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El papa Francisco llega al país con más católicos del mundo en medio del auge evangélico

  • Las congregaciones pentecostales han crecido un 60% en diez años
  • Es el primer viaje internacional del primer papa latinoamericano
  • Las protestas de los 'indignados' podrían marcar las jornadas

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Brasil es el país con mayor número de católicos del mundo. noticias

Su primer viaje internacional desde que fuera elegido ha sido a su continente natal y, más concretamente, al país con mayor número de católicos del mundo. El papa Francisco, el primer pontífice latinoamericano, cruza el Atlántico para presidir la Jornada Mundial de la Juventud en Brasil donde tendrá que afrontar algunos retos. El más importante, quizá, tratar de frenar el auge de congregaciones evangélicas.

Para estas jornadas, las autoridades prevén la llegada dos millones de jóvenes de todo el mundo. El papa Bergoglio es el tercer papa que visita Brasil. Juan Pablo II lo hizo en cuatro ocasiones y Benedicto, una. 

No en vano, Brasil es el país con mayor número de católicos declarados, con 123 millones de personas, aunque el número ha mermado en los últimos años. Desde el comienzo del siglo XXI, las congregaciones evangélicas han incrementado en más de un 61% sus fieles en Brasil a costa, principalmente, de la Iglesia católica.

El auge evangélico

El número de fieles de las iglesias evangélicas pasó de 26,2 millones en 2000 a 42,3 millones en 2010, con un fuerte crecimiento que ha llevado a ese colectivo a representar actualmente el 22,2 % de la población. De acuerdo con los datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), en 2010 había 123,3 millones de brasileños que se declaraban católicos, lo que supone un 1,3 % menos que en el 2000, aunque todavía representan el 64,6 % de la población.

"Tal vez nos conformamos y nos dormimos un poco, pero puede ser que este avance 'neopentecostal' sirva para reaccionar y despertar a nuestra verdadera misión", ha declarado en una reciente entrevista el arzobispo de Aparecida, Raymundo Damasceno Assis, según Efe.

Las iglesias pentecostales también han desarrollado una importante influencia política. Y el mejor ejemplo de ello es el Frente Parlamentario Evangélico, presente desde hacer diez años en la Cámara de los Diputados. Actualmente cuenta con 77 diputados de los 513 de la cámara.

En 2002, el pastor Anthony Garotinho, un pastor de 40 años a quien incluso algunos evangelicos consideran un “fundamentalista” consiguió más de 15 millones de votos, un 18% del electorado. Según algunas encuestas, Garotinho cuenta en estos momentos con un 23% de intención de voto, convirtiéndose incluso en uno de los principales rivales de la presidenta Dilma Rousseff.

Pobres e ‘indignados’

Brasil cuenta con más de 16 millones de personas viviendo en extrema pobreza. De hecho, Buena parte del éxito de las congregaciones protestantes se encuentra entre las los estratos más humildes de la sociedad.

Precisamente a ellos se dirigirá también el papa Francisco, considerado por muchos como “el papa de los pobres”. Él mismo pontífice hizo cambios en su agenda para adaptar su viaje a esta prioridad: introdujo, por ejemplo, una visita a las favelas de Varginha y a un hospital de indigentes y toxicómanos.

El papa llega, además, en un momento convulso para el país, tras las manifestaciones que se han producido durante semanas en las principales ciudades para exigir mejoras en educación, salud y protestar contra los casos de corrupción.

De hecho, algunos miembros del gobierno llegaron a manifestar su preocupación porque estas protestas pudieran comprometer la visita del pontífice. Entre algunos analistas existe la inquietud de que los indignados brasileños aprovechen la visibilidad mundial que da la visita del papa para retomar sus protestas.

Muchos, además, observan con expectación si el papa Bergoglio se pronunciará sobre las demandas de los indignados. Algunos sí guardan esa esperanza. No en vano, la propia conferencia episcopal llegó a manifestar su solidaridad con las protestas.

Las autoridades, por su parte, no han ahorrado en medIos. El plan inicial prevee la movilización de 12.000 militares y policías tanto en Río como en Aparecida, ciudad sede del mayor santuario brasileño y que el pontífice visitará el miércoles, pero ese número fue elevado a cerca de 20.000, entre los cuales 14.600 miembros de las Fuerzas Armadas.

"Que el papa me disculpe la comparación, pero la organización de la Jornada es comparable a la de un Carnaval por el número de participantes y de recursos necesarios, así como por su impacto económico en la ciudad", aseguró el alcalde de Río, Eduardo Paes.

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