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Este fin de semana, Rusia ha lanzado uno de los mayores ataques con misiles contra Kiev, una ofensiva que se ha cobrado la vida de cuatro personas y que refleja la persistente crudeza del conflicto. Mientras en el frente de batalla el deshielo de la primavera abre paso a que ambos ejércitos retomen la guerra de movimientos, la tensión en la capital sigue siendo extrema; prueba de ello es la situación vivida en el centro de Kiev, donde un equipo de la televisión ucraniana se vio obligado a correr a refugiarse de urgencia en el hotel Intercontinental tras escuchar el alarmante ruido de los drones rusos aproximándose. (Foto:  EFE/EPA/SERGEY DOLZHENKO)

La nueva encíclica Magnifica Humanitas ofrece una guía para los católicos sobre la inteligencia artificial. El pontífice advierte que esta tecnología no es inocua y la compara con la energía nuclear, capaz de generar un gran beneficio o de dividir.

El documento, elaborado tras consultar a científicos e ingenieros, pide democratizar la herramienta para evitar monopolios morales. El texto subraya que ningún algoritmo hará aceptable una guerra y que el progreso debe integrarse respetando siempre las raíces humanas.

El papa León XIV ha dado muestras en el último año de un tono comprometido con la paz mundial y la defensa del multilateralismo, lo que le ha ha llevado a ofrecer la mediación del Vaticano para acercar a Rusia y a Ucrania y a lanzar alegatos contra la guerra de Irán.

Discursos que, desde el punto de vista religioso, han adquirido un matiz político. La ultraderecha se ha desmarcado de algunos de sus mensajes, aunque las críticas más frontales las ha recibido de boca del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Foto: EFE/EPA/MAURIZIO BRAMBATTI

Experta nadadora, surfista, una de las primeras mujeres en volar y en conducir un coche, viajera empedernida y arqueóloga por amor. La vida de Agatha Christie (Torquay, 1890 – Winterbrook, 1975) es la apasionante historia de una niña educada en los estrictos y caducos cánones victorianos que ha de enfrentarse a los frenéticos y constantes cambios sociales, culturales y tecnológicos del siglo XX. De esa tensión interna surgirá una personalidad compleja que se verá desbordada en los últimos días de 1926, cuando la ya entonces famosa escritora de novelas de misterio protagoniza una enigmática desaparición que tuvo en vilo al Reino Unido y que nunca explicó. Aquel extraño episodio sucedió durante el doloroso divorcio de su primer marido, Archibald Christie.

Para entonces la autora ya había alumbrado a su personaje más popular, el detective Hércules Poirot, en novelas como 'El misterioso caso de Styles' (1920). Con él creó un canon literario que le reportó un inmenso éxito a lo largo de cinco décadas; una fórmula cerrada y confortable de la que también nació la perspicaz Miss Marple, inolvidable para sus millones de lectores gracias a casos como el de 'Muerte en la vicaría' (1930). Sin embargo, las novelas de las que se sintió más orgullosa Agatha Christie fueron otras: las que componen la serie romántica publicada bajo el pseudónimo de Mary Westmacott. En ellas y en sus dos autobiografías puede rastrearse –con cierta precaución, puesto que edulcoró parte de sus recuerdos– el lado más íntimo de la mujer que no dudó, una vez divorciada, en tomar el mítico Orient-Express para encontrar de nuevo el amor en la figura de su segundo marido, el arqueólogo Max Mallowan.

Este documental, con guion de Alfredo Laín y diseño sonoro de Mayca Aguilera, cuenta con las voces de la escritora y periodista Rosa Montero, autora de 'Agatha Christie. La eterna fugitiva', y del biógrafo Eduardo Caamaño, autor de 'Agatha Christie. La biografía definitiva de la Reina del Crimen'. Participan también el arqueólogo y profesor de la Universidade da Coruña Juan Luis Montero Fenollós; y el escritor y ensayista Mauricio Wiesenthal, autor de 'Orient-Express. El tren de Europa'.

