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Películas gratis y online: el mejor cine español

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Somos cine - Viva la vida

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Viva la vida

Divertida comedia con un excepcional reparto encabezado por Pablo Chiapella y Laura Romero. Juan pierde su casa al ponerla como aval en un negocio. Ana, su mujer, ajena a eso, sigue viviendo en la opulencia y el derroche hasta que el traslado a la casa de los padres de Juan hace notar la ruina. Allí tendrá que lidiar con su suegro gruñón y egoísta, su suegra adicta al gintónic de Agua del Carmen y su cuñado militar que finge enfermedades para estar siempre de baja. Sin embargo, mientras Juan persigue quimeras alentado por su socio Ximo, Ana irá obteniendo beneficios del negocio familiar de la fontanería y algún que otro trapicheo de dudosa legalidad.

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Por un puñado de besos

Sol y Dani han quedado para su primera cita, pero su conversación no es la normal. Tiempo atrás, los sueños de Sol, se quebraron trágicamente, a pesar de lo cual siguió pensando que el amor era para ella una necesidad; por eso, emprendió la búsqueda de un alma gemela con quien compartir todo. El problema es que Dani esconde un secreto que puede acabar con las ilusiones de Sol. Dirigida por David Menkes, esta genial película romántica fue ganadora de la sección oficial de largometrajes a concurso en el festival de Málaga de 2014.

No recomendado para menores de 7 años Somos Cine - Por un puñado de besos - Ver ahora
Transcripción completa

(MUJER) "Dicen que la pérdida es la verdadera medida del amor.

Esta historia transcurre

entre un poco de abril,

algo de mayo

y todo septiembre".

# Por un puñado de besos,

# yo perdí un día la razón.

# Por un... por un puñado de besos,

# me busqué la perdición.

# Por un puñado de besos,

# su pelo que es la traición,

# ya solo tengo recuerdos

# por un puñado de besos,

# ya no hablo nunca de amor.

# Siempre que busco olvidar,

# me emborracho y me lamento.

# Siempre que busco olvidar,

# me emborracho y me lamento.

# Nunca lo pude olvidar,

# y vuelve a mí y vuelve aquí.

# Ya no quise a nadie más,

# a nadie más,

# a nadie más. #

("Historia del arte", 84)

# Vuelve a salir el sol, ayer se acostó triste tu corazón.

# Pero hoy te has levantado

# y eso es lo importante.

# Miedo, temor, fantasmas del pasado y de la razón,

# Tu lucha de gigantes,

# tus historias del arte.

# Mientras me quede voz te seguiré cantando,

# Mientras me quede voz,

# mientras me quede sangre.

# ¿Qué tal estás hoy?

# Qué bien se ve el mar

# desde la ventana de tu gran ciudad,

# buscando una flor donde descansar.

# Aunque no juguemos,

# si un día te ahogas te iré a rescatar.

# Te iré a rescatar.

# Sé que tu corazón ha puesto una anuncio en televisión.

# Tampoco pides tanto,

# un tipo normal que te de la mano y te diga que sí.

# Que te acompañe a ver esa exposición

# que hay en tu imaginación,

# que quiere disfrutar... #

¿Dani?

Sí. Soy Sol.

¿Puedo sentarme?

Sí, sí, claro. Perdona.

¿Qué vas a tomar?

Una cerveza.

¿Soy como te esperabas?

Eso no importa demasiado.

¿No crees? Sí, sí que importa.

No sé, yo creo...

Gracias.

Yo creo que la clave fue tu carta.

Era muy bonita.

Gracias. Escribes muy bien.

Tengo facilidad.

¿Has escrito algo ya? Por afición.

Me gustaría leerlo.

Bueno, si... Sí, sí, claro.

Escucha...

Esto es nuevo para mí. Ni siquiera sé si...

Bueno, sí sé, sí sé.

Pero no quiero precipitarme. Yo tampoco.

Esto es importante. Lo sé.

¿Sabes por qué te escogí?

En tu carta decías que...

el tiempo solo es la forma en que gastamos la vida.

¿Y tú por qué me escribiste?

Pues todavía no lo tengo muy claro, la verdad, pero...

Tu anuncio fue revelador.

