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El sureste de Australia arde desde hace cinco meses. Los incendios forestales han arrasado ya una superficie equivalente a la de Castilla y León, la comunidad autónoma más grande de España, y no hay previsión de que paren pronto. A las pérdidas humanas hay que sumar la muerte de mil millones de animales y el peligro de extinción de especies únicas. El gobierno apunta a una sequía histórica como causa principal de los incendios. Los expertos, sin embargo, atribuyen la catástrofe al cambio climático y alertan de que es un anticipo de lo que nos espera a todos.
Un equipo de "Informe Semanal" ha viajado a Australia, el mayor exportador de carbón del mundo y el mayor emisor de dióxido de carbono per cápita. Melbourne, Sydney y Canberra están entre las ciudades con peor calidad del aire del mundo. Los modelos climáticos de hace 25 años ya predecían que los efectos del calentamiento global se verían muy pronto, nos dice el climatólogo T. Dickman, y el lugar donde antes y más gravemente se están notando, advierte, es en Australia.

En Australia, los incendios amenazan con poner en jaque la economía. Cientos de personas regresan estos días a ver lo que ha quedado de sus casas y sus negocios, arrasadas por el fuego. También el turismo se enfrenta al mayor desafío de su historia según palabras del primer ministro. El Gobierno, fuertemente criticado por su inacción, ha anunciado medidas para prevenir más incendios, pero sus planes están muy lejos de lo que exigen desde distintos sectores.

Las tormentas han dado cierto alivio a la emergencia del fuego en Australia, aunque sigue habiendo más de 100 incendios forestales activos. El Gobierno australiano continúa recibiendo críticas por su gestión contra el cambio climático y de los incendios, que ya han destruido el hábitat del 20% de las especies en peligro de extinción.

La Policía australiana ha informado este domingo del fallecimiento de un hombre de 84 años que era tratado por las quemaduras sufridas durante los incendios que asolan el país y que con este ya causado 29 muertos. La lluvia y la bajada de las temperaturas de los últimos días han ayudado a los bomberos a contener las decenas de focos activos en Victoria y Nueva Gales del Sur, el estado más afectado donde se han registrado 21 de las víctimas mortales. Desde el septiembre pasado, los incendios han arrasado una superficie de más de 80.000 kilómetros cuadrados, mayor que la de Irlanda o Panamá, incluidas más de 2.000 viviendas.

Australia se quema ante la mirada impotente de todos. Nuestras antípodas, ya acostumbradas a las llamas- arden desde este otoño a un ritmo difícil de entender y de frenar. ¿Por qué se quema con esta velocidad e intensidad? ¿Se puede hacer algo para parar la tragedia? ¿Alguien lo avisó? De ello hablamos con Fernando Valladares, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, especializado en cambio climático, que afirma que el humo ya ha dado la vuelta a la Tierra. Mientras tanto organizaciones mundiales como BirdLife dan la voz de alarma y piden ayuda para especies que se encuentran en peligro de extinción. Con David Howell tratamos este asunto, además del papel del gobierno australiano en la COP25. Además, otras organizaciones como Extinction Rebellion se echan a la calle para denunciar esta situación de emergencia climática. Nos lo cuenta su portavoz Javier de la Casa.

Las autoridades de Victoria han pedido a 240.000 personas que busques lugares resguardados del fuego por el riesgo que corren por los incendios en la zona sur del país. Las llamas han arrasado hasta ahora más de diez millones de hectáreas, la peor temporada de fuegos forestales en la historia del país por la superficie quemada, la pérdida de vidas humanas y de especies animales. El primer ministro de Victoria, ha pedido a la gente estar alerta y preparada para evacuar si lo solicitan las autoridades. 11/01/20

Australia intenta hacer frente a los devastadores incendios que han calcinado más de 8 millones de hectáreas y han dejado 26 muertos. Sin embargo la situación se espera que empeore en los próximos días contemperaturas superiores a los 40º y fuertes vientos. Las mañanas de RNE con Íñigo Alfonso habla con Miguel Cabrera, miembro del Colegio Oficial de Ingenieros de Montes.

Unos 200 incendios seguían ardiendo hoy en el sureste de Australia, donde las autoridades evaluaban los daños de la "catastrófica" jornada del sábado mientras crecían las críticas a la gestión de la crisis del primer ministro, Scott Morrison. La bajada de casi 20 grados de las temperaturas dio un respiro a los bomberos, que ayer, con fuertes vientos y máximas rozando en algunos puntos los 50 grados, tuvieron que elevar la alerta a nivel de emergencia en más de una veintena de focos. Pese a ello, la situación seguía siendo complicada en sitios como Eden, una localidad situada en el sur del estado de Nueva Gales del Sur, donde se llamó a los vecinos a buscar refugio en estructuras sólidas ante la proximidad de las llamas que dejaron el cielo de un color rojo oscuro. 05/01/20

El primer ministro de Australia, Scott Morrison, ha anunciado la movilización de 3.000 reservistas por vez primera en la historia del país para asistir en las tareas de extinción y evacuación de los más de 130 incendios que han arrasado ya más de cinco millones de hectáreas de las regiones del sureste desde el pasado mes de septiembre y causado la muerte de 23 personas. Las últimas muertes han ocurrido en la isla Kangaroo, la tercera más grande del país, situada a 112 kilómetros de Adelaida, en el estado de Australia del Sur, donde se han calcinado 100.000 hectáreas, la mayoría en el parque nacional Flinders Chase, hogar de 60.000 canguros, 50.000 koalas y animales en peligro.

Las fuerzas armadas de Australia han comenzado a evacuar por mar con buques militares a casi un millar de personas cercadas por los incendios que arden en el sureste de su país, y que han causado al menos 18 muertos desde que comenzaron los fuegos en septiembre pasado. La operación persigue rescatar a los 4.000 vecinos y turistas varados desde hace días en una playa de Mallacoota, en el estado de Victoria, donde las autoridades confirmaron la muerte de una segunda persona y hay al menos 28 desaparecidos.