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El noir castizo de Garci

La mejor película de la historia del cine español y todos sus 'cracks'

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  • Se cumplen 40 años de El crack (1981), primera entrega de la famosa saga de Garci
  • Protagonizada por Alfredo Landa, la cinta fue un hito en el cine español
  • Ya disponible El crack cero (2019), el cierre de la trilogía, en RTVE Play

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'El crack cero' (2019) llega a RTVE Play
'El crack cero' (2019) llega a RTVE Play

Hace 40 años, Alfredo Landa dictó sentencia: "El crack es la mejor película que se ha hecho en la historia del cine español". Cuatro décadas más tarde, aquella declaración tiene la misma fuerza de entonces, o más si cabe, porque la cinta que dirigió José Luis Garci en 1981 es hoy una película de culto. Un noir castizo con el que la cinematografía de nuestro país se abría por primera vez al género negro.

Protagonizado por el soberbio Landa, la cinta mostró en pantalla a un actor "fuera de sus casillas", esas en la que el cine español más rancio siempre le había colocado con el "landismo". El espectador de los 80 se sorprendió al ver como el mítico protagonista de la comedia ligera de nuestro país se convertía en Germán Areta, apodado "piojo", un investigador privado duro, solitario y con cara de pocos amigos (aunque la ternura de Landa aflora sin querer). 

Alfredo Landa en 'El crack' (1981), de José Luis Garci

Alfredo Landa en 'El crack' (1981), de José Luis Garci

Los escenarios también fascinaron al público. Apasionado del cine americano, Garci se atrevió aquí a unir Madrid y Nueva York, fundiendo las escenas cotidianas de las cafeterías y cines de Gran Vía con las grandes avenidas de Manhattan, hasta donde viajó el equipo de la película para rodar algunas de las escenas de El crack. Así, al estilo Woody Allen, el director rendía su particular homenaje a su ciudad natal, incluso con intromisión de la gran manzana mediante. 

El éxito de la primera entrega dio origen, un par de años después, al estreno de su secuela El crack dos (1983), que continuaba la trama de la primera y mantenía el mismo elenco y nuevas incorporaciones, como la de Arturo Fernández. Dos primeras entregas que pertenecen al periodo más fructifero de Garci, en el que destacan títulos como La cabina (1972) o Las verdes praderas (1979)y que culmina con el Oscar a mejor película de habla no inglesa por Volver a empezar (1982) otra cinta disponible en RTVE Play.

Escena 'El crack cero' (2019)

Escena 'El crack cero' (2019)

Un homenaje al cine negro

En 2019, con Landa ya fallecido, Garci estrenó la precuela El crack cero (2019). Una cinta que cumplía una doble función: cerrar la trílogia y homenajear a las dos anteriores. Rodada en blanco y negro, la película que se incorpora al catálogo de Somos Cine en RTVE Play, es un ejercicio de nostalgia cinéfila en el que el director madrileño se copia a sí mismo y a sus cracks para regalarnos una historia cuidada al detalle, estructurada como si fuera una película sacada de otro tiempo.

Ambientada en 1975, en la piel del detective Areta se mete en esta ocasión un bravísimo Carlos Santos. Le acompaña Miguel Angel Muñoz, que interpreta a El Moro, el personaje al que 40 años antes dio vida Miguel Rellán También volveremos a ver a personajes como El Abuelo, que encarnó José Bódalo y aquí recupera Pedro Casablanc. Luisa Gavasa se meterá en la piel de la servicial Moly; María Cantuel interpretará a la novia del protagonista y Patricia Vico será la amante del sastre alrededor de cuyo asesinato gira la trama de esta nueva entrega.

Y, como suele ser habitual en las películas de Garci, el reparto se completa con un sinfin de actores entre los que figuran Cayetana Guillén-Cuervo, Macarena Gómez, Raúl Mérida o Luis Varela. Todos ellos, envueltos de manera genuina en esa atmosfera cuidadísima que crea para ellos Garci, llena de claroscuros, humor y música de saxo sonando de fondo. Un lugar del pasado que invita a seguir soñando con aquellas historias y diálogos tan placenteros del cine de los años 40.

No recomendado para menores de 12 años Somos cine - El crack cero - Ver ahora
Transcripción completa

Paso a grande. Y yo.

Hala. -Envido.

El caballo, ¿te gusta? No.

Hala, apúntate una. -Apuntada está.

Habla de chica. Paso.

(ROCKY) Y yo. -Envidaré, a ver si nos llevamos una.

(MOLI) Pues llévatela.

Pares sí. No.

-Sí. ¿De verdad que llevas pares?

Cojonudos. (MOLI RÍE)

-(SUSURRANDO) Cinco. Que sean diez.

Bien, Germán. -Chiquitina, chiquitina...

-Oye, hemos cortado nosotros. Además, ya sé lo que me hago.

-Pero lo mismo te ha hecho el pase negro y...

-No tienen nada, solo quieren los pares.

-¡Que es para hoy!

-Órdago.

Quiero. A ver con qué.

Dúplex de ases-sietes.

(MOLI) ¡Huy, qué cabrón! (RÍE) ¿Os gusta?

Anda que no te lo he dicho, ¿eh?

(HABLAN A LA VEZ)

Buenas noches. -¿Qué van a tomar?

-Ponme un botellín y una Mirinda. O una Fanta. ¿Qué cojones quieres?

¡Que sea la última vez que me dejas en ridículo, gilipollas!

Yo no lo hice. -Ni "yo" ni hostias.

La próxima vez te metes la lengua en el culo, ¿estamos?

Ponle la puta Fanta.

¿Y ahora adónde coño vas? -Me voy al baño.

Pues rapidito, que no tengo toda la noche. ¡Venga!

(RADIO) "-...en rigurosa exclusiva

los protagonistas del acontencimiento.

Pero antes quiero informarles de dos noticias que acaban de llegar

a la redacción de Hora 25..."

-Ahora al trantrán, tranquilitos. -Sí, sí.

(Radio de fondo)

-Envido a grande. -¿Hay mus?

(ROCKY) No, no hay mus. Envido. -No quiero.

-Apúntate una. Paso a chica.

-Paso. (MOLI) Paso.

Y yo.

Llevo a pares. -No.

-No.

-¿Tú llevas pares?

-¡No le he dicho nada a tu hermano! (HOMBRE) ¡Cállate!

(DISCUSIÓN LEJANA)

Perdonadme un momento.

¿Te lo quieres follar, eh? -¡Yo no hago nada con mi jefe!

(ELLA GRITA Y LLORA)

-¿Qué pasa, que vienes a mear al baño de las chicas? ¡Largo!

¡Fuera!

Verás...

Estoy jugando al mus con unos amigos.

La partida está muy igualada, vamos a por la buena.

Y no me gusta que me desconcentren.

¿Has visto al bigotitos este?

-Por favor, Juan... -¡Cállate!

Mira, pequeñín:

o te largas o te suelto una hostia que te pongo la cara del revés,

¿entendido?

Déjala.

¿Estás sordo o qué?

-(GRITA) ¡Mi Juan!

¡Juan!

(QUEJIDOS DE JUAN)

(ELLA GRITA Y LLORA)

(RADIO) "...averiguar más.

E incluso supongo que desde el domingo por la tarde

hasta el miércoles han tenido tiempo más que suficiente

para fallar. Y lo han hecho hoy.

Y la orden, la razón..."

Pares sí.

Envido.

Quiero.

(Música lenta de saxo y piano)

(Trueno)

Moro,

¿te acuerdas de mí?

Areta.

Germán Areta.

(Trueno estruendoso)

Buenos días, Deogracias. ¿Qué tal? Buenos días, don Germán.

Buenos días. Buenos días.

Buenos días. (PORTERO) Buenos días.

Buenos días, Moli. Buenos días, jefe.

¿Está lloviendo?

Acaba de empezar.

(SUSURRANDO) Ya está.

Y, como de costumbre, os habéis vuelto a dejar la luz encendida.

Dile a Rocky que la factura de la luz no es gratis,

que te afeite a oscuras.

La cita era a las 9:30, ¿verdad? Sí, pero se ha adelantado 15'.

¿Un café, jefe?

Sí. Y te he dicho mil veces que no me llames "jefe".

Bueno... "Palacio y localidad de San Sebastián". Cinco letras.

Ayete.

Buenos días.

Buenos días.

Soy Germán Areta.

Remedios Hernández. Encantado. Siéntese, por favor.

¿Quiere tomar algo? ¿Un café? ¿Un té?

No, nada, gracias. Ya me ha ofrecido su secretaria.

Coco Chanel.

¿Cómo dice?

Su perfume, me gusta.

¿Quién le ha hablado de mí?

Una amiga que perdió a su marido. Y usted lo encontró enseguida.

Me acuerdo.

Luego tuve que buscar a su amiga porque desapareció sin pagarnos.

Es broma. ¿En qué puedo ayudarla? Quiero que investigue un asesinato.

La Policía no nos permite investigar delitos de sangre.

pero la Policía ha dictaminado que se trató de un suicidio.

Por lo tanto, no hay delito.

No. Últimamente fumo demasiado.

Mire.

Se llamaba Narciso Benavides, tenía una sastrería en la calle Velázquez.

Apareció muerto en Plaza de República Argentina,

justo enfrente de Mayte Commodore, la madrugada del 8 de junio.

Tras 3 meses de investigación policial,

se dictaminó que se había suicidado. Y caso cerrado.

¿Qué relación tenía con el fallecido?

Era mi amante.

Estoy casada,

de ahí que le pida la máxima discreción posible.

Gracias, Moli.

¿Por qué no se cree la versión del suicidio?

Narciso era un hombre muy vital, amante de la buena vida.

Le encantaba beber, comer, bailar, follar...

Y también le gustaba mucho jugar.

La verdad es que siempre arrastraba muchas deudas.

Pedía dinero a todo el mundo, incluida a mí.

Y a eso se agarró la Policía.

Dijeron que tras una mala racha, en la que habría perdido un dineral,

decidió acabar con todo y pegarse un tiro.

Mire por dónde, Areta, la noche que lo mataron,

había ganado medio "kilo". Me llamó a las tantas para decírmelo.

¿Y su marido?

Trabaja de noche.

Déjeme que le enseñe otra cosa.

(Trueno)

Una póliza de seguro de vida por diez millones de pesetas.

Y es usted la beneficiaria.

Mire, Narciso siempre andaba muy mal de dinero,

a pesar de lo bien que le iba la sastrería.

Así que pedía prestado a sus clientes, a sus amigos y a mí.

