Aquí en España, los trabajadores insatisfechos con lo que cobran se han disparado en el último año. Ese malestar afecta sobre todo a los jóvenes, más dispuestos que el resto a cambiar de empresa si no mejora su retribución. De hecho, 4 de cada 10 se plantean hacerlo si no mejora su sueldo. Además, el 80% de ellos cree que su trabajo afecta a su salud emocional.
En Aquí Hay Trabajo las dudas complicadas las contestan nuestros expertos, pero hay algunas a las que podemos solucionar nosotros.
En esta píldora laboral respondemos a esta duda: ¿tengo derecho al permiso de 5 días por hospitalización si le pasa a mi pareja y no estoy casada?
La respuesta es sí, no hace falta que estés casado ni seas pareja de hecho para que tengas derecho a este permiso pagado, basta con que convivas. Eso sí, tienes que demostrarlo.
Tendrás que acreditar la relación aportando: el empadronamiento, el contrato de vivienda o cualquier otro documento que demuestre la convivencia.
Es más no tiene por qué ser tu pareja. Ese permiso es tuyo si ayudas a un familiar lejano o una amiga o un compañero de piso.
Es para cualquiera que conviva contigo y lo demuestres. Te recordamos son 5 días pagados por hospitalización, enfermedad grave o intervención quirúrjica de un familiar de hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad.
Y también es de convivientes. Y esos 5 días, no tienen que ser seguidos, puedes cogerte dos una semana, uno a la siguiente y la que queda más adelante.
El síndrome del SAPO es síndrome laboral poco conocido. Es un acrónimo que describe un conjunto de actitudes tóxicas en el trabajo de jefes o compañeros: Soberbia, Arrogancia, Prepotencia y Obstinación.
La primera es la S de soberbia, creen que siempre tienen razón, no admiten errores y nunca piden perdón.
La A de arrogancia, gente con un ego gigantesco y que se siente superior a los demás.
La P prepotencia de los que presumen de su poder y le sacan ventaja en cada situación.
Y la O, obstinación. Empleados o jefes con un carácter inflexible. Hay que hacer algo y se tiene que hacer como él quiere, sí o sí.
Un sapo puede convertir tu trabajo en una ciénaga. Por un lado, tensiona las relaciones laborales y dificulta las tareas. Genera un ambiente negativo y estresante y puede afectar a la salud mental de los compañeros.
Consejos para enfrentarlos: actuar con calma, ponerles límites (no me hables así, no me trates así...) y guardar pruebas de las veces que se pasen de la raya.
Sí, las grabaciones en las que estamos nosotros, también son una prueba.
Presionar a los trabajadores haciéndoles fotos en su puesto de trabajo de forma individual y sin consentimiento, y además difundirlas en un chat, es una práctica ilegal.
Puede considerarse acoso laboral, hostigamiento o una vulneración grave del derecho a la intimidad y a la propia imagen.
Nuestro inspector de trabajo responde la consulta de un seguidor de Aquí Hay Trabajo. Trabaja de conserje y una de las vecinas de su comunidad le persigue buscando fallos en sus tareas y le hace fotos.
Estas acciones pueden ser sancionadas por la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).
En Aquí Hay Trabajo hablamos de un derecho que tiene obligaciones. Estar de baja médica.
Tenemos que hacer lo que nos diga el médico y actuar con coherencia y sentido común.
Estos son dos errores que te pueden costar la baja. El primer gran error es no acudir a la revisión médica. Ya sea de la mutua o del servicio público de salud, no presentarte te puede costar la suspensión inmediata de la prestación económica.
Error número 2: hacer actividades incompatibles con tu baja. por ejemplo, irte a jugar al fútbol si estás de baja por un esguince.
¿Viajar va en contra de la recuperación? Depende.
Si tienes dudas sobre lo que puedes o no puedes hacer, solo hay una persona que te puede responder: tu médico, él conoce tu enfermedad y es quien pone la línea y cuidado porque pasarnos de la raya nos puede costar muy caro.
Hacer cosas que vayan en contra de la recuperación de tu baja puede acabar en: despido disciplinario con la obligación de devolver todo lo que hayas cobrado por la incapacidad.
Así que respetemos las obligaciones que conlleva una baja.
La Inteligencia Artificial ya está transformando el mercado laboral.
Un estudio elaborado por Google y la organización internacional INCO dice que el 22 % de las ofertas de trabajo pensadas para jóvenes sin experiencia que buscan su primer trabajo ya exige habilidades en Inteligencia Artificial.
El 74 % de las pequeñas empresas europeas tiene dificultades para encontrar candidatos que cuenten con capacidades en IA.