No quiero parecer grosera, pero puedo ver un...

certificado o algo. Sí, sí.

Yo también traje el mío. No es necesario.

Léelo, por favor.

¿Damos un paseo?

(Música suave de guitarra)

¿Vives por el centro?

No, qué va.

Podríamos haber quedado en otro sitio.

Tranquila.

¿Te apetece comer algo dulce?

No, ahora no. ¡Corre!

¡Vamos!

¿Definir a Sol? Imposible.

A ver, pues no sé...

¿Qué le gusta? Le gusta...

Le gusta caminar cercar del mar,

las noches del sábado,

hacer fotos.

Bocados de vida, como dice ella.

Eh... Las canciones con historia,

la mermelada de melocotón.

Odia madrugar,

los días grises, las discusiones sin motivo,

las mentiras en todas sus variantes.

Pero, sobre todo,

le encanta cubrir con azúcar glass sus momentos de subidón.

(Música suave de guitarra)

(Continúa la música)

Ya está, hemos llegado.

Vivo aquí.

Bueno... Lo he pasado genial.

Podríamos tener una segunda cita.

Nos conocemos mejor y si va bien...

pues otra, y así.

¿Qué te parece? Perfecto.

Dani, no creas que tengo a alguien más.

No importa. No lo tengo.

Chao.

Chao.

(OFF) "Hola, Sol:

En la vida real el amor es un sueño para dos,

en el que frecuentemente uno sueña y el otro se deja soñar.

Para los que aman el tiempo es una eternidad,

es solo la forma en que gastan la vida.

Nosotros en cambio

soñaremos y nos dejaremos soñar

al mismo tiempo, juntos.

Aunque no me escojas a mí me gustaría conocerte.

Podemos crear una burbuja y habitarla.

Y, por supuesto, pasando de psiquiatras.

Dani".

("Love Story", Migrai)

(Continúa "Love Story")

(Puerta)

Escupe.

Interesante.

¿Interesante?

¿Qué...? ¿Eso es todo?

Bueno, hemos hablado para conocernos un poco y ya está.

Vale. ¿En qué trabaja?

Eso no lo sé.

¿No se lo has preguntado? No.

Bueno, es que no quiero correr. No quiero agobiarlo.

Hablamos para conocernos un poco.

Ya está. Nada más.

Él está como yo.

Él está como tú, pero ha sido él

quien respondió a tu anuncio, no al revés.

Gloria, no tenía cara de asesino en serie.

Ya, ninguno lo tiene.

¿Te ha demostrado por lo menos...? Sí.

He visto su certificado médico.

Descríbemelo.

Es atractivo.

Muy atractivo.

Le gustan las mismas canciones que a mí.

Escribe de muerte.

No sé, es una mezcla un poco de timidez y misterio.

Y camina muy deprisa, no le puedo seguir.

Mira, ya somos dos. Ya.

Tiene unos ojos profundos de color verde.

Y tiene unos labios preciosos y una sonrisa muy abierta.

Tiene las manos grandes y fuertes.

No sé, ha ido bien.

Eso es todo lo que puedo decirte por ahora.

Entonces vas a arriesgarte.

Ya era hora, ¿no crees?

Llevaba mucho tiempo sin acercarme a un chico.

Eres un cabrón.

(Puerta)

¿Qué pasa, vecina?

No consigo meter las rebanadas.

Es lo que tiene comprar por internet,

que como no ves el producto, al final...

¿Quién imaginaría que fueran tan gruesas?

¿Me dejas a mí? ¿Puedo? ¿Sí? Claro. Toma.

Oye, ¿y esos nervios?

Llego tarde al curro y encima tengo mucho lío.

Relájate porque te va a dar algo.

¿Sabes que me he lavado los dientes con mascarilla facial?

Joder, todos los tubos son iguales.

Entonces los tendrás bien hidratados.

Oye, esto es imposible. Nada...

Bueno, cuéntame.

¿Qué tal tu cita?

Bien. Hemos estado charlando un rato

y hemos vuelto a quedar. Pero nada más.

Descríbela.

Metro sesenta y cinco.

Tiene unos labios y unos ojos preciosos.

Una cara angelical. ¿Edad?

21.

Joder, Dani.

¿Qué esperabas, que tuviese 30 o 40?

