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La prensa privada vuelve a las calles de Birmania medio siglo después

  • El Gobierno anula el monopolio estatal de los medios de comunicación
  • De momento solo cuatro han podido salir a la calle

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LOS PERIÓDICOS PRIVADOS REGRESAN A LOS QUIOSCOS EN BIRMANIA
LBB4004 RANGÚN (BIRMANIA) 01/04/2013.- Un hombre vende periódicos en un quiosco en Rangún (Birmania) hoy, lunes 1 de abril de 2013. Los estantes de los quioscos de Birmania amanecieron hoy rebosantes gracias al regreso de los periódicos, con capital privado, a los puestos de venta tras casi medio siglo de monopolio estatal de los medios de comunicación. EFE/ Lynn Bo Bo

Los estantes de los quioscos de Birmania han amanecido este lunes rebosantes gracias al regreso de los periódicos, con capital privado, a los puestos de venta tras casi medio siglo de monopolio estatal de los medios de comunicación.

Aunque fueron 16 los nuevos diarios que han recibido permiso de las autoridades birmanas para comenzar a publicar a partir del 1 de abril, solo cuatro y la mayoría con tiradas próximas al millar de ejemplares, han podido terminar los preparativos a tiempo y estar hoy en la calle.

Entre los nuevos diarios sobresale D-Wave, el nombre inscrito por el periódico de la Liga Nacional por la Democracia (LND), la formación liderada por Aung San Suu Kyi.

The Daily ElevenSandaw CheinKhit Thit DailyRangun TimesMyanmar DikaLa Voz de la Unión y 7-Days Daily, son algunos de los diario que anunciaron su plan de comenzar a diario en los kioscos.

El renacimiento de la prensa privada en Birmania (Myanmar) supone un nuevo paso hacia delante del proceso de reformas democráticas que empezó hace dos años cuando el exgeneral Thein Sein asumió la presidencia del país al frente de un Gobierno civil.

Medio siglo de restricciones

Las organizaciones garantes de la libertad de expresión, no hace mucho tiempo, definían a Birmania como una de las dictaduras con mayores restricciones a la prensa en el mundo.

A mediados del siglo XX, en Rangún, por entonces capital del país, había un elevado número de diarios en birmano y varios en hindi, chino e inglés dirigidos a amplias comunidades de inmigrantes. La antigua colonia británica, que consiguió la independencia en 1948, era reconocida en aquellos tiempos por ser uno de los centros intelectuales de la región.

Sin embargo, la llegada al poder al principio de la década de los 60 del general golpista Ne Win, llevó a las cabeceras a cerrar a causa de la falta de libertad de expresión.

Durante los 49 años que duraron las sucesivas juntas militares que regían el país con mano dura, los periodistas fueron sometidos con frecuencia a vigilancia y a escuchas telefónicas, e incluso muchas decenas sufrieron torturas o fueron encarcelados.

La censura continúa en el cine

En agosto del 2012, un comunicado del Ministerio de Información señaló que se levantaba la censura en todos los medios locales a partir de entonces, por lo que ya no debían presentar el contenido informativo para recibir la aprobación oficial antes de poner en circulación la publicación.

Hasta la abolición de la censura, los diarios y revistas tenían la obligación de pasar el control establecido por el Estado por medio del departamento de Escrutinio y Registro de la Prensa, con poder para cancelar la licencia a la publicación y acusar ante el tribunal al medio o al periodista que transgrediera la normativa.

Además de los medios de comunicación, también la literatura, la música y las representaciones teatrales han estado hasta hace poco sujetas a la censura previa, que según el Ministerio, se seguirá aplicando al cine.

Aún queda pendiente que el Gobierno de Thein Sein promulgue una nueva legislación en materia de prensa que sustituya a la ley de Impresión y Registro aprobada en 1962 por la Junta Militar.

Desde que Thein Sein emprendió la reforma política, cerca de una decena de periodistas que cumplían penas de cárcel han sido puestos en libertad y los diarios publican casi a diario fotos o discursos de Suu Kyi, antes silenciada por orden de las autoridades.