Pero, en vez de devolver el dinero,

suscribía pólizas de seguros a sus acreedores.

Tenía la loca idea de que, si alguna vez se moría,

todos nos hiciéramos con un buen pellizco

y diéramos una gran fiesta en su honor.

Un comportamiento un poco extraño, ¿no?

Sí, sí lo es.

A su mujer, para todo en la sastrería, Luisa del Olmo,

también le ha dejado un buen pico.

¿Sabe si las otras pólizas tienen también

una cláusula antisuicidio de un año, como esta?

Supongo que sí, porque a mí me la hizo hace un año y medio.

Lo digo porque, si se enmascaró el asesinato con un suicidio,

esta cláusula convierte en sospechosos a los beneficiarios

de hace más de doce meses. Como a mí.

Como a usted.

¿Y si, después de todo, resulta que su amigo...

se quitó de en medio? Vd. pierde unos días de su tiempo

y yo un poco de dinero, su minuta;

que yo sí pienso pagarle, y sin retrasos, no como mi amiga.

Ya.

Lo que pasa es que soy un tipo raro, al que no le gusta perder el tiempo

ni que sus clientes pierdan su dinero.

(Trueno)

Entonces, ¿no le interesa el trabajo?

Creía que los detectives privados eran personas profundamente curiosas

Veo que no ha traído paraguas.

Y anuncian lluvias intermitentes para todo el día.

Ya, no me di cuenta de cogerlo al salir.

(Lluvia)

Moli.

"Dime."

Llama a Magerit Insurance y a las aseguradoras más conocidas.

Utiliza los contactos que tenemos.

Que te pasen una lista de las pólizas suscritas.

¿Cuál era el nombre completo de Narciso?

Narciso Benavides Zamora.

Por Narciso Benavides Zamora. ¿Lo tienes?

"Lo tengo."

Si alguna te pone pegas, me lo dices.

Ah, y dale un paraguas a la Sra. Hernández al salir. Gracias.

¿Y qué va a hacer ahora? ¿Va a cobrarla?

Si cobro la póliza, tendré que separarme de mi marido.

Me lo estoy pensando.

(Trueno)

Don Germán, el cafetito.

Gracias, Vicente.

Joder, da gusto verte comer.

Es que el guiso estaba de muerte.

Además, que yo jalo más que la orilla de un río.

Y el Château Maison, ni te digo.

Vicente, tráeme un cafetito.

Escúchame.

Con leche. Y algo para mojar...

¡Moro!

Supongo que sabes que tengo una agencia.

Sí, sé que dejaste la Brigada y te has instalado en plan Robert Mitchum

Necesito alguien de confianza que me eche una mano,

alguien que conozca bien la calle. Ese soy yo.

Estoy "graduado" en drogatas, bujarrones, camellos

y todo tipo de maleantes.

Atiéndeme bien. Se acabó la reventa en la calle de la Victoria,

robar coches, robar radios de los coches,

robar carteras a turistas y no turistas, todos los trapicheos.

Que yo ya estoy reformado. ¿Ah, sí?

Todo eso fue "many years ago". Pues fenómeno.

Más cosas. Todas las mañanas a las 9 en punto en la oficina

y, a partir de ahí, sin horario.

El pendientito ese...

¿Qué? Fuera.

Te cortas el pelo, y te quiero duchadito y afeitadito.

Cualquier cosa, amo, menos pensar que yo soy de higiene dudosa.

Toma. Esto es para que te pongas al día en la pensión,

saldes tus cuentas con los hermanos Lorenzo, que sé que te buscan;

y para que te compres ropa.

Muchas gracias, amo,

porque un hombre sin dinero es como un bulto sospechoso.

Y no me llames "amo". De acuerdo, amo.

(Timbre)

Buenas tardes. Buenas tardes.

Soy Germán Areta. Encantada.

No es policía, ¿verdad?

No, ya le he dicho por teléfono que soy detective privado.

¿Y eso qué significa? ¿Que lo que hace no es oficial?

Exacto. No tengo que rendir cuentas a nadie

de cómo o dónde obtengo la información que consigo.

Se lo digo porque la Policía ya me interrogó

cuando murió el señor Benavides.

Yo no voy a interrogarla.

Pase.

Gracias.

Voy dando a las luces.

¿En qué situación se encuentra la sastrería? ¿Fuma?

No, no, gracias.

¿Le importa que lo haga yo? No, en absoluto.

¿Qué quiere decir?

Pues... que si nadie ha reclamado nada.

Aquí hay cosas de valor: las telas, los muebles, maniquíes...

El único familiar del señor Benavides es un primo que vive en Reus

y, que yo sepa, no ha reclamado nada.

¿Y usted en qué trabajaba concretamente?

Pues, concretamente, era la gerente.

Pero también ayudaba en la sección de confección y hacía un poco de...

secretaria del señor Benavides.

Respondía al teléfono y organizaba las citas de los clientes.

Ah, y llevaba la caja.

El alma de la sastrería.

El señor Benavides era un sastre extraordinario,

él siempre decía: "El secreto está en el corte".

Él cortaba personalmente los trajes.

No había año en que una o dos veces no viajara a Londres para...

"aspirar", como él decía,

"el aroma de Savile Row",

ya sabe, la meca de la aguja y el hilo.

Yo le acompañé en varias ocasiones.

¿Qué perfume usa?

¿Por qué lo pregunta?

Huele muy bien, me ha llamado la atención.

¿Coco Chanel?

(SORPRENDIDA) ¡Sí!

Me lo regaló el señor Benavides por mi cumpleaños.

Dígame una cosa...

¿Los días previos a la muerte del señor Benavides...

lo notó usted nervioso, preocupado, como para temer que se suicidara?

No, en absoluto.

El señor Benavides siempre estaba de buen humor.

Era muy divertido y contaba chistes a todas horas.

No sé cómo lo conseguía, pero, cuando entraba en cualquier sitio,

al minuto estaban todos riéndose.

Yo estaba loca por él.

Se me nota, ¿verdad?

¿Y qué cree usted que pasó? Es evidente, alguien lo mató.

Si no, no estaría usted aquí.

Por cierto,

¿quién le ha pedido que investigue?

Es confidencial, lo siento.

Ya.

Si me dijera para quién trabaja,

yo le contaría algo que no le dije a la Policía

cuando me interrogaron.

(Música lenta de piano)

Buenas tardes. (VARIAS) Buenas tardes.

Buenas tardes. Buenas tardes.

Verá, señorita, la pregunta es muy sencilla:

¿cree usted que soy demasiado mayor para cambiar de perfume?

¿Y eso?

Verá, estoy un poco cansado del Varón Dandy, las Maderas de Oriente,

la colonia La Carmela y el Nenuco,

"el primer placer del recién nacido".

Nunca es tarde para cambiar, en cualquier aspecto de la vida.

Estoy completamente de acuerdo, ¿señorita...?

Adela.

Adela. Germán.

¿Y qué le gustaría, Germán?

¿Una fragancia más joven y fresca?

Busco un cambio, señorita Adela, no un milagro.

No voy a recuperar mi juventud gracias a una colonia

y me gustaría seguir siendo un adulto al inicio de mis 40 años,

pero oliendo diferente. Cuarenta, ¿eh? Quién lo diría...

Muchas gracias.

Creo que tengo lo que necesita.

Déjela airear unos segundos y después huela.

Tiene un fondo amaderado, pero con un corazón floral y tonalidades marinas.

Esa mezcla es lo que la hace tan agradable.

Huele muy bien.

Si no encuentro novia de hoy a mañana,

vendré a ponerle una reclamación.

(RÍE)

¿Qué marca es?

"Esencia de... Areta".

(Ruido de tráfico)

(Zumbido motor eléctrico)

Ese cuadro es nuevo, ¿no?

Es de mi suegro, ¿te gusta?

¿Cuántos años tiene ya Manolo? Noventa.

Y el tío sigue pintando todos los días.

No está mal.

"El escritor y sus musas", así se llama.

"El último cubista", como ha dicho Buero Vallejo.

Me gusta.

Toma. Y no me pases llamadas en un ratito.

Siéntate, "Piojo".

¿Quieres otro cafetito?

No. Y, por cierto,

ya nadie me llama "Piojo".

¿Ah, no? No.

Areta.

Solo Areta.

Pues para mí siempre serás "El Piojo".

Supongo, "Abuelo", que no me ha llamado para decirme que se jubila

y que se marcha con doña Lourdes al chalecito de Navacerrada "forever".

No, "Piojo", no. De eso nada.

Pero hablando de jubilaciones, ¿y Moli? ¿Está bien?

Gran chica, esa sí que no se jubilará nunca.

Pues como usted.

(RÍE)

Es verdad. Yo jamás me jubilaré, pero me jubilarán.

A cualquier sitio que voy, toda la gente que veo es más joven que yo.

Pero diez o veinte años menos.

Bueno, ¿y qué? ¿Echas de menos la casa?

Para nada.

Las cosas han cambiado desde que te fuiste.

¿A peor?

Han cambiado, eso es todo.

Ahora hay más polis "de ideas", como ellos se definen,

que de calle.

Los "de libros", como los llamo yo, no saben actuar.

Y son campeones en decir qué hay que hacer sentaditos en el despacho

y dando por saco a todas horas. Eso sí, la calle para su padre.

Pero mira lo que te digo:

cuando "casque" el militar de tan alta graduación,

ya habrás visto que "le quedan dos telediarios"

y eso de la infección gripal que se ha complicado no se lo cree nadie,

entonces lo que va a cambiar va a ser este país, de arriba a abajo.

"Abuelo", me parece que voy un paso por detrás de usted.

¿Se puede saber para qué me ha llamado?

¿Recuerdas quién te puso lo de "Piojo"?

Luengo "El Solomillo".

(RÍE)

Sí, señor, Luengo "El Solomillo".

Decía que eras capaz de estar al lado de un sospechoso

sin que se enterara de tu presencia, como un piojo.

No se daba cuenta hasta que lo picabas, hasta que lo detenías.

Pues verás, "Piojo",

te he llamado para tres cosas. Primero para ver cómo estabas.

Muchas gracias.

Y en segundo lugar porque precisamente

"El Solomillo" me ha llamado para que te diga

que tiene un trabajo para ti.

Vamos, para tu agencia.

Luengo está montado en el dólar, es director de...

IMI Inter... International Market Invest.

Algo así.

Nunca lo he llegado a entender porque Luengo siempre me ha parecido

un mediocre presuntuoso,

eso sí, capaz de todo.

