Francia vive los peores incendios de su historia. Los fuegos, activos en varios puntos del suroeste del país, han quemado una superficie récord y hay casi 200.000 desalojados. Las llamas se encuentran ahora muy cerca de Burdeos
Medios inéditos para luchar contra un fuego jamás visto en Francia. Por primera vez, las autoridades están usando un avión militar A400M en tareas de extinción. Un gigante capaz de arrojar, en pocos segundos, 20 toneladas de agua.
El ministro del Interior ha explicado que su primera misión ha sido verter toneladas de líquido retardante en primera línea de fuego. El objetivo: intentar frenar unas llamas que avanzan sin control y están ya a solo 30 kilómetros de Burdeos.
Los incendios llevan días arrasando los departamentos de Gironda y las Landas, en el suroeste de Francia. Hay casi 100 mil hectáreas quemadas. Una cifra récord para el país, impulsada por las altas temperaturas.
El impacto del fuego en el medioambiente y en la propia salud, sumado al calor extremo, son ya una cuestión de emergencia pública. Según la Organización Meteorológica Mundial, el continente europeo es el lugar del planeta que se calienta más rápidamente y España está sufriendo especialmente las consecuencias. En pleno verano de incendios, no hace falta echar mucho la vista atrás para ser conscientes. Hace seis meses, especialmente en el sur, se vivió un invierno de inundaciones extremas. ‘Informe Semanal’ regresa, por ejemplo, a Grazalema (Cádiz), donde las llamas también están haciendo acto de presencia. "Ha habido momentos que no he podido ni asomarme a la puerta", confiesa Feli, una vecina. "Y todavía no me he quitado lo del agua". Las olas de calor ya no son eventos puntuales, sino crisis recurrentes que se hacen más frecuentes, intensas y prolongadas. Los riesgos, por tanto, son indudablemente mayores. "Estamos notando, más que nunca, esas olas de calor y esas temperaturas que antes no teníamos", nos dice Carmen Díaz Paniagua, investigadora de la Estación Biológica de Doñana-CSIC.
A día de hoy, los incendios de sexta generación, en esa zona como en cualquier otro lugar de España, constituyen la mayor amenaza. Sobre terreno quemado del parque nacional de Doñana, Juan Romero, de Ecologistas en Acción, confirma que allí "durante todo el año pasado, hubo más de 50 conatos de incendio y, este año, ya llevamos más de 30. Y sabemos que no se está haciendo absolutamente nada". Más al sur, en Huelva, comprobamos otros latigazos del cambio climático. Matalascañas, uno de los destinos turísticos más destacados, lleva tiempo enfrentándose a sus propios desafíos como el retroceso de sus costas. A la erosión natural hay que añadir la subida del nivel del mar en el Golfo de Cádiz y el devastador paso de los temporales.
La borrasca Francis arrasó la playa y se llevó por delante una parte del paseo marítimo. Antonio Rodríguez, profesor de Geología de la Universidad de Huelva, muestra cómo han regenerado la zona más afectada: "Estas escolleras son un parche que va a solucionar momentáneamente este episodio, pero que en el futuro va a ocurrir otro". No queda otra que adaptarse al calentamiento global, pero no asumiendo sus consecuencias con resignación, sino aprovechándose para seguir tomando medidas: preservando los bosques durante todo el año, protegiendo los espacios verdes locales o implementando sistemas de alerta temprana para desastres naturales.
Son decenas de miles los desalojados por los incendios en Madrid y Ávila los que esperan con angustia noticias que aporten algo de esperanza entre la incertidumbre. Esperan volver pronto a su hogar.
Jornada de mucha preocupación y desolación entre los afectados por los incendios en diferentes puntos de España. En provincias como Ávila los avisos de desalojo en unos pueblos se alternaban con los de confinamiento en otros. En Madrid, miles de vecinos han sumado un día más de espera en los centros de acogida a la espera de la evolución de los fuegos. Toledo se ha unido, asimismo, a la emergencia nacional por el incendio de Almorox. En todos ellos un solo deseo: poder volver a casa pronto y que los daños sean mínimos. Foto: EFE/Fernando Villar
El fuego sigue avanzando sin control en Ávila y la Comunidad de Madrid. Los incendios se han unificado bajo un mando único para mejorar la eficacia y la coordinación a la hora de combatir las llamas. Mientras, la emergencia nacional se ha extendido a la provincia de Toledo.
