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AGENCIAS - MADRID El vicepresidente segundo y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, ha vaticinado que si la cumbre del G-20 del próximo 2 de abril es un "éxito",
las perspectivas mejorarán el segundo semestre y se caracterizará por ser un punto de inflexión en la salida de la crisis.
"Si en Londres somos capaces de llegar a conclusiones válidas para el G-20 y toda la economía global, creo que podemos empezar a ser algo más optimistas respecto a cuándo encontrar el final de esta crisis y cómo volver a una situación de mayor normalidad", ha señalado Solbes en una conferencia organizada por ABC.
El vicepresidente insistió en la necesidad de alcanzar un compromiso político a nivel global para que las medidas económicas
no creen "distorsiones" en la competencia y para evitar caer en tendencias proteccionistas "que solo dificultarán y alargarán la superación de la crisis".
Adiós a los paraísos fiscales Sobre las conclusiones de ayer en la cumbre europea de Berlín, preparatoria de la cita de Londres, Solbes ha señalado que existe la idea que el
Fondo Monetario Internacional (FMI) gane un papel de mayor protagonismo, para lo que consideró necesario dotarle de más recursos y potenciar su vertiente supervisora.
En cuanto a la idea de crear un supervisor único, el vicepresidente económico del Gobierno ha indicado que es una opción "atractiva", aunque actualmente es un paso que está "muy lejos".
Asimismo, ha destacado que a nivel europeo se aboga por supervisar "todas" las entidades, actividades y productos y, sobre todo, "acabar con los paraísos fiscales".
Solbes: España, en mejor situación Por otro lado, Solbes insistió en que
España parte de una situación mejor que otros países gracias a la solvencia del sistema financiero, la sostenibilidad de las cuentas públicas y el reducido nivel de deuda pública que, además, en ningún caso, "ni siquiera en éste", deberá superar el 60% del PIB.
En este punto, ha hecho referencia al expediente por exceso de déficit abierto por la UE a España e indicó que no debe verse "como una sanción", sino como "una oportunidad y una palanca para ir en la buena dirección".
En cualquier caso, Solbes ha indicado que
el año 2009 será "muy difícil", ya que será cuando la crisis alcance su máxima intensidad.
Así, tras la una "caída fuerte" del PIB durante este año, se dará una "gradual reactivación" de la economía durante 2010, de modo que el año 2011 la economía ya debería crecer con "razonable vigor".