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Victoria sufrida para ser segundos de grupo

  • El Unicaja derrota con apuros por 71-73 al Lietuvos
  • La oportuna aparición de Omar Cook evitó la derrota
  • Los de Aíto pasan segundos, por detrás del Olympiacos

Por

Ficha técnica:

--RESULTADO: LIETUVOS RYTAS, 71 - UNICAJA MALAGA, 73.

LIETUVOS RYTAS:

Ginevicius (8), Gecevicius (19), Jomantas (6), Bjelica (18), Borovnjak (-) --cinco inicial-- Babrauskas (12), Baynes (6), Popovic (2), Zavackas (-).

UNICAJA MALAGA: Cook (15), Dean (10), Jiménez (2), Printezis (17), Archibald (11) --cinco inicial-- Freire (-), Welsch (8), Servera (-), Lima (2), Freeland (8).

--PARCIALES: 13-20, 22-13, 12-22, 24-18.

--ARBITROS: Lazaros Voreadis (GRE), Sradan Dozai (CRO), Sergey Mikhaylov (RUS). Eliminados por faltas personales Babrauskas, Bjelica y Borovnjak por parte del Lietuvos Rytas.

--PABELLON: Siemens Arena. 10.500 espectadores.

El Unicaja de Málaga selló su pase como segundo clasificado del Grupo B de la Euroliga tras ganar (71-73) su enfrentamiento a domicilio contra el Lietuvos Rytas, un encuentro de altibajos en el que la oportuna aparición de Cook evitó la derrota.

Aún optando a pasar a la siguiente ronda de la máxima competición continental como líder del cuadro, el Unicaja malgastó hasta tres situaciones favorables en el marcador que podrían haber conducido a una victoria fácil sobre suelo báltico. El descuido obligó a un

último arreón, un parcial de 0-7 a dos minutos para el final que no evitó el sufrimiento.

Porque el equipo andaluz, que llegaba a este enfrentamiento tras haber quedado apeado de la Copa del Rey, se mostró capaz de echar abajo cualquier ventaja que invitara al optimismo. El Unicaja se bloqueó en ataque, y sólo el juego de tiros libres que presidió los

últimos instantes salvaguardó el triunfo.

Una victoria que el equipo costasoleño pudo haber dejado resuelta mucho antes. Así quedó evidenciado en los primeros minutos, donde el Lietuvos dejó al descubierto su falta de fluidez en ataque y los interiores malagueños, cómodos en ataque y permisivos en defensa, acapararon un parcial de 0-11.

Sin embargo, las salidas de Babrauskas y un viejo conocido de la formación cajista como Bojan Popovic llevaron la reacción a las filas del equipo báltico, que mediado el segundo periodo ya había conseguido darle la vuelta a un partido que parecieron tener controlado los de Aíto García Reneses.

Al regreso de vestuarios de nuevo los hombres altos de Unicaja, con el griego Georgios Printezis a la cabeza, marcaron las diferencias. Un parcial de 1-16 concedió al conjunto malagueño el control del partido, pero el pase a la siguiente fase era un objetivo demasiado valioso como para dejarlo escapar ante su público.

De esta manera volvió a resurgir el Lietuvos Rytas, que sacó provecho de los problemas en defensa del equipo malagueño para volver a meterse en el partido. Los de Rimas Kurtinaitis resurgieron de la mano de Milko Bjelica e incluso llegaron a ponerse por delante en el marcador, pero la aparición de Cook y Dean frenó la sangría.

La pareja de norteamericanos, que hasta entonces había pasado desapercibida, saltó al primer plano en los últimos minutos para poner a salvo la victoria malaguista, que selló el base de Brooklyn desde la línea de tiros libres.

A pesar de la victoria, el Unicaja de Málaga pasará al Top 16 como segundo clasificado del grupo, pues el Olympiacos cumplió con creces y ganó con solvencia al Partizan en casa. Por su parte, el Lietuvos Rytas queda eliminado, pues a su derrota se sumó el triunfo a domicilio del Efes Pilsen, que ocupará ese cuarto puesto.