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Cumbre de Trump y Kim en Singapur

Una cumbre escenificada al milímetro con gestos de distensión y buenas palabras

  • Trump y Kim se han estrechado la mano hasta en cuatro ocasiones
  • Durante las tres horas y media se han sucedido las declaraciones de buena voluntad
  • Trump asegura que invitará a Kim a la Casa Blanca

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Kim y Trump, de espaldas, al término de la cumbre
El líder norcoreano y el presidente de Estados Unidos han multiplicado los gestos simbólicos de distensión durante su cumbre en Singapur. REUTERS/Jonathan Ernst

"Mucha gente en todo el mundo pensará que esto es algún tipo de fantasía de una película de ciencia ficción". Así resumía Kim Jong-un  la sensación que la histórica cumbre bilateral con Donald Trump debía causar en la opinión pública internacional. Eran palabras captadas por las cámaras de televisión, siempre atentas al mínimo detalle del encuentro, durante el paseo por los pasillos del hotel, entre reunión y reunión del líder norcoreano y el presidente estadounidese. 

Cada gesto y cada palabra han sido escrutados para percibir el grado de acercamiento y de acuerdo entre ambos, antes y después de una cumbre que ha terminado con la firma de un acuerdo para la desnuclearización pero que estuvo a punto de naufragar hace tan solo quince días.

El encuentro se ha escenificiado al milímetro, en varios actos, como si de una obra de teatro se tratara, cargados de gestos simbólicos de distensión y palabras de buena voluntad. Una representación que ha tenido incluso su susto inicial: el principal asesor económico de Trump, Larry Kudlow, ha sufrido un ataque cardíaco y ha tenido que ser hospitalizado, aunque se encuentra bien.

Detalle del apretón de manos entre Trump y Kim, que ha dado inicio a la cumbre bilateral en Singapur.

Detalle del apretón de manos entre Trump y Kim, que ha dado inicio a la cumbre bilateral en Singapur. AFP PHOTO / SAUL LOEB

Primer acto: apretón de manos y reunión privada

Trump y Kim han desplegado un lenguaje gestual al principio nervioso y después distendido, siempre formal, durante las aproximadamente cinco horas y media que ha durado la cumbre en el hotel Capella de la isla de Sentosa.

Hasta en cuatro ocasiones se han dado la mano: al comienzo del encuentro, de pie ante los periodistas y ante las banderas nacionales; sentados, justo antes de iniciar un encuentro privado que ha durado 48 minutos y de nuevo al iniciar la reunión de trabajo de ambas delegaciones; y otra vez de pie, ante los periodistas, al despedirse tras la firma. 

Después del apretón inicial, Trump tocaba el brazo de su contraparte y le indicaba el camino, mientras Kim se declaraba "encantado" de conocer al presidente estadounidense. El mismo al que hace unos meses tachaba de "viejo chocho" mientras Trump le llamaba jocosamente "pequeño hombre cohete"

Leves sonrisas que han dado lugar a expresiones más relajadas antes de la reunión privada. Trump vaticinaba "una relación estupenda", mientras Kim se felicitaba por haber superado "los prejuicios y obstáculos del pasado".

Pasados 48 minutos, ambos salían de nuevo al pasillo del hotel y desde la barandilla del patio, entre sonrisas, Trump informaba a los periodistas de que ese primer contacto había ido "muy bien".

La televisión coreana repite las imágenes del apretón de manos entre Donald Trump y Kim Jong-un durante la cumbre en Singapur

La televisión coreana repite las imágenes del apretón de manos entre Donald Trump y Kim Jong-un durante la cumbre en Singapur AFP/Yonhap

Segundo acto: reunión de ambas delegaciones 

De nuevo en el pase para la prensa antes de comenzar el segundo acto, la reunión de trabajo con las respectivas delegaciones, ambos mantenían un intercambio de declaraciones, esta vez algo más explícito:

Trump: Vamos a tener un tremendo exito juntos y vamos a resolver un gran problema, un gran dilema, que no se ha podido solucionar antes, creo que lo vamos a sacar adelante.

Kim: Creo que esta cumbre es un gran preludio para la paz. 

Trump: Y yo. 

Kim: Habrá grandes desafíos por delante pero estoy dispuesto a hacer esto. 

Trump: Vamos a resolverlo, vamos a tener éxito. Estoy deseando trabajar contigo. 

Tercer acto: almuerzo típico de Singapur 

Tras la reunión de trabajo, un almuerzo en cuyo menú se han mezclado platos típicos coreanos con ingredientes japoneses, chinos y malayos, buen ejemplo del eclecticismo del país anfitrión, Singapur.

Al terminar la comida, otro gesto de distensión para la galería: ambos han paseado brevemente, con parsimonia, hasta el lugar donde se ubicaba la prensa y Trump ha resumido la cumbre de tres horas y media confirmando las buenas sensaciones. "Un montón de progresos (...) muy positiva, mejor de lo que cualquiera podría haber imaginado, fantástica", decía, a la vez que anunciaba el último acto de la obra: la firma del acuerdo. 

Antes de la misma, Trump ha tenido tiempo para mostrar a su nuevo amigo el interior de la limusina presidencial blindada, apodada "La Bestia". 

Apoteosis final: La firma de un acuerdo "que cambiará el mundo"

Pocos después ambos mandatarios se sentaban de nuevo, esta vez para el último gran gesto que debía cerrar el telón: la firma un acuerdo para la desnuclearización "completo e importante", en palabras de Trump, que según Kim "deja el pasado atrás" y supondrá "un gran cambio para el mundo". 

Una vez estampadas las firmas, los parabienes y agradecimientos mutuos llegaban a extremos insospechados. "Es un hombre muy dotado, que negocia en favor de su pueblo y ama mucho a su país", ha dicho Trump de Kim, al que no ha dudado en invitar a la Casa Blanca. "Nos veremos muchas veces". 

Trump, a Kim: en vez de misiles podrías tener los mejores hoteles del mundo

Tan distendido el encuentro entre Trump y Kim, que el mandatario estadounidense se ha atrevido a recomendar a su homólogo que se abra al mercado inmobiliario. "En lugar de eso (probar misiles), podrías tener los mejores hoteles del mundo justo ahí. Piénsalo desde una perspectiva inmobiliaria", señaló Trump.

El líder norteamericano ha explicado a los periodistas que durante su reunión con Kim también ensalzó las condiciones geográficas de Corea del Norte, el país más aislado del mundo, por encontrarse entre China y Corea del Sur, y alabó su costa: "Es genial", dijo Trump.

"Por ejemplo, tienen grandes playas. Se ven cuando explotan los cañones en el océano. Yo digo 'mira eso, podría hacerse un gran complejo inmobiliario ahí'. Y se lo expliqué (a Kim)", incidió el presidente de EE.UU. ante los periodistas después del encuentro con Kim, causando las risas de los asistentes.
 

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