Pues sí, era lo que decía el anuncio:

"Rehacer su vida". Y eso indica un pasado.

Pues ya ves.

¿Así que vas a seguir?

Bueno, es lo que me estoy planteando.

No me jodas que te ha gustado.

Sí, sí, ella es preciosa. Pero...

Siempre lo mismo, conoces a una tía y el cerebro se te pone del revés.

Venga, Lidia, que no estoy tan loco. Sí, sí lo estás.

Lo peor de todo es que arrastras a los demás con tus locuras.

Que no va a pasar nada.

Mira, hemos vuelto a quedar.

Cuando la vea, o se lo cuento o corto con ella.

No lo sé. No sé, no sé...

Yo sí sé.

Y la vas a pringar. Nos vamos.

Una cosa.

¿Ella está bien o...? Sí, está bien.

¿Y tú?

¿Le has gustado?

Creo que sí.

Pues eso es dinamita.

Sí, pero me estalla a mí. No te preocupes.

Te equivocas. Le estallará a ella.

No te contaré nada más. Y de esto, a Sandro ni palabra.

Dani, escucha.

Mamen se fue y se acabó.

Tú sal con otra tía cuanto antes,

pero ni vayas de héroe romántico ni busques sustitutas...

ni, bueno, mezcles el trabajo con el amor.

No lo haré.

(RADIO) "La recuperación económica en Europa...".

Revista "Runner", ¿dígame?

Si es para la portada, sí...

-Dani.

Hace un rato ha sonado tu móvil.

Gracias.

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

Hola, Dani.

"¿Qué tal?". Bien.

Te has adelantado.

"Sí, es que...

esta noche voy a ir a cenar a casa de mis padres"

y como no saben nada...

Pues no quería que me llamaras estando allí.

"Claro".

¿Y tú cómo estás?

Pues bien.

Un poco sorprendido, la verdad.

"Yo también".

Sí, es que no sabía si ibas a...

Bueno, si ibas a querer...

¿Seguir? "Sí".

¿Por qué no?

"¿Sigues ahí?". Sí, sí, perdona.

"¿Qué pasa? Que no estás convencido, ¿verdad?".

Sí, yo quiero volver a verte.

Y yo a ti.

"Pues, ¿cuándo nos vemos?".

Mañana.

Mañana no puedo.

Escucha, ¿por qué no quedamos el sábado y así...

pasamos juntos todo el día?

"Bien, el sábado entonces".

¿Me recoges donde el otro día?

"Sí".

Genial.

Dani, ¿puedo hacerte una pregunta ahora?

"Adelante". ¿En qué trabajas?

Diseño páginas web.

"Vaya, qué interesante".

Oye, ahora tengo que dejarte. "¿Vale?".

Vale. Vale, vale.

Adiós, cuídate.

"Y tú".

Chao.

(Música animada)

¡Dani!

Lo siento, llego tarde. No pasa nada.

¿Qué...?

Estás muy guapa. ¿En serio?

¿Qué hacemos?

¿Caminamos y...? Vale.

¿En qué piensas?

En que me dijiste que tus padres no lo sabían.

No. Cuando lo supe, me fui de casa,

a vivir con Gloria.

Es una amiga de puta padre.

Me acogió en un momento muy jodido.

¿Y tú?

Yo tengo mi propio piso.

Vaya...

¿Cómo pasó?

Me enamoré de un músico.

Darío.

Todos me decían que no era de fiar,

que no era trigo limpio,

que los cantantes no se enamoran de sus fans, solo se las tiran.

Y yo tenía la venda en los ojos.

Dicen que las tontas entregan su corazón a quien no lo merece.

Para mí solo existía él.

Él sabía perfectamente cómo hacerme sentir única.

Estaba enamorada.

¿Sabes lo que es eso?

Sigue.

Tomábamos precauciones como siempre, hasta que...

una noche me pidió

hacerlo sin preservativo y le dije que sí.

Porque le quería y confiaba en él.

A la mañana siguiente me tomé la pastilla del día después,

pero no me preocupé por nada más,

ni siquiera lo pensé.

Al poco tiempo se fue de gira,

me llamó, me dijo que...

que no quería sentirse atado, que no funcionaría.

