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UBS pagará 1.500 millones de dólares de multa al admitir que manipuló el Líbor

  • La sanción triplica la impuesta a Barclays, el primer banco que asumió el fraude
  • Es la segunda más alta impuesta a una entidad, tras la del HSBC por blanqueo
  • El banco suizo practicó el fraude durante seis años, entre 2005 y 2010

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El mayor banco suizo, UBS, pagará una multa de 1.500 millones de dólares (más de 1.100 millones de euros) después de admitir que cometió fraude al manipular los índices de referencia de los tipos de interés del mercado interbancario, el Líbor y el Euríbor. Esta es la segunda sanción más alta impuesta a un banco, por detrás de la establecida para el HSBC por su implicación en el blanqueo de capitales de los carteles de narcotráfico.

Además, la multa más que triplica la que se impuso el pasado junio al banco británico Barclays (450 millones de dólares) por el mismo caso de manipulación del Líbor, un fraude que se investiga desde 2010 y que ha salpicado a una veintena de grandes bancos.

"Lamentamos profundamente este comportamiento inapropiado y no ético. Ningún beneficio es más importante que la reputación de esta compañía, y estamos comprometidos a hacer negocios con integridad", asegura el director ejecutivo de UBS, Sergio Ermotti, en un comunicado difundido tras conocerse la sanción a la entidad por un fraude que se prolongó durante seis años, desde 2005 hasta 2010, según las investigaciones de las autoridades estadounidenses, británicas y japonesas.

Los reguladores de los tres países han impuesto conjuntamente la sanción a UBS, que pagará 1.200 millones de dólares al Departamento de Justicia y a la Comisión de Mercado de Futuros de EE.UU., 160 millones de libras a la Autoridad de Servicios Financieros de Reino Unido y 59 millones de francos suizos al supervisor suizo Finma.

La elevada sanción se produce a pesar de que UBS ha colaborado en las investigaciones desde 2011, lo que ha permitido pactar la multa y la admisión de culpa. Como parte de este acuerdo, la filial japonesa de la entidad suiza ha aceptado a propuesta del Departamento de Justicia de EE.UU. de declararse responsable de un fraude electrónico relacionado con la manipulación de determinados índices de referencia, incluyendo el Libor en yenes.

Según el regulador británico, al menos 45 personas estuvieron implicadas en las prácticas fraudulentas que afectaron a las divisas que utilizan el Líbor. 

Créditos por billones de dólares dependen del Líbor

En junio, Barclays fue el primer banco que admitió su participación en el escándalo, lo que desencadenó una tormenta política que forzó al Gobierno de David Cameron a abrir una investigación sobre las prácticas bancarias y al presidente y consejero delegado de la entidad, a dimitir.

El Líbor es un índice usado como referencia para fijar los tipos de interés de créditos y préstamos por valor de billones de dólares en todo el mundo, que van desde hipotecas de particulares a complejos productos derivados.

Ese índice se elabora a diario, recopilando entre los veinte o treinta mayores bancos del mundo información sobre el tipo de interés al que les están prestando a ellos otras entidades financieras.

Una leve desviación en el Líbor puede significar millones de dólares de beneficio para el banco que lo manipula en su favor, pero al mismo tiempo, acarreará pérdidas similares para otros bancos, fondos de inversión o particulares. Por eso, la admisión de la manipulacion y el fraude puede abrir la puerta a una avalancha de demandas judiciales por daños y perjuicios.

Despedirá a "30 o 40 colaboradores" por el fraude

Ermotti se ha mostrado "decepcionado" por el escándalo de la manipulación del Líbor y por "el comportamiento inaceptable de algunos empleados" y ha anunciado que el problema se saldará con el despido de "30 o 40 colaboradores". Una cifra irrisoria si se compara con el anuncio de despido de 10.000 empleados del banco hasta 2015 incluido en el plan de reestructuración de la entidad.

UBS cuenta en la actualidad con 64.000 empleados en todo el mundo, repartidos por las oficinas en Suiza, EE.UU., Reino Unido y Singapur.

Esta reducción del 16% de la plantilla es una de las piezas claves de una nueva estrategia impuesta por Ermotti, que pretende apartarse de los riesgos y centrarse en la banca privada.

Se trata de dejar atrás, la política de riesgos elevados practicada por el banco, que ha mermado la credibilidad de la entidad y que, en la práctica, precipitó la llegada de Ermotti a la cabeza de la entidad suiza.

Una larga retahíla de escándalos

Ermotti asumió el cargo tras la dimisión de su antecesor en el cargo, Oswald Grübel, quien cesó al conocerse el agujero financiero de 1.800 millones de euros generado por las operaciones de uno de su agentes de inversión en la sede de Londres, unas operaciones que el banco asegura no estaban autorizadas.

Ese operador de mercados, Kweku Adoboli, ha sido condenado a 7 años de cárcel por crear datos ficticios para camuflar los riesgos que asumía en sus operaciones.

Los activos tóxicos acumulados en los balances de UBS provocaron unas pérdidas de 39.000 millones de francos suizos y la consiguiente intervención del Estado suizo para evitar su quiebra en 2008.

El estallido de la crisis financiera en 2008 y sus efectos devastadores en la economía de los países desarrollados llevó a que se empezase a cuestionar con dureza la política de secreto bancario aplicada en Suiza. Varios países comenzaron a tomarse en serio la lucha contra la evasión de capitales y el fraude fiscal que practicaron muchos contribuyentes ayudados por bancos helvéticos.

A esto se ha sumado que un exempleado del mayor banco suizo entregó a las autoridades de Estados Unidos pruebas de la forma en la que el banco ayudaba a sus clientes estadounidenses a evadir impuestos. Gracias a su denuncia, Estados Unidos logró recuperar unos 5.000 millones de dólares y UBS tuvo que pagar una multa de 780 millones de dólares para poder seguir operando en ese país.

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