Enlaces accesibilidad

Memoria viva del pasado en la novela 'Pueblo blanco azul', de Azahara Palomeque

  • La escritora Azahara Palomeque presenta Pueblo blanco azul, una indagación de la memoria
  • Las voces, historias y recuerdos de la generación de sus abuelos se recuperan en la novela
Página Dos - 'Pueblo blanco azul', una novela de Azahara Palomeque
Marta Dominguez

La nueva novela de la escritora cordobesa Azahara Palomeque, Pueblo blanco azul (Cabaret Voltaire), nace del recuerdo de sus abuelos, Luciana y Antonio, y del duelo por su muerte, que sucedió mientras la autora vivía en Estados Unidos. La autora ya había hecho un primer intento de narrar su historia a los 17 años. Luego la vida se aceleró, y el libro quedó a la espera. Estudió Periodismo y Comunicación Audiovisual en Madrid; en 2009 se marchó a Estados Unidos y se doctoró en Princeton con una tesis sobre el exilio español en América Latina. Volvió a España en 2022 y regresó a Córdoba. Y fue allí, y solo allí, donde sintió que podía retomar la idea del libro de su adolescencia.

Esta narración me ayuda a cerrar la herida

Cuando se sentó de nuevo a escribir, releyó a algunos autores cuya atmósfera sentía similar a la que ella quería recrear. «Releí Pedro Páramo para que me permease su poesía», cuenta la autora en la entrevista a Página Dos. Pero el auténtico motor de la novela es la evocación de sus abuelos. «No pude acudir a ninguno de los dos entierros. Eso ha pesado en mí como una losa, porque sentía que, al no haber ritualizado la pérdida, seguían vivos; que debía imaginar tanto su final como sus vidas para hacerles justicia; y que esta narración me ayudaría a cerrar la herida». Palomeque realizó una investigación extensa de Castro del Río, un pueblo con fama en la artesanía de la madera de olivo.

Los historiadores creen necesario un mapa de memoria democrática

Memoria, nostalgia, raíces

El argumento de la novela va en paralelo a la vida de la propia Azahara. La protagonista, Elaia, ha vivido una temporada en el extranjero. Decide regresar al pueblo de sus orígenes para escribir un libro que cuente la historia de su familia, un entramado de vidas marcadas por la guerra, la dictadura y las dificultades de la vida en el campo andaluz. A medida que los silencios heredados se despejan emerge una memoria viva, que más que sobre el pasado tiene mucho que decir sobre el presente. Azahara Palomeque menciona la idea de nostalgia reflexiva, que aparece en los poemas Svetlana Boym. Se trata de una añoranza crítica que contempla la belleza del pasado y sus ambigüedades sin buscar restaurarlo, a diferencia de la nostalgia restauradora.

Antonio Muñoz Molina, el puente literario entre la posguerra y la democracia

En Pueblo blanco azul el paisaje es un elemento clave. De hecho, en su biografía Palomeque indica que ella nació en El Sur «como lugar mágico de mi nacimiento, lleno de cariño, pero sin romantizarlo», cuenta la escritora. La novela refleja con maestría esa ruralidad rica en historia, cultura, movimientos migratorios, vaivenes y luchas. Tuvo especial cuidado en reproducir y reivindicar la oralidad andaluza, que es patrimonio colectivo, con respeto y sin caer en estereotipos.

Otro libro que la autora menciona durante el proceso de escritura es La muerte en común, de la filósofa Ana Carrasco Conde. El ensayo reflexiona sobre las consecuencias de perder a alguien y, por otro, medita sobre qué sucede en una comunidad cuando esto ocurre. ¿Qué impacto tienen la desaparición de los rituales compartidos en nuestra socidad, y el acortamiento del tiempo que se da para superar esta vivencia? Pueblo blanco azul, finalmente, añade otro tema más: la mirada ecologista y la lucha por los recursos naturales, como la escasez de agua. Esto no es una abstracción; Palomeque cuenta que, durante el proceso de escritura, 80.000 vecinos de la comarca de Los Pedroches, en la sierra de Córdoba, se quedaron sin agua potable un año entero. En ese sentido, la literatura puede ser también una crónica comprometida y con raigambre, que deja constancia de aquello que la urgencia del día a día olvida.