En Aquí Hay Trabajo hablamos con la Directora de Programas de Formación INCO Academy, Ana de Miguel.
Ultimamente hemos informado de varios despidos masivos en empresas tecnológicas por la Inteligencia Artificial.
¿En qué sectores es más importante manejar la IA para conseguir un empleo?
La IA genera empleo y destruye empleo, de aquí a unos años, ¿cuál va a ser el balance?
Visitamos una fábrica de lentes que lleva más de un siglo abierta. Vende a 22 países, tiene varias sedes y un total de 300 empleados.
La fábrica de lentes Prats fue creada en 1924 por Alberto Prats en Mas de las Matas (Teruel), inicialmente como un taller óptico.
Esta empresa centenaria, conocida hoy como Grupo Prats, evolucionó de la producción artesanal a la fabricación industrial de lentes oftálmicas, destacando en el sector por su automatización y tecnología.
Aquí Hay Trabajo dentro de una fábrica de lentes con tecnología 100% española, altamente robotizada.
Nos escribe la dueña de una Escuela Infantil afectada por la huelga indefinida de educadores de 0 a 3 años.
Una de las trabajadoras que está de servicios mínimos no puede acudir porque tiene un hijo enfermo y va a faltar, ¿quién la puede sustituir?
Inspección de Trabajo recuerda que ante una huelga, la empresa no puede sustituir a los trabajadores que ejercen su derecho y tampoco puede contratar a otros.
Hay una obligación de cumplir y garantizar unos servicios mínimos y debe garantizarse con los trabajadores asignados.
Si no pueden acudir a esos servicios mínimos debe estar bien justificado.
El Tribunal Supremo ha vuelto a ratificar en una sentencia lo que pasa con tus derechos cuando tu empresa cambia de dueño.
No es nuevo, pero la justicia ha tenido que recordarlo: si tu empresa cambia de dueño, la nueva no parte de cero con sus trabajadores.
El nuevo propietario "hereda" los activos de la empresa y también sus obligaciones laborales, es lo que se llama subrogación empresarial.
¿Te pueden poner por delante un nuevo contrato? Sí, pero no pueden obligarte a firmarlo si implica perder derechos.
Además no puedes volver a estar en periodo de prueba si ya habías estado antes, aunque la empresa se llame de otra manera.
Y tampoco te pueden volver a hacer exámenes o valorarte para tu puesto de trabajo. Ya demostraste que eres capaz de hacer las tareas con el empleo que tenías antes.
No lo olvides: nuevo dueño sí, pero misma antigüedad, mismo salario y mismas condiciones.
No pueden cambiar tus condiciones laborales porque sí y de un día para otro.
Os recordamos que para hacerlo hay que justificar los motivos y tiene que ponerse en marcha un proceso que el trabajador puede recurrir.
En esta píldora laboral de Aquí Hay Trabajo vamos con un tema que seguro que os ha pasado a más de una vez: no vas a estar en casa, tienes que recibir un paquete importante y das la dirección de tu trabajo para que te lo manden allí... ¿Eso se puede hacer? o ¿te pueden sancionar?
Depende. Recibir paquetes personales en el trabajo no está prohibido por ley, pero si tu empresa lo prohibe, sí que pueden sancionarte.
La clave está en 3 puntos: si existe prohibición interna, estás obligado a cumplirla. Si no lo prohiben, pero interfiere en tu jornada o usas recursos de la empresa, ahí corres el riesgo de que te pongan una falta disciplinaria. Y tres, si provocas problemas de organización, te puede costar incluso una falta muy grave.
Hay sectores con exigencias de seguridad o control donde recibir paquetes personales puede estar especialmente prohibido.
Pero más allá de que sea legal o nos pongan una falta disciplinaria, tengamos sentido común.
Cada empresa tiene su propia cultura y su nivel de tolerancia, estemos atentos para no meter la pata.
Fuera y dentro de España una de las reivindicaciones clásicas en este 1 de mayo es la subida de sueldos.
En nuestro país, el promedio es de 33.000 mil euros, según la OCDE. Si se compara con 2000, ha crecido un 78%. No obstante, el poder adquisitivo de los españoles está estancado y solo ha aumentado un 5% desde principios de siglo, muy por debajo de la media europea.
Además, un empleado tendría que trabajar 98 años, casi un siglo, para llegar a ganar lo mismo que un alto directivo en un solo año, según Oxfam.
Ese informe señala que el sueldo de los grandes ejecutivos ha aumentado un 16% en un año. Mientras que el de los empleados ha subido solo un 3,6% en los últimos 6 años.