- También estaba citado el exsecretario autonómico de Emergencias Emilio Argüeso, pero se ha negado a declarar
- Las víctimas de la dana insisten en las "mentiras" de Mazón: "No esperamos nada de su comparecencia"
En La Palma, las consecuencias del volcán que rugió en 2021 durante 85 días siguen marcando el compás. A vista de pájaro, la cicatriz que dejó el Tajogaite impresiona. Lola, que perdió su casa y vive, desde entonces, en una prefabricada de madera, reconoce que "era un espectáculo muy bonito de ver... pero también fue una desgracia muy grande". Más de 3.000 construcciones quedaron sepultadas bajo el magma. Los barrios de Todoque, en los Llanos de Aridane, y El Paraíso, en El Paso, desaparecieron totalmente con la furia del volcán. Y, cinco años después, las grietas más profundas no están en el malpaís de lava, sino en el ánimo de quienes lo perdieron todo como Juan Fernando, que preside la Plataforma de Afectados Cumbre Vieja: "verme sin nada me colapsó mentalmente, me cogí una depresión de caballo...". Sergio Rodríguez, presidente del Cabildo de La Palma, confía en "sacar próximamente a todas las personas que están en los contenedores que se habilitaron en su día". Son 53 las familias que no han podido ser realojadas. Y todavía hay zonas restringidas y viviendas y garajes a los que sí se puede acceder, pero que no se pueden utilizar. Luis García, vecino de Puerto Naos, nos muestra su enfado: "estamos pagando las tasas municipales por una casa que no puedo habitar". Todo, por una amenaza que ni se ve ni se huele: el CO2 que emana de los tubos volcánicos. "Continuamente hay un sistema de monitorización", asegura Héctor Izquierdo, comisionado para la reconstrucción de La Palma, pero los sensores distribuidos por todo el centro occidental de la isla no diluyen el miedo. Otros nos relatan y nos muestran cómo la recuperación de lo que quedó enterrado -no solo propiedades físicas- ha pasado por sus manos. Vicente, con una pala, ha ido quitando kilos de piroclastos hasta desenterrar su casa casi por completo en una de las laderas del Tajogaite. Allí, había segundas viviendas. Algunas, sin seguro. Nos cuenta que la suya "era una villa turística con la que intentaba llevar el pan a casa y el volcán se la llevó por delante". Ahora, está a la espera de que le puedan abrir una vía segura de acceso. Mira hacia el futuro, aunque "las heridas están grabadas con fuego y sus cicatrices no se borran con nada".
- 60 viviendas modulares y de madera, instaladas como una solución de emergencia, siguen ocupadas
- Para miles de palmeros, la vida que había antes de la erupción no ha regresado, y nunca lo hará
Este sábado 19 de septiembre se cumplen cinco años de una erupción que nos tuvo meses en vilo. Fue la del Tajogaite, el volcán de La Palma, que se prolongó durante 85 días y cambió para siempre el perfil de la isla. Casi tres meses expulsando lava. 3.000 edificaciones quedaron destruidas, entre ellas 1.345 viviendas.
Dos trabajadores nepalíes han sido rescatados de un túnel en el que quedaron atrapados cuando la riada lo sepultó.
Tras su rescate, uno de los dos trabajadores ha asegurado que durante la huida no logró alcanzar la salida y que mientras estaba dentro del túnel pudo escuchar a tres o cuatro persona más. Los equipos de rescate han hallado el cuerpo de una persona y estiman que la cifra de atrapados podría ser de unos 40 operarios. Tras la riada se calculan más de 1.300 fallecidos entre Nepal y China y el número de desaparecidos no baja de los 5.000.
Fotografía: Ejército de Nepal
Dos trabajadores han sido rescatados con vida este viernes de un túnel del proyecto hidroeléctrico Trishuli 3A, nueve días después de la devastadora riada en Nepal y han asegurado que hay más personas vivas en el interior. Los equipos de rescate han localizado a ambos a más de 70 metros de profundidad.
Foto: RSS / Xinhua News / Europa Press
- El proyecto Trishuli 3A está situado en el distrito de Nuwakot, una de las zonas más golpeadas
- Los rescatistas dan por agotada la búsqueda en el túnel tras no hallar más supervivientes
Dos trabajadores fueron rescatados con vida este viernes de un túnel del proyecto hidroeléctrico Trishuli 3A, tras pasar nueve días atrapados por las devastadoras riadas en Nepal, y ambos aseguraron que hay más personas vivas en el interior.
Foto: EFE/EPA/Narendra Shrestha
Poco más de una semana después de que el colapso de un glaciar desencadenara la inundación que devastó el sur de Nepal, el balance provisional supera ya los 1.200 muertos, mientras que el número de personas desaparecidas asciende ya a los 5.000.
