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Su extraordinaria aventura vital une continentes, conecta culturas y revoluciona escenarios. Pero Josephine Baker también ha pasado a la historia como integrante de la resistencia francesa ante la ocupación nazi y como activista contra la discriminación racial. Por eso en 2021 se convirtió en la sexta mujer y la primera de piel negra acogida con honores en el Panteón de París. Nacida en Saint Louis (Estados Unidos), vivió una infancia de pobreza y exclusión. El baile, la música y el teatro fueron primero vía de escape y pronto, una profesión. Despunta en Nueva York por la voluptuosidad de sus pasos y una inimitable vis cómica. Contratada para un espectáculo en París, en 1925 cruza el Atlántico. Llevando al extremo el cliché del primitivismo, Baker se hará famosa por su danza salvaje, que despierta admiración y rechazo a partes iguales. Dentro de sus giras internacionales visitará España en los años treinta. A esas alturas ya es una estrella internacional de la danza, el cine y la canción. Cuando Francia declara la guerra a Alemania, viajará al frente para animar a las tropas y, tras la derrota, se enrolará en la resistencia. Después de la contienda se implica en la lucha contra el racismo, compromiso que extiende a su vida familiar al adoptar una docena de huérfanos de diversas procedencias: su famosa tribu arcoíris.

Este documental, con guion de Antonio Delgado y diseño sonoro de Mayca Aguilera, reconstruye la decisiva travesía que la trajo de joven a Europa a bordo del paquebote Berengaria. También investiga sus actividades de espionaje en los archivos de la inteligencia militar francesa, que custodia su expediente. Participan Jean-Claude Bouillon Baker, hijo adoptivo de la artista y autor del libro 'Lumière noire de nos rêves'; Belén Pérez Castillo, profesora de musicología en la Universidad Complutense de Madrid; y Rosalía Cornejo, profesora de Estudios Culturales en la Universidad de Ottawa.

A un lado de la mesa, la delegación estadounidense, encabezada por el jefe de la diplomacia, Marco Rubio, que espera avances. Al otro, la ucraniana, con el secretario del Consejo de Seguridad al frente, Rustem Umérov, que antes de empezar, ha expresado su agradecimiento al presidente Trump.

Kiev busca el favor de Washington para salir lo mejor parado posible. Trump presentó en un principio un plan de paz de 28 puntos perfectamente alineado con los intereses rusos. Kiev ha conseguido limarlo tras un primer encuentro en Ginebra. Ahora, sobre la mesa, hay una propuesta más reducida y ambigua.

Estados Unidos tiene prisa. Witkoff viajará esta semana a Moscú para hablar con Putin, que se muestra férreo. Ha intensificado los ataques a infraestructuras energéticas y contra objetivos civiles. En las últimas horas, al menos una persona ha muerto y 19 han resultado heridas en la región de Kiev.

Ucrania ha atacado refinerías rusas y buques petroleros en el mar Negro. Ambos bandos buscan ejercer la máxima presión al otro.

Foto: CHANDAN KHANNA/AFP

En Reino Unido, el líder ultra Nigel Farage es el favorito en todas las encuestas para ganar las próximas elecciones. A pesar de ello, tanto él como su formación han protagonizado varios escándalos recientemente.

Denuncia una campaña política en su contra y niega acusaciones como la de que era admirador de Hitler en su juventud.

Nueva noche de terror en Ucrania. Rusia ha lanzado oleadas de misiles y drones por todo el país, incluidos edificios residenciales en Kiev. "Es una intimidación por parte de Putin. Ataca a los civiles para que aceptemos el acuerdo", lamenta un vecino.

Moscú sigue adelante con su ofensiva, ignorando las negociaciones de paz en curso. Negociadores ucranianos viajan a Estados Unidos para proseguir las conversaciones.

La próxima semana, una delegación estadounidense, volverá a Moscú. A la cabeza de nuevo Steve Witkoff, conocido ya por enseñar a Putin cómo ganarse a Trump.

Los ataques de Rusia han vuelto a cebarse contra el sistema eléctrico. Más de 600.000 hogares han amanecido sin luz. Continuos apagones convierten la vida de los ucranianos en un infierno, a las puertas de otro invierno bajo las bombas.

Foto: REUTERS / Valentyn Ogirenko

Crucita Etxabe es una superviviente del bombardeo de Gernika, ocurrido el 26 de abril del 37. Salió de casa para merendar con unas amigas, poco imaginaba la atrocidad que la Legión Condor estaba a punto de cometer.

El bombardeo de la aviación que ayudó a Franco tenía por objetivo a la población civil y causó centenares de muertos y la destrucción de Gernika. Crucita hoy acoge el perdón del presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, con agradecimiento, pero también con cierta tristeza, porque llega tarde. Steinmeier ha visitado la localidad vasca con Felipe VI.

Foto: Gobierno vasco, vía Reuters

El presidente de la República Federal de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, ha escenificado este viernes un emotivo acto de desagravio a las víctimas del bombardeo de Gernika en el templete del cementerio de la localidad vizcaína, donde dos funcionarios de la embajada alemana en España han colocado una corona de flores y se ha guardado un minuto de silencio.

Con Steinmeier en pie ante un mausoleo dedicado a las víctimas del bombardeo, arropado por el Rey Felipe VI y, por detrás, el resto de representantes institucionales, encabezados por el Lehendakari, Imanol Pradales, el jefe de Estado alemán ha cerrado el círculo de la petición de perdón de Alemania al pueblo de Gernika, que plasmó por carta en 1997 el que entonces fuera presidente alemán, Roman Herzog.