Vete a verlo, no pierdes nada.

Hasta puedes ganarte un buen dinero.

¿Y la tercera?

La tercera es que tienes que hacerme un favor,

que le eches un vistazo a un chaval que tiene ganas de boxear en serio.

Y puedes llevarte a esos amigos tuyos que saben tanto del noble arte

Pues...

yo pensé que me había llamado para hablar por fin

de nuestra asignatura pendiente.

Te aviso con lo del boxeo, ¿vale?

(Música de piano)

Disculpe por haberla citado así de sopetón y tan temprano.

No se preocupe, me vienen muy bien estas primeras horas.

Mi marido está durmiendo.

¿A qué se dedica su marido?

Es periodista.

¿Conocido?

Él cree que sí.

¿Qué mira?

¿Siempre se arregla usted tanto tan temprano?

Sí, nunca salgo sin mis pinturas de guerra.

Las mujeres tenemos que ser imprescindibles desde por la mañana.

Hábleme de las partidas clandestinas a las que acudía Narciso.

Se celebraban en un chalet por El Viso,

creo que en la calle Sil.

Por lo que contó Narciso, la dueña es una ex "madame"

amante durante años de un general amigo del Caudillo, ya fallecido.

Curioso.

¿Curioso por qué?

Porque El Viso está muy cerca de la zona donde...

se suicidó Narciso

o, como usted cree, "lo quitaron de en medio".

¿Piensa que el asesino pudo ser uno de sus compañeros de partida?

De momento no podemos descartar ninguna posibilidad.

Ya.

Y, con lo otro,

¿ha decidido ya qué piensa hacer?

¿Con la póliza?

Cobrarla.

¿Y su marido?

Me da igual.

(Música de piano)

O sea, Moli, que tú has sido poli. Perdona el pareado.

Trabajé en Servicios Especiales.

Ah. ¿Y ahí conociste a Germán?

A Germán lo conocí mucho antes, cuando era estudiante de Derecho.

Yo era muy amiga de su padre, que, como sabrás,

fue comisario jefe de Homicidios.

No me digas que el amo también es un picapleitos.

No, no terminó la carrera.

Lo dejó en el último curso para ingresar en la Policía,

número uno de su promoción.

Y cuando Germán le da puerta a la pasma, tú te vas con él, ¿no?

Más o menos.

(Teléfono)

Areta Investigación, dígame.

Oye, Moli, llama al Solomillo y que te diga cuándo nos vemos.

Ah, y si hablas con Meri, le dices que estoy en ello.

"De acuerdo."

"Ha llamado Luisa del Olmo, la de la sastrería."

Vale, gracias. Hasta luego.

Oye, Moli,

¿cuándo crees tú que yo podré tener licencia de armas?

Pues... entre imposible y nunca.

Yo soy "The King of the" crucigramas, ¿lo sabías?

¿Ah, sí? "Embarulla", tres letras.

"Lía". Y fíjate lo que te digo:

el éxito de verdad no es salir en la tele,

sino salir en los crucigramas y en los autodefinidos.

Ah.

"Dan brillo al papel sometiéndolo a presión", siete letras.

Si me das un beso, te lo digo.

De acuerdo.

"Sa...ti...nan".

(SUSPIRA RESIGNADA)

(BESO)

(RÍE)

The King.

Areta "El Piojo".

Luengo "El Solomillo".

¡Cuánto tiempo!

Pues casi mil años. (ASIENTE)

Oye, estás hecho un chaval, ¿eh? Te conservas como Dios.

No hay más que verte para saber que estás en plena forma.

No hagas caso, soy un "carroza", como dicen ahora.

Tú sí que parece que te cuidas.

¿Sigues comiendo nada más que solomillos poco hechos?

(RÍE)

Naturalmente. Y con patatitas paja muy fritas.

Oye, ¿has oído eso de que Franco ya ha "palmado"

y de que no quieren soltar la bomba hasta encontrar el momento oportuno?

Ni idea.

Bueno,

¿y qué sabes de nosotros? ¿Qué dice la gente por ahí?

La gente solo quiere ver la tele.

¿Y tú? ¿Qué sabes tú?

Que tenéis magníficos equipos de apoyo tecnológico...

y que sois implacables.

La investigación es como la política, ya sabes,

el que no está contigo, está contra ti.

¿Quieres una copa? No.

Ah, claro, claro, (RÍE)

que Areta nunca bebe el líquido imponible

cuando está de servicio.

Pero ahora no estás trabajando,

estás charlando con un amigo.

Gracias.

¿Y qué más sabes?

Que sois buenos en siniestros fraudulentos,

también defendiendo patentes.

Y en dosieres,

que hacéis unos dosieres fantásticos contra el enemigo.

¿Contra el enemigo de quién?

Del que os paga.

Información a base de verdades, medias verdades;

y mentiras, cuando es necesario, que siempre es necesario.

Lo de toda la vida, Luengo,

meterse en las fuentes más secretas del que se investiga para joderlo.

Sí, señor, espionaje industrial.

Acuérdate, ya en la academia nos hablaban

del equilibrio de poderes y hostias de esas,

y de que siempre había que "estar a papitos" con los que mandan.

"Economía y Chantaje".

Pero esa asignatura yo creo que no la dimos.

Joder, mira el que dice que está fuera de onda.

Hay que ver lo que sabe ese cuerpo.

Anda, suéltamelo ya.

Atiende, Germán,

te voy a pasar un asunto de primera.

Y que tu agencia facture lo que tú consideres justo,

tal cual.

Poned vosotros mismos la cantidad, ¿de acuerdo?

¿Sabes, Luengo?

Sigues teniendo la voz llena de dinero,

como aquel tipo de Fitzgerald.

Fitzgerald...

¿El borracho de la Embajada americana que nos pasaba informes?

No, el Fitzgerald que te digo también bebía.

También era americano.

Y también escribía,

pero no informes.

O sí.

(RÍE)

Qué "jodío", "Piojo".

(Música de piano)

-¿Conoces algo mejor? "Romance y espaguetis".

Y eso que tú pareces más de bocadillos y latas, ¿no?

La verdad, nunca le he encontrado un gran placer ni al comer

ni al cocinar ni al hacer la compra...

Y sé que es un error,

son muchos años comiendo en bares y tascas a deshoras, con prisas.

En cambio, preparo buenos cócteles.

Quiero contarte una cosa aprovechando que estoy un poco "piripi".

¿De qué te ríes?

Porque estoy seguro de que me vas a contar una de esas cosas

que me obligará a mí a contarte yo a ti otra.

Raúl,

estábamos a punto de casarnos tras...

cuatro años de relación.

Yo acababa de terminar la carrera de Filología Hispánica

con tropecientas matrículas,

porque yo soy muy lista y muy inteligente.

Él es médico, neurólogo, de los buenos.

Estaba muy solicitado en simposios y congresos.

Ya habíamos dado una entrada para un piso en Oviedo,

en una zona muy bonita del Fontán.

Y ya te digo, solo nos quedaba poner fecha para la boda.

¿Y?

Dejó embarazada a mi mejor amiga.

Hay veces que...

la tormenta te pilla justo debajo

y te caen...

todos los truenos, la lluvia, los rayos...

Y piensas que nunca va a escampar, pero...

el temporal pasa... y llega la calma.

Lo curioso es que...

sientes tristeza,

frustración, pero... no fracaso.

Me toca, ¿no?

Yo también viví con la persona equivocada; no aquí, en su piso.

Era..., bueno, es... una mujer rica,

de familia de banqueros, abogada.

Nos conocimos en la facultad.

Nuria.

La cosa iba bien.

Bueno, al principio la cosa siempre va bien.

Luego... no soportaba que fuera policía.

Quería me fuera a trabajar con ella a la asesoría

del grupo financiero de su padre.

¿Sabes?

Me gusta que seas así.

¿Así cómo?

Introvertido, tan reservado, pero...

que conmigo de vez en cuando hagas excepciones.

Y me gusta cómo me miras.

Estás más "piripi" de lo que crees.

Y me gusta tu cara.

Mi cara no se parece nada a mí.

Eso es lo que tú te crees.

Oye, Rocky, ¿a ti te suena de algo un tal Narciso Benavides,

un sastre que se suicidó hace unos meses?

¿Se pegó un tiro? Sí.

Sí.

Se arreglaba en la peluquería del hotel Castellana Hilton,

que siempre ha sido muy fina y muy cara.

Lo sé porque me lo contó un amigo que trabaja allí, "Tomillo".

Bueno, no se llama "Tomillo"; se llama Romero,

pero nosotros lo llamamos "Tomillo".

¿Alguna vez te comentó algo tu amigo "Tomillo" sobre el tal Narciso?

Que era muy presumido, muy...

muy tiquismiquis, que se lo tenía muy creído.

Aunque parece ser que, junto a Pajares,

era uno de los sastres con más prestigio de Madrid.

También me comentó que tenía más trampas que una película de chinos,

que era un ligón tremendo y...

y que le volvía loco el juego, el póquer, la ruleta...

Vamos, que apostaba a todo,

que era uno de esos que, si estaba lloviendo,

se pone delante de un escaparate

y se apuesta con el primero que pase por allí

a ver qué gota cae antes.

¿Qué pasa? ¿Estás investigando sobre él?

Buenos días, Deogracias. Buenos días.

Buenos días.

Bueno,

vamos con Marciano y Carmine Vingo.

Vísperas de Nochebuena, allí lo llaman Christmas Eve.

Venció Rocky por K.O. en el sexto y...

Vingo se quedó como un muerto. Se lo llevaron al hospital...

y hasta le dieron la extremaunción, no te digo más.

Rocky estuvo todo el tiempo a su lado,

rezando por el pasillo.

Vingo se salvó.

Buenos días, Moli. (MOLI) Buenos días.

Y te diré una cosa,

Rocky no subió al ring hasta que Vingo no se...

(SIMPÁTICO) ¡Buenos días, Rocky!

¡Hombre, Moro!

Buenos días, amo. Llegas tarde, otra vez.

Joder, cinco minutos. Ni cinco ni tres.

Si me vas a comer, me descalzo.

¡Siempre se te pegan las sábanas! ¿Las sábanas?

Una rubia impresionante, Rocky.

Tenía los pezones tan duros que me ha rayado la mampara de la ducha.

No jodas. Fíjate lo que te digo.

Si su culo hubiera sido una tostada,

debería haberle untado la mantequilla con un remo.

Venga, va. Rocky, mañana acabamos la historia.

Hasta mañana. Hasta mañana.