Rusia ha lanzado un ataque masivo contra Ucrania en las últimas horas. En la capital hay al menos cuatro fallecidos y decenas de heridos en varios puntos del país. Moscú reconoce haber usado un misil hipersónico y dice que es la respuesta a los últimos ataques de Kiev.

Ha sido otro ataque feroz contra Kiev. Rusia ha disparado sobre la capital de Ucrania cientos de drones y 90 misiles de diferentes tipos: balísticos, de crucero e incluso el hipersónico Oreshnik. El resultado: edificios arrasados y en llamas. Además de varios muertos y decenas de heridos.

El presidente ucraniano ha visitado la zona. Acusa a Putin de bombardear deliberadamente edificios residenciales y escuelas para causar el mayor daño. Desde la Unión Europea condenan también los ataques. La jefa de la diplomacia europea los califica de "actos terroristas abominables".

FOTO: EFE/EPA/SERGEY DOLZHENKO

El día en el que el Parlamento ruso aprobó la ley de Putin que prohibía informar sobre la guerra de forma independiente, Elena Kostyuchenko estaba en Ucrania, cubriendo la guerra de forma independiente. Siguió trabajando igual, pero ya no pudo volver a su país: "Me convertí en una delincuente".

Desde entonces, vive en algún lugar fuera de Rusia, no revela dónde. Poco después de cubrir el conflicto, intentaron envenenarla en Alemania. Le preguntamos qué es lo que verdaderamente piensan los rusos de la invasión: "Hay una mayoría silenciosa, un 70%, que quiere que termine, pero se sienten impotentes, no dicen nada por miedo. Sólo un 15% del país apoya realmente la guerra".

Elena Kostyuchenko siempre ha sido una periodista incómoda para el Kremlin: ha dado voz a la disidencia, al feminismo, al colectivo LGTBI. En el libro Amo a Rusia recoge buena parte de sus crónicas. Amar a su país la obliga a luchar por contar la verdad.

Putin ha cerrado el periódico para el que trabajaba Elena, varios de sus colegas han sido asesinados y otros tantos encarcelados por hacer periodismo.

Foto: Alejandro García/EFE — La periodista y activista rusa Elena Kostyuchenko

El éxito turístico de Lisboa tiene su cara B, como en tantas otras ciudades. En el Barrio Alto muchas casas de comidas y locales de fado se han convertido en bares de copas con lo que ello conlleva: ruido, suciedad y un modelo de turismo de borrachera que muchos rechazan. La fiesta de unos es el lamento de otros.

El ruido, la inseguridad, los orines en la calle, la basura y el tráfico de drogas son algunas de las quejas que mencionan algunas vecinas. Ante las denuncias de los vecinos, el ayuntamiento ha prohibido la venta de alcohol para consumo en la calle por las noches. Una medida poco efectiva que penaliza a los que venden, no a los que beben. Vecinos y comerciantes coinciden en esta petición. Las centenarias fachadas de azulejos y calles empedradas quedan a la espera de una solución que les devuelva su espíritu bohemio en un marco de convivencia.

Esta es una historia de tráfico ilegal de residuos, una historia de mafia y una historia de contaminación a gran escala que afectó a un centenar de municipios.

A finales de los 90 ya se sabía que la Camorra se encargaba de hacer desaparecer residuos de todo tipo, los enterraba y les prendía fuego. Años y años contaminando una parte de Italia.

Tres décadas después recorremos con Francesco Pascale esos mismos terrenos que antes eran vertederos interminables. Un negocio próspero para la mafia. Hoy aquí se trabaja para revertir todo aquello, abrazar la cultura ecológica y la inclusión social.

Otra parte de esta historia recae en madres como Antonieta. Cuando su hija tenía cinco años le diagnosticaron un cáncer. Antonieta es escéptica sobre el futuro. Nos lleva a un vertedero donde los árboles frutales conviven con restos de uralita y líquidos contaminantes.

Hace un año la Corte Europea de Justicia condenó a Italia por violar el derecho a la vida y no proteger a los tres millones de habitantes de la 'Tierra de los fuegos'. Europa condenó a Italia por no proteger a la población.

Foto: Andrew Medichini/AP Photo — Vertidos ilegales en Acerra