'Moheeb en el aparcamiento' refleja el día a día de los menores no acompañados que buscan refugio en Bélgica
- La nueva obra de Clara Lodewick se inspira en su convivencia con refugiados reales
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Hace dos años, la dibujante belga Clara Lodewick (Bruselas, 1996) nos sorprendía con su primera y premiada novela gráfica, Merel (Garbuix Books), en la que trataba el acoso moral en el ambiente rural. Y ahora publica Moheeb en el aparcamiento (Garbuix Books), en la que narra la historia de un adolescente afgano refugiado que vive en un centro de acogida (un MENA). Mientras espera una resolución administrativa que no llega, pasa su tiempo jugando al fútbol en el aparcamiento de un supermercado, apoyado por una asociación. Sin embargo, los días pasan muy lentos y se va apoderando de él una impotencia que va minando su coraje e incluso su salud física y mental. Un apasionante trabajo que habla sobre la migración, la adolescencia, la identidad, la violencia cotidiana y la necesidad de vínculos.
"La forma en que nuestras sociedades tratan a los niños es una injusticia que me conmueve más que nada -nos explica Clara-. Y da la casualidad de que, cuando era adolescente, un colectivo de afganos indocumentados ocupó una iglesia justo al lado de mi colegio. Por curiosidad fui a hablar con ellos y enseguida me hice amiga de los jóvenes de mi edad. Yo misma era menor de edad en aquella época y me impactó ver hasta qué punto estaban abandonados a su suerte. Mi editorial me dio la oportunidad de hacer un segundo cómic, y tenía libertad para elegir los temas y la creación. Por eso quise contar en un cómic lo que he visto durante estos últimos 11 años".
Pero... ¿Cómo es Moheeb y hasta qué punto está inspirado en un personaje real? "Escribir y dibujar el personaje de Moheeb es un delicado equilibrio entre lo que sé y lo que no sé de él -nos confiesa Clara-. Entre lo que puedo contar a los lectores y lo que no, al no estar en la posición adecuada para hacerlo. Lo que sabemos es que Moheeb es un adolescente que ha venido solo desde Afganistán y que tiene una relación difícil con la vergüenza y con su madre. Ha presentado dos solicitudes diferentes: una solicitud de protección internacional y una solicitud de reconocimiento de minoría de edad. Y está esperando las respuestas a estas solicitudes".
"Moheeb es un personaje ficticio, pero que vive las dificultades de muchos adolescentes reales -añade la autora-. Lo que vive es real".
En cuanto a los sueños de Moheeb, Clara nos comenta: "Por ahora, no tiene ningún sueño concreto, salvo el de obtener protección. Creo que a menudo sueña con «hacerse mayor», o adulto, para poder defenderse mejor. Y sueña con su madre".
Página de 'Moheeb en el aparcamiento' (Garbuix Books)
Cada noche duermen en casa de una persona
Sobre cómo pasan el día estos jóvenes, Clara nos explica: "Depende en gran medida de la situación del joven: ¿está bajo la tutela del Estado o no? En este caso, Moheeb podría haber tenido una plaza de acogida mientras esperaba la respuesta, pero seguramente no quería separarse de sus únicos amigos. Y seguramente tuvo problemas en Bruselas, ya que, de hecho, los jóvenes son especialmente vulnerables ante las diferentes redes de explotación humana".
"Moheeb y sus amigos, Qaïs y Fazal han tomado la decisión de marcharse de Bruselas -añade la autora-. Cuentan con el apoyo de redes «ciudadanas» no gestionadas por el Estado. Cada noche duermen en casa de una persona voluntaria. A veces ya conocen a la persona a la que van, otras veces es un desconocido. Esto genera mucho estrés. Hay una asociación de barrio que, aunque no está dedicada expresamente a los MENA, ofrece ayuda con los deberes y actividades extraescolares a los niños de la zona. Esta asociación incluirá naturalmente a Moheeb y a sus amigos en sus actividades e intentará apoyarlos y protegerlos lo mínimo posible. Fazal ha encontrado un trabajito, pero Moheeb está demasiado mal para atreverse a dar ese paso. Así que espera en un aparcamiento, y a veces se le olvida qué es exactamente lo que está esperando".
