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Cinco integrantes de una familia franco-española, una de ellas un niño de 2 años, han muerto este martes en lo que parece ser un caso de violencia machista que derivó en el incendio de su vivienda, situada en el centro de la localidad de Pau, en el suroeste de Francia. Las primeras pistas indican que el marido -de nacionalidad francesa y que, según un conocido, había sido denunciado por su mujer, española, por violencia de género- habría sido el autor de los hechos, tras los cuales se suicidó.

Los bomberos de la Comunidad de Madrid dan por controlado el incendio declarado sobre las 20.45 horas de hoy en el Palacio de Osuna de Aranjuez, un edificio histórico de grandes dimensiones que está abandonado y cuyo tejado se derrumbó hacia el interior a causa de las llamas, lo que ocasionó el colapso de todo el palacio.
El incendio ha sido controlado sobre las 22.30 horas tras dos horas y media de trabajo de doce dotaciones de bomberos.

Al menos una persona ha fallecido después de que un edificio de 24 plantas se derrumbase este martes en el centro de Sao Paulo durante un incendio de grandes proporciones que también afectó a un predio vecino, según los bomberos. El edificio, una antigua sede de la Policía Federal, estaba ocupado por unas 50 familias y al menos tres personas podrían estar desaparecidas, de acuerdo con las autoridades. "Hay posibilidad de otras víctimas", afirmó el coronel del Cuerpo de Bomberos Max Mena, en declaraciones recogidas por medios locales. La única víctima mortal confirmada por el momento es un hombre que estaba siendo rescatado por los bomberos cuando la estructura se desplomó. "Estábamos intentando salvarlo, pero desgraciadamente se vino abajo junto con el edificio. Fue un intento rápido, habilidoso, por cuestión de segundos no lo conseguimos", agregó Mena.

Las llamas comenzaron sobre las 1.30 hora local (6.30 hora española) y el fuego se esparció rápidamente por el resto de plantas y afectó a un edificio vecino, ambos situados en el centro de Sao Paulo. Unos 160 bomberos se encuentran en la zona para combatir las llamas del segundo edificio, que fue evacuado y por el momento no corre riesgo de derrumbarse.
El desplome de uno de los edificios también provocó daños en una iglesia próxima, que tuvo una parte de su estructura damnificada. El gobernador de Sao Paulo, Márcio França, afirmó que el derrumbe del edificio era una tragedia "prevista" debido a sus malas condiciones, pero resaltó la batalla "judicial" existente para intentar retirar a las personas que viven en ese tipo de predios. "Ese tipo de vivienda es inhabitable. Quedarse aquí es buscar un problema cada vez mayor. Gracias a Dios, hoy conseguimos llegar a tiempo, pero no siempre va a suceder eso", resaltó França desde el lugar del incendio. França recordó que Sao Paulo cuenta con más de 150 edificios ocupados, una decena de los cuales se encuentra en el centro de la capital paulista, la mayor y más poblada ciudad de Brasil.

El capitán Marcos Palumbo, portavoz de los Bomberos de Sao Paulo, afirmó que la situación del edificio y las modificaciones realizadas por sus habitantes durante la ocupación contribuyeron a la propagación del fuego. "Los ascensores habían sido retirados. Entonces esos tubos de aire que había en medio, en el foso del ascensor, acabaron formando una chimenea. Había mucho material combustible: madera, papel, algo que hizo que esa llama se propagase con rapidez", señaló Palumbo.

El incendio se declaró a las cinco de la tarde del domingo, hora local, en la última planta del centro comercial, situado en la avenida Lenin de la ciudad siberinana de Kémerovo, y desde allí se extendió al resto del edificio. Los testigos aseguran que las alarmas anti-incendios no se activaron, por lo que las personas que se encontraban en el lugar, muy concurrido en una tarde de domingo, solo se percataron del fuego cuando un denso humo llenó el interior del edificio, que contaba con una sauna, cines, restaurantes, una bolera y un zoológico para niños. Los equipos de bomberos tardaron más de seis horas en controlar las llamas, que afectaron a una superficie de unos 1.500 metros cuadrados. El comité de investigación ruso ha abierto una causa penal y ha anunciado la detención de cuatro personas, entre ellas el arrendatario del local donde se originó el fuego y el director general de la sociadad que administraba el centro comercial. Todos los años, los incendios causan numerosas víctimas mortales en Rusia, un país en que abundan infraestructuras en mal estado que se remontan a la época soviética y en el que no se aplican adecuadamente las medidas de seguridad.

En Rusia, al menos 53 personas han muerto en el incendio de un centro comercial de Kémerovo, en Siberia. Además hay una decena de personas desaparecidas, según datos de los servicios de emergencias. El presidente ruso Vladimir Putin ha ordenado el envío de todos los efectivos que sean necesarios para localizar a las víctimas del incendio. El fuego podría haberse declarado en una de las salas de cine de la última planta. La alarma contraincendios no se activó y el fuego se ha propagado rapidamente por todo el edificio.