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Un científico australiano de 104 años, el botánico y ecólogo David Goodwall, ha viajado hasta Suiza para someterse a un suicidio asistido este mismo jueves, según ha explicado en una conferencia de prensa apenas 24 horas antes. Este anciano, que no sufre ninguna enfermedad terminal, ha explicado que su calidad de vida se ha deteriorado y que es hora de partir, pero ha lamentado que no pueda hacerlo en Australia porque allí es ilegal.

  • Es la máxima autoridad católica que afronta un juicio por este tipo de delitos
  • Al empezar la investigación, el papa Francisco le dió una excedencia del puesto
  • El prelado australiano rechaza los cargos formulados por una juez de Melbourne
  • Se le acusa de varios delitos, aunque los detalles no han trascendido por motivos legales

En Australia, se han recuperado 57.000 armas de fuego, entre ellas armas automáticas o semi-automáticas, en el marco de una campaña de amnistía del Gobierno que permite a sus poseedores quedar libres de culpa.

La ley australiana sobre las armas de fuego, que es muy restrictiva, entró en vigor tras la matanza de 35 personas en la localidad turística de Porth Arthur, en 1996. La posesión ilegal de un arma de fuego está sujeta a una multa de hasta 185.000 euros o 14 años de cárcel. Antes de lanzar la campaña, las autoridades habían estimado en 260.000 las armas ilegales en circulación.

Australia se enfrenta a una de sus mayores crisis de seguridad después de que cientos de archivos secretos clasificados terminaran en una tienda de segunda mano en Camberra. Un hombre comprió dos archivadores con candado y, al abrirlos, descubrió en su interior los docomuentos con secretos de estado. El Gobierno australiano ha ordenado una investigación para averiguar cómo salieron los papeles. En ellos, a los que ha tenido acceso la cadena local ABC, se tratan temas sensibles: seguridad nacional, inmigración, trabajo interno de gabinetes y secretos altamente secretos que no debían ser publicados hasta 20 años después. 

Los abusos de menores en instituciones públicas y religiosas de Australia son una "tragedia nacional", según la comisión especial que investigó la pederastia en este país en un informe final con más de 400 recomendaciones. "Decenas de miles de niños fueron abusados sexualmente en las instituciones australianas. Nunca sabremos la cifra, pero cualquiera que sea, supone una tragedia nacional perpetrada durante generaciones dentro de nuestras más respetadas instituciones", remarca el documento.