Adiós. Tú cierra la puerta y siéntate.

Hasta mañana, Moli. -Hasta mañana.

Hoy vas a venir conmigo.

¡Ya era hora! Estate con los cinco sentidos, ¿eh?

(Teléfono)

Dime, Moli.

"Remedios Hernández, le he dicho que no sabía si estabas ocupado."

Sí, no te preocupes. Pásamela.

"Buenos días, Germán."

Y perdone que le moleste, ya sé que está muy ocupado.

Buenos días, Remedios. Dígame.

Dedique todo su tiempo, no me importa que duplique sus honorarios.

No se preocupe por eso ahora, Remedios.

Discúlpeme, Germán, pero es que no dejo de pensar en él.

Siempre vestía ropa de verano, ¿sabe?

Hiciera el tiempo que hiciera. Bueno, él era como el verano:

"cálido, sensual, excitante."

El dinero siempre en billetes,

nada de esa mariconada de las tarjetas, no.

En el bolsillo del pantalón sujetos con una pinza de plata.

"Decían que era un fabulador y un mentiroso.

Cada uno le dará una versión de él."

Al final...

Continúe.

"Al final estaba un poco cansado de mí."

Hay gente que no puede ser fiel a sus parejas,

pero sí leales con ellas hasta la muerte.

Y yo lo entiendo, porque también soy muy enamoradiza.

"No sé si le ha pasado a Vd.: de repente ves a alguien que te gusta."

Te gusta su mirada, su olor, su sonrisa.

Y hay un imán que te lleva a estar al lado de esa persona.

Nos pasa varias veces en la vida

y no tiene nada que ver con la fidelidad,

"¿no cree?"

No soy quién para juzgar a nadie, pero...

me parece que cuando alguien dice que no es fiel pero sí leal,

lo que hace es buscar la coartada perfecta

"para su infidelidad."

No se preocupe por nada, Remedios. ¿De acuerdo?

La mantendré informada.

Gracias.

Lo que te decía, Moro, no pierdas comba de nada.

Ni de las preguntas ni de las respuestas.

Sí, amo. Al plato y a las tajadas.

Y ten en cuenta esto:

cuando le preguntas a alguien por un muerto,

lo importante no es lo que diga,

sino lo que no te diga.

(Sonidos metálicos de espadas)

(RÍE)

(Melodía "Greensleeves" en la sala)

¡Eh, vosotros! Venid para acá.

Cóbrate.

Sentaos.

Gracias por recibirnos. No queremos robarte mucho tiempo.

¿Tengo yo pinta de no poder perder el tiempo que quiera?

¿Cómo me has dicho que te llamas?

Areta.

Bueno, Areta,

¿en qué puedo ayudaros con lo de mi difunto sastre?

Una cosa, Johnny, y antes de nada.

Yo soy muy fan tuyo.

Por eso me cuesta entender que fueses cliente de Benavides.

No sé, Johnny,

tú no correspondes al estereotipo clásico de los clientes de sastrería

Los roqueros sois más modernos. Perdona que te lo diga, pero...

yo no te veo con un traje de Príncipe de Gales o de ojo de perdiz

Tú eres puro rock and roll, Johnny. Sí, tienes razón.

Odio, pero odio, llevar traje.

¿Por qué entonces?

El asesor de imagen de mi discográfica me obliga.

Bueno, me obliga... Me aconseja,

porque a mí nadie me obliga a nada, y menos a llevar traje.

Pero no sé, el tipo dice que... lo inesperado,

que el contraste a veces vende.

Tú tampoco tienes pinta de detective.

¿Ah, no?

Para nada. Además, tienes una cara que no se lleva.

¿Fue tu asesor quien te llevó a la sastrería de Benavides?

(BUFA) Ni idea, no me acuerdo.

Vamos a ver, chicos. Yo soy una gran estrella,

una celebridad desde que tenía 19 años.

He tenido cuatro o cinco asesores de imagen,

he cambiado tres veces de discográfica... No me acuerdo.

Pero, sin embargo, le fuiste fiel a Benavides.

Sí. Sí, sí. Sí.

Benavides era un tipo "macanudo", como dicen ahí en el Río de la Plata.

Era un tipo divertido, simpático,

que le gustaban las "titis", como a mí.

Siempre que me hacía un traje o una chaqueta,

sacaba una botellita de vodka y yo un poquito de hachís;

y "ji ji" y "ja ja", de puta madre.

Por cierto,

¿sabéis que yo iba para "crooner"?

¿Ah, sí?

Pero de los buenos, de los de antes,

tipo Sinatra, Tony Bennett, Crosby...

¡Joder, qué bueno! ¿Y qué pasó?

Pues pasó que un día un cazatalentos

me hace cantar un rock y...

¡Bam!

Mi vida cambió. Y pasé de escribir canciones acarameladas,

(TARAREA)

con puestas del sol, bajo el mar

y "Te quiero, vida mía" a cagarme en todo.

Porque yo no soy un cantante descerebrado, no.

(TARAREA ROCK SUAVE)

Yo soy un creador, (TARAREA) un autor.

Mis miles de fans, que me adoraban, pasaron a ser...

millones, sobre todo cuando saco mi lado diabólico "a lo Mick Jagger".

Claro que sí. Si eso es lo mejor, Johnny. (RÍE)

A mí la que más me gusta es esa que dice:

# Lucifer, ayúdanos. # (RÍE)

(TARAREA)

Esa... Esa es la hostia. (RÍE)

Aparte del vodka... y del hachís,

¿compartíais algo más?

Coño, lo sabe todo el mundo: la pasión por el póquer.

La verdad es que yo juego..., bueno, jugaba mejor que Benavides.

Yo tengo control, él no lo tenía.

Benavides era un tío... moderno,

joven, enrollado, a pesar de ser un "pureta".

Y el tipo ligaba "tela", ¿eh?

¿Vosotros sabéis la vida que llevo?

Ni idea, ¿no?

Yo no puedo dar un paso

no solo por Madrid o Barcelona,

sino en México D.F.,

Río, Buenos Aires,

Miami, Moscú... ¡Moscú!

En Moscú soy la leche de famoso, pero muchísimo más que Raphael.

¿Algo más?

Sí.

¿Por qué le prestaste dinero?

Primero, porque me salió de los cojones.

Segundo, porque me caía bien. Ya os lo he dicho.

Tercero, porque tengo más pasta de la que os podáis imaginar.

Y cuarto, porque me hice una póliza o no sé qué,

que, mira por dónde, la voy a cobrar.

Joder, Johnny, no pareces muy afectado

porque este quisiera irse para "el otro barrio".

Vamos a ver, chicos. Conmigo no juguéis a los detectives, ¿eh? No.

Yo no he derramado una puta lágrima en mi vida,

ni siquiera por mi chorba, que murió el año pasado de sobredosis la muy...

gilipollas.

Aunque ya habéis visto a la otra, está por ahí. Está buenísima.

Imaginaos por Benavides, coño.

Es que sería absurdo pensar

que lo maté para obtener... ¿cuánto? ¿Cuánto? ¿Siete "kilos"?

Gano dos por cada concierto que doy.

Este verano he dado... 47.

¿Necesitáis una sumadora de esas de los bancos?

¿O un ábaco? ¿Sabes lo que es?

Sí.

En algunos restaurantes te hacen la cuenta con eso,

sobre todo en Moscú, donde eres tan famoso.

Pero qué gracioso es este tío, ¿no? Tú eres muy gracioso.

Creo que eso es todo... por ahora.

Gracias por atendernos.

(RADIO) "Querida doña Elena..."

-"Porfirio Cárdenas Díaz". Joder, Moro,

tienes nombre de presidente de México.

Anda, firma aquí.

Y si no sabes, pon una cruz.

Qué graciosa. Para que lo sepas, me he educado

frente a los mejores colegios de pago de Tetuán y Larache.

¿Y con esto qué?

Pues con esto te van a dar de alta en la Seguridad Social.

Bien.

Solo puedo decirle que se trata de una persona cercana al Sr Benavides.

No, si me lo imagino: Remedios Hernández, ¿verdad?

Menudo bicho,

esa es peor que una enfermedad de las que no tienen cura.

Si le ha contratado, será para cubrir las apariencias

porque, por lo que a mí respecta,

es tan sospechosa como cualquier otro,

si no más.

¿Qué es eso que no le contó a la Policía?

Verá, es que es delicado.

Al parecer, el señor Benavides

tuvo un desliz hace mucho tiempo.

Fíjese que yo llevaba trabajando con él desde 1963,

hará... justo once años, y no sabía nada.

Pero Julián, de Camisería,

me lo contó antes de marcharse a Cortefiel,

donde le ofrecieron mejores condiciones.

¿Qué clase de desliz?

Dejó embarazada a una en Cerralbos del Sella, un pueblecito de Asturias,

y "si te he visto, no me acuerdo". Se dio las de Villadiego.

Nunca se ocupó ni de ella ni de la criatura.

(Música de piano)

-Yo llevo juego. ¿Tú llevas juego? -Yo no. ¿Tú llevas juego?

(MOLI) ¿Yo? ¡Una mierda!

Hola. Hola. ¿Qué tal la partida?

Bien, bien. Hemos perdido.

Te he dejado café en el termo, en la cocina.

No, gracias. He tenido un día largo,

creo que he batido mi récord cafetero.

¿Qué estás leyendo?

Releyendo. "Cosmopolita", de Somerset Maugham.

Los ingleses dicen "Mum". ¿"Mum"?

Me gusta todo de "Mum": sus novelas, sus relatos,

sus libros de viajes, sus ensayos...

Incluso sus obras de teatro.

A pesar de su éxito, todavía está por descubrir.

¿Sabes lo que más me gusta de tu casa?

No es mi casa, es la de mi abuela. Ya, pero ahora es tu casa.

Los libros. ¿Sabes por qué?

Porque los libros... abrigan.

(Teléfono)

¿Sí?

Sí, vale.

Ahora mismo viene don Adrián.

Gracias. De nada.

-Hola, buenos días. Buenos días.

Acompáñenme, por favor.

Pasen, por aquí. Benavides, ¿no?

Qué pena. Qué pena.

Siéntense, por favor.

Gracias.

Así que quieren saber mi relación con Benavides.

Eso es.

Pues mire, este traje que llevo me lo hizo él.

Con Narciso Benavides

solo mantuve un contacto profesional.

Y también coincidimos en alguna partida de póquer.

A mí me gusta mucho echar una partidita de vez en cuando

y salir un poco de este mundo de libros,

que parece que no, pero agobia.

