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El ministro de Finanzas israelí, el ultraderechista Smotrich, lo deja claro: la nueva frontera isralí debe ser el río Litani, en Líbano. De ocuparlo, Israel se quedaría con el 10% del territorio del Líbano, supuestamente para crear una zona de seguridad. Es el mismo pretexto que en Gaza, donde sigue ocupando buena parte de la Franja tras la última guerra. El límite lo marca una línea amarilla, de donde tendrían que retirarse si avanzara -que no lo hace- el plan de paz de Trump. En Cisjordania, Israel sigue expandiendo sus asentamientos, donde vive ya medio millón de colonos y en Siria ha aumentado su presencia militar en la frontera. En su día se anexionó los Altos del Golán.

Foto: REUTERS

Un equipo de RTVE comprueba a pie de calle cómo ven en Israel el desarrollo de una guerra que comenzó hace casi un mes y cuyo final es incierto.

Moshino, de raíces italianas, lleva 40 años en Tel Aviv, con negocio y arraigo. "Somos fuertes", dice, con esa dosis de patriotismo tan común en Israel, de orgullo y de apego a su ejército.

"Mucha gente aquí glorifica el concepto de guerra", nos explica una joven que va y viene con su bicicleta.

Un misil iraní ha impactado entre bloques de pisos. La onda expansiva ha destrozado varias fachadas. Baruj escuchó la explosión. Oculta su miedo, si es que lo tiene. "Nací es Israel, no tengo miedo a nada", nos recalca. "Solo temo a Dios", añade.

Pero el cansancio de 4 semanas de guerra cala entre los judíos que sí se quitan la armadura para contar lo que sienten. Hartos de noches de sirenas, viendo a niños asustados… que empezarán a normalizar lo que no debería serlo.

Foto:  Ilia YEFIMOVICH / AFP.

Pese a los anuncios sobre supuestas negociaciones entre EE.UU. e Irán, la guerra avanza y lo vuelve a hacer con intensidad. Israel sigue golpeando objetivos en el país persa, y el régimen de los ayatolás responde con oleadas de misiles sobre el Estado judío. Las lanzaderas iraníes vuelven a golpear, de nuevo, a las monarquías petroleras del golfo.

Foto: AP/Matin Hashemi

Irán desmiente las conversaciones de paz anunciadas por el presidente de los Estados Unidos Donald Trump para poner fin a la guerra.

En el marco de estas supuestas conversaciones de paz, Israel ha bombardeado con dureza Teherán. Por su parte, Irán ha atacado Tel Aviv, cuyas defensas antiaéreas no han logrado detener los misiles lanzados por el régimen. Estados Unidos e Israel han matado a más de 1300 iraníes en 25 días, mientras que las víctimas israelíes alcanzan los 18 fallecidos. Caen menos proyectiles, pero impactan más veces que al inicio de la guerra.

Antes de la guerra, en la localidad libanesa de Nabatiyeh vivían unas 50.000 personas. Un equipo de RTVE comprueba sobre el terreno la situación de la que ahora es casi una ciudad fantasma, ubicada a apenas diez kilómetros de los combates entre los milicianos de Hizbulá y los militares de Israel.

Los pocos vecinos que quedan ven con preocupación los anuncios de ministros del Gobierno israelí que anticipan una posible ocupación de la zona sur del Líbano. El responsable de Defensa, Israel Katz, ha anunciado que Israel tomará todos los puentes que siguen en pie sobre el río Litani.

Foto: EFE/EPA/STRINGER

La milicia chií Hizbulá y el Ejército israelí siguen con su particular pulso militar, a costa de la seguridad de la población libanesa. En el Líbano crecen los temores a que Israel emprenda una ofensiva terrestre a gran escala y el Gobierno de Benjamin Netanyahu no lo niega, bajo el pretexto de que hará lo que sea necesario para garantizar la seguridad nacional.

El propio Netanyahu ha advertido este lunes de que seguirán atacando el Líbano y, de hecho, el Ejército ha confirmado nuevos bombardeos sobre la capital, Beirut. Entretanto, el ala ultraderechista de su Ejecutivo ya plantea revisar las fronteras para ampliarlas hasta orillas del río Litani.

Foto: EFE/EPA/ATEF SAFADI

La dependencia de las desalinizadoras en el golfo Pérsico amenaza con provocar un desastre humanitario en la región. Los seis países cuentan con más de 400 plantas. Entre ellas, están ocho de las diez más grandes del mundo. Allí se produce el 50% del agua desalinizada del planeta y eso que estos seis países tienen sólo el 1% de la población mundial. Foto: A. D´ALBORE / GETTY

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que ha ordenado al Departamento de Guerra posponer durante cinco días los ataques militares previstos contra centrales eléctricas e infraestructuras energéticas iraníes. La decisión llega tras lo que el mandatario ha calificado como "conversaciones productivas" entre Washington y Teherán para la resolución de las hostilidades en Oriente Medio.

El régimen de los ayatolás reconoce contactos pero no conversaciones directas.

Mientras, los ataques continúan. Y la amenaza de Trump de atacar las centrales eléctricas de Irán -por ahora en suspenso- da a Teherán la justificación para lanzarse sobre las plantas desalinizadoras de la región.

El agua se convierte en un posible arma en una región árida. Y tanto en el caso de las centrales eléctricas como en de las desalinizadoras, serían crímenes de guerra, violaciones flagrantes de la convención de Ginebra.

Foto: Majid Asgaripour/WANA/ REUTERS 

El régimen de los ayatolás ha logrado sortear el sistema antimisiles israelí, la conocida como Cúpula de Hierro.

Los cientos de heridos de este fin de semana en Israel evidencian que ese sistema defensivo no es hermético y no logra parar el 100% de los misiles iraníes.

Israel asegura que intercepta más del 90% de los misiles... y que eso, junto a la disciplina de la población que se refugia con cada alarma, minimiza el número de víctimas.

Foto: EFE/ Magda Gibelli