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La participación en las elecciones de Israel supera el 70%, el dato más alto desde 1999

  • Casi seis millones de israelíes están llamados a las urnas
  • Netanyahu ofrece una coalición a los ultranacionalistas
  • Herzog afirma que se vota "entre el cambio o la desesperación"

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Jornada electoral en Israel con Netanyahu y Herzog como favoritos

Israel responde ante unas elecciones reñidas y decisivas con la participación más alta desde 1999. El índice se ha situado en 71,8%, según la Comisión Central Electoral, cuatro puntos superior al registrado en las elecciones celebradas en 2013, cuando se alcanzó el 67,8%.

Los colegios electorales han abierto a las 07:00 hora local y casi 5,9 millones de ciudadanos han ejercido su derecho a voto hasta las 22.00 horas. En los comicios se decide sobre la continuidad de Benjamin Netanyahu como primer ministro en una cuarta legislatura, aunque las encuestas señalaban una ligera ventaja de la coalición opositora de centroizquierda Campo Sionista.

El histórico de participación en Israel, sin embargo, ronda el 77,3%, aunque en la última década y media ha caído por debajo del 70%.

Una treintena de formaciones se disputan los 120 escaños del Parlamento israelí (Knesset), al que se accede con un mínimo del 3,25% de los votos válidos. La jornada electoral tiene lugar bajo estrictas medidas de seguridad, aunque a diferencia de otras ocasiones el Ejército no cerrará el territorio palestino de Cisjordania, según confirmó a Efe una portavoz militar.

Netanyahu ofrece ya una coalición

El aún primer ministro, Benjamín Netanyahu, ha afirmado, nada más depositar su voto en Jerusalén, que si los resultados de los comicios son los que él espera llamará de inmediato al líder del partido ultranacionalista Hogar Judío, Naftalí Benett, para ofrecerle formar un gobierno de unidad del que excluye a la principal formación rival, los laboristas.

"No habrá gobierno de unidad con el Partido Laborista", ha subrayado el primer ministro. También han madrugado para depositar su voto Isaac Herzog, el político laborista que lidera la coalición Campo Sionista, y su socia, la exministra Lzipi Livni, de la formación Hatnuá.

"Las opciones residen entre votar por el cambio y la esperanza o hacerlo por la desesperanza y el descontento", ha declarado Herzog. "Estamos inmersos en una lucha entre el extremismo y el sionismo", ha asegurado a su vez Livni.

El candidato de Campo Sionista y político laborista Isaac Herzog, vota en un colegio electoral de Tel Aviv. AFP PHOTO / THOMAS COEX

Por su parte, el ministro israelí de Exteriores y dirigente del partido ultranacionalista Israel Beitenu, actual socio de coalición del Likud, Avigdor Lieberman, ha instado a los ciudadanos a votar a "cualquier partido sionista". Los sondeos otorgan al Likud 20 o 21 escaños, mientras que la coalición Campo Sionista podría conseguir 24, con lo que ambos tendrían que pactar entre sí o con otras organizaciones para formar gobierno.

Un polémico mensaje de Netanyahu

Un polémico post en Facebook del primer ministro israelí en el que exhorta a sus seguidores a acudir a las urnas para contrarrestar el presuntamente creciente voto de la minoría árabe ha generado las condenas de la izquierda israelí. "Los votantes árabes están acudiendo en manada a las urnas. Organizaciones de izquierdas los están transportando", ha escrito Netanyahu.

El mensaje ha provocado la reacción de diferentes líderes. "Ningún líder occidental osaría hacer semejante comentario racista", se ha quejado la diputada laborista Shelly Yachimovich a través de su página de Facebook, tras conocer que el primer ministro había instado a sus seguidores a votar con ese argumento.

La legisladora Hanín Zohavi, candidata por la llamada Lista Árabe Común, ha instado al juez supremo retirado y presidente de la Comisión Electoral, Salim Yubrán, a que ordene retirar el post y detener "la campaña del Likud contra el voto árabe", han informado los medios locales. Mientras, la Comisión Electoral israelí ha multado al partido gobernante Likud con 20.000 shékels (unos 5.000 dólares o 4.730 euros) por una grabación falsa de un rival en la que expresa supuestamente su apoyo al primer ministro.

Los hechos se refieren a una antigua grabación del ex ministro de Comunicaciones y líder del partido Kulanu, Moshé Kahlón, que fue enviada ayer a los votantes en mensajes telefónicos. En ella se escucha al ex ministro, que fue miembro del Likud hasta hace dos años, alabando a Netanyahu y diciendo que es el único dirigente posible para Israel. La grabación data de un proceso electoral anterior, cuando Kahlón militaba en el partido Likud.