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Ha sido un encuentro histórico entre Estados Unidos e Irán. El cara a cara de más alto nivel desde la Revolución islámica de 1979. Eso ya se puede considerar un logro, pero no ha habido acuerdo. La gran pregunta es qué va a pasar ahora.

El vicepresidente estadounidense ha abandonado Islamabad tras haber presentado la que, afirma, es su última oferta. Deja la pelota en el tejado iraní. Para Teherán sus condiciones son "excesivas" y Estados Unidos no se ha ganado su confianza, dice. Aún así, Irán sigue abogando por la diplomacia.

Y todo después de los esfuerzos de Pakistán por mediar. Está especialmente preocupado porque ambas partes respeten la frágil tregua. Esa es una de las grandes incógnitas. De momento, Islamabad es el único que afirma que se mantiene el alto el fuego. También está en el aire si realmente habrá ocasión para un nuevo encuentro.

Las conversaciones de paz de Islamabad vienen precedidas de 40 días de guerra y dos intentos fallidos de negociaciones entre Estados Unidos e Irán. Washington los frustró atacando Teherán en pleno diálogo.

En este encuentro, China ha tenido mucho que ver. Ha sido quien lo ha propiciado, según el presidente estadounidense, Donald Trump.

Tras una mañana de reuniones indirectas, ambas partes han hablado cara a cara junto al mediador, Pakistán.

La delegación iraní ha estado encabezada por el jefe del Parlamento y el ministro de Exteriores. La estadounidense ha contado con el círculo de Trump: su amigo Witkoff y su yerno Kushner. La ha liderado el vicepresidente, JD Vance, quien ha sido el más contrario a la guerra entre los republicanos y ahora debe negociar la paz.

Mientras, Trump sigue añadiendo presión y la tregua acordada el miércoles se tambalea. Israel dice apoyarla, pero no ha dejado de bombardear el Líbano desde el primer día.

Foto: BILAWAL ARBAB/EFE — El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, junto al primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, y el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf

Las delegaciones de Estados Unidos y de Irán están en Pakistán para reforzar un alto el fuego muy inestable. Ambos imponen condiciones inamovibles que pueden dificultar las negociaciones. En mitad de la incertidumbre Irán presiona y ya ha dicho que si EE.UU. no acepta sus condiciones principales, no se sentará a negociar: que Israel deje de bombardear Líbano y que se liberen los activos congelados iraníes.

FOTO: REUTERS/Asim Hafeez

Islamabad lleva días preparándose para unas conversaciones que, a ciencia cierta, no se sabe si llegarán a celebrarse.

La capital de Pakistán ha reforzado la seguridad alrededor de la llamada Zona Roja, donde se encuentran los edificios oficiales. Se han decretado dos días festivos para evitar el tráfico y el hotel de lujo donde está previsto que se reúnan las delegaciones se ha convertido en un búnker. A los clientes habituales se les dijo hace días que debían abandonar las instalaciones.

Foto: AFP

Todo está en el aire actualmente con respecto a las negociaciones entre EE.UU. e Irán en Islamabad. Las conversaciones siguen oficialmente en pie, pero llegan rodeadas de muchas condiciones y con una tregua muy frágil.

Las negociaciones todavía no han empezado y ya hay gran pulso por las condiciones previas. Irán insiste en que no habrá conversaciones mientras Israel siga bombardeando el Líbano. Pero Washington mantiene que la tregua con Irán no incluye al Líbano y respalda la posición de Israel.

Y mientras, Trump sigue endureciendo el tono y asegura que la única baza que tiene Irán para negociar es el "chantaje" que, dice, ejercen en el estrecho de Ormuz.

Fotografía: EPA / Abedin Taherkenareh.

Islamabad despliega fuerzas de seguridad alrededor de la conocida Zona Roja, donde se encuentran los edificios oficiales. la capital se prepara para las conversaciones entre Irán y EE.UU.

Unas negociaciones que penden de un hilo, debido a que Irán asegura que no se llegará a un acuerdo hasta que no se cumpla el alto el fuego en el Líbano. Además, se niega a abrir el estrecho de Ormuz.

Fotografía: AFP / Farooq Naeem

Recreaciones bélicas protagonizadas por figuras de Lego, vídeos cortos que mezclan ataques reales con secuencias de videojuegos o de deportes populares en Estados Unidos. La guerra de Irán ha permitido a Estados Unidos y a la República Islámica poner en marcha nuevos formatos de propaganda bélica centrados en el impacto de la viralización en las redes sociales. Son imágenes, vídeos y contenidos audiovisuales en los que la inteligencia artificial tiene un creciente protagonismo.

En el contexto del conflicto, tanto la Casa Blanca como el régimen de los ayatolás han difundido mensajes de propaganda en estos nuevos formatos audiovisuales y no han dudado en recurrir a la inteligencia artificial para buscar la adhesión a su causa y la deslegitimación del enemigo. Lo contamos en Las Tardes de RNE con Borja Díaz-Merry, periodista de VerificaRTVE.

