La misión Artemis II a la Luna enciende la esperanza en futuros astronautas: "Vemos hasta dónde podemos llegar"
- Estudiantes de ingeniería ven el reciente viaje como motivador: "Nos anima a seguir trabajando en proyectos tecnológicos"
- El objetivo final es establecer bases lunares, para lo que ya hay tratados internacionales
Artemis II ha supuesto un paso más en la carrera espacial y un foco de esperanza en aquellos estudiantes que sueñan con ser astronautas algún día: “Vemos hasta dónde podemos llegar”. El objetivo final de estas misiones a la Luna, dicen los expertos, es poder establecer bases lunares, algo que, aunque parezca muy lejano, ya está de alguna manera regulado en tratados internacionales.
Ahora mismo, pocas personas en España pueden decir que han sentido algo parecido a lo que sintieron Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen en la cápsula Orion en su reciente vuelta a la Luna para ver la cara oculta del satélite. Una de ellas, es Sara García, astronauta de reserva de la Agencia Espacial Europea (ESA).
"Te preparan un poco para experimentar en tierra", explica a TVE, aunque admite que "nunca se comparará con estar en un cohete". Aún así, recalca que, de algún modo, "es más sencillo empatizar" con esos cuatro astronautas "cuando estás dentro de este mundo".
García, como muchos, no había nacido cuando terminaron las misiones Apollo en los años 70 y ha vivido Artemis II con especial emoción: "De alguna forma te proyectas ahí y ves que tú podrías estar en una situación similar", añade.
“"Algo a esta escala nos anima a seguir trabajando en proyectos tecnológicos"“
El Telediario ha entrevistado a algunos estudiantes de ingeniería, que ven el reciente viaje a la Luna como motivador. "Se puede ver hasta dónde podemos llegar", admite una joven. "Algo de esta escala nos anima a seguir trabajando en proyectos tecnológicos", recalca otra.
Más allá del viaje, hay muchas investigaciones detrás de estas misiones espaciales. García pone el foco, por ejemplo, en la telemedicina, "en cómo conseguir mantener a salvo y mantener la salud de los seres humanos cuando no hay equipos médicos cerca".
El objetivo final: establecer bases lunares
El objetivo final es establecer bases lunares. Y, aunque pueda parecer algo lejano, hace décadas que existen tratados internacionales sobre el espacio.
Existe, por ejemplo, el Tratado del Espacio Ultraterrestre (1967), que establece que ningún país puede reclamar la Luna como suya. También se firmó en 1979 un Tratado de la Luna, aunque no contó con la rúbrica de ninguna de las principales potencias mundiales. Recientemente, desde 2020, se firmaron los Acuerdos de Artemis.
Según este tratado, "podemos utilizar los recursos que hay en la Luna para abastecer esos asentamientos humanos" de las bases lunares, explica Leonardo Alberto López, profesor de Derecho Internacional Público de la Universidad Complutense de Madrid.
"Eso sí está permitido", incide, aunque "hay que interpretar esos tratados" cuando llegue el caso, añade. Eso sí, recalca que "nadie se va a apropiar de la Luna", porque "está completamente prohibido".
Con todo, la carrera espacial sigue avanzando, y aunque los cuatro astronautas de Artemis II ya tengan de nuevo los pies en la tierra, las miradas siguen estando en la Luna.