Pero... ¿Cómo afecta a estos jóvenes, física y psicológicamente, el abandono social y esas largas esperas sin nada que hacer? "Lo que he podido observar es el efecto que tiene la larga espera en las personas que esperan una respuesta -nos comenta Clara-. Mientras estas personas se encontraban en el trayecto que las llevó a Bélgica, la adrenalina y la lucha diaria por la supervivencia les ayudaban a aguantar. Pero una vez aquí, cuando estas personas piensan que lo más duro ya ha pasado (y eso es lo que piensan también los europeos), se enfrentan a un tiempo infinitamente largo en el que a menudo no hay nada que hacer. Es el momento en que los recuerdos, el difícil aspecto psicológico del exilio, los traumas, resurgen, porque hay tiempo, aburrimiento y un margen de seguridad minúsculo. Esa seguridad es muy precaria y depende de cada situación: en Bélgica, por ejemplo, los hombres solos acaban sistemáticamente en la calle".
Página de 'Moheeb en el aparcamiento' (Garbuix Books)
"Decidí centrarme en la salud mental de Moheeb"
El cómic refleja, con viñetas sin diálogos, esa impotencia, ese lento transcurrir del tiempo sin nada más que hacer que esperar un milagro. "Es un cómic de larga duración, aunque la historia que cuenta solo abarca dos meses, que corresponden a los dos meses de «vacaciones de verano» en Bélgica. ¡Es fácil imaginar que a algunos niños belgas les parezca que este tiempo es demasiado corto! No tienen tiempo suficiente para experimentar lo que los jóvenes de esta edad deben vivir, pero para Moheeb es otra cosa. ¿Cómo escribir una historia sobre el aburrimiento y la inmovilidad sin que el cómic resulte aburrido? Decidí centrarme en la salud mental de Moheeb, que sufre episodios de disociación, en los que casi no percibe nada a su alrededor, y a veces de hiperpresencia, en los que todo lo que le rodea le resulta agobiante. Así que dediqué tiempo a dibujar todas las cosas a su alrededor que pudieran reflejar ese estado interior".
Además de esa asociación de apoyo, Hugo tiene un amigo belga, Hugo, que es su único apoyo, hasta que desaparece. "Hugo es un amigo de Moheeb con el que juega al fútbol. Sandrine es la madre de Hugo, que se acerca a Moheeb cuando Hugo desaparece. Ambos le hacen creer a Moheeb que tienen una relación basada en el cariño y la atención mutua, pero, al final, ambos están demasiado abrumados por sus propios problemas y no hacen más que proyectar un montón de cosas sobre Moheeb. Él y ella lo utilizan como un apoyo que confirma su lugar en sus propias familias".
"Es una situación que he podido ver en numerosas ocasiones: ¿Qué es lo que busca realmente la gente cuando viene a apoyar a personas en situación de precariedad? Evidentemente, la gente quiere "ayudar", pero a veces hay la sombra de los hijos que se han ido de casa, de un duelo difícil, de un divorcio… y eso puede suponer una carga adicional para la persona que necesitaba apoyo", añade la autora.
Página de 'Moheeb en el aparcamiento' (Garbuix Books)
¿Tienen futuro estos jóvenes?
En el cómic, Clara Lodewick, destaca la labor de Getting The Voice Out. "Es un colectivo que «da voz» a las personas recluidas en centros de internamiento administrativo. Gracias al colectivo, sabemos más sobre las luchas que se libran en los centros cerrados: cuando se organiza una huelga de hambre, cuando está a punto de producirse una deportación, cuando alguien es puesto en aislamiento y, lamentablemente, cuando una persona se suicida. A través de testimonios publicados en su página web, en las redes sociales, pero también mediante publicaciones y, recientemente, un podcast".
