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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha pasado de decir que estaba abriendo el estrecho de Ormuz a ordenar su bloqueo. Le llevará un tiempo, ha admitideo, pero quiere hacerse con el control de este paso.

"Puede beneficiarle a él y a los suyos, pero puede perjudicar a mucha gente. Trump seguro que tiene en la cabeza a China. Pero China, en 2025, compró del orden de 12 millones de barriles diarios de petróleo. Tiene para aguantar seis meses", ha dicho Rafael Grasa, profesor emérito de Relaciones Internacionales de la UAB.

Irán niega que EE.UU. haya bloqueado Ormuz y ha advertido a los buques militares que no se acerquen a la zona. Hasta ahora, Teherán ha tenido el estrecho prácticamente cerrado. Solo han pasado algunos buques de países "no enemigos".

Trump ha dado este paso después de 21 horas de negociaciones con Teherán. No ha habido acuerdo, pero el vicepresidente estadounidense, JD Vance, ha dejado una última oferta sobre la mesa que el régimen iraní debía valorar.

Foto: BONNIE CASH/EFE

Nos acercamos al Gran Bazar de Teherán que, con el alto el fuego, ha retomado su pulso habitual. Muchos iraníes hablan de resistencia: "No somos belicistas, solo reclamamos nuestros derechos", explica Behruz. "Estadounidenses: volved a vuestra casa. Antes de cualquier acción deberíais conocer los siglos de historia y de cultura iraní", dice en inglés Mohsen.

Fuera del barullo muchos no quieren hablar. Antes de irnos, encontramos a Fátima que, aunque confiesa que no puede decirnos todo los que piensa, explica que tiene miedo. "Tengo miedo al 100%, tenía mucho miedo desde antes de la guerra, durante la guerra y si sigue también tendré. Por ejemplo, no tenemos algo tan básico como internet", dice, y parece que nos invita, discretamente, a leer entre líneas.

Foto: Aydin Shayegan/EFE — Personas pasean por el bazar de Tajrish, en el norte de Teherán

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado el bloqueo del estrecho de Ormuz. "Este cierre total es un órdago al comercio mundial", ha dicho el economista y profesor en la UFV, José Luis Moreno Casas.

Las perspectivas para la economía mundial no son halagüeñas. "Un estancamiento ya lo teníamos. Una recesión es altamente probable", ha vaticinado el profesor de Economía Internacional de la Universidad Complutense de Madrid, Jorge Fonseca.

¿Y quién será el principal perjudicado de este cierre? "A corto plazo más impacto a la economía asiática, India, China, que son los que dependen más del estrecho de Ormuz", ha explicado Moreno Casas.

Pero si el bloqueo total se alarga a medio plazo las economías europeas también se verán afectadas. El 20% del petróleo y del gas que se consume en todo el mundo pasa por Ormuz. Pero no es lo único.

"También afecta por el helio, para los microprocesadores y la alimentación. Los fertilizantes también pasan por Ormuz", ha indicado Casas.

España también sufrirá, pero algo menos. "Por el importante papel de las energías renovables", ha señalado Fonseca.

Además, los barcos se verán obligados a dar un rodeo para llegar a su destino y esto significa que las nuevas rutas serán más costosas. La clave estará en la duración del conflicto.

Foto: REUTERS — Un barco en el estrecho de Ormuz

Ha sido un encuentro histórico entre Estados Unidos e Irán. El cara a cara de más alto nivel desde la Revolución islámica de 1979. Eso ya se puede considerar un logro, pero no ha habido acuerdo. La gran pregunta es qué va a pasar ahora.

El vicepresidente estadounidense ha abandonado Islamabad tras haber presentado la que, afirma, es su última oferta. Deja la pelota en el tejado iraní. Para Teherán sus condiciones son "excesivas" y Estados Unidos no se ha ganado su confianza, dice. Aún así, Irán sigue abogando por la diplomacia.

Y todo después de los esfuerzos de Pakistán por mediar. Está especialmente preocupado porque ambas partes respeten la frágil tregua. Esa es una de las grandes incógnitas. De momento, Islamabad es el único que afirma que se mantiene el alto el fuego. También está en el aire si realmente habrá ocasión para un nuevo encuentro.

Las conversaciones de paz de Islamabad vienen precedidas de 40 días de guerra y dos intentos fallidos de negociaciones entre Estados Unidos e Irán. Washington los frustró atacando Teherán en pleno diálogo.

En este encuentro, China ha tenido mucho que ver. Ha sido quien lo ha propiciado, según el presidente estadounidense, Donald Trump.

Tras una mañana de reuniones indirectas, ambas partes han hablado cara a cara junto al mediador, Pakistán.

La delegación iraní ha estado encabezada por el jefe del Parlamento y el ministro de Exteriores. La estadounidense ha contado con el círculo de Trump: su amigo Witkoff y su yerno Kushner. La ha liderado el vicepresidente, JD Vance, quien ha sido el más contrario a la guerra entre los republicanos y ahora debe negociar la paz.

Mientras, Trump sigue añadiendo presión y la tregua acordada el miércoles se tambalea. Israel dice apoyarla, pero no ha dejado de bombardear el Líbano desde el primer día.

Foto: BILAWAL ARBAB/EFE — El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, junto al primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, y el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf

En el Líbano, familias enteras huyen de los bombardeos. Naciones Unidas calcula que hay más de un millón de desplazados. Omar monta dos tiendas de campaña para su mujer y sus cinco hijos. Viene de los suburbios de Beirut, evacuada por los bombardeos. Afirma que ya ni recuerda el número de veces que ha tenido que desplazarse. Explica que sus hijos están muy asustados. No soportan más el sonido de las bombas y las explosiones.

Las delegaciones de Estados Unidos y de Irán están en Pakistán para reforzar un alto el fuego muy inestable. Ambos imponen condiciones inamovibles que pueden dificultar las negociaciones. En mitad de la incertidumbre Irán presiona y ya ha dicho que si EE.UU. no acepta sus condiciones principales, no se sentará a negociar: que Israel deje de bombardear Líbano y que se liberen los activos congelados iraníes.

FOTO: REUTERS/Asim Hafeez

La Unión Europea (UE) podría afrontar una "crisis sistémica" de queroseno si el tránsito por el estrecho de Ormuz no se restablece en tres semanas, ha advertido la asociación de aeropuertos ACI Europe, que ha pedido a Bruselas medidas urgentes para evitar un impacto "severo" en la conectividad aérea.

Según los expertos, es un toque de atención más pensado en el medio y largo plazo. Europa importa el 50% del queroseno que consume, por lo que hay un riesgo latente de que haya una falta de suministro en verano, que es cuando más se incrementan los vuelos.

En España, la situación es distinta porque aproximadamente el 80% del queroseno que se utiliza en los aeropuertos es refinado y producido localmente. Por lo que no existe ese riesgo a corto plazo teniendo en cuenta las reservas que hay.

Foto: Brandon Bell/Getty Images/AFP — Un técnico recarga combustible en un avión de Delta Airlines en el aeropuerto de Austin