Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

Joe, de 74 años, lleva 58 cumpliendo con la tradición de correr en los encierros de San Fermín. Este americano, residente en París, cuenta con un domicilio en Pamplona y es uno de los mozos más veteranos de los encierros. Confiesa haber sufrido hasta dos cogidas pero, ni aún así, se plantea abandonar su afición. "Voy a correr hasta el final de mis días", subraya.

Fotografía: EFE/Villar López

Aunque la esencia del encierro de San Fermín permanece intacta, sus normas han evolucionado con el paso del tiempo para adaptarse a cada época y mejorar la seguridad. La primera gran modificación fue, precisamente, la del propio encierro: en el siglo XVIII participar podía suponer la excomunión o una multa impuesta por las autoridades civiles.

Desde entonces, distintos acontecimientos han marcado cambios importantes. En 1939, un toro derribó el vallado en el tramo de entrada a la plaza, lo que llevó a implantar el actual doble vallado. En 1974, el encierro pasó de celebrarse a las 7:00 a las 8:00 de la mañana con la implantación del horario de verano. En 2006 se instaló de forma definitiva el pavimento antideslizante, reduciendo las caídas habituales de los toros.

La última gran actualización llegó en 2014, cuando las normas dejaron de publicarse cada año y se recopilaron en una regulación permanente. Entre las más conocidas figuran la prohibición de correr ebrio, usar un calzado inadecuado o tocar a los toros, salvo para evitar una cornada. Lo que sigue sin estar regulado por escrito es la indumentaria, aunque el blanco y el rojo continúan siendo el atuendo tradicional.

FOTOGRAFÍA: MIGUEL OSES / AP PHOTO

Aunque haya tenido que ser adelantada a las 11 de la mañana por el calor, las hachas, los fardos e incluso las carretas han vuelto a llenar la Plaza de los Fueros en el tradicional programa de Herri Kirolak. La victoria de Iker Vicente y Jon Rekondo con un tiempo de 26:36 ha sido para muchos su primer contacto con el deporte rural.

En estos primeros días de San Fermín han bajado las denuncias un 31% respecto al año anterior y se ha detenido a 50 personas, también un %15 menos que en 2025. Hoy hemos visto cómo trabaja la brigada móvil de la Policía Nacional que vigila las llegadas de visitantes a las estaciones de tren y autobús.

FOTO:TVE

Los toros de la ganadería gaditana de Cebada Gago han protagonizado el segundo encierro sanferminero de 2026, y pese a la fama de peligrosidad que atesoran y a su comportamiento imprevisible, en esta ocasión los de Medina Sidonia han hecho un recorrido en formación compacta y bastante veloz, que a su paso han dejado el primer herido por asta, un puntazo en brazo que no reviste gravedad. Los Cebada esta vez no han sembrado el pánico y se han salido del guión preestablecido para sus encierros.

Tres personas han resultado heridas, una de ellas por asta de toro, en un segundo encierro de San Fermín con una manada muy compacta y huecos imposibles. Según el parte médico provisional, un corredor guipuzcoano de 23 años ha sufrido un puntazo en el brazo izquierdo en la zona de Telefónica y ha sido trasladado al Hospital Universitario de Navarra (HUN). Los otros dos atendidos son por contusiones en la Plaza de Toros, donde una caída ha generado momentos de tensión. Para las urgencias durante los encierros, en la capital navarra se despliegan 17 puestos de atención sanitaria, uno aproximadamente cada 50 metros de recorrido. Foto: EFE/ J.P. Urdiroz

Badr-Eddine vive en Casablanca, Marrruecos, y es un gran aficionado a los encierros de San Fermín, que sigue año tras año a través de RTVE. "Desde que tenía 8 años, vivo los encierros a través de las cámaras de Televisión Española", ha afirmado en un vídeo grabado desde su ciudad natal. "El toreo es mi manera de vivir. Seguiré buscando mi sueño", ha finalizado.

Fotografía: AFP/César Manso

El segundo encierro de Sanfermines 2026 ha terminado en dos minutos y 26 segundos, tras una carrera muy compacta. Los temidos Cebada Gago han corrido con nobleza, pese a su fama de peligrosos. El avance hermanado de la manada ha dejado huecos imposibles para los corredores, que han sufrido numerosas caídas a lo largo del recorrido.

La ganadería Cebada Gago es célebre por su peligrosidad: es la que más cornadas registra en la historia de la fiesta pamplonesa, con más de medio centenar de heridos por asta. En esta ocasión, el hierro gaditano ha traído seis toros, entre los 555 y los 590 kilos, animales algo más pequeños que los de Fuente Ymbro de la víspera. El más pesado es Manijero, de pelaje negro, y el más ligero, Branador, negro bragado meano, vienen acompañados de Palillero (cárdeno), Filósofo (cárdeno claro), Pintado (negro mulato chorreado bragado) y Cepillito (negro).

Minuto a minuto del segundo encierro