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Los Reyes Magos vendrán menos cargados esta Navidad por la crisis económica

  • Los hogares españoles gastarán 910 euros en las compras navideñas
  • Esta cifra supone un 4,3% menos que en la Navidad de 2007
  • Se harán menos regalos pero se mantendrá el presupuesto para los niños
  • Habrá menos compras compulsivas y más prudencia en el gasto
  • Gastaremos más en comida que en regalos invirtiendo la tendencia de otros años

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La crisis afectará a la compras navideñas. Habrá menos compras compulsivas y más planificación.
La crisis afectará a la compras navideñas. Habrá menos compras compulsivas y más planificación.

Aquellos que odian la Navidad porque es un período de consumo extremo, este año tendrán menos argumentos para defender su teoría ya que la crisis económica se notará en las compras navideñas.

Los españoles destinarán este año a las compras un 4,3% menos que en 2007. El incremento de los precios, principalmente de los alimentos, y la incertidumbre por la crisis hará que la moderación y la prudencia sean la tónica general en la Navidad 2008. El presupuesto destinado a regalos bajará un 6,8%, mientras que lo dedicado a alimentación se reducirá un 1,8%.

Las tradicionales compras compulsivas que, como el turrón y el mazapán, se convierten en un ingrediente más de la Navidad, este año saldrán del menú navideño. El consumo se hará de forma más controlada y organizada, según el informe de Deloitte "Navidad, una luz en mitad de la tormenta", presentado este miércoles en Madrid y elaborado a partir de una encuesta entre más de 18.000 personas.

Cada hogar español gastará una media de 910 euros (357 en regalos, 367 en comidas y 186 en salidas), por encima del resto de países europeos que tendrán un gasto medio de 597 euros. Más de la mitad de los españoles (el 53%) hará un presupuesto previo.

El año pasado sólo un 29% se ajustó a una previsión de gastos. El resto se dejó llevar por la fiebre consumista que cada año afecta a millones de personas. Una enfermedad que, a tenor de este estudio, reducirá sus efectos este 2008 en el que los bolsillos están menos boyantes. 

Uno de cada cuatro consumidores reducirá el gasto en regalos, que serán más útiles y menos caprichosos. Habrá también menos regalos de marca y los grandes almacenes serán la primera elección para hacer las compras.

Los típicos menús de Nochebuena, Navidad, Nochevieja y Año Nuevo serán menos copiosos y de menor calidad.  El 61% de los consumidores recortará el gasto en este capítulo. Las marcas blancas serán las reinas de estas fiestas, en las que gastaremos más en comida que en regalos, invirtiendo la tendencia de 2006 y 2007.

Sólo los niños se libran del recorte de regalos

Los principales afectados por la reducción del gasto en regalos serán los familiares, los amigos y los compañeros de trabajo. También las ONGs, que recibirán menos donaciones. Eso sí, la crisis económica parece que no podrá con la ilusión de los reyes de cada Navidad: los niños.

Para optimizar el gasto los compradores intentarán sacar partido de las ofertas y de los descuentos previos a las fechas claves. De hecho, Papa Noel y Melchor, Gaspar y Baltasar ya están manos a la obra y aprovecharán los precios más asequibles y de promoción. Un 64% de las compras se harán antes o después de las fiestas.

Los libros siguen siendo el mejor regalo

Según este estudio sobre los hábitos de consumo, en Navidad triunfarán, eso no va a cambiar, los videojuegos, las Playstation y los juguetes, como regalos preferidos de los niños. 

Los hombres prefieren recibir aparatos electrónicos y de alta tecnología. La mujeres desean consméticos, joyería y regalos relacionados con el ocio y la cultura. Los libros seguirán siendo el obsequio más regalado por los españoles, en segundo lugar se sitúa la ropa y el calzado. Destaca este estudio que los alemanes, franceses y rusos prefieren dinero o tickets-regalo como regalos.

En España seguimos siendo menos prácticos y nos encanta abrir regalos. Lo más importante para nosotros sigue siendo la sorpresa.

En tiempos económicos revueltos, el consumidor valorará, además de la relación calidad-precio, la facilidad de pago de los establecimientos, que este año se convertirá en un factor muy influyente a la hora de decidirse a gastar más.