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Las recomendaciones de la cirujana colorrectal Karina Cuiñas para ir mejor al baño

  • “Cagar es un placer y no un martirio”, esta es una de las ideas que quiere transmitir la cirujana
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La actividad física es uno de los factores que mejoran el tránsito intestinal, ha señalado la cirujana
La actividad física es uno de los factores que mejoran el tránsito intestinal, ha señalado la cirujana

El sufrimiento que mucha gente padece en casa por el estreñimiento es “escandaloso”, ha señalado Karina Cuiñas, cirujana colorrectal y del suelo pélvico, en “Vida sana” con Julio Basulto y Carles Mesa donde ha presentado su libro electrónico Entendiendo el estreñimiento. Uno de sus objetivos de la doctora es que la gente piense que “cagar es un placer y no un martirio”. El lector va a encontrar en esta guía 10 estrategias basadas en la evidencia para conseguir defecaciones satisfactorias.

Otro de los objetivos que se ha marcado con esta publicación, además de ser una brújula para sus pacientes y lectores, es la de que empiece a haber “conversación sobre el estreñimiento, la salud intestinal y que dejen de estar sufriendo en silencio”. También ha incidido en la importancia de seguir yendo al médico porque puede que lo que ella apunta “ni siquiera te sirva para nada del estreñimiento” y “no es una cura mágica”.

¿Qué es el estreñimiento?

“Hay muchos detalles y mucha información que le podemos sacar a los pacientes para diagnosticar exactamente lo que les pasa”, ha destacado Cuiñas sobre la dificultad a la que se enfrenta como doctora. “Hay gente que piensa que es ir poco al baño, otros que es hacer mucho esfuerzo y algunos que es tener las heces duras, y de hecho hasta el 30% de las personas pueden estar estreñidos y no saberlo”.

“La gente que va muchas veces al baño puede estar estreñida. Esto es para que no nos fiemos solo de la frecuencia”, ha explicado la cirujana. Pone como ejemplo el de una persona a la que le diagnosticaron erróneamente diarrea y los medicamentos para esta “le fueron fatal”.

En el espacio de Julio Basulto en Las tardes de RNE ha comentado diferentes consejos para ir mejor al baño. Recogemos a continuación algunas de las ideas que ha expuesto.

1. ¿Qué estreñimiento tengo?

Cuiñas ha contado que es “importante” saber ante qué tipo de estreñimiento se está: “cada uno se trata de forma diferente y tiene sus peculiaridades”. También “puede existir mucho solapamiento entre unos y otros” y por eso “estas estrategias son básicas y pueden servir para todos”. Pero añade que si no se sabe de qué tipo es, puede que “la gente esté años frustrada intentando mejorar la alimentación sin poder mejorarlo”.

“Existen un tipo de estreñimientos que son por causas externas: estilo de vida, medicaciones y enfermedades. Y otro tipo que son por causas internas: a nivel de colón se llama estreñimiento por tránsito lento, a nivel de suelo pélvico, defecación obstructiva; y a nivel del eje intestino cerebro, síndrome intestino irritable con estreñimiento”.

2. La importancia de la fibra

“El aumento de consumo de fibra significa un aumento de tránsito intestinal. ¿Por qué? Porque la fibra no se absorbe en el tubo digestivo. Ahora sabemos que la microbiota sí que está interesada en ella, pero realmente es lo que le da ese residuo de la no digestión, es lo que le da volumen y consistencia a las heces”.

“Ese volumen y esa consistencia es lo que necesita el colon para saber que tiene cosas dentro y que necesita empujarlas. Si no tiene residuo, no sabe que hay nada dentro y tampoco empuja mucho”.

“¿Dónde está la fibra? En todos los alimentos que tengan orígen en las plantas. Tienes que pensar si ese alimento puede conseguirse, por ejemplo, en un árbol o en una planta”.

3. Seguir el ritmo de tus tripas

A nuestro organismo le gusta tener una estructura, es decir, “saber qué va a pasar en cada momento, cuando se van a despertar, cuándo se van a mover, cuándo se van a vaciar y cuándo se van a dormir”. Cuiñas ha descrito así “los ritmos circadianos, los relojes biológicos que controlan las funciones del cuerpo, a las tripas les gusta tener esos ritmos muy marcados”.