"Se puede apoyar a esta asociación pagando, por ejemplo, suscripciones de telefonía móvil. Porque sin ello, las personas detenidas no pueden comunicarse con el exterior y se encuentran en una situación peligrosa que puede derivar en la deportación al país de origen o a otro país sin que su entorno pueda intervenir. En este caso, Getting The Voice Out permitió que Qaïs llamara a Manal y a una abogada".
"En España, creo que la asociación Tanquem els CIEs realiza una labor un poco similar", añade la autora.
Página de 'Moheeb en el aparcamiento' (Garbuix Books)
En cuanto al futuro que pueden esperar estos jóvenes, Clara nos comenta: "Si se le reconoce la condición de menor, el joven recibirá protección, alojamiento y manutención, y se financiará su educación hasta los 18 años, al igual que a los niños belgas acogidos en centros de acogida o en familias de acogida. Antes de cumplir los 18 años, el joven también puede solicitar la reagrupación familiar. A partir de los 18 años, en cambio, comienza una nueva lucha. Si no se ha tomado ninguna decisión sobre su solicitud de protección internacional, el joven se encuentra en un centro de acogida para adultos a la espera de la respuesta (sabiendo que, en realidad, los hombres acaban sobre todo en la calle). El joven ya no tiene tutor y se encuentra, por tanto, muy solo".
"Pero si todo sale bien, si los documentos están en regla, si se le ha permitido al joven asistir a la escuela, si ha estado rodeado de apoyo, entonces (casi) todo es posible, al menos en teoría", añade la autora.
Página de 'Moheeb en el aparcamiento' (Garbuix Books)
Dibuja con bolígrafo y Gouache
Destacar el arte de Clara Lovelick. "El cómic lo he dibujado con bolígrafos y lo he coloreado con gouache -asegura Clara-. Como todo transcurre en un mismo espacio, por suerte el color aportaba un poco de variación visual, separaba las escenas y daba una idea del tiempo y de la hora del día. Como ya he mencionado, quería hacer hincapié en los cinco sentidos para explicar los trastornos de salud mental que atormentan a Moheeb".
"Por eso, he intentado plasmar lo mejor posible todos esos pequeños detalles que nos permiten reconocer un olor, un sonido, una textura... Y también he dibujado pequeñas escenas en segundo plano en el aparcamiento, para recordar que la vida sigue para los demás, y a menudo estas escenas están relacionadas con los temas que hacen sufrir a Moheeb. Es decir, el dominio de los adultos sobre los niños, la relación con la madre, el orgullo, etc..."
Clara Lodewick
"El odio a los inmigrantes no es natural"
En cuanto al creciente odio hacia los inmigrantes en Europa, un tema que también aparece en el cómic, Clara Lovelick nos explica: "Hace poco tiempo, pensaba que era muy fácil crear un «chivo expiatorio». De hecho, ese fue el tema de mi primer cómic, Merel, porque me obsesionaban mucho las estructuras de grupo, cómo un grupo se define en relación con otro, etc. Pero ahora me he replanteado un poco las cosas".
"No sé cómo es la situación en España -continúa-, pero en Bélgica y en Francia, los grupos de extrema derecha que intentan difundir esos discursos repugnantes cuentan con muchos recursos. Es bastante desconcertante: se ven obligados a invertir enormes recursos financieros, a comprar cada vez más medios de comunicación, y, sin embargo, no consiguen resultados que se correspondan con los ingentes medios que han movilizado. Al final, acabo pensando que ese odio no es nada natural, que hace falta mucho para convencer a la gente de que se deshumanice a sí misma al deshumanizar a los demás".
"La izquierda no dispone de todos esos medios y, sin embargo, sigue existiendo. Bueno, no soy socióloga, ni mucho menos, y sin duda a veces intento tranquilizarme. Porque, mientras tanto, nuestro primer ministro en Bélgica procede de un partido de extrema derecha, separatista. Y la línea política que sigue este gobierno es la más dura jamás vista hacia las personas en situación irregular", concluye Clara.
La traductora del libro es Núria Molines Galarza.
Portada de 'Moheeb en el aparcamiento' (Garbuix Books)