Reid Wiseman, piloto de Artemis II, ha comenzado su intervención ante los medios dando las gracias al mundo. La tripulación también ha recalcado la importancia de la colaboración internacional en la misión. "Hacer partícipe de esta misión al mundo ha contribuido al enorme apoyo popular", han expresado los astronautas, quienes han reconocido que "no se lo esperaban".
Para Victor Glover "amerizar fue como si te tirases de espaldas desde un rascacielos", y para Jeremy Hansen "ver la profundidad de la galaxia" fue una de las mejores sensaciones. Cristina Koch, por su parte, ha expresado sentirse cansada todavía de los diez intensos días de misión, "podríamos dormir en cualquier uso horario", ha bromeado la astronauta.
Así, ponen fin a una aventura, con algún susto como una alarma antiincendios a unos 100 mil kilómetros de la Tierra, pero que fue un éxito. La readaptación a la gravedad es solo una parte más de la misión cuyas emociones son difíciles de resumir solo en una rueda de prensa.
El universo no cabe en un álbum de fotos, pero sí una selección de las imágenes más increíbles que han visto los ojos de los cuatro astronautas de la Orión y que la NASA ha ido compartiendo con los terrícolas. Emocionan, dan envidia y nos hacen reflexionar sobre lo que tenemos y lo que puede conseguir la humanidad si trabaja unida.
Artemis II ha supuesto un paso más en la carrera espacial y un foco de esperanza en aquellos estudiantes que sueñan con ser astronautas algún día: “Vemos hasta dónde podemos llegar”. El objetivo final de estas misiones a la Luna, dicen los expertos, es poder establecer bases lunares, algo que, aunque parezca muy lejano, ya está de alguna manera regulado en tratados internacionales.
Los astronautas de Artemis II hicieron sus primeras declaraciones tras regresar sanos y salvos de su histórica misión este sábado, en un acto en Houston en el que destacaron su unión y aprecio por la Tierra y la humanidad entre una lluvia de aplausos.
Ya no es ciencia ficción. La misión Artemis II de la NASA, que despegó con éxito desde Cabo Cañaveral el pasado 1 de abril, ya ha marcado una nueva era en la exploración espacial, llena de momentos históricos. Pedro Duque, astronauta y actualmente presidente de Hispasat, asegura que ahora se está más cerca de establecer una base lunar: "Todos los sistemas que necesitaríamos para estar en la Luna están ya ensayados en la Estación Espacial Internacional. Así que creo que sin ninguna duda es posible. Es cuestión de inversión, tiempo y gente".
Más de medio siglo después, una tripulación humana a bordo de la nave Orion ha vuelto a viajar hasta la Luna, pero ha llegado más lejos que nunca al situarse a más de 406.000 kilómetros de la Tierra, superando el récord del Apolo 13, y observar por primera vez la cara oculta del satélite, aproximándose a 6.545 kilómetros. "Han visto por primera vez con ojos humanos, zonas cerca del Polo sur de la Luna que antes nunca se habían visto", señala Montserrat Villar, astrofísica del CSIC. Los cuatro astronautas, Reid Wiseman, Victor Glover, Jeremy Hansen -canadiense- y Christina Koch, la primera mujer en orbitar la luna, no han descendido a la superficie, pero han abierto el camino para los que vendrán después. Durante siete horas, han sobrevolado el lado de la Luna que nunca mira a la Tierra, han visto un eclipse solar y han capturado unas 10.000 imágenes. Anécdotas como ducharse con toallitas y charlas en el espacio con los expertos de la NASA en Houston han sido transmitidas en directo y seguidas por millones de espectadores. Los astronautas también han lanzado mensajes esperanzadores, de unidad y cargados de simbolismo. "Esto que llamamos universo es un montón de nada, ustedes tienen un oasis donde podemos existir juntos", ha dicho Victor Glover, piloto de la misión.