Y se olvidó de mí.

Se portó como un cerdo.

El día que me llamó para decirme

que tenía el sida y que me hiciera el test,

fue el segundo peor día de mi vida.

¿El primero fue el de los resultados?

Sí.

Seropositiva.

Pero tuve suerte.

Lo peor es no saberlo y descubrirlo tarde, como él.

Nosotros de momento tenemos otra oportunidad.

Solo somos eso,

seropositivos.

(Música dramática)

¿Y tú?

¿Yo qué?

¿Que cómo te contagiaste?

Fue una estupidez.

Supongo que, como te pasa a ti,

yo tampoco quiero hablar mucho de ello, ¿sabes?

Me acosté con una chica y no utilicé preservativo.

¿Sigues viéndola?

No, no, fue en Santo Domingo.

Algo inesperado.

Pero, bueno, pasó y ya está.

¿Cómo consigues ser tan fuerte?

¿Fuerte?

¿Qué dices?

Estoy cagada de miedo.

No lo parece.

¿Qué quieres que haga?

Tú has pasado por lo mismo que yo.

Primero te hundes, te enfadas contigo mismo,

los planes se deshacen, no hay futuro, no hay nada.

Dani, tú y yo no somos más que tiempo.

Y si no hay tiempo,

¿qué nos queda?

Ven, sígueme el juego.

Hola. Hola.

Venimos a ver el piso.

Llegáis de milagro, iba a cerrar ya.

Pero venga, pasad.

Os voy a dar la luz.

Venga.

Es ideal para una pareja como vosotros, ¿eh?

Necesita una mano de pintura y poco más.

Nos encanta.

¿Nos podrías dejar un ratito a solas?

Sí. Es que es un poco tímido.

Tranquilo.

Cuando terminéis, quitáis los plomos y cerráis. ¿Vale?

Y no lo penséis mucho.

¿Qué te parece?

¿Siempre haces lo mismo para quedarte a solas?

Me gusta hacer las cosas sin saber qué va a pasar,

que sea el destino el que me sorprenda.

¡Eh!, no me has dicho si te gusta.

Está bien. ¿Está bien?

No lo has visto entero.

Falta la cocina, el baño, el dormitorio.

Dani, si esto sale bien,...

¿viviríamos juntos?

¿Corro demasiado?

No, no es eso, es que no me lo esperaba.

Te asusta que sea tan directa.

Un poco.

¿Tienes hambre?

Sí.

(Música suave de guitarra)

Hola, buenas noches.

¿Hacéis entrega a domicilio?

¿Sí?

Pero, cuando se te acerca un chico, ¿qué es lo que haces?

Pasar. ¿Sin más?

La gente echa a correr

cuando le dices que eres seropositivo.

Si callas, les engañas y si se lo cuentas, les pierdes.

Ya, pero pensarán que vas de dura o de estrecha.

Es su problema.

¿Y si alguien te hubiera gustado?

Eso no sucedió.

Bueno, si te hubiese gustado... No lo sé.

No lo sé. Me cerré por completo. Yo estaba muy vulnerable.

Cuando... cuando me di cuenta que tenía que...

que seguir adelante, puse el anuncio.

¿Y si nadie te hubiera respondido?

Yo sabía que lo haría. ¿Por qué?

Porque siempre hay alguien al otro lado estés como estés.

Eso es confiar mucho en el ser humano.

No, es confiar en la vida.

Y tú, ¿qué planes tenías?

Nunca he hecho planes. Te creo.

Esto se te nota.

Tú eres de los que van a piñón fijo.

¿Qué eres, psicóloga? No.

Soy mujer y no soy tonta.

Tú eres como eres.

Yo puse el anuncio, yo te llamé...

A muchos hombres todavía les molesta que las mujeres tomen la iniciativa.

¿Y si me da miedo enamorarme de ti?

Tú ya te has enamorado de mí.

Y no lo digo por ser pretenciosa.

Veo cómo me miras,

veo cómo te pones rojo.

Pero te digo una cosa, todavía no me has hechor reír.

Ay, Dani...

No me hagas caso. Estoy frivolizando porque estoy nerviosa.

No, tienes razón.

Cualquiera se enamoraría de ti a la primera,

cualquiera que tenga sentimientos.