Si no les unía una verdadera amistad,

¿por qué le prestó dinero?

Al principio le dije que no,

pero, cuando me propuso lo de la póliza de seguros,

terminó por convencerme.

Sin embargo, esa póliza le convierte a usted en sospechoso.

No entiendo por qué.

Ya se lo hemos contado por teléfono,

no está claro que Narciso se suicidara.

¿Y?

Que aunque pueda parecerle ridículo,

esa póliza de seguros

puede ser tenida en cuenta como una posible motivación.

Ya.

Miren ustedes,

yo soy incapaz de matar a nadie.

¿Y saben por qué?

¿Por qué?

Porque soy una buena persona.

Ante un argumento como ese,

poco más se puede decir.

Pobre... Qué pena.

Vicente, déjame una ficha.

Gracias.

Les agradezco muchísimo

que hayan tenido la gentileza de venir hasta mi domicilio,

aunque esté un poco alejado del centro.

Pero... hay asuntos

que es mejor tratarlos en casa que en el despacho.

Desde luego, pueden incluir la gasolina, ¿eh?

Ida y vuelta son casi setenta kilómetros.

Por cierto, ¿le gusta el golf, Areta?

Prefiero el mus,

aunque reconozco que acertarle a la pelotita con un palo tiene su mérito

¿Y a usted?

Yo soy más de deportes de invierno:

saltos de esquí

y también, de vez en cuando,

algo de polo y piragüismo.

Yo juego por prescripción facultativa.

Sí, es como una especie de medicina que tengo que tomarme

cinco veces a la semana.

La verdad es que juego sin afición alguna.

Un poco cara la medicina.

Bueno, Luengo le habrá dicho lo desagradable del asunto.

No me ha dicho nada.

En fin, un empleado que nos ha salido rana,

que llegó a ser mi hombre de confianza en la empresa.

Un amigo, casi familia.

Me costó mucho trabajo, pero...

no tuve más remedio que despedirlo.

Por supuesto, cobró el máximo que fija la ley

para despidos improcedentes, pero... él quiere más.

¿Cuánto más?

Todo lo más que pueda imaginarse.

Cada mes..., bueno, y ahora cada semana,

me exige una cantidad mayor.

No para de chantajearme.

¿Por qué no ha ido a la Policía?

Por miedo al escándalo.

Soy un empresario muy conocido, Areta.

Mi empresa cotiza en Bolsa.

Tiene que contárnoslo todo, señor Vergara.

De lo contrario, no vamos a poder manejar el asunto.

Y "todo"... quiere decir todo.

Verá, hubo...

hubo una fiesta privada en mi cigarral de Toledo,

con menores de ambos sexos.

Y su empleado, su hombre de confianza,

tiene grabada la fiesta en Súper 8 y a todo color, ¿no?

Veo que Luengo tenía razón...

y que es usted un profesional extraordinario.

Areta, ¿es...?

¿Es muy complicado...

matar... a una persona?

Matar es desagradable, pero no es difícil,

sobre todo para los que pueden vivir con ello.

Pero no me diga que Luengo

y sus muchachos de Invesmark

nos han presentado como asesinos a sueldo.

(SORPRENDIDO) ¡No! (RÍE)

No, por Dios, no. Nada de eso, no.

(DUBITATIVO) Eh... Solo ha sido

pensar en voz alta, no...

He sabido que esa rata ha vuelto a la ciudad.

Búsquenla y díganme dónde se encuentra.

Solo eso, ahí acabará su trabajo.

La encuentran

y me dicen dónde está, nada más.

¿Qué te parece?

Pues me parece que primero están los malos,

luego los hermanos Lorenzo,

después los que dan miedo de verdad.

Y por último,

y al mismo nivel que los terroristas,

estos hijos de puta que se follan a niños y niñas de siete u ocho años.

¡Oiga, no le consiento...! Sí. Sí.

Claro que lo consiente.

Me temo que no vamos a poder ayudarle,

Areta Investigación es una agencia anticuada.

De momento, no mata.

Buenas tardes.

Buenas tardes.

(Música de piano)

(Teléfono)

¿Sí?

Hola, dime.

Vale, gracias.

Era Moli,

que se ha muerto Franco.

Lo van a decir ahora en Radio Nacional.

¿Y ahora qué crees que va a pasar?

¿Ahora?

Pues... igual nos pegamos otra vez.

O igual se produce un milagro, nos ponemos de acuerdo...

y tiramos todos para adelante.

Eso sería un salto asombroso.

Vete a saber...

(Sintonía musical en la radio)

"Atención, españoles.

Habla el ministro de Información y Turismo,

don León Herrera y Esteban."

(MINISTRO) "Con profundo sentimiento,

doy lectura al comunicado siguiente:

"Día 20 de noviembre de 1975.

Las casas civil y militar

informan a las 5:25 horas

que, según comunican los médicos de turno,

Su Excelencia el Generalísimo

acaba de fallecer por parada cardíaca

como final del curso

de su shock tóxico por peritonitis.

Posteriormente...

será facilitado un comunicado médico detallado

por el equipo que habitualmente ha asistido..."

(Griterío animando)

Así que lo del "Solomillo" tiene miga, ¿eh?

Vito Corleone a su lado, Bambi,

y atado.

Luengo acabará mal.

¿Qué te parece?

Bueno,

rápido de piernas,

yabea muy bien de izquierda, valiente...

Ahora, lo que hace falta saber es si tiene pegada,

porque sin pegada, "Abuelo", no vamos a ninguna parte.

(HOMBRE) ¡Sigue machacando!

Que no, que ese es un paquete.

¿Qué sabrás tú? -Es un campeón.

¿Un campeón de qué? ¿Del Sahara? ¡Venga!

(HOMBRE) ¡Venga, al suelo!

Es un buen chaval.

Me ha pedido que le tramite la excedencia por un par de años.

Está conmigo, antes estuvo en Estupefacientes.

Se llama Mendoza. Quiere boxear como "Kid Mendoza".

(Campanilla)

¡Vamos, Mendoza! ¡Venga, hombre! -¡Que ya lo tienes!

(Barullo animando)

Atiende. Sobre lo que me has pedido,

a lo peor, tenías razón y el sastre no se suicidó.

La trayectoria de la bala que lo mató no es nada concluyente.

El tipo era diestro,

tendría que haberse apuntado al corazón por debajo del sobaco.

Una forma un poco extraña de quitarse de en medio, ¿no?

¡Venga, que ya lo tienes! -¡Atrás!

Otra cosa, una "madame". Tiene un chalet en El Viso

en el que se juegan partidas de póquer de las de verdad.

El sastre iba allí con frecuencia.

"Mesalina".

¿Cómo?

"Mesalina". Conchita Azpeitia.

Estuvo muchos años liada con el general De las Clotas.

Entre cierta clase social alta se la conoce como "Mesalina".

Pues me gustaría verla. Y pronto. ¿De acuerdo?

Oye, "Piojo", ¿me lo estás pidiendo como un favor...

o como se le pide a alguien que piensas que te debe algo?

No, se lo estoy pidiendo de la misma forma

que usted me pidió a mí que viniera a echarle un vistazo a Mendoza.

Porque yo no te debo nada, "Piojo". Nada.

¿No?

Escúchame de una vez por todas:

nosotros, ni tú ni yo, fuimos responsables de nada.

No nos cargamos a los dos chavales de Almería,

sácatelo de la cabeza.

Fue la Guardia Civil la que los confundió con etarras.

Nosotros le pasamos la información a la Benemérita.

¡Nosotros no, te lo repito! Nosotros no. Ni tú ni yo.

La información, que luego se demostró equivocada, llegó...

desde muy arriba del Ministerio.

¡Bien! -¡Este no pega ni un catarro!

(Ovación)

-¡Venga, no me jodas! -¡No pega ni un catarro!

Pues mira, resulta que también tiene pegada.

"Abuelo", vía libre a "Kid Mendoza".

Lo que tienes que hacer es quitarte el bigote,

casarte con esa chica con la que sales y tener un par de críos.

Y no necesariamente en ese orden.

(Música de piano)

Joder, amo, ya hemos visto a todos.

¿Y qué es lo que tenemos? Un cantante gilipollas

y el bibliotecario mariquita.

¿Pero cómo dices eso? ¡Que sí, hombre, que ese es niña!

Y además las dos mujeres que se "ventilaba" el Sastrecillo Valiente:

su secretaria, la tal Luisa;

y nuestra cliente.

Cuatro. "Los cuatro jinetes del Apocalipsis",

como la novela esa de Galdós.

Blasco Ibáñez.

Es lo mismo.

Lo que sí hay que tener en cuenta, como bien dice Moli,

es que las pólizas suscritas un año antes de que "palmase" Benavides

no cuentan.

Así que, amo,

si mi opinión vale de algo,

esto es un crimen pasional

como la copa de un pino.

Nos tenemos que olvidar de los tíos

porque, curiosamente, las pólizas que tienen mayor valor

son la de la tal Luisa

y la de nuestra cliente Remedios.

Así que tenemos que seguir investigando. ¿O no?

¿Estás enfadado por algo...

o es que estás intentando batir el récord mundial sin sonreír?

Joder, qué serio eres. De verdad.

La gente normal, Moro, la mayoría de las personas,

mata por muchos motivos,

pero fundamentalmente por dos:

dinero... y amor.

Pues lo que yo digo, el amor, la cosa pasional.

Abrazadas a un rencor, así están ellas.

Aunque también hay excepciones,

gente que mata solo por el placer de matar.

(Teléfono)

Areta Investigación, dígame.

Sí, un momento, por favor.

Es la secretaria de "El Solomillo". Ha llamado ya tres veces.

Pásamelo.

Un momentito, le pongo con el señor Areta.

¿Sí?

Dice mi cliente que te has largado y lo has dejado con el molde.

"¿Tienes la agenda a mano?"

"Sí, la tengo."

Ábrela por la A.

"Areta Investigación". ¿Lo tienes?

Lo tengo.

Táchalo.

Y no vuelvas a llamarme en tu puta vida.

¿Y ahora qué hacemos?

-Nada. No hay problema, nosotros a lo nuestro.

Hay más gente, hazme caso. Y tan buena como Areta o más.

-Te dije que era urgente,

que necesitaba quitármelo de en medio cuanto antes.

Y te has retrasado. Ahora...

"cuanto antes" es "ya".

-Dame dos semanas,

porque tiene que ser una operación limpia y que no deje ninguna huella.

Necesito dos semanas.

-Muy bien. Dame tu Rolex.

