Guerra en Irán: los cambios de versión de EE.UU. para justificar el conflicto
Estados Unidos ha ofrecido diferentes explicaciones para justificar la guerra de Irán, con el presidente norteamericano, Donald Trump, introduciendo matices y nuevos argumentos en su versión ya en las primeras 24 horas del ataque. En VerificaRTVE analizamos, con el apoyo de la hemeroteca, las diferentes versiones utilizadas por el Ejecutivo norteamericano para justificar este conflicto y su duración.
Tres versiones distintas de Donald Trump en las primeras 24 horas
La primera versión la ofrece el presidente de Estados Unidos el 28 de febrero en este vídeo en el que anuncia el inicio de las "operaciones militares” en Irán con el objetivo de "defender al pueblo americano” eliminando "las amenazas inminentes del régimen irání”. Trump sostiene que "durante 47 años” el régimen iraní "ha cantado ‘Muerte a América’ y ha librado una campaña sin final de asesinatos masivos y baño de sangre contra Estados Unidos”.
Ese mismo día, Trump cambia la versión en una entrevista con el medio digital Axios para introducir un nuevo argumento para justificar la guerra: la retirada de "los iraníes” de la mesa de negociación con Estados Unidos. También el 28 de febrero, ofrece otra explicación para la guerra: "Todo lo que quiero es la libertad del pueblo” de Irán.
Todavía en las primeras 24 horas de conflicto, el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, justifica el inicio de las operaciones militares contra Irán como una respuesta a las "amenazas” del régimen iraní. Lo hace invocando el artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas, que ampara el "derecho de legítima defensa, individual o colectiva, en caso de ataque armado” contra un país.
Sin información de inteligencia sobre amenazas inminentes de Irán
El 1 de marzo, la versión del Gobierno estadounidense sobre la guerra registra un nuevo cambio. El Pentágono cuenta en una reunión a puerta cerrada con senadores y diputados que no tiene información de inteligencia que sugiera que Irán planeaba atacar a fuerzas estadounidenses, según informa la agencia Reuters.
La sexta versión que introduce nuevos elementos llega de la mano del secretario de Guerra, Pete Hegseth, en una rueda de prensa el 2 de marzo. Afirma que el objetivo de la misión Furia Épica es que "los iraníes no tengan nunca armas nucleares” y "destruir” sus misiles ofensivos, su producción de misiles, su Marina y otras infraestructuras de seguridad. El ministro de Defensa norteamericano afirma además que "Estados Unidos no empezó esta guerra”. "Pero con el presidente Trump la estamos finalizando”, subraya.
Marco Rubio, el secretario de Estado norteamericano, ofrece un nuevo giro de guion ese mismo día. Sostiene ante los periodistas que Estados Unidos lanza un ataque preventivo porque Israel iba a realizar una "acción” contra Irán y la República Islámica habría respondido atacando a fuerzas norteamericanas.
Trump corrige a Rubio: los iraníes "iban a atacar primero”
Al día siguiente, el 3 de marzo, el presidente estadounidense corrige desde el Despacho Oval a su jefe de la diplomacia y dice que EE.UU. atacó a Irán porque los iraníes "iban a atacar primero”. Horas después, Marco Rubio actualiza su versión ante los periodistas. Recalca que atacar a Irán fue "una decisión” de Trump y que "esto tenía que suceder de cualquier manera”. "El presidente tomó una decisión y la decisión que tomó fue que a Irán no se le iba a permitir esconderse tras su programa de misiles balísticos”, argumenta.
Ya el 4 de marzo, llega una nueva versión sobre la guerra. La aporta el general Dan Caine, jefe de Estado Mayor Conjunto, que afirma que los "claros objetivos militares” de la operación pasan por "desmantelar la capacidad de Irán de proyectar su poder fuera de sus fronteras ahora y en el futuro”. A su lado, el secretario de Guerra introduce un nuevo motivo para el conflicto: Irán intentó matar al presidente Trump y Trump ha sido el último en reír”.
Dos días después, el presidente estadounidense da una vuelta de tuerca más para explicar la guerra. Desde su red social, asegura que no habrá acuerdo con Irán salvo que exista "una rendición incondicional” y reclama "la selección” de un "aceptable y gran” líder para Irán. La guerra contra Irán no había llegado a cumplir su primera semana y la Administración de Donald Trump ya ha ofrecido once versiones diferentes sobre las razones para lanzar el ataque.
Las diferentes versiones sobre la duración de la guerra
Los responsables del Gobierno estadounidense también han ofrecido versiones distintas para explicar cuánto podrá alargarse la guerra en Irán. El presidente estadounidense asegura el 1 de marzo que la guerra podría durar "de cuatro a cinco semanas”. Un día después, el mandatario norteamericano dice que la guerra durará "el tiempo que sea”.
Tras varias versiones distintas por parte de las autoridades estadounidenses, el 10 de marzo la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, trata de fijar postura sobre cuándo durará el conflicto: "El presidente Trump determinará cuándo Irán está en una posición de rendición incondicional”.