Quizá yo no los tenga. Eso no es cierto.

No me conoces.

Todos estamos hechos de verdades y mentiras y...

y al final siempre nos queda lo mismo,

una mirada, un roce.

Tú eres un romántico como yo.

A lo mejor somos los últimos.

¿Bailamos?

No hay música. Imagínatela.

# Sus brazos me han vuelto a enredar...

# Dejándome sin poder hablar.

# Su cuerpo es como un imán.

# Si me acerco a jugar, me anula la voluntad.

# Sus ojos dicen la verdad.

# A veces mienten sin piedad.

# Poniéndose a deambular.

# Ella es así,

# una mujer para mí.

# Y su cintura es un yoyó.

# Con el que jugamos ella y yo.

# Girándolo y girándolo.

# Besar su boca es vivir.

# Es devorar este momento.

# Mis brazos lentos ahora van.

# Y vuelan como el cormorán.

# Rolando con el viento.

# Cambiando las mareas.

# Con suaves movimientos.

# Aparece y vuelve a desaparecer.

# Se resbala entre mis dedos como un pez.

# La quiero como si la fuera a perder.

# Ella es así.

# Una mujer para mí.

# Sus brazos son como un lugar

# para huir, para olvidar.

# Un hogar, una eternidad.

# Un mar infinito

# donde navegar. # Sí, venga, vamos.

Ha sido una noche muy especial.

Para mí también.

¿Te apetece que nos veamos mañana?

Sí.

¿Te importa recogerme aquí, en plan cita y todo eso?

Claro.

Bueno...

# Se resbala entre mis dedos como un pez.

# La quiero como si la fuera a perder.

# Ella es así.

# Una mujer para mí.

# Aparece y vuelve a desaparecer.

# Se resbala entre mis dedos como un pez.

# La quiero como si la fuera a perder.

# Ella es así.

# Una mujer para mí.

# Ella es así. #

Bueno, hasta mañana.

# Una mujer para mí...

# para mí. #

¿Qué?

Hasta mañana.

(Música dramática)

Buen día.

Ensaimadas, qué bien.

Hoy te has enrollado, ¿eh?

Es domingo.

Y tú has madrugado.

Acabo de llegar, aún no me he acostado.

Por tu aspecto nadie lo diría.

Ya, es que desgaste, lo que se llama desgaste,

he tenido poco.

Me he pasado toda la noche discutiendo con Ismael.

¿Y tú qué tal?

Yo bien.

Me gusta.

¿En serio?

Sí.

Es muy rico.

Dijiste que te lo tomarías con calma.

Ya sé, gloria, pero me doy cuenta que la seguridad plena no existe.

Siempre, siempre hay que arriesgar algo.

Vale.

Alguien tiene que hacer de abogado del diablo

y me toca a mí.

Una cosa es un revolcón.

¿Vale? Yo misma te empujaría.

Pero, ¿esto?

¿Qué es lo que te hace verlo ya tan claro?

Lo transparente que es.

Me mira de una manera como...

como si no hubiese visto nunca a una chica.

Parece un gato asustado.

Lo que faltaba.

Ay, no sé, tiene algo.

Está de muerte.

¿La ensaimada o él?

No pagues conmigo tu mala noche. Deja mi noche en paz.

Y sigamos con el tuyo. ¿Y él?

¿Qué?

Le gusto.

¿Y si el que va a por el revolcón es él?

No es de esos.

¿Y cómo lo sabes? No es de esos.

¿Qué pasa, que por ser seropositivo ya es automáticamente buena persona?

¿Cómo lo pilló? Joder, Gloria.

Tuvo una relación de contagio.

Así, por las buenas. ¿Qué significa?

En Santo Domingo y fue una locura.

O sea, que la metió donde no debía. ¡Joder!

Pues, chica, eso no dice mucho en su favor.

Muy bien. ¿Tú estás segura con Ismael?

Vale, "touché".

Pero es distinto.

Yo no puse un anuncio.

Y sé de qué va.

Mira, Gloria, todos llevamos puesto un anuncio.

Unos dicen: "Socorro".

Otros: "Quiero montármelo".

Y otros: "Creo en el amor para siempre".