Está previsto que la cápsula Orion americe en el Pacífico, frente a la costa de California, este 11 de abril a las 02:07h (hora peninsular). "Es igual de crítico el lanzamiento del cohete como la reentrada", subraya Pedro Duque, quien ha estado dos veces en el espacio, la última en 2003: "En el caso de las cápsulas que frenan, todo depende de un escudo que está adelante y que te protege de ese aire a más de mil grados, que si no fundiría directamente el aluminio". La NASA considera que la observación de la cara oculta de la Luna y los hallazgos de esta misión ayudarán a los próximos proyectos de Estados Unidos, como instalar una base lunar en 2028 como recordaba Pedro Duque. En pleno furor por la misión Artemis II, el presidente de EE.UU. saludó a los astronautas para felicitarles, aunque paradójicamente Donald Trump, ese mismo día, daba prioridad a la guerra en Irán, al mismo tiempo que ya era de conocimiento público su intención de aplicar grandes recortes al presupuesto científico de la NASA. Estados Unidos y China compiten en esta carrera por ser el primero en establecer una colonia en el satélite. "El mundo espacial tiene estos dos grandes bloques y uno de los motivos de esa carrera es explotar recursos lunares", señala Juan Carlos Cortés, director de la Agencia Espacial Española, porque "la Luna es muy rica en muchos materiales como hierro, aluminio, titanio y Helio-3, que es fundamental para la fusión nuclear". La exploración lunar entra en una nueva etapa, y en el horizonte, también se vislumbra la exploración de la superficie de Marte, con un potencial mucho mayor y un reto que quizás ya no parezca tan lejano.
El amerizaje en la Tierra de la nave Orion de la misión Artemis II que ha ido hasta la Luna ha sido todo un éxito y pone el foco en los futuros pasos y misiones para que la humanidad pueda volver a pisar la superficie lunar. Foto: ZUMA Press Wire/dpa
La tripulación de la misión Artemis II ha regresado sin incidencias a La Tierra tras haber visto la cara oculta de la Luna. Ha sido un paso de gigante para el regreso de la humanidad a la Luna en el futuro, previsiblemente en 2028. Foto: Nasa/Nasa / Zuma Press / ContactoPhoto
La misión Artemis II ha concluido su viaje a la luna tras el regreso de su tripulación a la Tierra. La cápsula Orión ha amerizado en el océano Pacífico a las 00.07 horas GMT y los cuatro astronautas han sido rescatados por la Marina de Estados Unidos. El escudo térmico, que tuvo que resistir temperaturas estimadas en hasta unos 2.760 grados centígrados (5.000 Fahrenheit), ha cumplido su labor durante la reentrada y ha permitido la vuelta a la Tierra de los astronautas, dando así fin a una misión histórica".
Las anécdotas de la misión Artemis II de la NASA. Detalles e imprevistos que han ocurrido a cientos de miles de kilómetros de la Tierra. Nos quedamos con lo más cotidiano de lo extraordinario.
Cientos de personas han celebrado esta madrugada en el observatorio de Prades, en Tarragona, el amerizaje de la cápsula Orión. Llevaban desde las 21:00 horas siguiendo el regreso a la Tierra de la misión Artemis II. "Es como el viaje a la Luna de nuestra generación", ha dicho uno de los asistentes.
Para hacer más amena la espera, ha habido charlas de los responsables del observatorio y de expertos y científicos que han explicado por qué es tan importante este viaje a la cara oculta de la Luna.
Tras una reentrada a la Tierra de infarto, en la que el mundo ha contenido la respiración durante casi 40 minutos, la NASA –junto a los miles de personas que seguían la retransmisión en directo- ha podido cantar "misión cumplida".
Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, los cuatro tripulantes de la nave Orion, han llevado a cabo durante diez días un periplo de ida y vuelta a la Luna de más de un millón de kilómetros en total, para enfrentarse en la madrugada de este viernes a la maniobra más crítica, la de reentrada a la Tierra y amerizaje en el Pacífico.
La nave Orion está de vuelta en la Tierra después de diez días en el espacio. La reentrada se ha producido a unos 40.000 km/h, lo que equivale a más de 30 veces la velocidad del sonido. Y se han alcanzado temperaturas superiores a los 2.700 °C sobre la superficie del escudo térmico. La capsula espacial ha caído en el océano Pacífico.
Los cuatro astronautas han alcanzado diversos hitos en este viaje, entre los que destaca el sobrevuelo alrededor de la cara oculta de la Luna. Además, han superado los 400.000 kilómetros de distancia que separaron al Apolo 13 de la Tierra en 1970 y han marcado un nuevo récord de 406.771 kilómetros (252.756 millas).
La tripulación también ha hecho historia por la participación de Christina Koch, la primera mujer en llegar a la órbita del satélite, Victor Glover, el primer negro y Jeremy Hansen, el primer astronauta extranjero en una misión lunar de la NASA.
