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Lucha contrarreloj para rescatar a los últimos supervivientes con vida tras los terremotos de Venezuela. Los rescatistas internacionales se organizan, y el estadio de beisbol de los Tiburones de La Guaira es el cuartel general. Mantienen la esperanza hasta el final y llevan a cabo operaciones de alta complejidad. De momento, continúan los trabajos de rescate, pero los equipos internacionales ya se preparan para ayudar en la emergencia posterior.

Foto: AP Photo/Matias Delacroix

España ha desplegado en Venezuela ayuda humanitaria y en menos de 72 horas estará funcionando el hospital de campaña de altas prestaciones START, con capacidad para realizar operaciones en quirófano. Conectamos desde Caracas con Antón Leis, director de la AECID, la Agencia Española para la Cooperación Internacional y el Desarrollo, y con Soledad Gómez de la Oliva, coordinadora de Catástrofes SUMMA 112 de la Comunidad de Madrid. Leis comenta el impacto de la magnitud de la emergencia, pese a la experiencia de sus equipos. También destaca el recibimiento por parte de los venezolanos: "Estamos sintiendo muy de cerca este calor, que ayuda con todo este frente psicológico que va a ser intenso".

Precisamente sobre la importancia de mitigar el impacto psicológico de la catástrofe en los equipos que se han desplazado a la zona para ayudar, Soledad de la Oliva hace hincapié en la exhaustiva formación de las personas que trabajan allí: "Lo hacen los compañeros sanitarios. Tienen preparación para darse autocuidado a ellos mismos y a sus compañeros". Después, a la vuelta, se hará un seguimiento y una valoración de estos profesionales: "Para que ellos puedan descartar vivencias y sentimientos que puedan tener. Si tienen necesidad de algún apoyo, poderlo afrontar". Entrevista completa en RNE Audio.

Una semana después del doble terremoto, cada vez es más complicado mantener la esperanza de encontrar supervivientes en Venezuela. Pero casos como el de Hernán Gil hacen confiar. El doble terremoto le pilló en la garita del parking donde es vigilante. Sigue atrapado, pero con vida. Los rescatistas le están dando agua, medicinas y alimentos mientras llegan a él.

Hay más de 16.000 venezolanos durmiendo al raso y niños que deambulan solos por estos campamentos improvisados. Por eso, ahora la ayuda se dirige, sobre todo, a los que han sobrevivido. Naciones Unidas pide 50 millones de dólares para asistir a medio millón de personas. Sobre el terreno, rescatistas de todo el mundo. Más de 3.000 a los que ha dado las gracias Delcy Rodríguez, cuya gestión está cada día más cuestionada.

Venezuela ya ha recibido más de mil toneladas de ayuda humanitaria. Se esperan más, incluyendo equipos médicos y hospitales de campaña. Máxima solidaridad también entre los venezolanos. Se organizan para ayudarse, pero el cansancio se nota, y la ONU advierte: puede aumentar la tensión social.

El número de muertos por los dos terremotos que golpearon Venezuela el 24 de junio asciende ya a 2.295 y el de heridos a 11.267, según Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento. En total son 12.841 las personas damnificadas. Hasta ahora han sido rescatadas 6.461 personas. Delcy Rodríguez declara duelo nacional durante siete días a partir de este miércoles.

Foto: REUTERS/Marian Carrasquero

A Venezuela siguen llegando toneladas de solidaridad tras los dos terremotos del pasado 24 de junio. La ONU calcula que hay medio millón de afectados y pide 50 millones de dólares para los próximos tres meses y es urgente. De momento, han llegado manos de todas partes para sumarse a los rescates. La UME española trabaja las 24 horas buscando los últimos hilos de vida. "Se sigue encontrando más gente, mientras haya una esperanza hay que seguir", declaran.

Foto:  MIGUEL MEDINA/Pool via REUTERS

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Una semana después del terremoto que ha devastado el norte de Venezuela, la esperanza se mantiene entre los escombros de la ciudad de La Guaira. En el distrito de Los Corales, donde decenas de edificios han quedado reducidos a montañas de hormigón, equipos internacionales de rescate trabajan coordinados en un último intento por localizar con vida a dos niños que habían dado señales vitales.

La enviada especial de RNE, Beatriz Viaño, ha relatado desde la zona cero que el operativo ha reunido a rescatistas mexicanos, checos y estadounidenses, apoyados por perros de búsqueda y escáneres auditivos.

Al frente de Los Topos Mexicanos, Héctor Méndez, con décadas de experiencia en grandes catástrofes, ha rechazado perder la esperanza y ha explicado que, además del riesgo físico, hay que afrontar la tensión con quienes han dificultado el trabajo sobre el terreno. "Además de estar arriesgando la vida, estar también lidiando entre burócratas insensibles del sentimiento de la gente a flor de piel."

Tras una semana prácticamente sin descanso, Méndez ha resumido el espíritu con el que su equipo afronta la misión: "Para nosotros ahorita no hay noche ni día, porque estamos en medio de una misión." Y ha añadido: "No me siento doblegado, no me siento cansado." Con 80 años, sigue coordinando a un equipo internacional convencido de que, mientras haya una mínima posibilidad, la búsqueda no ha terminado.

Sigue aumentando el número de muertos tras el doble terremoto en Venezuela. 1.943 muertos y más de 10.000 heridos. Casi una semana después, las morgues están llenas. Un equipo de TVE ha estado en una de La Guaira, zona cero de la catástrofe.

No hay morgues ni cámaras frigoríficas suficientes para todos los cuerpos que van rescatando. Por eso, han tenido que improvisar esta morgue en un antiguo silo de La Guaira. Es la imagen de la tragedia, la que da idea de la magnitud del terremoto. Hay decenas de cadáveres, algunos tapados, otros al sol. Dicen que el plástico puede acelerar aún más la descomposición. Imposible respirar sin mascarilla. Desde fuera, una pila de féretros donados a la espera de que los restos sean identificados.

Bajo la carpa, muchas familias esperan saber dónde están los suyos. Algunas se quejan de falta de información. Las autoridades no permiten acercarse para grabar. Han venido refuerzos de otras ciudades para ayudar a los equipos forenses. Es compleja la tarea de identificar cuerpos, algunos muy dañados. Lo intentan a través de fotografías, huellas dactilares o a través del reconocimiento físico. Al dolor de haber perdido a uno de los suyos, ahora las familias se desesperan por localizar sus restos.

Foto: FEDERICO PARRA / AFP

Caraballeda era hasta hace unos días una pequeña localidad turística venezolana en la que solían venir a veranear las familias caraqueñas. Ahora sus apartamentos han quedado reducidos a escombros por los terremotos que han asolado la zona. Muchos ciudadanos siguen buscando a sus seres queridos, a la vez que intentan a ayudar a sus vecinos. Foto: Miguel MEDINA / POOL / AFP