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El napolitano Leopoldo de Gregorio, marqués de Esquilache, es uno de los ministros más recordados de Carlos III; en parte, por su abrupta destitución tras la revuelta ocurrida en Madrid en 1766. El conflicto suele simplificarse como un asunto de capas y sombreros, pues la chispa fue un bando que obligaba a los ciudadanos a acortar sus capas y a doblar en tres picos sus sombreros de ala ancha o chambergos. Pero el asunto tuvo más calado que la simple defensa de una vestimenta tradicional frente a la imposición de un extranjero. Fue decisiva la creciente presión que sufría la población más humilde, sobre la que repercutieron las reformas urbanísticas de la Corte impulsadas por Esquilache. Una carga económica difícilmente asumible en una coyuntura de fuerte carestía de productos tan básicos como el trigo. Para algunos historiadores se trató de una insurrección en la que el pueblo de Madrid fue solo el instrumento de ciertas élites para dar un golpe de Estado. Para otros, el estallido tuvo sus propias causas, con independencia de que algunas clases dominantes intentaran aprovecharse de él a posteriori en su propio beneficio.

Impresionado por la magnitud de la revuelta, Carlos III huyó a Aranjuez con su familia y no volvió hasta nueve meses después. El levantamiento triunfó porque los insurrectos obtuvieron buena parte de sus reivindicaciones, aunque el rey intentó revertir la mayoría, más sobre el papel que en la práctica. Al mismo tiempo aumentó la represión, sobre todo hacia los pobres y vagabundos, a quienes se acusó de ser los principales protagonistas del motín. Pero los grandes chivos expiatorios fueron los jesuitas, señalados como inductores. Con tal pretexto el monarca dictó su expulsión de España, en sintonía con lo que venía ocurriendo en otras naciones al implantarse el despotismo ilustrado.

Este documental, escrito por Luis Zaragoza y realizado por Mayca Aguilera, cuenta con los historiadores José Miguel López García, autor del libro 'El motín contra Esquilache: crisis y protesta popular en el Madrid del siglo XVIII'; José Andrés-Gallego, autor de 'El motín de Esquilache, América y Europa'; Carlos Martínez Shaw y Roberto Fernández, especialistas en historia moderna de España; y José Antolín Nieto Sánchez y José Ubaldo Bernardos Sanz, expertos en la historia económica y social del Antiguo Régimen en Castilla y, en especial, en Madrid.

La Policía británica ha detenido este jueves a Andrés de Inglaterra, hermano del rey Carlos III, por "conducta indebida en cargo público" a raíz de las últimas revelaciones en el caso del pederasta Jeffrey Epstein. Andrés Mountbatten-Windsor ha quedado en libertad bajo investigación tras 10 horas en comisaría.

Foto: REUTERS/Phil Noble

El expríncipe Andrés, hermano del rey Carlos III de Inglaterra vinculado con el caso del pederasta Jeffrey Epstein, ha sido detenido este jueves en Norfolk, Inglaterra, por "conducta indebida en el cargo público". La Policía británica comunicó hace unos días que abriría una investigación sobre Andrés Mountbatten-Windsor, y su hermano, el rey de Inglaterra se mostró dispuesto a colaborar con las autoridades. Al parecer, el arresto estaría relacionado con la presunta filtración de información privilegiada a Epstein, y no por las acusaciones de pederastia que pesan sobre Andrés.

El rey Carlos III de Inglaterra ha iniciado el proceso formal para retirar todos los títulos, honores y privilegios de su hermano, el príncipe Andrés, según ha anunciado el Palacio de Buckingham. La medida, vinculada a los persistentes escándalos por su relación con el magnate Jeffrey Epstein, incluye la orden de abandonar su residencia oficial, Royal Lodge, cuya concesión deberá entregar de inmediato para trasladarse a un alojamiento privado en Sandringham, al este de Inglaterra, que será costeada por el rey. Foto: Imagen de archivo del príncipe Andrés (25 de diciembre, 2022). Toby Melville.

El rey Carlos III y la reina Camila de Reino Unido han visitado el Vaticano, donde se han reunido con el papa León XIV. Ambos han intercambiado títulos y regalos tras una audiencia privada. Los reyes también han acudido a una misa en la Capilla Sixtina.

Foto: EFE/Simone Risoluti/Vatican Media