La imagen de un bote de Nutella flotando junto a los cuatro tripulantes de la misión Artemis II se convirtió rápidamente en viral con 200.000 búsquedas en pocas horas. El impacto y alcance de la imagen ha hecho que muchos se pregunten si fue fruto de la casualidad o el resultado de una campaña de publicidad encubierta.
Los datos señalan que el 80% de las misiones espaciales están financiadas gracias a las aportaciones millonarias de marcas, que deciden testar en el espacio sus productos. Nutella se tendría que haber gastado entre 80 y 100 millones de euros en campañas convencionales para conseguir el mismo impacto que ha tenido la foto del bote en el espacio. FOTO: AFP/NASA
El astronauta Pedro Duque, el único que ha viajado al espacio representando a España, ha comentado en una entrevista en La tarde en 24h cómo será la reentrada en la atmósfera terrestre de la cápsula Orión, un momento crítico para el éxito de la misión Artemis II.
Duque ha señalado que solo ha habido una prueba con el escudo térmico que lleva Orión y "no fue del todo perfecto", por lo que "hay gente preocupada".
Aunque tanto el despegue como el aterrizaje son operaciones complicadas, en la primera "el riesgo está más distribuido", ha dicho Duque, y además hay un sistema que "extraería la cápsula en caso de que hubiera un fallo en el cohete".
Sin embargo, en el aterrizaje "hay que fiarse del escudo térmico, que es uno y único", ha asegurado Pedro Duque, que realizó una misión espacial en el transbordador Discovery y otra en la nave Soyuz.
El amerizaje de la cápsula Orión de Artemis II está previsto que se produzca a las 02.07 hora peninsular española.
La misión Artemis no sólo se sigue con detalle en los centros de astrofísica. El instituto público Luis Buñuel de Zaragoza la aprovecha para repasar conceptos clave de la ley de la gravedad o la Física.
"Sencillamente, es impresionante en cómo avanza la humanidad en todos estos aspectos", han asegurado los participantes.
Estos estudiantes se han convertido en unos apasionados de la Astronomía, como la demuestra el interés con el que comparten fotografías de la cara oculta de la Luna.
Ellos están entre los seis millones de personas que se han apuntado a participar de forma virtual en la misión. Con los nervios a flor de piel, la seguirán hasta que finalice.
La misión Artemis, aunque no ha llegado a pisar la Luna, ha logrado importantes hitos: sus cuatro astronautas han viajado más lejos que ningún ser humano y han observado directamente zonas de la cara oculta lunar. A bordo, Christina Koch se convierte en la primera mujer en orbitar la Luna y Victor Glover en la primera persona negra en hacerlo.
La nave Orión completó con éxito maniobras clave y sobrevoló la cara oculta, donde la tripulación estuvo incomunicada durante 40 minutos. Durante el viaje, observaron cráteres, llanuras de lava y un eclipse solar.
Ahora, el reto es la reentrada en la Tierra. Si todo sale bien, la misión demostrará que es posible viajar a la Luna y regresar con éxito, acercando el objetivo de volver a pisarla.
La misión Artemis II afronta un momento especialmente crítico. Tras completar con éxito el viaje programado alrededor de la Luna, la cápsula Orion se dispone a realizar la maniobra más arriesgada que queda por delante: la reentrada en la atmósfera terrestre. En apenas trece minutos, la nave pasará de una velocidad orbital a detenerse casi por completo, enfrentándose a temperaturas capaces de fundir metales, en una secuencia donde cada ángulo, cada movimiento y cada segundo deben estar calculados con precisión milimétrica.
Orion ha vivido muchos momentos críticos durante esta misión, pero puede que este sea el más peligroso. No hay margen para el error. Jeff Radigan, director de vuelo Artemis II: "No nos andemos con rodeos, tenemos que entrar exactamente en ese ángulo o no tendremos éxito".
La nave en caída libre atraída por la Tierra tendrá que aguantar temperaturas externas de hasta 2.800 grados, aunque en el interior no superarán los 25. Y esto es gracias al escudo térmico. Eva Villaver, Subdirectora Instituto Astrofísico Canarias: "Toda esa velocidad se transforma en calor, por eso la necesidad del escudo térmico, porque estamos transformando velocidad en temperatura y la atmósfera es lo que frena". Hablamos de una velocidad de 10.000 metros por segundo, momento en el que los cuatro astronautas tendrán que demostrar todo lo aprendido.
