técnico rojiblanco cuando llegó la hora de analizar las jugadas clave del partido: "Si estamos eliminados es porque el rival ha hecho méritos para pasar", sentenció asegurando que no tenía ánimo de detenerse en excusas. Tampoco entraron en polémicas Oblak ni Koke. Este último aclaró que "no sirve de nada" entrar en juicios de valor sobre el arbitraje al término del partido.