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Su voz está entre las más influyentes de finales del siglo XX. Buscó a Dios a través de la ciencia porque consideraba que era un camino más directo incluso que el de la religión. Fue cura, revolucionario, escritor, poeta, escultor y teólogo; una persona utópica que miraba la realidad proyectándose al futuro. Pero sobre todas estas facetas, Ernesto Cardenal fue un místico que aplicaba el amor a todo, convencido de que es la única vía de liberación del ser humano. La situación política de su país, Nicaragua, estuvo fuertemente unida a su biografía y obra.

Tras pasar por un monasterio trapense de Estados Unidos, donde conoció al teólogo y activista Thomas Merton, se ordenó sacerdote. Fundó la famosa comunidad campesina de Solentiname, participó en la Revolución Sandinista y fue miembro de su primer gobierno. En esta etapa, la visita de Juan Pablo II a Managua en 1983 dejó una imagen que recorrió el mundo: Ernesto Cardenal arrodillado ante un papa que le reprendía por su actividad política y su cercanía a la Teología de la Liberación. El religioso salió del gobierno tras la eliminación del Ministerio de Cultura y se desvinculó del Frente Sandinista de Liberación Nacional por la deriva autoritaria de Daniel Ortega.

En su poesía, marcada por la intertextualidad y el exteriorismo, destacan títulos como 'Oración por Marilyn Monroe y otros poemas', 'Salmos', 'Gethsemani, Ky', 'Homenaje a los indios' o 'Cántico cósmico', la que muchos consideran su obra cumbre. En prosa sobresalen los tres tomos de sus memorias. Hasta su muerte, a los 95 años, Cardenal siguió viajando, escribiendo, meditando... y amando.

Este documental sonoro, con guion de Libertad Martínez y diseño sonoro de Mayca Aguilera, cuenta con los escritores nicaragüenses Sergio Ramírez y Gioconda Belli, amigos personales de Ernesto Cardenal. Participan también María Ángeles Pérez López, profesora de la Universidad de Salamanca y experta en su obra; Ignacio Dueñas García de Polavieja, docente e investigador de la Teología de la Liberación; y Juan José Tamayo, uno de los referentes en Europa de esta corriente teológica cristiana.

Uno de los principales impulsores de las protestas en Irán es Reza Pahlaví, hijo del sah derrocado en 1979 por los ayatolás y exiliado en Estados Unidos. Defensor durante años de una agenda ultraconservadora, es una figura controvertida en la oposición iraní pero que ahora ve reforzada su imagen.

Cercano a Trump y Netanyahu, no tiene una organización o estructura propia dentro de Irán. Llaman la atención los últimos bandazos, en contra y a favor de una intervención extranjera en Irán. Pero ahora su discurso se centra en la libertad y en la economía, el talón de Aquiles del régimen.

Muchos iraníes son conscientes de que las sanciones económicas de Estados Unidos les están afectando y culpan al régimen de esa situación.

Pahlaví ha prometido construir un Irán laico, plural y democrático. Es el sueño de millones de iraníes que se enfrentan desarmados a un régimen que los mata en nombre de Dios.

Foto: REUTERS/Abdul Saboor

La represión del régimen iraní ha aumentado en las últimas horas, como la ha hecho, exponencialmente, la cifra de muertos.

También ha subido el tono de las amenazas contra sus dos grandes enemigos, Israel y Estados Unidos, a quienes acusa de radicalizar las protestas.

El presidente iraní ha dicho que el "enemigo" ha llevado terroristas entrenados al país y el presidente del Parlamento ha advertido que si hay intervención de Trump, Israel y las instalaciones militares estadounidenses serán un objetivo.

Foto: Social Media/Zuma Press/ContactoPhoto

El Helicoide, llamado así por su forma de espiral, se construyó a finales de los años cincuenta del siglo XX para ser el centro comercial más grande y moderno de América Latina, pero la empresa constructora quebró y el Estado convirtió el edificio en una cárcel para presos políticos.