Hablamos de nuevo sobre la guerra en Oriente Medio, una guerra que no cesa ni aunque se alcance una tregua. Un día duró ese alto el fuego, hasta que Israel continuó bombardeando Líbano. Antes de ello, una amenaza de genocidio por parte de Donald Trump a la población iraní y el posterior acuerdo que debía durar dos semanas. A esta hora, Irán asegura que no se sentarán a negociar si el Líbano no forma parte del acuerdo e Israel insiste en que el desarme de Hizbulá es condición sine qua non para un cese de los bombardeos. Esto, desde los gabinetes. A pie de calle, las consecuencias, como siempre, son para los civiles: más de 3.000 muertos en Irán y 1.500 en el Líbano. Nos interesa conocer a esos grupos armados que forman parte del rompecabezas político, militar y también social de Oriente Medio. Para conocerlos a fondo hablamos con Ignacio Álvarez-Ossorio, catedrático de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad Complutense de Madrid. 

En España, semana de juzgados: han comenzado las vistas de la trama Kitchen, que implica a cargos del Ministerio de Interior del Partido Popular durante la legislatura de Mariano Rajoy, y el 'caso 'mascarillas, más actual y con José Luis Ábalos, ex ministro de Transportes, y su asesor personal, Koldo García, entre otros, en el banquillo de los acusados. También miramos la cara amable de la semana, que nos lleva especialmente a la ciencia: la misión Artemis II calienta motores para devolver a los cuatro astronautas de la NASA a la Tierra. 

El estrecho de Ormuz sigue cerrado. Irán, lejos de abrirlo, lo está usando como rehén y presiona para que Israel cese sus ataques a Libano. Incluso ha modificado la zona de tránsito calificándola como peligrosa y les ha marcado a los navieros una nueva ruta de entrada y de salida.

Además, según fuentes del mercado, ya ha habido algún barco que ha pagado para cruzar, incluso antes del alto el fuego. Los peajes se aplican en canales como el de Suez y Panamá, pero no en el paso de estrechos, según fuentes del sector. Irán solo exime del pago a barcos vinculados con algunos países asiáticos.

Dentro del golfo Pérsico permanecen atrapados más de 600 barcos de gran tonelaje y la mitad portan petróleo y gas. Pase lo que pase va a significar dificultades de suministro energético, fertilizantes, y cadenas de suminstro durante meses.

Foto: REUTERS/Colaborador

Irán exige para negociar que la tregua incluya a Líbano tras nuevos ataques cruzados entre Israel y Hizbulá. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha anunciado negociaciones directas con el Gobierno de Líbano, pero el Ejército israelí afirma que sigue en estado de guerra.

Foto: AP Photo/Emilio Morenatti

La Casa Blanca confirmó este viernes la asistencia de una delegación de Washington encabezada por el vicepresidente estadounidense, JD Vance, en las conversaciones con Irán previstas para el viernes en Pakistán. "Puedo anunciar que el presidente, Donald Trump, está enviando a su equipo negociador, encabezado por el vicepresidente de los Estados Unidos, JD Vance; el enviado especial (a Medio Oriente, Steve) Witkoff y Jared Kushner (yerno del mandatario) a Islamabad para mantener conversaciones este fin de semana", ha dicho la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, en la primera rueda de prensa después del anuncio de un alto al fuego temporal en la guerra. (Foto: Jonathan Ernst/Pool via AP)

Tras el bombardeo masivo de Israel sobre el Líbano —la mayor matanza de la guerra— y en vísperas de empezar las conversaciones sobre el alto el fuego con Irán, Netanyahu cambia el paso y plantea "negociaciones directas" con el gobierno libanés. Su objetivo es desarmar a la milicia Hezbolá y establecer relaciones de paz con el Líbano. Un país en el que Israel deja 1.700 muertos y un millón de desplazados en mes y medio y al que amenaza con arrebatar parte de su territorio. Detrás de este giro estaría la mano de Trump, que pidió al primer ministro israelí que redujese sus ataques para salvar la tregua.

Estados Unidos e Irán se sentarán mañana sábado y empezarán a negociar. El régimen iraní asegura que no busca la guerra, pero que nunca renunciará a sus derechos. Y eso incluye el control del estrecho de Ormuz. Trump dice que lo están gestionando muy mal y la Unión Europea rechaza que se imponga cualquier tipo de peaje a los petroleros que lo crucen porque sería contrario al derecho internacional.

Y en otra guerra, la de Ucrania —de la que hemos apartado el foco informativo en las últimas semanas— este fin de semana habrá día y medio de tregua. La ha declarado Putin para la Pascua ortodoxa. Zelenski reclama convertir ese alto el fuego en un paso hacia una paz duradera, no volver a los ataques.

Gabriel Rufián e Irene Montero —juntos en un acto en Barcelona— reivindican una alianza de las izquierdas, piden responsabilidad histórica para frenar a Vox. Los movimientos siguen, aunque sin pasos definitivos hacia esa fórmula con la que reconfigurar su espacio político.

Y en Deportes, suerte desigual para los equipos españoles en Europa. Jugaban Celta y Rayo la ida de sus eliminatorias y los resultados cambian mucho. El Rayo Vallecano se hizo fuerte en casa y ganó 3 a 0 al AEK Atenas en la Conference, mientras que el Celta de Vigo en Europa League jugaba en casa del Friburgo y tendrá que remontar 3 goles si quiere el pase.

En La Liga, el Real Madrid recibe esta noche al Girona. Con ocho partidos por delante y a 7 puntos del Barcelona, el conjunto blanco tiene que ganar para seguir compitiendo por la competición doméstica.

En el tiempo, calor casi de verano en pleno mes de abril.

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