Los equipos de emergencia mantienen las operaciones de búsqueda y rescate, con especial atención a los 900 trabajadores atrapados en centrales hidroeléctricas. Paralelamente, el Gobierno nepalí ha iniciado las tareas de reconstrucción: las autoridades calculan que será necesario levantar de nuevo más de 20.000 viviendas en los distritos afectados.
Pero la tragedia no se mide únicamente en casas o bienes destruidos. Para los damnificados, lo más doloroso es la incertidumbre sobre el paradero de familiares y amigos, sin saber todavía si podrán volver a abrazarlos o, al menos, darles una despedida digna.
Foto: EFE
- Las inundaciones dejan más de 1.200 fallecidos y más de 4.200 desaparecidos
- Continúa la búsqueda de 900 trabajadores atrapados en una planta hidroeléctrica
- RNE ha tenido acceso al escrito de la defensa del expresident, donde niega que tuviera posición de "garante"
- La defensa del todavía diputado popular rechaza que Mazón diera órdenes para cambiar el ES-ALERT
En Nepal continúan las tareas de rescate tras la riada masiva que ha dejado cerca de mil fallecidos solo en este país. En las últimas horas, 350 personas han sido rescatadas en los túneles de centrales hidroeléctricas, es un esfuerzo titánico mientras el reloj avanza en contra.
Foto: Arun SANKAR / AFP
- Las autoridades nepalís han actualizado sus cifras este martes con 3.916 en su territorio
- China ofreció el último balance el domingo, con 16 muertos y 546 desaparecidos
La magnitud del desastre provocado por las inundaciones en Nepal sigue en aumento, con más de 900 víctimas mortales contabilizadas y más de 4.200 personas en paradero desconocido, entre ellas cientos de trabajadores atrapados en túneles hidroeléctricos.
Los investigadores señalan que la inestabilidad del glaciar estuvo relacionada con los efectos acumulados de un calentamiento climático prolongado y describen el episodio como un "fenómeno de aparición repentina", "gran caudal", "elevada velocidad" y "fuerte capacidad destructiva".
Fotografía: EFE/Lucía Goñi
La magnitud del desastre provocado por las inundaciones en Nepal sigue en aumento, con más de 900 víctimas mortales contabilizadas y más de 4.200 personas en paradero desconocido, entre ellas cientos de trabajadores atrapados en túneles hidroeléctricos.
Los investigadores señalan que la inestabilidad del glaciar estuvo relacionada con los efectos acumulados de un calentamiento climático prolongado y describen el episodio como un "fenómeno de aparición repentina", "gran caudal", "elevada velocidad" y "fuerte capacidad destructiva".
Fotografía: EFE/Lucía Goñi
La magnitud del desastre provocado por las inundaciones en Nepal sigue en aumento, con más de 900 víctimas mortales contabilizadas y más de 4.200 personas en paradero desconocido, entre ellas cientos de trabajadores atrapados en túneles hidroeléctricos.
Los investigadores señalan que la inestabilidad del glaciar estuvo relacionada con los efectos acumulados de un calentamiento climático prolongado y describen el episodio como un "fenómeno de aparición repentina", "gran caudal", "elevada velocidad" y "fuerte capacidad destructiva".
Fotografía: EFE/Lucía Goñi
La riada que ha azotado Nepal ha dejado una cifra de fallecidos que no deja de aumentar y alcanza ya los 903 además de los más de 4.200 desaparecidos.
900 trabajadores de la central hidroeléctrica de Trishuli trabajaban en una galería que sufrió las consecuencias de la intensa riada de barro y que ha bloqueado la entrada. Ahora los equipos de rescate nepalíes, con la colaboración de efectivos chinos, trabajan para buscar supervivientes, aunque mantienen la esperanza de que lograsen encontrar algún lugar aislado con oxígeno.
El resto de nepalíes que lograron escapar de la catástrofe intentar volver a lo que queda de sus hogares y recuperas lo que puedan. Mientras, los servicios de emergencia han tenido que interrumpir en varias ocasiones sus labores por el clima y el peligro de nuevas inundaciones.
Fotografía: Cedida por la secretaría del primer ministro de Nepal.
- Funcionarios nepalíes acusan a China de ocultar información sobre el glacial en reuniones previas
- La misión de rescate en un túnel en Rasuwagadhi ha finalizado sin hallar ni cuerpos ni desaparecidos
- Las crecidas del caudal han dejado fuera de servicio la mayoría de puentes que sirven de acceso
- Las autoridades han solicitado información sobre los excursionistas que se encontraran en la zona
- Exteriores solo ha confirmado por ahora haber contactado con uno de los españoles desaparecidos
- El último balance eleva a más de 800 las víctimas mortales de la riada, la gran mayoría en Nepal