El ártico se derrite. Lo que para los científicos es una señal de alarma, en la geopolítica mundial supone dominar las rutas marítimas que el calentamiento global mantiene abiertas durante más meses cada año. Colocándonos sobre el Polo Norte, Groenlandia desvela su posición estratégica. La ruta del mar del Norte está casi toda bajo control ruso y EE.UU. quiere ampliar el suyo sobre la única alternativa, la ruta noroeste. "Ahora hay barcos chinos y rusos por todas partes", dice Trump. Pero el Ártico también es un yacimiento sin explotar. Washington calcula que bajo el hielo aguarda la gigantesca cantidad de 31 mil millones de barriles de hidrocarburos. Pero además, el hielo tapa la nueva fiebre del oro, las tierras raras. EE.UU. las necesita para fabricar tecnología y China controla el 80% de la producción mundial. Hasta ahora Groenlandia ha impedido el acceso a empresas chinas y Trump quiere asegurarse de que eso siga siendo así.
Foto: RTVE
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