RTVE.es / AGENCIAS - BRUSELAS La patronal europea
Business Europe ha admitido que en los últimos años se han producido excesos en las remuneraciones a los directivos de banca, pero ha rechazado que se fijen unos límites obligatorios, insistiendo en que
la cuestión sólo compete a los consejeros de las entidades y a los accionistas.
El papel desempeñado por las remuneraciones en el sector financiero en la formación de las turbulencias que condujeron a la crisis actual es uno de los temas que
están debatiendo los mandatarios del G-20 en las últimas semanas.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, la canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro británico, Gordon Brown, han pedido de manera expresa establecer límites, especialmente para las primas y bonificaciones que cobran los directivos bancarios, aunque hay países reticentes a ese planteamiento.
Supervisión en lugar de límites En una rueda de prensa, el
nuevo presidente de Business Europe, Jürgen Thumann, ha reconocido que, en algunos casos, se produjeron
ganancias "más propias de un casino", imposibles de explicar a la opinión pública.
Una vez pasado lo peor de la crisis financiera, "parece que en algunos países el casino ha vuelto a abrir sus puertas", ha añadido Thumann.
El representante de los empresarios europeos ha recalcado, en cualquier caso, que éste es un asunto que
sólo compete a los órganos de dirección de las entidades y a los accionistas y ha rechazado rotundamente la imposición de topes.
En su opinión, corresponde a los consejos supervisores de los bancos
desarrollar fórmulas para que los sueldos e incentivos a los directivos sean comprendidos por el público.
Control del gasto y más inversión Por otro lado, Business Europe, que agrupa a las principales organizaciones empresariales de 34 países europeos, incluida la española CEOE, se ha mostrado
totalmente en contra de subir impuestos para atajar el aumento del déficit público y, por el contrario, ha instado a los gobiernos que reduzcan el gasto y adopten medidas de impulso a la actividad empresarial.
A su juicio, elevar la fiscalidad, sea directa o indirecta, no ayudará a salir de la crisis económica. Así, Thumann ha insistido en que
sería más útil "mirar al capítulo de gastos", pero sobre todo impulsar medidas de estímulo a la actividad y para atraer inversión extranjera, lo que permitiría crear más empleos y, en consecuencia, aumentar la recaudación.
En cualquier caso, la patronal ha mostrado cierto optimismo sobre la situación económica, al vaticinar que
la recesión en Europa puede estar llegando a su fin. Así, calculan que el PIB de la zona del euro se contraerá este año el 4,1% (-3,9% en toda la UE), mientras que en 2010 alcanzará un crecimiento del 0,5% (0,7% para los Veintisiete).
En el caso español, auguran una
caída de la actividad del 4,1% en 2009, que se reduciría al 0,9% en 2010, un ejercicio en que la mayoría de países de la Unión habrán conseguido volver al crecimiento.