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El Parlamento Europeo entierra el acuerdo internacional contra la piratería en internet

  • 478 eurodiputados han votado en contra, 39 a favor y 165 se han abstenido
  • Creen que la norma va contra los derechos de los internautas
  • Así, la UE no podrá aplicar el acuerdo negociada por 37 países

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El pleno del Parlamento Europeo ha rechazado este miércoles por una amplísima mayoría el acuerdo internacional contra la piratería, conocido como ACTA (por sus siglas en inglés Anti-Counterfeiting Trade Agreement), negociado por los países industrializados, lo que significa que la Unión Europea se quedará fuera de ese tratado.

El acuerdo ACTA pretende luchar contra la piratería en internet y también, contra las falsificaciones de productos comerciales de marca y medicamentos ilegales en internet, pero se ha encontrado con muchas críticas por parte de los internautas.

Socialistas y demócratas (S&D), la Alianza de los Liberales Europeos (ALDE), la Izquierda Unitaria Europea (GUE) y los Verdes y la Alianza Libre Europea (Greens/ALE) han votado en contra. En el Partido Popular Europeo (PPE) ha habido división de voto, pero los votos positivos del partido con más escaños de la Eurocámara no han sido suficientes para inclinar la balanza. 

Al final, el resultado de la votación ha sido de 478 votos en contra, 39 a favor y 165 abstenciones.

De esta forma, la Eurocámara ha desautorizado a la Comisión Europea, partidaria de aprobar el ACTA para defender los intereses económicos de las empresas afectadas por la piratería y la falsificación.

Un acuerdo contra los derechos fundamentales

En el debate previo al voto, el grueso de los intervinientes ya se han mostrado en contra del acuerdo, al que acusan de entrometerse en los derechos fundamentales, sobre todo, de los internautas.

El comisario europeo de Comercio, Karel De Gucht, ha intentado sin éxito hasta el último minuto variar el sentido del voto de los eurodiputados, que ya habían votado en contra de ratificar el tratado en hasta cinco comisiones parlamentarias distintas.

De Gucht defendía el martes que "no hay nada que temer en el acuerdo", pues "ACTA no cambia las leyes europeas y, si ahora estas leyes no violan derechos, tampoco lo hará el nuevo tratado".

"Votar en contra irá en contra de la protección de los derechos de la propiedad intelectual en todo el mundo", ha advertido el comisario.

La Comisión Europea presentó el pasado 11 de mayo una petición al Tribunal de la Unión Europea para que se pronuncie sobre si el tratado ACTA contra las falsificaciones es conforme a la legislación comunitaria. El PPE ha intentado posponer el voto hasta que la Corte de Luxemburgo se pronunciara, pero la petición fue rechazada.

Un país no puede aplicarlo si no lo aprueba el bloque

Además de la UE y sus 27 Estados miembros, también han negociado el texto Estados Unidos, Canadá, México, Suiza, Marruecos, Japón, Corea del Sur, Singapur, Australia y Nueva Zelanda. Todos ellos representan la mitad del mercado mundial.

Para que el tratado entre en vigor, lo tienen que haber ratificado, al menos, seis países.

La UE está representada como bloque, por lo que sus 27 países sólo podrán aplicarlo si el acuerdo se acepta por unanimidad. En ningún caso, puede aplicarse en unos Estados miembros sí y en otros no.

Además, al tratarse de un acuerdo que incluye sanciones penales, los Estados miembros deberán pronunciarse individualmente según dicte su normativa nacional, en la mayoría de los casos sometiendo el texto a examen en sus respectivos parlamentos.

Un total de 22 de los 27 países comunitarios -entre ellos España- ya ha firmado el texto -el paso previo para pasar a tramitarlo a nivel nacional-, en tanto que otros, como Alemania o Polonia (que ha solicitado más tiempo para estudiarlo a fondo), aún no han cumplido esa etapa.