Aaron Piper y la crisis de la vivienda en 'Hugo 24': "Llegué a Madrid sin tener cómo pagar el alquiler"
- El actor protagoniza junto con Marcos Cáceres Hugo 24 que se estrena el 15 de mayo
- Dirigida por Luc Kwnoles, es una historia de amistad con la crisis de la vivienda de telón de fondo
La crisis de la vivienda ya lo atraviesa todo y se cuela de lleno en el reciente cine español, en historias como Hugo 24, la nueva película de Luc Kwnoles, con Aron Piper y Marco Cáceres que llega a los cines este 15 de mayo. Retrato de una generación asfixiada económicamente que encuentra en la amistad y los lazos vecinales un refugio desde donde resistir.
"Hace dos años me mudé al norte de Tetuán y en todos los bares desayunas con un tema constante, lo disparado es que están los precios de alquiler de los pisos", cuenta su director. Kwnoles cuenta que la idea nació después de mudarse a este barrio madrileño y escuchar diariamente cómo amigos, vecinos y desconocidos hablaban de alquileres imposibles y de la dificultad de acceder a una vivienda. “El acceso a compra de una vivienda ya ha pasado a ser un lujo”, añade.
Fotograma de 'Hugo 24'
Retrato de una herida colectiva
Hugo 24 bebe de la estética documental y se mueve entre la ficción y relatos en primera persona de muchos de esos vecinos de Madrid. En la conversación con Aron Piper y el director Luc Kwnoles aparece constantemente esa idea: hablar de los vínculos, de la amistad y de cómo una generación intenta sobrevivir en ciudades donde tener una casa se ha convertido casi en un privilegio.
El cineasta convierte esa realidad en el motor de una ficción profundamente pegada a la calle. “La historia es ficcionada, pero podría estar basada en cientos de miles de historias reales de gente a la que le cuesta llegar a fin de mes y tener un techo donde dormir”, asegura.
Compañeros de piso dentro y fuera del cine
La película sigue a Hugo, un joven que vive con su hermana en un piso pagado en B y que recibe un ultimátum del casero: tienen 24 horas para reunir el dinero del alquiler o serán expulsados de la vivienda. “Arranca el cronómetro de esa bomba de relojería en la que él tiene que correr para reunir ese dinero antes de que pasen 24 horas”, resume Kwnoles.
Pero ‘Hugo 24’ no quiere quedarse únicamente en el retrato social. Aron Piper insiste en que la película también habla de amistad, de afectos y del salto doloroso a la vida adulta. “Es una historia de amistad, una historia de abandono, de pasar de la niñez a la adultez”, cuenta Aron Piper. “Pero es imposible, si estamos hablando de una historia de barrio en una ciudad como Madrid, no hablar de ciertos temas. Y la vivienda es algo que está muy presente a día de hoy”.
Greta Fernández en 'Hugo 24'
Piper y Marco Cáceres trasladan además a la pantalla una relación que existe fuera del rodaje. Ambos se conocen desde los 17 años y comparten parte de las experiencias que atraviesan los personajes. “Llegamos a Madrid con una mano delante y otra detrás”, recuerda Piper. “Hemos vivido de no tener para el alquiler, de ayudarnos cuando a uno le iba un poco mejor ayudar al otro”.
Una carta de amor a los barrios de Madrid
Esa verdad atraviesa la película y evita caer en clichés sobre los jóvenes de barrio. “Queríamos retratar a dos chavales de barrios normales”, explica Piper. “No tenemos por qué caer siempre en el tópico de que en el barrio son delincuentes y ya está”. Y añade: “Tienen circunstancias jodidas, pero tratan de hacerlo lo mejor posible dentro de lo puteados que están”.
La crisis de vivienda aparece así como telón de fondo permanente. Piper habla de amigos de su generación que, incluso rozando los 30 años, siguen sin poder emanciparse. “Aunque quisieran vivir solos, no pueden. Tienen que seguir compartiendo piso”, lamenta. Y señala directamente algunos de los elementos que están transformando Madrid: “Las inversiones extranjeras, los Airbnb… Todo esto hace que el ciudadano de a pie se tenga que adaptar, cuando los sueldos siguen estando bajos”.
En ese paisaje urbano y emocional también aparecen Marta Etura y Greta Fernández, dos actrices que completan un reparto que mezcla distintas generaciones y sensibilidades. Kwnoles habla de “un reparto soñado” para una película que se mueve continuamente entre la dureza social y la intimidad.
Además de la precariedad o la amistad, ‘Hugo 24’ también funciona como un relato sobre la madurez emocional. Kwnoles define a Hugo como un personaje marcado por “toda esa serie de abandonos voluntarios e involuntarios que ha tenido en su vida”. Y precisamente ahí encuentra la película una de sus mayores virtudes: entender que detrás de la crisis de vivienda no solo hay números, alquileres imposibles o fondos de inversión, sino también jóvenes intentando construir una identidad y un lugar donde sentirse seguros.
Chico raro universo emocional de la película
La música también ocupa un lugar importante en ‘Hugo 24’ gracias a ‘Chico raro’, el tema de Aron Piper que acompaña la película. La canción surgió casi de manera natural durante el proceso. “Creíamos que estaba guay. La canción pega perfectamente con la película”, explica el actor.
Piper reconoce además que durante años intentó separar su faceta musical y la interpretativa. “He intentado separar un poco las dos artes para no mezclar”, cuenta. “Pero ahora estoy feliz de unirlas”.
‘Chico raro’ recoge precisamente esa sensación de vulnerabilidad, incomodidad y desorientación que atraviesa a los personajes de ‘Hugo 24’. Una canción melancólica, nocturna y generacional que amplifica el corazón emocional de la película.
Con este estreno, Luc Kwnoles firma una película pegada al presente social de las grandes ciudades, mientras Aron Piper continúa explorando personajes llenos de contradicciones y heridas invisibles. ‘Hugo 24’ llega así a los cines no solo como un thriller contrarreloj sobre un alquiler imposible, sino también como una historia sobre la amistad y la necesidad urgente de encontrar un hogar, aunque sea en los demás.