El sur de Francia está viviendo momentos críticos y nunca vistos con una treintena de incendios activos, siendo los más preocupantes los de Gironda (en la Bahía de Arcachón), Las Landas (Biscarrosse) y el departamento de Var (Provenza Costa-Azul). El fuego está avanzando sin freno hacia Burdeos, donde el humo se ha instalado ya en todas partes. En total, van más de 98.000 hectáreas quemadas, un "récord histórico" según el Gobierno, y hay cerca de 200.000 evacuados.
Los incendios en Ávila y Madrid están dejando tras de sí un paisaje desolador. Las llamas han calcinado coches, abrasado casas y quemado árboles centenarios, entre otras instalaciones también afectadas.
Gloria Quintero, vecina de La Adrada, uno de los municipios del Valle del Tiétar (Ávila), ha sido evacuada ante el avance del grave incendio que, junto con el de Madrid, tienen en vilo a la población aledaña. En una entrevista en RNE, relata la "impotencia" que le da su situación: "Todo lo que tenemos está allí y es horrible".
Son ya cerca de 90.000 los evacuados o confinados por los incendios de Ávila y Madrid. Están cansados, tienen ganas de regresar a sus hogares pero todavía no es seguro para la mayoría de ellos. "Estamos cansados y con ganas de volver", dice uno de ellos a TVE. Temen por sus casas y por sus negocios y esperan que el fuego no llegue hasta ellos.
El Gobierno ha decretado la evacuación de nueve municipios del Valle del Tiétar, siete de ellos en Ávila y dos en Madrid, en una operación que afecta a más de 30.000 personas. El tiempo cambiante que afecta al incendio activo en la provincia de Ávila, que ha arrasado ya entre 13.000 y 15.000 hectáreas, condiciona los trabajos de un operativo cuya estrategia de extinción se "adapta a las circunstancia", con unas llamas que se "descuelgan" hacia el Valle del Tiétar, al sur de la provincia.
Crece la preocupación por el avance de los fuegos de Ávila y Madrid. El viento hacia el sur incrementa la posibilidad a que se conviertan en un solo incendio. Esta mañana se han desalojado todos los pueblos del abulense Valle del Tiétar y tres nuevas localidades madrileñas, entre ellas Cenicientos lo que ha obligado a desmantelar el centro de mando que se ha trasladado a Navalcarnero.
A esta hora se habla de unos 35 mil hectáreas calcinadas y de unos 80 mil afectados entre desalojados y confinados en Madrid y Castilla León. Esto está obligando ha habilitar más puntos de alojamiento para quienes tienen que dejarlo todo en tan solo unos minutos.
Las Administraciones central y regional aparcan sus diferencias durante la reunión del Centro de Mando Avanzado para priorizar la respuesta conjunta a la emergencia.
En mitad de la gravedad por la ola de incendios que afecta a la región, la política de confrontación ha dado paso a la cooperación institucional. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, han coincidido este sábado en la reunión del Centro de Mando Avanzado en Cenicientos antes de que se levantaran las instalaciones de coordinación para su traslado a Navalcarnero, escenificando un frente común ante la emergencia.
A diferencia del tono tenso que suele marcar sus intervenciones públicas, ambos mandatarios han dejado al margen las polémicas partidistas para poner el foco en la gestión del fuego. Durante sus posteriores comparecencias, tanto Sánchez como Díaz Ayuso han coincidido en señalar la "buena coordinación" existente entre los distintos niveles de la Administración, alabando el trabajo conjunto de los efectivos estatales, autonómicos y locales desplegados en la zona.
La cita técnica ha servido para analizar la evolución de las llamas y evaluar las maniobras ante la "ventana de oportunidad" que han abierto las últimas condiciones meteorológicas, antes de que el Centro de Mando se replegara. Con este gesto de colaboración institucional, los líderes autonómico y nacional buscan trasladar un mensaje de unidad y eficacia técnica a los ciudadanos y municipios afectados.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido este sábado desde el puesto de mando avanzado de Cenicientos para informar sobre la evolución de los graves incendios que afectan a la zona. Sánchez ha subrayado que, tras elevarse la situación a nivel operativo tres a petición de Madrid y Castilla y León, el Gobierno ha pasado a "liderar la respuesta" bajo un sistema unificado.
El jefe del Ejecutivo ha recalcado que el objetivo prioritario del despliegue es proteger a la población: "Nuestra prioridad, nuestro pensamiento, nuestro objetivo está en sus vidas, en salvaguardar sus vidas". En este sentido, ha destacado que la coordinación entre las distintas administraciones y la ayuda internacional son clave para aprovechar que "tenemos una ventana de oportunidad durante este fin de semana para luchar contra el incendio", a pesar de la incertidumbre meteorológica por la intensidad de los vientos.