Carolina Marín, el legado de la mejor jugadora europea de bádminton de la historia
- Con tres oros mundiales y siete continentales, la campeona olímpica de 2016 desafió el dominio asiático
- La onubense ha anunciado su retirada para preservar la salud de sus rodillas y no competirá en Huelva
Carolina Marín deja el bádminton profesional. Sus maltrechas rodillas le han enviado demasiadas señales de aviso y la volantista onubense ha optado por tomar una decisión para preservar su salud. De esta forma, no competirá en el Europeo de 2026 que dará comienzo el próximo 6 de abril en su ciudad natal de Huelva.
El campeonato se disputará en el pabellón que desde 2016, el año de su oro olímpico, lleva su nombre en su honor. Han pasado diez años, pero ya entonces su palmarés era digno de leyenda en un deporte como el bádminton, donde el dominio a nivel mundial y olímpico era tradicionalmente reservado a deportistas asiáticas.
En ese 2016 Marín tocó techó colgándose la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, el único de su carrera de no haber mediado las lesiones que han castigado sus rodillas.
La primera lesión de gravedad de Carolina llegó disputando el Masters de 2019 en Indonesia, cuando se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha. Estuvo de baja siete meses, regresando a la competición con victoria en el Abierto de China.
Sin embargo, en plena pandemia y preparando los siguientes Juegos de Tokio en 2021, se rompió el cruzado de la rodilla izquierda, además de los dos meniscos. Esta lesión le causó una baja de mayor duración y el proceso de recuperación fue más complicado, lo que no le impidió ganar el Europeo de Madrid en 2022.
La imagen definitiva fue en los pasados Juegos de París 2024, cuando se rompió en plena disputa del segundo set de semifinales ante la china He Bing Jiao, después de haber ganado el primer set con autoridad. Llegaba Marín después de un ciclo olímpico complicado y después de haberse perdido los anteriores Juegos por el mismo motivo.
Quién sabe lo que habría dado de sí la vitrina de Carolina Marín de no haberse producido esas lesiones, porque ya en 2019 atesoraba tres oros mundiales y cuatro europeos, que ampliaría después con un subcampeonato mundial y tres oros continentales más.
Su carisma le ha posibilitado numerosos homenajes en su tierra, así como en España. Ha puesto el bádminton en el mapa del deporte nacional, lo que le ha llevado a ser galardonada con la Medalla de Oro de la Real Orden del Mérito Deportivo en 2016 y, más recientemente, con el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2024.
A pesar de no poder competir, sí que estará presente en Huelva ante sus paisanos para recibir el merecido homenaje.