¿Tú estás dispuesta? a pasar con él el resto de tu vida

¡No lo sé! Eso no es amor, Sol,

es desesperación.

(Portazo)

(Llaman a la puerta)

¿Qué pasa?

Nada. Sandro está dormido. No hagas ruido.

¿Quieres hablar? Sí, pero tengo prisa.

¿Qué pasa?

Me gusta.

Te gusta...

Más que eso.

¿Cuántas veces la has visto?

dos.

¿Y ya te has colado? Sí.

¿A pesar de que tiene sida?

Es seropositiva. Llámalo como quieras.

¿Qué crees que va a decir cuando sepa la verdad?

Esa es la cuestión.

Mientras ella no lo sepa...

Mientras ella no lo sepa, no pasa nada.

Pero ¿tú de qué crees que va esto, del gran amor?

Es que incluso dejando aparte el miedo

que debería darte hacértelo con ella,

por mucho preservativo que uses,

se me ocurren una docena de razones para decirte que no sigas.

Tanto por ella, porque la vas a joder, como por ti.

¿Pero no ves que puede desarrollar un mal que la mate?

¿Y tú no te das cuenta de que puedo ayudarla?

¿Te crees que es tan fácil?

Yo llevo tres meses viviendo con Sandro.

Y te juro que es muy complicado. Vamos, la hostia de complicado.

No voy a convencerte, ¿verdad? No.

No, a mí que Mamen me dejara

me ha hecho ver las cosas de otro modo.

O se lo dices o te olvidas de ella.

Hola, Dani.

¿Qué pasa, tío? Ya me iba.

Tranquilo.

¿Cómo te va? Más o menos.

Ya te veo, ya.

Bueno, os dejo. Hablamos.

Eh, llámame.

¿Me lo vas a contar?

Es una historia muy complicada.

Me imagino.

Conociendo a Dani, cualquier cosa.

Sí, pero esta vez es diferente, ¿eh?

Suéltalo.

Va.

Luego.

Mamen.

¿Qué tal? ¿Cómo estás?

¿Qué quieres?

Nada, quiero verte y hablar contigo cinco minutos.

No.

Por favor, es importante.

No voy a volver, así que olvídalo.

Es que no se trata de eso.

Que te den, Dani.

Oye, Mamen, te juro que no se trata de que vuelvas.

Ah, ¿no?

No, esta vez se trata de mí.

No me interesa.

Bueno, ¿podemos ir al bar de la esquina y te lo cuento?

Ni de coña, Dani.

Vale.

Entonces, por favor, respóndeme a una pregunta.

Una pregunta.

Mamen, ¿yo te hacía reír?

¿Qué?

Mira, yo sé que es más complicado que todo esto, pero...

Pero, por favor, respóndeme. ¿Te hacía reír?

Pues sí, al comienzo sí.

Eras divertido.

Ocurrente y...

Y, bueno, te las ingeniabas para que nos lo pasáramos bien.

Duró poco, pero fue lo mejor.

¿Y qué pasó después?

Después apareció tu llorar.

Joder, Mamen, ¿tan mal te lo hice pasar?

Dani, siempre había un artículo,

un reportaje, un tema apasionante.

Siempre había algo o alguien antes que yo, siempre.

No, no, eso no es verdad. Sí que es verdad, Dani.

O al menos yo me sentía así.

Quería al Dani que me emocionaba,

que me hacía sentir como una diosa.

Ese, ese sí que me hacía reír.

¿Era esto lo que querías escuchar?

¿Qué te pasa?

No sé.

¿Estás bien?

No.

¿Quién es ella?

Pero ¿por qué tiene que haber alguien a la fuerza?

Porque sí.

Espero que por primera vez estés mirando hacia tu interior.

¿Por qué dices eso? Por tus ojos.

Parecen distintos.

(Música dramática)

Bueno, esta es mi casa.

Ven.

No tiene nada que ver con la mía.

¿Me enseñarías tu habitación?

Claro.

¡No cotillees eso, que es privado! ¡Dani!

Vale, vale, no cotilleo más.

Solo porque has puesto que te gusta mi culo.

Qué idiota.

¿"Japonesas peluditas"?

Tienes muy buen gusto para el cine. No es que me guste,

es que antes me dedicaba a eso.