En el Helicoide está recluidos muchos de los presos políticos de Venezuela. Es la cárcel donde ha pasado dos años la activista Rocío San Miguel, española-venezolana, ya en libertad.

Las familias siguen esperando a las puertas de las cárceles pendientes de la liberación anunciada por el Gobierno pero que avanza muy lentamente.

Foto: Federico PARRA/AFP

Donald Trump está decidido a hacerse con Groenlandia. El presidente de Estados Unidos baraja incluso pagar a los ciudadanos de esta enorme isla para que voten independizarse de Dinamarca y adherirse a EE.UU. Hay quien no se toma en serio la amenaza, aunque no es la opinión de todos.

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha acusado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, de "blanquear" el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela y ha dicho que "la historia les juzgará". Además, ha propuesto reformar la figura legal del suplicatorio para que no se archiven las causas judiciales a los aforados.

Varias ONG denuncian que ya son centenares los muertos por la reacción de las fuerzas de seguridad a las manifestaciones en Irán. Calles tomadas, cánticos pidiendo la muerte del dictador, llamando a la libertad.

Después de 15 días de protestas y casi 200 muertos confirmados, los hospitales están repletos de heridos, según fuentes médicas iraníes, así que pocos dudan que la cifra será mayor. En un intento de esconder lo que ocurre en el país, los iraníes llevan tres días desconectados de internet y sin posibilidad de realizar llamadas al exterior.

Pero el levantamiento no decae y las amenazas del régimen tampoco. Los alborotadores, dice, serán considerados "enemigos de Dios", un crimen castigado con pena de muerte. Hay más de 2.200 detenidos. Aunque el presidente del país, Masoud Pezeshkian, ha asegurado que tomarán medidas contra la crisis económica que inició las protestas y ofrece diálogo, sigue señalando a la injerencia de agentes externos.

El líder opositor, heredero del último sah, desde Estados Unidos no ha dejado de llamar a la resistencia hasta la victoria. Y tras el continuo respaldo a las manifestaciones por parte de Israel y las reiteradas amenazas de Trump de intervenir en el país, el parlamento de Irán advierte: Israel y las instalaciones militares estadounidenses serán "objetivo legítimo".

La posibilidad de que Trump cumpla su palabra habría sido tratada en una conversación entre Marco Rubio y Netanyahu e Israel se encuentra en "estado de alerta". Cercado interna y externamente, el régimen de los ayatolás afronta el que parece ser el mayor momento de debilidad de su historia.

Foto: Social Media / Zuma Press

Lejos de achantarse, el debilitado régimen de los ayatolás saca las garras y los dientes. El portavoz del parlamento iraní asegura que tanto Israel como las bases militares de EE.UU. en la región son considerados objetivos legítimos y que responderán si hay un ataque previo de Washington. Israel está en estado de "alerta máxima". La advertencia de Teherán llega después de la conversación telefónica mantenida este domingo entre el secretario de Estado, Marco Rubio, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. EE.UU. no descarta intervenir y el presidente Donald Trump se ha ofrecido a ayudar al país a conseguir la libertad. En los últimos días, ha apuntado a la posibilidad de atacar para hacer caer al régimen de los ayatolás. Y eso es precisamente lo que les piden iraníes a las puertas de la Casa Blanca.

"Les golpearemos muy duro, si matan a los manifestantes", decía a bordo del Air Force One. La represión de las protestas en las calles de numerosas ciudades iraníes es el pretexto para ayudar a hacer caer el régimen. La cifra de muertos y detenidos aumenta después de dos semanas de protestas. Desde el exilio, Reza Pahlavi, el hijo del sah de Persia, ha pedido a los manifestantes que no abandonen las calles. Su corazón, dice, está a su lado, y pronto, estará con ellos.

Foto: Social Media / Zuma Press / Europa Press