Dame tu Rolex.

Hoy es día 7.

(Golpe seco)

Tienes hasta el 21 para "ponerte en hora".

-Adiós, Basilio. -Adiós, señorita Laura.

-Hola, buenas. ¿"Crónica 2000"? -Segundo derecha.

-Gracias.

-"Crónica 2000", ¿dígame?

No, acaba de salir.

Calculo que volverá dentro de una hora, hora y media.

¿Quiere que le deje algún recado?

Muy bien, hasta luego.

(Tecleo máquinas de escribir)

(CONVERSACIÓN LEJANA DE LUISA)

-Oye, Noemí, lo de la imprenta.

Y es urgente. -Sí, vale.

(Teléfono)

"Crónica 2000", ¿dígame?

Sí, le paso.

(LUISA) ...Narciso Benavides...

¿Y si resulta que el sastrecillo valiente y follador se suicidó?

Mi mente no para. (IMITA ZUMBIDO)

Pero nada.

Moro, tú no piensas.

Tú hablas. Hablas y hablas sin parar.

Paciencia, Moro, paciencia. De eso trata este oficio.

Zapato cómodo... y paciencia, eso es un detective privado.

Ya. Y también un poco de "Ding, dong, Avon llama a su puerta", ¿no?

Y recorrer la ciudad con el "buga".

En una película de Joan Crawford decían que ser detective es como...

fabricar un coche.

Tienes las piezas, las juntas una a una

y, al acabar, lo primero que sabes es que tienes

o un automóvil o a un asesino.

Joder. Alguno con los que hemos hablado

seguro que se ha beneficiado de la muerte de Benavides y nos ha mentido

Ya.

¿Pero quién?

(Trueno)

¿Y cómo vamos a saberlo?

Pues lo vamos a saber...

porque yo tengo un detector de mierda.

Ajá.

Así sí, claro.

(Música de piano)

Buenas noches, Conchita. Gracias... ¿Qué quiere?

Benavides. Narciso Benavides.

Muy bien. Benavides...

Fue de los primeros en incorporarse a mis partidas.

Recuerdo que lo trajo el coronel Badía,

que era cliente suyo, le hacía los uniformes.

Badía lleva ya varios años en la reserva. Vive en Marbella,

así que puede tacharlo de su lista de sospechosos.

Se puede matar a distancia, Conchita.

Lo sé por experiencia.

Gran personalidad.

Divertido, mujeriego.

Veía el mundo en ropa interior.

"Eau du Soleil".

¿Cómo?

Su perfume.

Es exactamente eso,

como una caricia del sol envuelta en aromas de naranja,

limón, frambuesa...

Vainilla.

Es un poco como tomar el sol en un archipiélago del océano Pacífico.

¿Cómo sabe tanto de perfumes?

Los detectives debemos cultivar el olfato.

Dígame, Conchita,

¿recuerda quiénes formaban una partida aquella noche,

la del 8 de junio, la del suicidio?

Huy, de eso hace ya mucho tiempo.

Casi medio año.

Si pudiera hacer un esfuerzo, Conchita...

Es que ese esfuerzo, Areta, puede costarle mucho dinero.

A usted o a quien le haya contratado.

No se preocupe por el dinero.

Llamaré a nuestro común amigo don Ricardo,

a ver si puede hacerme un préstamo. ¿Y si no?

Conchita, el juego clandestino, que yo sepa,

aún no está autorizado. Ni la prostitución.

Y menos aún con esta combinación tan estupenda que se ha inventado usted

de club privado de póquer

y masajistas.

"Putas", las mejores.

A la Policía le encantaría ponerse al día en estas actividades.

Pues si llama al 091, pregunte por el comisario Michelena.

Nos conoce bien, suele venir por aquí una vez al mes.

No.

Mejor aún, "Mesalina",

voy a llamar a Marrodán, que es el jefe de Michelena.

¿Sabe usted quién era Mesalina?

¿La mujer del emperador Claudio?

Sí, era la mujer de Claudio.

Y la amante de los gladiadores, de la gente del Senado,

de los militares...

¿Sabe por qué me llamaban así?

No.

Por María Félix,

interpretó a Mesalina en una película italiana.

Dicen que de joven me parecía a ella.

Una mujer peligrosa Mesalina.

Bueno, las tres: Mesalina, María y yo.

Tome nota.

No hace falta.

A ver... ¿8 de junio?

Esa noche la partida estuvo formada

por Benavides, el cantante Johnny Olas;

Lauro González Belver, el constructor mallorquín;

Marisa Carmona, la actriz; Adrián Ramírez de Lugo,

el bibliotecario del casino Comercial;

Julio Carvajal Roura, el famoso psiquiatra. Ya sabe...

Y la condesa viuda de Peñagrande.

Esos siete.

(Trueno)

¿Usted se cree la versión del suicidio?

No.

No, no creo que se suicidara.

Aquella noche Narciso estaba contento,

había ganado alrededor de 500.000 pesetas.

Pudimos haber pedido un taxi desde aquí, pero... no quiso.

Llamó por teléfono,

supongo que a alguna de sus múltiples amigas, y...

y se marchó.

Quería pasear.

¿Y hoy?

¿Qué tal va la noche? ¿Está ganando mucho Johnny Olas?

Sí, tiene una buena racha.

¿Y el gigante nunca juega?

No creo que sepa distinguir las cartas, ese solo está a lo suyo.

A comer chocolatinas. (RÍE) Sí.

Usted no es una mujer peligrosa.

¿Ah, no?

Es una borrasca.

Déjelo en "remolino".

Puede volver cuando quiera, Areta.

Y no hace falta que llame a Ricardo, tiene crédito.

Muchas gracias.

Apuesto a que es usted un buen jugador.

Y no suelo equivocarme.

La próxima vez hablaremos sentados

y le invitaré a un trago del mejor bourbon.

Esa es la bebida de los detectives, ¿no?

¿O es el Gimlet?

(Música de piano)

(Trueno)

Son las 4 de la mañana.

El sastre está en el chalet de Conchita Azpeitia.

Antes de salir llama a nuestra cliente

y le dice que le ha ido muy bien, que ha ganado un pastón.

Luego camina por la calle Sil y llega a la calle Serrano.

Hace una noche estupenda.

El tipo va contento, no tiene prisa por coger un taxi,

pero alguien le sigue o le vigila.

O "álguienes".

O "álguienes". (ASIENTE)

Y, de repente,

¡pam-pam! Se lo cargan.

Por la espalda.

La bala le entra por el sobaco, el asesino es zurdo.

Sabemos que Johnny Olas es zurdo.

Pero pasó toda la noche en el chalet de la Azpeitia, tiene coartada.

Y ni el bibliotecario ni nuestra cliente son zurdos.

¿Y Luisa, la de la sastrería?

Diestra.

¿Y entonces?

Pues entonces

te vas a coger un Alsa y vas a largarte a Gijón.

Una vez allí, te montas en el Feve

y te bajas en Jerusa.

Pegado a Jerusa hay un pueblecito llamado Cerralbos del Sella.

Pero toma nota, coño.

"Tomo nota", como tú.

(Trueno)

Averigua lo que puedas sobre la mujer

a la que dejó embarazada el sastre.

Habla con el cura, con la gente de los bares,

mete bien el hocico en el pueblo.

¿Y si me preguntan quién soy?

Pues dices que eres...

Periodista.

Ya lo tengo,

del ABC... ¡No, no, no! Del Ya, que son más católicos.

Haciendo un reportaje sobre mujeres abandonadas.

Moro, quiero facturas de todo.

Sí, sí. Ya lo tengo, amo. Tú déjame a mí.

(Música de saxo y piano)

Con cuidado, ¿eh? La primera vez es muy fuerte.

Hay quien llama al rey de los cócteles "La Guerra Fría";

otros, "La bala de plata".

Pero la mejor definición del Dry Martini es la de mi amigo, el poeta

Manuel Alcántara, el que... Sí.

Con el que voy mucho al boxeo.

Manolo dice que el Dry Martini es

"como un cuchillo disuelto".

Por ti.

Por ti.

(TRAGA)

Te lo he dicho. No, no, si me encanta.

Estilo. Más que ningún otro cóctel,

el Dry Martini es una cuestión de estilo.

Pues por el estilo. (SUSURRANDO) Por el estilo.

Oh... Tengo una cosa para ti.

¿Ah, sí? (ASIENTE)

Toma.

Según el manual,

tienes que guardarlo en el segundo cajón del escritorio de tu despacho.

Todos los detectives de las películas tienen una, ¿no?,

con whisky o bourbon. Para cuando llegan a su oficina de madrugada

tristes y con el corazón roto, aunque les siga latiendo.

Gracias. De nada.

¿Y eso qué es?

Para ti también, pero no puedes abrirlo hasta Navidad.

¿Lo prometes?

Prometido.

¿Te apetecería vivir en un apartamento horroroso,

de esos con muebles castellanos, estilo remordimiento español?

He visto un piso en Alberto Bosch, junto al Retiro.

No sé, ¿quieres que lo intentemos una temporada a ver qué pasa?

Ni en tu piso ni en el mío, en un lugar nuevo, con libros, discos...

Y con risas. Con risas.

Y con una tele sin doble imagen como la tuya. Y en color.

Es... Me voy a poner cursi.

A ver. (RÍE)

Como un torrente de primavera

iluminándote por dentro y por fuera.

Y con el mejor estilo.

Ah, y sí, a lo del apartamento birrioso frente al Retiro.

Oye, he exagerado. No está tan mal el apartamento, te va a gustar.

Yo... Hay... Hay...

¿Qué?

Hay muchas cosas que siento.

Pero no sé expresarlas, no... no me salen.

Pero...

Eres lo más cercano a mí que conozco.

(Música de saxo y piano)

Dime, Moli.

Hola, detective.

Hola.

¿Y las flores?

No me digas que se te han olvidado.

En las películas siempre llevan flores.

Hoy no dirás que me he arreglado mucho.

Me ha dicho el médico que estás fuera de peligro.

Te vas a recuperar muy pronto.

Eso díselo a mi marido.

No le va a gustar.

¿Has averiguado algo de lo de Narciso?

Estoy en ello, ya te contaré.

Ahora lo que tienes que hacer es ser una buena chica y dormir un poco.

Sí.

Tus ojos...

me gustan,

porque han visto muchas cosas...

que no ve todo el mundo.

Mañana volveré a ver cómo estás.

Vale.

Con flores.

(Tecleo de máquinas de escribir)

Eh, el artículo para ya.

