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"El tsunami de Indonesia es prácticamente incontrolable"

  • Los expertos achacan a una coincidencia de factores la magnitud del maremoto surgido tras una erupción volcánica
  • A diferencia de los terremotos, su origen no es un movimiento tectónico y por tanto es muy difícil de prever

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Los expertos explican por qué es muy difícil prever un movimiento de tierras submarino como el de Indonesia

Los efectos de la erupción del volcán Anak Krakatoa, en Indonesia, y el posterior tsunami que generó, han sido devastadores. Al menos 373 personas han muerto, 128 permanecen desaparecidas y 1.459 han resultado heridas por este fenómeno que golpeó el pasado sábado el estrecho de Sonda, entre las islas de Sumatra y Java. Los expertos coinciden en que la fatalidad se debe a una suma de circunstancias, entre las que destaca la enorme dificultad de prever un fenómeno de estas características.

El Anak Krakatoa, de unos 300 metros de altura y cráter lateral, ha estado entrando en erupción casi a diario en los últimos tres meses. La última fue el domingo pasado cuando expulsó una gran columna de humo y ceniza.

"Se cree que el tsunami está inducido por el colapso lateral o deslizamiento del flanco del volcán Anak Krakatoa, que lleva ya unos meses en erupción", explica a TVE Roger Urgeles, del Instituto de Ciencias del Mar, "y este flanco ha crecido mucho hacia el mar en los últimos meses".

Las autoridades indonesias también achacan el maremoto al desplome de parte de la isla donde se encuentra el volcán, a raíz de una fuerte erupción. Sus efectos devastadores se multiplicaron debido a que llegó a las playas sin activar las alarmas.

Boyas detectoras, inservibles desde 2012

El portavoz de la Agencia Nacional de Gestión de Desastres indonesia (BNPB), Sutopo Purwo Nugroho, ha señalado que el país asiático no cuenta con sistemas de alerta de tsunamis provocados por un volcán y que las boyas colocadas para detectar una repentina subida de las olas no funcionan desde 2012 por culpa del vandalismo, la falta de mantenimiento y de fondos.

Además, los expertos coinciden en que es muy difícil, prácticamente imposible, prever un movimiento de tierras submarino que pueda originar un maremoto. La principal razón es que, a diferencia de los terremotos, su origen no es un movimiento tectónico.

“Gracias al GPS conocemos actualmente el movimiento de las placas tectónicas, y además instantáneamente, con lo cual sabemos si se desplazan o no, a la velocidad a la que lo hacen. También si se para ese desplazamiento, lo que podría acumular tensión y originar un terremoto", detalla por su parte a TVE Emilio Carreño, del Instituto Geográfico Nacional.

"Pero si ocurre algo en el fondo del mar, como puede ser en este caso un deslizamiento submarino, ya prácticamente es incontrolable", sentencia.

Para Roger Urgeles, en el estrecho de Sonda han coincidido dos factores que resumen la gran magnitud de la catástrofe. "Tenemos dos cosas: ausencia de sismicidad para producir esta alerta y al mismo tiempo poco tiempo para generar esta alerta", resume el científico del Instituto de Ciencias del Mar.

"Anillo de Fuego del Pacífico"

Indonesia se asienta sobre el "Anillo de Fuego del Pacífico", una zona de gran actividad sísmica y volcánica que es sacudida cada año por unos 7.000 temblores, la mayoría moderados.

Entre los pasados julio y agosto, varios seísmos causaron 564 muertos en la isla de Lombok, cercana a Bali, mientras que un terremoto seguido de un tsunami provocó más de 2.000 fallecidos en la isla de Célebes en septiembre.