Guillermo González, ingeniero español que ha participado en el diseño de la nave: "La gravedad de la Tierra empieza a actuar sobre ellos y ven que sus brazos empiezan a pesar, todo empieza a ser distinto". Once paracaídas harán que Orión pase de 40.000 km/hora a apenas 30 en 13 minutos. Es el tiempo que transcurrirá desde que la cápsula entra en la atmósfera terrestre hasta que cae al agua. Allí les espera un buque de la Marina de los Estados Unidos para rescatar a la tripulación.
La cápsula Orion se prepara para una de las fases más delicadas de su misión: la reentrada en la atmósfera terrestre y su posterior amerizaje. El proceso, que se producirá a velocidades extremas, pondrá a prueba tanto el diseño de la nave como la precisión de la maniobra.
"La forma de la cápsula es un cono que depende completamente de la fuerza de fricción para frenarse. El ángulo de reentrada es la que determina que la maniobra de frenado pueda ejecutarse o no, y esa maniobra de frenado depende de la superficie expuesta, de la parte baja del cono. Por eso es tan crítico, porque si no entra con el ángulo preciso no se frenará y probablemente la misión no sea un éxito", explica Eva Villaver, subdirectora del Instituto de Astrofísica de Canarias, en una entrevista concedida al Canal 24 Horas.
"La atmósfera es la que frena, en este caso. La base de la cápsula es la que ejerce esa fricción, la energía cinética se transforma en energía térmica, (…) Toda esa velocidad se transforma en calor, y por eso la necesidad del escudo térmico", añade la experta, quien subraya además que "es la manera más eficiente que hemos encontrado hasta ahora para hacer este viaje tan complejo", y advierte de que "el tiempo es crítico, sobre todo en la misión de rescate. Si el mar está bravo, va a ser más complicado".
A la Estación espacial internacional le queda muy poco tiempo de vida. Será desmantelada en 2030 y Estados Unidos acaba de cancelar el proyecto que iba a sustituirla.
La intención de EE.UU. es apoyar iniciativas privadas, como la anunciada por el dueño de Amazon, Jeff Bezos.
Si finalmente este tipo de instalaciones pasan a ser propiedad privada o quedan en manos de terceros países como China, que ya tiene su propia Estación, la Agencia espacial europea pasaría a depender de una compañía para el desarrollo de sus investigaciones o de otros Estados.
Los cuatro astronautas de la misión Artemis II, a 240.000 kilómetros de distancia, todavía están más cerca de la Luna que de la Tierra, pero ya está todo prácticamente listo en la nave Orion para que este sábado a las 02.07, hora española, 20.07 del viernes en Estados Unidos, americen en el Pacífico, frente a la costa de San Diego, en California.
Rise, un peluche redondo que imita a la Luna, ha viajado con ellos y se ha convertido en uno de los iconos de la misión.
En muchos de los vídeos que ha compartido en redes sociales la NASA se le puede ver flotando junto a los astronautas. La mascota lleva en su interior una tarjeta con el nombre de los miles de personas que han querido apoyar el proyecto y más allá de acompañar a los tripulantes, juega un papel crucial. Es un indicador de gravedad cero, un elemento que tras el despegue avisa a la tripulación del momento en el que alcanzan la ingravidez.
Durante toda la misión Artemis, los astronautas han lanzado mensajes de optimismo, de unión entre los seres humanos. Contrastan con la escalada bélica que sufrimos aquí en la Tierra. Uno de ellos decía esta noche que la verdadera misión es buscar la felicidad en lugar de destruirnos.
Artemis se ha convertido en un rayito de esperanza en un momento de crisis mundial. La ciencia y la investigación aparecen como igualadores sociales, por encima de las diferencias, y se renuevan como depósito de nuestra fe en el progreso en pleno resurgir de discursos religiosos. Artemis puede ser, en cierto modo, un hito generacional, como en su momento lo fue la foto de la Tierra del Apolo 8 o la llegada a la Luna.
Este jueves es el último día completo que los astronautas de la misión Artemis II van a pasar en el espacio, y su trabajo se va a centrar, precisamente, en prepararlo todo para poder regresar a la Tierra. La reentrada en la atmósfera y el posterior amerizaje están considerados como una de las maniobras más peligrosas de todo el viaje. Será otro de los momentos críticos de una misión histórica.