¿Preguntaba por mí?

¿Es usted Felipe Tárrega, el marido de Remedios Hernández?

Sí. ¿Qué quiere?

Escúchame con la mayor atención,

porque solo te lo voy a decir una vez.

Si le vuelves a poner la mano encima, te mato.

¿Lo has entendido, hijo de puta? Pero...

¿Lo has entendido?

Buenas tardes. (SECRETARIA) Buenas tardes.

Está en la UVI.

Se ha salvado de milagro.

Si me pregunta por qué lo he hecho... No te he preguntado nada.

¿Qué quieres que te diga?

¿Que mi alma está podrida?

Yo no tengo la culpa de que el odio

ocupe mis pensamientos desde la muerte de Narciso.

El odio, como la envidia o el rencor,

es un sentimiento que nunca se apacigua.

El odio solo genera odio. Y te va comiendo.

Y si no tienes cuidado,

puedes convertirlo en una profesión. Ya. Ya. Ya.

Pero el odio... reconforta,

como la religión.

No debería extrañarte.

Este es un país de mierda:

rencoroso y vengativo.

Tú misma.

(Tono de marcado)

"¿Sí?" Amo, que me "abro" de las Asturias.

Tengo la "trompa" llena de noticias. Bueno, lo primero,

tengo que decirte que llevabas razón en muchas cosas, como casi siempre.

Ya te contaré. Pero la chica a la que le hizo el "bombo" el sastre,

que es un bombón, nunca mejor dicho, ahora vive en Avilés.

Es gobernanta del hotel Bahía.

Me lo contó el cura de Cerralbos, un tipo bastante particular.

"¿Por qué?"

¿Que por qué es particular? Pues porque es de esos calvos

que lo disimulan dejándose la melena tan larga que le tapa las orejas.

¿Es una particularidad o no? "¿Algo más?

Amo,

he conocido a una "titi" que no es que esté maciza,

es que está más apretada que las tuercas de los submarinos.

(Tono intermitente de teléfono)

Me ha colgado.

Y con razón.

# Venite,

# adoremus.

# Venite,

# adoremus...

Dominum... #

-Por cierto, Philip Marlowe, no solo te quiero, sino que me gustas.

(ADELA GRITA)

(ÉL JADEA)

-Buenos días. (DEOGRACIAS) Buenos días.

-Buenos días. -Buenos días.

Hola.

Hola.

Nos tenías preocupados.

Ni sé las veces que te he llamado.

Y anoche el Moro y yo fuimos a tu casa.

Te prepararé un café.

(Timbre)

Buenos días, Moli.

Buenos días.

Ya ha venido Germán.

Buenos días, amo.

¿Puedo?

¿Dónde te has metido?

Te hemos estado buscando por todas partes.

Rocky ha venido a verte todos los días. Y el Meri también.

Y ha llamado Vicente, el camarero de Casa Tarraco.

Amo, ¿estás bien?

No.

Pero lo estaré.

Gracias, Moli.

Ayer a última hora llamó don Ricardo,

quiere que vayas a verlo.

Pero antes, y no sé si me harás caso,

deberías... darte una ducha,

ponerte ropa limpia, afeitarte...

y descansar un poco, ¿eh?

Sí, amo, sí.

También me comentó que han cogido al asesino de Adela.

El guardaespaldas de Johnny Olas, ya lo conoces.

Expósito. Ramiro Expósito.

Un pobre desgraciado, tiene el cerebro de un niño de tres años.

Ni eso. Lo pillaron en una gasolinera comiendo a chocolatinas.

¿Y el roquero?

Al roquero se le tomó declaración, pero nada.

Estuvo jugando toda la noche donde la Azpeitia, desde las diez

hasta las siete de la mañana.

Además de la Azpeitia, yo mismo he hablado con ella para confirmarlo.

9 testigos más, entre las putas y los compañeros de partida,

lo corroboran.

¿Y?

Y nada, joder. Pues que lo han puesto en libertad.

Y que se va de gira en unos días.

Es igual.

No quiero saber a cuál de nuestros jueces de los de comunión diaria,

llenos de condecoraciones,

le han leído la cartilla.

Y eso va a ser siempre así,

con Franco y sin Franco.

Hace más de cincuenta años ya lo decía Valle Inclán:

"En España solo se premia lo malo".

Y es una costumbre muy arraigada.

Y no va a cambiar nunca.

No te vayas, Germán. Escúchame.

No tomes esto como un consejo,

porque jamás le he dado un consejo a nadie,

y menos a un independiente militante como tú.

Además, en este país áspero, en el que todo cristo quiere tener razón,

es muy jodido dar consejos.

Verás, la última vez que vi a tu padre en el sanatorio...

¡Siéntate, joder!

Pues eso, que tu padre, en el Ruber,

encendiendo el que quizá fuera su último cigarrillo,

me dijo... Parece que lo estoy viendo.

"Ricky, ¿tú te acuerdas del gol de Marsal al Athletic de Bilbao?".

Le dije: "Claro que me acuerdo, si lo vimos juntos en Chamartín".

Yo creo que fue en la Liga del 57-58.

El Madrid había ganado ya un par de Copas de Europa y era un equipazo,

con Di Stéfano, Rial, Gento, Kopa, Zárraga...

Y el Bilbao otro equipazo, con Garay, Carmelo, Gainza, Maguregui...

Total, que acabando ya el partido,

Marsal avanzó por su demarcación, la derecha,

y dribló en largo a Etura.

Con el balón controlado, se metió en el área y se plantó el portero,

que había intuido la jugada y salió a tapar.

Entonces, Marsal se giró a la izquierda,

llevándose la pelota al pico del área pequeña.

Cerca de allí se encontraban Canito y Garay.

Marsal tuvo tiempo suficiente para chutar a portería entre los dos,

pero no,

lo que hizo fue enfrentarse a ellos y driblarlos.

Primero a uno con un golpe de cintura, y al otro con un túnel.

Y se colocó frente a la portería, a tres metros más o menos.

Claro, llegó Carmelo, se tiró a sus pies,

una vez y otra, intentando trabarlo,

a punto de hacerle penalti.

Pero Marsal fintó a los lados y hacia atrás,

y cuando llegaron otra vez Canito y Garay para taponarle,

Marsal, con un toque suave,

muy despacito, disparó a la portería

y el balón entró como a cámara lenta.

Inmediatamente, como en los toros, Chamartín se llenó de pañuelos.

Cien mil pañuelos, no te exagero.

Entre ellos, el de tu padre y el mío.

Los periódicos al día siguiente lo llamaron "El gol eterno".

A mí me parece que no duró más de quince o veinte segundos, pero...

suficiente para que tuviéramos la sensación

de que el tiempo se había detenido.

A lo que quiero ir es que tu padre aquella última vez en el hospital

me dijo: "¿Sabes, Ricky?

Marsal hizo las cosas que nosotros nunca hicimos.

Marsal aportó a su gol

algo que nosotros rara vez aplicamos a nuestro trabajo:

serenidad, paciencia, habilidad,

rectificación, frialdad

y cintura.

Mucha cintura, que es algo que aquí siempre nos ha faltado.

Pero, sobre todo, Marsal aportó las tres íes indispensables

para una profesión tan especial como la nuestra,

que no es otra que la de ayudar a la gente:

inteligencia, imaginación

e intuición".

Y me dijo:

"Ricky, esas tres íes las tiene mi hijo.

Lo que pasa es que mi hijo vive hacia dentro,

porque es que Germán no está nunca,

ni siquiera cuando está".

Eso me dijo.

Joder, "Abuelo"...

Qué memoria.

(RÍE) No. ¿Sabes, "Piojo"?

Yo nunca he sido premiado con el don de la memoria.

Lo que sí tengo es una maldición, la de no poder olvidar.

Ay... "A medida que envejeces, sabes menos de todo",

como dice Sinatra. Ya lo descubrirás.

También decía mi padre...

que, cuando un crimen queda impune,

eso que llamamos el mundo, la sociedad o la vida...

lo acusa...

y se vuelve un poco peor.

(Se abre y se cierra puerta)

Tengo que hacer varias cosas.

Ilegales y arriesgadas.

Germán, yo hago lo que tú me digas, aunque esté cagando.

Vete a ver a Sánchez mañana a primera hora.

He hablado con él y te va a conseguir lo que hay en esta lista.

También te vas a encargar de dos perros: un dóberman

y un pastor alemán.

Toma.

(Música de piano)

(JOHNNY) It's cold tonight.

Are you fine?

Dile que se vaya.

Que coja tu coche y se largue.

Honey, it's no big deal. Don't worry about it.

Take my car and go home. I'll call you later.

The remote to the gate opener is in the glove compartment.

And don't you worry, baby. I'll call you.

(BESO)

Bye.

Siéntate.

Oye, ¿no te habrás cargado a mis perros, verdad?

Los perros están hechos de amor, ¿lo sabías?

Mi amigo, el de la cara que no se lleva,

les ha cantado eso de "Cinco lobitos tiene la loba"

y van a estar dormidos un buen rato.

No te preocupes.

Vamos a ver si te enteras de cómo va la historia.

Tú no puedes hacerme nada porque no eres nadie,

ni siquiera "madero".

Simplemente eres un detective de cuarta, eso es lo que eres.

Ya he estado con la Policía.

Y me han soltado porque yo no he hecho nada.

Así que esfúmate ahora de mi casa y olvidaré este asalto armado

con nocturnidad, alevosía y todas esas mierdas.

Venga, vete a mamarla de aquí, gilipollas.

Benavides era tu padre, ¿verdad?

Sí, señor,

ese hijo de la gran puta era mi padre.

Y tú eres Juan Olavide,

el hijo de Covina, aquella chica

que Benavides dejó embarazada en Cerralbos del Sella hace 30 años.

¡Ahí lo llevas!

Mira, Areta, que mataran a ese cabrón

ha sido un verdadero acto de justicia para mi madre,

a la que le jodió la vida cuando apenas era una chiquilla.

¿Puedo fumar?

El primer recuerdo que tengo de mi infancia...

es verme apoyado contra el escaparate de la primera sastrería

que tuvo ese imbécil presuntuoso en la calle Ayala.

No te acerques mucho al billar.

Desde allí yo miraba a un hombre,

que era mi padre,

pero que no quería ser mi padre.

Y recuerdo a mi madre llorando,

despreciada.

Joder. Si eso no hubiera sido un melodrama de la hostia,

te diría que empecé a cantar porque estaba harto de oírla berrear.

Todas las noches llora que te llora, y llora que te llora.

