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Tokyo 2020 | Natación artística

Ona Carbonell vuelve al agua con el conjunto para 'sembrar' una medalla para París 2024

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Ona Carbonell en el Mundial de Barcelona 2013
Ona Carbonell en el Mundial de Barcelona 2013

Las 'sirenas' españolas vuelven al agua en busca de medalla. El equipo español de natación artística se enfrenta este viernes a la rutina libre, primero de los ejercicios. Lo hace con un refuerzo de lujo, la doble medallista olímpica Ona Carbonell, que regresa a la piscina tras su maternidad.

La barcelonesa, a sus 31 años, intentará dedicar su participación a Kai, su hijo que no ha podido acompañarla a Tokio porque no se lo han permitido las estrictas normas anti-covid.

Ona Carbonell denuncia que no podrá mantener la lactancia de su hijo en Tokyo 2020

Carbonell ejercerá de capitana en un equipo que busca la medalla, pero no para estos Juegos de Tokio. Su intención es "sembrar" para recoger el fruto dentro de tres años en París 2024.

"El objetivo de este equipo es aprender. Menos por mí, es un equipo muy joven que viene a ganar experiencia de cara a París. Somos conscientes de que hay grandes potencias mundiales", indicó en rueda de prensa.

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Carbonell añadió que el equipo ha hecho algunas variaciones respecto a lo que se vio en el preolímpico: "Hemos cambiado algunas partes de las coreografías respecto al preolímpico. Quizá teníamos demasiada originalidad y dificultad y ahora se ve mejor la sicronización".

La doble medallista en Londres 2012 -plata y bronce- fue noticia por sus críticas al no poder verse acompañada de su hijo Kai, de un año.

"Colgué ese vídeo para visibilizar que en la conciliación familiar, madre-deporte-Juegos Olímpicos queda mucho camino por recorrer. Soy consciente, y estoy agradecida al Comité Olímpico Español y al Internacional porque han intentado ayudarnos para rendir al máximo y poder estar lo mejor posible con el bebé y tu familia", dijo Ona Carbonell a un día del debut en Tokio.

"Pero deberían intentar normalizar esta situación. Es verdad que son unos Juegos diferentes y difíciles por la pandemia y al final se está consiguiendo el objetivo principal: celebrarlos. Pero, repito, ojalá lo hubiera tenido más fácil para no estar con el sacaleches cada cuatro horas", añadió.