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La Real Sociedad se funde con su afición en una marea txuri-urdin que llena Donosti en la celebración de su Copa del Rey

  • El momento cumbre ha sido cuando Mikel Oyarzabal ha enseñado el trofeo desde la balconada del Ayuntamiento
  • Aritz Elustondo se ha erigido en el maestro de ceremonias encargado de animar a compañeros y afición con absoluto éxito
Vídeo con los mejores momentos de la celebración de la Copa del Rey ganada por la Real Sociedad
RTVE.es / AGENCIAS

Hay pocos paseos más bonitos que uno por Donosti en una perfecta tarde soleada de primavera, pero uno de ellos es uno por Donosti en una perfecta tarde soleada de primavera... celebrando que la Real Sociedad ha ganado una Copa del Rey.

Si en abril de 2021 la pandemia impidió a la ciudad de San Sebastián echarse a la calle para celebrar con su equipo su anterior triunfo copero, este 20 de abril de 2026 ha servido para saldar esa deuda histórica. Su población no llega a los 190.000 habitantes y según las primeras cifras más de 100.000 se han congregado este lunes para homenajear a los campeones.

El momento de mayor euforia ha tenido lugar a las siete y media de la tarde, cuando el capitán realista, Mikel Oyarzabal, ha salido al balcón del Ayuntamiento con la Copa del Rey en sus manos para ofrecer el trofeo a los miles de aficionados que abarrotaban Alderdi Eder desde cerca de dos horas antes.

Una tarde completa de absoluta fiesta

Desde poco después de las cinco de la tarde aficionados realistas pertrechados con banderas, bufandas y camisetas 'txuri-urdin' han empezado a llenar las calles, a lo largo del recorrido perimetrado con vallas para ver pasar el autobús descubierto que llevó a los jugadores y el equipo técnico desde Anoeta, por todo el centro de la ciudad, hasta ese punto final en el Ayuntamiento.

A lo largo de todo ese recorrido han podido verse desde familias con niños a grupos de jóvenes aficionados realzales e incluso algunos aficionados japoneses con banderas del país nipón, con mensajes de apoyo a un destinatario muy concreto: Take Kubo. El asíatico hizo gala de su habitual soltura con el micrófono en el "mejor día" de su vida.

Si hasta entonces la muchedumbre ya era enorme, en los jardines de Alderdi Eder se encontraba ya el mayor grueso de la afición, entre banderas, bufandas de la Real, globos azules y blancos, ikurriñas y banderas de Palestina.

Ha sido el momento de gloria de Aritz Elustondo, maestro de ceremonias encargado de animar a compañeros y afición con absoluto éxito. Él los ha nombrado uno a uno, con frases como la dedicada al capitán Oyarzabal, " el culpable de todo lo bueno que le está pasando a la Real"

Luego ha sido Oyarzabal quien se la ha devuelto al presentar al propio Elustondo: "Esto se consigue con personas en el vestuario como él, que le toque o no jugar siempre viene con la misma sonrisa" ha dicho ante un emocionado Aritz, que ha roto a llorar.

También ha tenido protagonismo el carismático técnico de la Real, Rino Matarazzo. El norteamericano solo lleva cuatro meses en San Sebastián, pero ya parece uno más e incluso se atreve con los cánticos en euskera.

Una plaza llena también de historia, el mismo lugar en el que el histórico equipo ganador de las dos ligas de los años 80 recibió el homenaje de media Gipuzkoa ha vuelto a ser escenario este lunes de la comunión entre la plantilla realista y la afición txuri-urdin que ha abarrotado este mítico enclave donostiarra, hoy con un atardecer inolvidable con La Concha como telón de fondo.