Siéntate.

Empecé a cantar, entre otras cosas,

para alegrarle un poco su vida de mierda.

Intentó durante años que Benavides me reconociera,

que me diera lo que ella no me podía dar:

un apellido, una buena educación en un buen colegio,

buena ropa...

Ni caso.

Con nueve años nos fuimos a vivir... A Gijón.

Donde tu madre consiguió un empleo en el hotel Bahía...

y una plaza para ti en la Universidad Laboral.

Todo lo gestionó don Matías, el cura de tu pueblo.

Empecé a cantar en la iglesia de San Pedro, en el coro.

Era un "crooner" cojonudo, todo el mundo lo decía.

Luego me pasé a Eric Burdon.

¿Te suena... Eric Burdon?

¿The Animals? ¿No?

Bueno, pues todo el mundo dice que me parezco a él.

Regresé a Madrid convertido en un cantante de éxito,

en una gran estrella.

¿Y adónde crees que fui?

A la sastrería.

Me hice cliente suyo, entre otras cosas,

por el placer de verle arrodillado a mis pies tomándome medidas.

Pero si hasta presumía de mí, el hijoputa.

Pero tenerle a tu servicio no era suficiente.

Cuando te pidió dinero prestado y te habló de la póliza del seguro,

te dijiste: "Ahí voy con todo". ¿No?

La venganza es una bendición, Germán. Te lo digo yo.

De lo mejor que hay en este mundo.

Eso de que la venganza solo engendra venganza y todo ese rollo,

ni caso.

Acuérdate del Conde de Montecristo,

le importaba más la venganza que la chica.

Justicia, joder.

Ha sido justo, Areta.

Ese cabrón nunca le dio un céntimo a mi madre.

Pues mira por dónde, se lo va a dar después de muerto.

Ya.

Verás... Lo que pasa, Johnny, es que...

todo eso que me estás contando...

a mí me da igual.

El problema es que también te has cargado a una amiga mía.

Y resulta que yo quería mucho a mi amiga,

es decir,

que me has jodido una parte de mi vida que se presentaba estupenda.

Como comprenderás, no le pedí a Expósito que liquidara a tu novia.

Simplemente queríamos darte una sorpresita, un toque.

Ni siquiera sabíamos que la chica iba a estar allí.

Pero "El Simio" está un poco majara, ya lo sabes.

No controla y se pasó de la raya.

¿Tú has grabado muchos discos en directo?

Siete u ocho.

¿A qué viene eso?

Seguro que ninguno tan bueno como este.

(Clic)

¿Y qué?

Ya me han tomado declaración,

tengo testigos.

Deberían hacerte un lavado de estómago para sacarte tanto veneno,

pero ya es tarde.

Tú no tienes cojones para dispararme.

¿Y sabes por qué?

Porque eres un perdedor.

Pero un perdedor muy bueno,

precisamente porque tengo experiencia.

¿Eres creyente?

¿Y a ti qué te importa?

Porque, si lo eres, puedo esperar a que reces algo.

Se me han olvidado todos los rezos.

¿Tú crees que sirve eso de "Cuatro angelitos tiene mi cama"

o "Con Dios me acuesto, con Dios me levanto"?

Seguro que sirve.

Mira, tío, yo solo creo en la música.

Esa es mi única religión.

Pues, Johnny Olas,

ya puedes ir calentando la voz

para empezar a cantar donde quiera que vayas.

(Disparo)

(Sirena)

Ah, otra cosa, Norma. Si llaman del Ministerio, les dices

que yo a las 9 no voy a poder incorporarme a la reunión, ¿eh?

No llegaré antes de las 10 o 10:30 porque estoy solucionando un asunto.

(RADIO) "González 44." "-Aquí 44."

"-Adelante."

"-Salida de la avenida de Oporto, 118."

(Sirena)

-Don Ricardo.

¿Sí? Por cierto, este es Areta. Germán, "Kid Mendoza".

Hola. He oído hablar maravillas de ti en la Brigada.

Y gracias,

sé que me has echado una mano con don Ricardo para lo de la excedencia.

¿Cuándo debutas?

En febrero, en el Palacio de los Deportes, contra Bustos,

un mallorquín muy bueno que lleva ya seis peleas en profesional

y las seis ganadas.

Suerte ahí fuera.

¿Podemos hablar en privado, don Ricardo?

"Escúpelo" aquí, Mendoza.

Por la trayectoria de la bala, va a ser muy complicado

alegar defensa propia.

Ya.

La cosa tiene miga, ¿no, Mendoza?

Te voy a decir lo que creo que ha ocurrido:

el roquero se ha suicidado.

Ya, pero...

¿Pero qué?

¿Qué explicación tendría?

Ninguna, campeón.

Últimamente la gente se suicida de forma muy extraña.

Acuérdate del sastre aquel de la plaza de la República Argentina,

Benavides.

Era rico, le iba todo bien, tenía éxito con las mujeres...

Lo mismo que este chico, un triunfador millonario.

Vete a saber,

drogas, desengaños amorosos...

Una pena, pero... es así.

O sea, que en febrero arranca la carrera de "Kid Mendoza".

Así que este es tu último servicio.

Te vamos a echar de menos.

(Sirena)

¿Y Cárdenas?

El chico no es responsable de nada, "Abuelo".

Se ha limitado a hacer todo lo que yo le he pedido.

Mañana, a primera hora, tendrás a tu raterillo en la agencia.

(Sirena)

¿Te dije que en el gol de Marsal

el balón había entrado muy despacito, casi "llorando",

a ras del suelo?

El tuyo ha sido otra cosa:

"un chutazo a la barra", que se decía antes.

Pero también le habría gustado mucho a tu padre.

(NIÑO LOTERÍA POR RADIO) # 6475. #

# -100.000 pesetas. #

# -56737... #

Hoy no me has contado ninguna anécdota de "Marciano",

ni del Garden.

Bueno, porque hoy es un día especial: el sorteo de la lotería,

la puerta de...

de las Navidades y... y todo eso.

Mira, te tengo que hacer una confesión.

Yo nunca quise ser de esta época de mierda;

al contrario,

lo que he querido siempre es salirme de ella.

Siempre me ha gustado el pasado, desde niño.

¿Y sabes por qué?

Porque el pasado es un país distinto, pero tranquilo,

donde no te dan la lata.

Y tampoco es verdad que, si miras hacia atrás, te conviertes en sal,

como le pasó a aquella pobre mujer.

Rocky, este tiempo se ha terminado.

Y el que viene va a ser mucho mejor, ya lo verás.

(NIÑO LOTERÍA POR RADIO) # 30410 #

# -100.000... #

Bueno, cuéntame. A ver, ¿quiénes han sido para ti

los mejores pesos pesados de la historia?

Pues, mira, de los españoles, el gran Paulino Uzcudun;

y luego, mira lo que te digo, Urtain.

Y de los extranjeros, pues ya sabes,

"Rocky Marciano", que se retiró imbatido;

a su nivel, Joe Louis;

y en tercer lugar, bueno, aunque nos falta perspectiva,

porque está en activo, y muy en activo,

Cassius Clay, que ahora dice que se llama "Muhammad Ali".

Qué "jodío". (RÍE)

-Ya tienes aquí a "Doña Puntualidad",

ha venido más arreglada que nunca.

Le he dado la factura y me ha pagado con un talón del Banesto.

Se va a vivir a Las Palmas, con una hermana que acaba de abrir

una tienda de souvenirs en la misma playa de Las Canteras.

Que pase.

Bueno, yo me marcho, ¿eh?

Muy bien, Rocky. Hala, Germán, feliz Nochebuena.

Aunque a mí eso de "los peces en el río"

cada vez me pone más triste. ¡Adiós, campeón!

Feliz Nochebuena, Rocky. Igualmente, hijo.

(Radio con lotería de fondo)

-Felices Pascuas, Moli. -Felices Pascuas.

(RADIO) # 100.000 pesetas. #

-Pase cuando quiera. Gracias.

(RADIO) # -100.000 pesetas. #

# -19757. #

# -100.000 pesetas. #

Joder, qué bien huele.

Moli, este año, que no hemos jugado, nos toca la lotería.

Pues vaya...

Es cierto eso que dicen.

¿Y qué dicen?

Que siempre produce alivio, aunque no quieras,

ver a alguien que está más jodido que tú.

Los dos saldremos adelante.

Un día, sin darnos cuenta,

descubriremos que no estamos gripados

como los motores sin aceite...

y que nunca es tarde.

Al revés, siempre es tarde.

"Ojalá pudieras irte y volver a hace diez años".

Se lo decía la chica al protagonista en una película del Oeste.

Cuídate mucho, detective.

Eres una buena persona.

Aunque ya sabes que la honradez acorta la vida.

(Radio con lotería de fondo)

¿Por qué lo has hecho?

Quería saber si me gustaría,

pero todavía no lo sé.

Los besos siempre se ven venir.

No me digas que te ha pillado por sorpresa.

Te mandaré una postal desde Maspalomas.

Y no olvides que las buenas chicas están sobrevaloradas.

Cuídate.

Tú también.

(Música de saxo y piano)

("You're the top" de Cole Porter)

# At words poetic, I'm so pathetic

# that I always have found it best,

# instead of getting 'em off my chest

# to let 'em rest unexpressed.

# I hate parading my serenading

# as I'll probably miss a bar,

# but if this ditty is not so pretty.

# At least it'll tell you how great you are.

# You're the top,

# you're the Colosseum.

# You're the top,

# you're the Louvre Museum.

# You're a melody

# from a symphony by Strauss.

# You're a Bendel bonnet, a Shakespeare's sonnet.

# You're Mickey Mouse.

# You're the Nile.

# You're the Tower of Pisa.

# You're the smile

# on the Mona Lisa.

# I'm a worthless check, a total wreck, a flop.

# But if, baby, I'm the bottom, you're the top.

# You're the top,

# you're Mahatma Gandhi.

# You're the top,

Somos cine - El crack cero - Ver ahora

El crack cero (2019): Sinopsis

Seis meses después del suicidio del afamado sastre Narciso Benavides, una misteriosa y atractiva mujer casada visita a Germán Areta, prestigioso ex policía de la Brigada Criminal y ahora detective privado, para que inicie una investigación exhaustiva sobre el “Caso Benavides”. La mujer está convencida de que el sastre, que además era su amante, fue asesinado. Aunque su instinto le dice a Areta que la gente sólo mata por amor o por dinero, irá descubriendo que hay más motivos, y más de un sospechoso, para quitar de en medio al sastre.

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