“Es bueno tener rutinas y que estas coincidan con las horas de luz y oscuridad. Cuando es de día se supone que vamos a estar más activos, nos vamos a comer y a mover, y esto es cuando mejor se hace la digestión y mejor se hacen las evacuaciones. Tú no puedes pretender cenar a las 23h, acostarte a dormir y tener una digestión ligera. Será una digestión súper pesada”.

“Esto de los ritmos circadianos es lo que explica que mucha gente cuando se va de viaje, se alteran estos ritmos, los horarios y se extriñe mucho. O, por ejemplo, que los trabajadores de turnos nocturnos sean más estreñidos que los del diurno”.

4. La actividad física

“Si no te mueves tú, no se mueve tu intestino”, ha explicado la doctora. “La actividad motora del colón está relacionada con la actividad física de las personas. Los runners tienen mejor tránsito intestinal que los que están tirados en el sofá todo el día, ni hacer media hora de pilates sino estar activo la mayor parte del tiempo”.

5. No hay que aguantarse

“Tenemos que escuchar a nuestro cuerpo, cuando tengamos ganas de defecar. Tendremos que ir al baño. No importa si estamos en nuestro trabajo, en casa de nuestros amigos o en la de nuestro suegro”.

“¿Por qué? Porque si te aguantas el cuerpo dice ‘no es suficiente cantidad para defecar, entonces en la próxima vez voy a acumular más heces'. Cuando lo haces, se seca más porque están más tiempo y te es más difícil. Si vas ignorando muchas veces, tu colón se vuelve insensible y es ya de por sí una causa de estreñimiento”.

6. Las cuclillas, más efectivo

“La mejor posición para evacuar es la posición cuclillas, que es la que usábamos naturalmente antes, se usa en ciertas culturas como en la India y en Japón y también lo hacen los niños”. Cuiñas ha propuesto que para mejorar la defecación y aproximarse a esta posición con las cuclillas: “poner un banquito para subir las piernas y que las rodillas nos queden por encima de la cadera". Según la doctora de esta manera "va a ser mucho más fácil porque relajamos el suelo pélvico, mejoramos el ángulo entre el recto y el ano, y probablemente podamos hacer todo muchísimo más efectivo”.

7. Respirar y relajarse

“Si respiramos de forma profunda y calmada, le estamos mandando el mensaje al cerebro de que estamos relajados. Esa relajación es a través del nervio vago, es lo que activa el sistema parasimpático, que es el sistema de la relajación, de la digestión y de la defecación”.

“Cuando estamos estresados, el estrés activa nuestro sistema contrario, que es el sistema simpático, que es el de la huida, la lucha, el que nos salva si nos va a atacar un león en medio de la selva. Lo que pasa es que nuestro cerebro distingue si lo que nos causa estrés es un león en la selva o es que tenemos una presentación en el trabajo”. Y, por ejemplo, “aborta todas estas misiones que no nos van a salvar la vida en ese momento, como es la defecación”.

8. Las mañanas y la rutina

“Necesitamos tiempo para defecar cuando estamos en casa”, recomienda la doctora. “La mejor hora para ir al baño suele ser las mañanas por una serie de reflejos en el colon, pero no podemos pretender defecar por la mañana si nos levantamos cinco minutos antes de salir y estamos todos estresados para ir al trabajo”.

“Una vez que te hagas la rutina, seguramente necesites menos tiempo. No te digo que te despiertes una hora antes y estés sentado una hora en el váter, porque eso seguramente vaya fatal para tus hemorroides, pero sí que cuentes con un tiempo suficiente para que tú estés por la mañana tranquilo y que puedas cagar a gusto”.

9. Fármacos vs remedios sin contrastar

“Si tu colon no funciona, no va a haber otra forma de mejorar esa función que no sea con los laxantes”, señala la cirujana colorrectal y del suelo pélvico. Lamenta el miedo a estos fármacos, también entre profesionales de la salud, para luego recurrir a otros laxantes del supermercado o del herbolario. En su libro pone como ejemplo un remedio con aloe vera en el que se desconoce la dosis en el que una persona se lo toma y sin los estudios que lo avalan.

Explica que hay muchos mitos como “te van a hacer el culo más perezoso, te generan dependencia o adicción”. Estos medicamentos explica que “no los necesita todo el mundo y a veces solo los ponemos un tiempo corto mientras le vas subiendo el volumen al estilo de vida, o sea, mientras vas consiguiendo aumentar tu fibra dietética o hacer más ejercicio”.