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José María Pou: "No tuve nunca vocación de actor"

  • El Imprescindibles 'José María Pou, el hombre que respira teatro' está disponible en RTVE Play
  • El actor catalán confiesa en el documental que quería dedicarse al periodismo radiofónico
José María Pou: "No tuve nunca vocación de actor"
El actor José María Pou en el documental de 'Imprescindibles' dedicado a su figura

Después de cerca de 60 funciones de teatro, el actor José María Pou sigue encima de los escenarios con casi 81 años. Cuando era niño no se imaginaba que se iba a dedicar al mundo de la interpretación. De hecho, quería trabajar en el periodismo. Sin embargo, una decisión cambió su rumbo profesional y, consecuentemente, su vida.

Una vocación escondida

Nacido en Mollet del Vallés, un municipio de la provincia de Barcelona, Pou explica en Imprescindibles que tuvo la suerte de crecer rodeado de libros y de que sus padres fueran unos grandes aficionados al teatro: “Nos llevaban ya muy de pequeños, casi todos los domingos”. Quizás, sin él ser consciente, ya estaba germinando en él la semilla de lo que sería su profesión.

José María Pou quería ser periodista radiofónico. “Debo reconocer desde un principio que yo no tuve nunca vocación de actor”, confiesa. Sin embargo, el destino le llevó a la Real Escuela Superior de Arte Dramático y Danza (RESAD) en Madrid. “Vi que en el programa de estudios había unas asignaturas que eran técnicas de voz, pronunciación, dicción y yo pensé que me podrían servir para luego mi futuro en la radio”, añade.

En 1967 el catalán empezó sus estudios en la RESAD. “Siempre es el que hacía la pregunta más interesante. Él planteaba debate y los profesores eso lo captaban. Iba un poco siempre por delante de todos los demás”, señala la que fuera su compañera de clase, la actriz Luisa Armenteros, en el Imprescindibles ‘José María Pou, el hombre que respira teatro’.

Cartel del documental de Imprescindibles 'José María Pou, el hombre que respira teatro'

Cartel del documental de Imprescindibles 'José María Pou, el hombre que respira teatro'

Intercambiar libros con el resto de compañeros, leer obras de dramaturgos como Konstantín Stanislavsk o Bertolt Brecht, las largas tertulias en los distintos cafés de la Plaza de la Ópera alrededor del Teatro Real… Todo ese ambiente, según dice Pou, le “fue enamorando”. “Cuando llegaron los exámenes al final de primer curso y vi que las notas eran excelentes, pues lo tenía ya más o menos claro”, apunta. Quería dedicarse a la interpretación.

El punto de partida

Después de acabar los estudios en la RESAD, Pou participó como actor sin texto en el espectáculo Marat Sade, dirigido por Adolfo Marsillach ,en el Teatro Español. “Era la primera muestra de teatro político que la censura había autorizado a hacer en España, ya en las postrimerías del franquismo. Tuve la suerte inmensa de poder vivir ese montaje histórico”.

Tanto el actor catalán como Armenteros entraron en la Compañía Nacional de Teatro María Guerrero, bajo la dirección de José Luis Alonso. Romance de lobos fue el primer montaje que hizo con el director. “Este espectáculo fue el punto de partida de mi carrera”, asegura Pou. Después siguieron otras obras como Dulcinea, El círculo de la tiza, Las tres hermanas o El galán fantasma. Con orgullo, el intérprete dice ser "un actor hecho por José Luís Alonso".

José María Pou revisa las fotografías de algunas escenas de obras que hizo con José Luis Alonso

José María Pou revisa las fotografías de algunas escenas de obras que hizo con José Luis Alonso

He aprendido mucho más viendo teatro como espectador

Durante toda su carrera no ha viajado frecuentemente a Inglaterra para empaparse del teatro británico, del cual es un gran conocedor: “He aprendido mucho más viendo teatro como espectador que haciendo teatro como actor. Para mí, entrar en un teatro, sentarme en una butaca a ver teatro, es como asistir a clase”.

El cine no es una prioridad

Aunque ha participado en películas como Blancanieves (2012), Abracadabra (2017) o Cerrar los ojos (2023), el séptimo arte nunca ha sido una prioridad para José María Pou. “El teatro me ha dejado hacer el cine que yo he querido hacer. Aun siendo como era un gran aficionado al cine, yo nunca me imaginé a mí mismo formando parte del reparto de una película. Para mí ser actor era ser actor de teatro.”

El teatro me ha dejado hacer el cine que yo he querido hacer

Pou siempre ha elegido el teatro por encima del cine menos en una ocasión: “Nunca he querido abandonar un proyecto teatral por uno cinematográfico. Solamente he hecho una única excepción. Fue cuando llegó Ventura Pons con el guion de la película Amigo/Amado”.

La dirección, otro talento oculto

Al igual que de adolescente no pasó por la cabeza de José María Pou ser actor, tampoco se planteó durante su carrera ser director. “Ser solo actor ya es suficiente”, decía. Sin embargo, en 2005 se atrevió a dirigir su primer montaje, que también protagonizó, La cabra o ¿quién es Sylvia? , de Edward Albee. “El personaje de la cabra me interesó tanto y aquella historia tan insólita que yo decidí por primera vez en mi vida que aquella historia le llegara al público única y exclusivamente de mi mano”, explica en el documental. Después de esta obra, ha dirigido otras como Fuego (2013) o A cielo abierto (2023).

El actor encima del escenario es el dueño de las emociones del público

El último estreno de Josep María Pou —como protagonista, aunque no como director—, fue en julio de 2025 con la obra Gegant en el Teatre Romea de Barcelona, de donde actualmente también es director artístico. Como dice el director de cine Pablo Berger en Imprescindibles, Pou es un gigante de la interpretación. “El actor encima del escenario es el dueño de las emociones del público en el patio de butacas y tiene que saber como administrarlas, como conducirlas, en qué momento debe entregarlas y qué niveles de emoción debe conseguir”, comenta el intérprete. En eso, Pou, tras casi 50 años de carrera, es un experto.