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Análisis

La valiente decisión de Simone Biles: priorizar su salud mental sobre el oro olímpico

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Las Mañanas de RNE - Paloma del Río: "Biles ha dado un paso de gigante. No vale todo en gimnasia, no vale todo en el deporte"

Toda la atención estaba centrada, el martes 27 de julio en el centro de gimnasia Ariake, en cómo Simone Biles guiaba al equipo estadounidense a revalidar el oro de Río 2016. Sin embargo, después de los primeros ejercicios, Simone Biles pide ser sustituída. La renuncia de Simone Biles, después de las revisiones médicas por su salud que ha debido tener esta noche, es una decisión muy, muy valiente por su parte.

Sobre todo después de saber que la propia Biles se niega a que se oculte la verdadera razón de su renuncia: su salud mental. Tampoco estará en la final individual por el oro olímpico, tal y como ha anunciado hoy, aunque no ha confirmado si competirá o no en las finales por aparatos de los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020, que se disputan este fin de semana.

Hay que tener en cuenta el contexto con el que llega el equipo estadonuidense a estos Juegos Olímpicos. Las gimnastas estadounidenses se han encontrado huérfanas por parte de la federación estadounidense. Todavía están esperando todas ellas una disculpa por cómo han llevado de mal todo el asunto de Larry Nassar, el preparador físico condenado a más de 40 años por abusar sexualmente de más de 250 jóvenes durante las dos décadas en las que estuvo en la Federación estadounidense de gimnasia.

Todas ellas fueron suficientemente valientes para denunciar los abusos sexuales que habían sufrido, y a pesar de que ha habido varios equipos dirigentes de la federación nadie se ha parado a disculparse con las gimnastas aunque, como muy bien dice Simone Biles, todas ellas han seguido haciendo su trabajo y haciéndolo muy bien.

Las gimnastas califican a Nassar de "monstruo" en el juicio por abusos sexuales

La decisión de los Juegos: priorizar su salud mental

Normalmente, antes de la competición en los Juegos, ella entrena en la sala adyacente unas tres o cuatro horas antes, y en esta ocasión todo iba perfectamente. Pero, según sus declaraciones, al pasar a la sala de competiciones empezó a ver que su cuerpo no rendía.

 

Esto tiene un nombre, se llama el síndrome de twisties, es un tipo de bloqueo mental en el que la gimnasta pierde la noción del espacio y la habilidad para controlar su cuerpo cuando gira sobre el eje longitudinal.

Su cabeza le pedía hacer dos giros y medio en salto pero su cuerpo solo hizo uno y medio

Su cabeza le pedía hacer dos giros y medio en salto pero su cuerpo solo hizo uno y medio y perdió la sensación espacio-temporal en el aire. Estos bloqueos son comunes en el deporte, pero en la gimnasia tiene mucho riesgo porque no sería la primera vez que un gimnasta tiene un problema se cae, y acaba con una lesión medular grave.

Ante esto prefirió dar paso a sus compañeras, sabía que estaban plenamente capacitadas para hacer la competición y si la véis ella está sonriente, está perfecta. Para retirarse a 48 horas de una final olímpicia hay que ser muy valiente. Admiro esta decisión y todo el mundo debería respetar y aplaudir la decisión de Simen Biles, priorizando su cabeza y en su salud.

Su única publicación el 27 de julio en su cuenta de Twitter fue un corazón:

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