SEAT no tiene asegurada su continuidad a partir de 2030. Su futuro dependerá de las regulaciones, la demanda y el mercado.
Los trabajadores de SEAT en la fábrica de Martorell (Barcelona) no creen que vaya a desaparecer porque se ven mejor posicionados y más productivos que otras plantas del grupo Volkswagen.
El futuro de SEAT y el del resto del grupo pasan, según la empresa, por el plan de ajuste que reducirá 50.000 empleos y fabricará menos coches y modelos.
Volkswagen busca ganar competitividad frente al automóvil chino, la brusca caída de ventas en Asia y los aranceles estadounidenses. Cuatro plantas de Volkswagen penden de un hilo en Alemania.
FOTO: National Motor Museum /Heritage Images /Getty Images