Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

Estados Unidos e Israel han atacado este miércoles instalaciones iraníes en Pars Sur, uno de los mayores yacimientos de gas del mundo, situado en el golfo Pérsico y que es compartido por Irán y Catar. Teherán ha prometido ataques recíprocos y Catar ha calificado el ataque de "peligroso e irresponsable".

Foto: Behrouz MEHRI / AFP

Cuando decidió empezar la guerra en Irán, Donald Trump explicó que Irán suponía una "amenaza inminente" para Estados Unidos. Ahora, un alto cargo de sus servicios de inteligencia ha presentado su carta de dimisión, y en ella denuncia que esa "amenaza inminente" nunca ha existido.

El presidente estadounidense ha dado varias explicaciones para justificar la contienda, aunque sin mostrar pruebas.

Foto: Julia Demaree Nikhinson

Irán promete vengar la muerte de Alí Larijani, máximo responsable de seguridad y figura clave del régimen, al que han matado en un bombardeo israelí junto al jefe de las fuerzas armadas de la república islámica. Esa respuesta iraní ha llegado de madrugada, con misiles sobre Tel Aviv que -al menos- dejan dos muertos. Y varios ataques a países del golfo.

La muerte de Larijani es el mayor golpe de Israel desde la caída del ayatolá Jameneí. Evidencia la alta capacidad de los servicios de inteligencia israelíes y -al mismo tiempo- la resistencia de un régimen que -aunque parece descabezado- mantiene su ofensiva con múltiples frentes.

Donde se multiplican las vías de agua es en Estados Unidos. Trump sigue presionando sin éxito a la OTAN para que intervenga en Ormuz mientras hace frente a la dimisión de Joe Kent, alto cargo del equipo del presidente, director del Centro Nacional contra el Terrorismo. Se va afirmando que Irán no es una amenaza y que no existían motivos para empezar esta guerra.

Esta mañana, primer cara a cara en el Congreso entre Sánchez y Feijóo tras las elecciones en Castilla y León. Con las negociaciones PP-Vox abiertas y a dos días de que el gobierno anuncie sus medidas para amortiguar los efectos de la guerra. Una jornada seguro intensa, marcada además por la cuarta visita a España del presidente ucraniano Volodímir Zelenski.

En deportes, el Madrid ya está en los cuartos de final de la Champions. Con Vinícius como gran protagonista. El brasileño provocó un penalti que él mismo transformó y cerró el 1 a 2 frente al Manchester City en el tiempo añadido. El próximo rival saldrá del Bayern Atalanta.

Marruecos ha sido proclamado campeón de la Copa África dos meses después de perder la final contra Senegal. Así lo ha decidido la Confederación Africana de Fútbol, que retira el título a los senegaleses por el amago de abandonar el campo en protesta por las decisiones arbitrales.

Hoy se forma una nueva borrasca de alto impacto, de las que tiene nombre propio.

Foto: Haim Zach/Israel Gpo/ZUMA Press Wire/dpa

EE.UU. e Israel mataron a finales de febrero al líder supremo iraní, Alí Jamenei; y ahora al jefe de seguridad, Ali Larijani y al jefe de la fuerza paramilitar de los basiyíes, responsable de la represión en el país, Gholamreza Soleimani. Antes habían eliminado al jefe del consejo de seguridad, al de la guardia revolucionaria, al ministro de Defensa y al jefe de las fuerzas armadas. Todo en 18 días, y sin embargo, el régimen no se derrumba.

El sistema iraní tiene una estructura compleja con varios núcleos de poder interconectados. El líder supremo controla al poder judicial, al Ejército y a la mitad del Consejo de Guardianes. Y este organismo, a su vez, se asegura de que el Parlamento y el Presidente no se alejen de la ley islámica. Si desaparece el líder, otro organismo, la Asamblea de Expertos, elige a uno nuevo. Un sistema engrasado durante décadas que ahora se adapta, con centros de poder militar autónomos que puedan tomar decisiones pese a la desaparición del líder.

Foto: AP/Bilal Hussein

El jefe del Centro Contraterrorista Nacional de EE.UU., Joseph Kent, ha dimitido por la guerra de Irán. En una carta al presidente Donald Trump que ha compartido en redes sociales, Joseph Kent asegura que no puede, "en conciencia", apoyar la guerra, porque "Irán no presentaba ninguna amenaza inminente" para Estados Unidos y el país se embarcó en esa guerra "por las presiones de Israel y de su poderoso lobby en América". 

Esta es la primera dimisión de un alto cargo de la administración Trump directamente relacionada con la guerra contra Irán. Y, aunque no puede hablarse de fractura interna, esta renuncia sí habla de una grieta en el mundo 'maga' que llega hasta el Gobierno.

Foto: AP /Mark Schiefelbein

El exembajador de España en Irán, Ángel Losada, apunta a los diferentes intereses que están detrás de la guerra en Irán. Por un lado, situa a Estados Unidos, que quiere una guerra "rápida", después Israel, que quiere "acabar con Irán" y los intereses de Irán, que busca "una guerra larga" para hacer el "mayor daño posible" y así conseguir que Estados Unidos abandone la ofensiva, lo que también afectaría a los interses de Israel, cuyo principal aliado es Washington. En este sentido, asegura que Israel "no quiere negociar" y que solo busca la destrucción del país.

En "24 Horas de RNE" Losada destaca la débil situación en la que se encuentra el régimen iraní tras la muerte de sus principales líderes. Pese a esto, cree que ya "se está en busca de substituto" para asegurar la imagen de continuidad: "Lo importante para ellos es demostrar que pese lo que ocurra, la institución es muy fuerte". Entre las bajas está Soleimani, el jefe de los Basij. Losada explica que son unas milicias paralelas a la Guardia Revolucionaria y que sirven para controlar todo el territorio: "Son muy temidos pero también muy odiados". Esto ocurre porque actuan antes que la policía y tienen permidito reprimir.