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Villar, el presidente del 'furbol' español

  • Preside la Federación Española de Fútbol desde 1988
  • Se convirtió en 2002 en el primer vicepresidente español de la FIFA
  • Fue jugador del Athletic de Bilbao durante once años
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    Ángel María Villar, Presidente de la RFEF
    El presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Angel María Villar. EFE J.J. GUILLÉN / EFE

    Gerardo González fue su última víctima. Mandato tras mandato, Ángel María Villar arrasa en las elecciones y sale reelegido y reforzado en su eterno cargo como Presidente de la Federación Española de Fútbol (RFEF). 

    Acosado por la plataforma Federación para todos, liderada por Mateo Alemany, con los nuevos estatutos aprobados en la Asamblea, de nuevo Villar aclara su camino hacia un nuevo mandato, el que sería el sexto de su carrera.

    Veinte años al frente de la Federación han difuminado el perfil del que fuera jugador del Athletic de Bilbao en la década de los 70. Defendió la zamarra rojiblanca durante once años, con la que se proclamó campeón de la Copa del Generalísimo en 1973 y subcampeón de la UEFA en 1977.

    Además, fue internacional en 22 ocasiones, la mayoría de ellas de la mano de Ladislao Kubala. En 1981 puso punto y final a su carrera futbolística y comenzó su escalada dentro de los organismos oficiales del fútbol español.

    Cambio de chip

    Este bilbaíno de 58 años, licenciado en Derecho por la Universidad de Deusto en 1979, fue uno de los miembros fundadores de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) en 1978, llegando a ser vicepresidente de la misma.

    En 1988, Villar hizo aparición en la RFEF, procedente de la Territorial Vizcaína, de la que era presidente. El 29 de julio de 1988 derrotó a José Luís Roca y, desde entonces, nadie ha podido moverle del cargo.

    Además, Villar forma parte del Comité Ejecutivo de la UEFA desde 1992 y se convirtió en 2002 en el primer vicepresidente español de la FIFA.

    Ferviente defensor de la selección española, de Villar destacan su capacidad de mediador y su carácter conciliador. En especial, se le recuerda en los momentos previos al Mundial de 2002, donde salvó la crisis del ejecutivo de la FIFA.

    Pese a su extensa actividad laboral y su largo currículum, el hombre del 'furbol' español está casado, tiene tres hijos, sale todos los días por la mañana a correr para mantener la forma y bebe dos litros de agua antes de desayunar.

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