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En su segunda visita oficial, el presidente norteamericano, Donald Trump, le ha dicho dice a su homólogo chino, Xi Jinping, que es "un gran honor estar con él" y le ha agradecido el recibimiento que le ha brindado en Pekín. En el banquete celebrado en el Palacio del Pueblo, le ha invitado a visitar la Casa Blanca el 24 de septiembre.

Por su parte, Xi Jinping, ha insistido en que las dos potencias deben ser socios y no rivales a pesar de que es una relación marcada históricamente por la tensión y la desconfianza. No obstante, ambos líderes han coincidido en hablar de una visita histórica y de que es la relación bilateral más importante del mundo. Además, Trump ha dicho que su relación va a ser mejor que nunca algo que, por oro lado, a los chinos les cuesta creer después de que Trump aumentara los aranceles a China inmediatamente después de su última visita al país, siendo presidente en su primer mandato.

Los mandatarios también han hablado de Irán, Ucrania y Taiwán, la gran línea roja de Pekín, que Xi ha dejado muy clara a Trump: es el asunto más importante entre China y Estados Unidos y si se maneja mal podría llevar a un choque entre los dos países e incluso derivar en un conflicto. Un aviso para que Washington deje de vender armas a la isla que China pretende anexionarse en un futuro.

Foto: AP Photo/Mark Schiefelbein

El viaje de Isabel Díaz Ayuso a México sigue dando que hablar. 5 días después de regresar a España, la presidenta madrileña sigue acusando al Gobierno de España y al de México de boicot. La oposición le pide que deje de mentir y de inventarse películas de narcos.

Imagen: EFE/ Zipi

La jornada inaugural del viaje de Donald Trump a China y su reunión de dos horas y cuarto con Xi Jinping dejan una primera impresión de esta cumbre histórica: China halaga al republicano para relajar las relaciones bilaterales y hacer negocios, pero sin olvidar el centro de sus preocupaciones, que es Taiwán.

Foto: EFE/EPA/RITCHIE B. TONGO

Sudáfrica se convirtió en 1994 en el país que dejaba atrás un régimen de segregación racial que había aplastado a la población mayoritaria del país. Sin embargo, más de tres décadas después, el estado arco iris sufre hoy numerosas tensiones sociales por que los beneficios de la primera economía de África no llegan a su gente. En las últimas semanas, la ira se ha girado hacia la población migrante. Aunque ha sido un movimiento recurrente en los últimos años, el año 2026 está suponiendo el despertar de las marchas contra las personas extranjeras convocadas por un colectivo llamado March and March que defiende que Sudáfrica es para los sudafricanos y que hay frenar la llegada de migrantes y que hay que evitar que usen los servicios públicos. Hablamos con el investigador de la Universidad de Rhodes, Fabio Andrés Díaz Pabón que desde Ciudad del Cabo nos da las claves de este movimiento.

Jesús A. Núñez, codirector del IECAH, ha explicado en La Hora de La 1 de TVE que es aún pronto para valorar la histórica cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping. "Hay que esperar al final, de momento vemos gestos" entre rivales "estratégicos", ha explicado Núñez. "Lo primero es que es Trump quien visita Pekín, ya lo hizo en su primera presidencia, mientras que Xi no ha ido a EE.UU. Así que el que va a pedir, y esa palabra tiene una carga enorme, es Trump a Xi". "Lo que ha enviado Washington es una delegación de comerciantes, consejeros delegados de las principales empresas, con un intento claro de hacer negocios", apostilla.

Núñez destaca también que Xi no ha recibido a su homólogo al pie del avión (en su lugar lo ha hecho el vicepresidente chino), al contrario que cuando fue Kim Jong-un quien visitó China. Xi "está jugando con ventaja en esta dinámica de rivalidad", considera Núñez.

Entre las cartas que tiene Pekín para influir en Washington, está la relación con Irán. "Trump va a buscar algún acuerdo para que China use su influencia y desbloquee la situación actual", pero "no es fácil imaginar que China vaya a utilizar esa influencia en beneficio de Washington, y si lo hace será a cambio de algo", añade Núñez. Sin embargo, ese "algo" no será Taiwán. "Para Pekín de manera sostenida, lo ha dicho Xi desde hace una década, Taiwán no es negociable".

Foto: Trump, recibido por el vicepresidente chino Han Zheng a su llegada a Pekín. AP Photo/Mark Schiefelbein

La esperada cumbre entre el presidente chino, Xi Jinping, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, ha arrancado este jueves con una reunión de dos horas y cuarto entre ambos junto con las delegaciones de ambos países. Además de un intercambio de buenas palabras, sobre la mesa ha estado la cuestión de Taiwán, en la que Xi ha endurecido el tono para advertir a su invitado de que si gestiona mal las relaciones con la isla podría provocar un "conflicto".

Foto: Kenny HOLSTON / POOL / AFP