¿Qué eras, actriz porno? No.

Las doblaba.

Mi especialidad eran las japonesas.

¡Joder! ¿Qué?

Bueno, oye, cuando me fui de mi casa,

cualquier trabajo era un lujo.

Menos conejita de "Playboy", he hecho de todo.

¿Y qué haces ahora?

Ahora en verano trabajo de camarera en una terraza.

Y, bueno, en un futuro

me gustaría encontrar algo relacionado con la fotografía.

¿Son tuyas?

Sí.

Son buenas.

Gracias.

¿Cenamos? Compré comida japonesa.

(Gong)

¿Así que hoy toca noche japonesa?

Sí.

Por fin te he hecho reír.

Sí, anda, vamos.

(Música animada de guitarra)

¿Qué pasa? Que nunca consigo manejar esto.

Venga, te ayudo.

Fíjate.

Así.

Eres un desastre.

A ver...

¿Mejor?

(Jadeos)

"¡Vamos! ¡Vamos!".

"Aguanta. Aguanta".

Es que... Es que es tu voz, entonces...

Es como si te estuviese viendo a ti. ¿Sabes?

Muy fuerte. Vale ya.

Trae, que has visto suficiente. No, no, no, no.

¡Que me lo des! Que no, quiero ver cómo te corres.

¿Qué dices, guarro?

"¡Sí!".

(Jadeos)

(Música animada de guitarra)

Déjame. Déjame...

¡No me lo creo!

Joder...

Arde, ¿no?

¿Qué piensas?

Nada.

¿Nunca quieres hablar de lo que te sucede?

No.

¿Negación o precaución?

Las dos cosas, supongo.

¡Va, dime qué pensabas! Nada, en serio.

¿Has hecho el amor con alguien desde que lo sabes?

No.

Yo tampoco.

¿Y lo echas de menos?

Lo físico no, lo emotivo sí.

¿Qué? Vuelve a estar ahí.

¿El qué? Esa mirada.

Supongo que no estaba muy preparado para esto.

¿Qué pasa, que aún no confías en mí?

Sí que confío en ti, Sol.

En quien no confío es en mí.

Dani, si no pruebas las cosas no puedes saber si van a salir bien.

Sol... Mira, déjalo.

De verdad, si es que...

Tenemos muchísimo tiempo para esto.

Yo sé que el otro día te agobié con lo de ir a vivir juntos,

si esto salía bien.

Pero podemos vernos más, conocernos y decidir luego.

Si no hay prisa.

Lo inevitable es bueno y malo a la vez.

Tal vez.

Ay, Dios.

Voy a por unas toallas porque al final vamos a coger frío.

¿Nos tomamos la última? Vamos.

(RÍE)

Esta ha sido nuestra tercera cita.

Es el punto de inflexión.

¿A qué te refieres?

Pues a que ya nos conocemos,

un poco más.

Sabemos lo que queremos, lo que esperamos.

Aunque sigo viendo miedo...

en tus ojos.

Y ese algo que me desconcierta.

¿Ves desconcierto en mis ojos? Sí.

Ni siquiera lo que estamos sintiendo ahora lo puede borrar.

Eres increíble. No, no lo soy.

Pero tampoco quiero parecer idiota.

Dani, yo sabía lo que... lo que iba a encontrar.

Y tenía el listón muy bajo, muchísimo.

Tú has sido más de lo que esperaba conseguir.

Y me hace muy feliz.

Tan feliz que ahora

es cuando más miedo me da que salga mal.

Sol...

Tengo que decirte una cosa.

Dani, espérate.

No... no digas nada esta noche.

Vamos a... vamos a darnos dos días,

dos días para estar más seguros.

¿Sí?

(Música animada de guitarra)

Me llamas. Claro.

Elías, ¿tienes un minuto? Sí, dale.

Bueno, ¿cómo lo llevas?

Pues mal.

Lo llevo mal. Creo que no voy a poder escribir el artículo.

¿Cómo dices? Lo que oyes.

Dijiste que harías un trabajo de fondo distinto, original,

con un enfoque directo personal.

Un tema que está olvidado, que sigue siendo tabú.

Sí, sí, sé lo que dije. ¿Y?

Pues que he cambiado de idea y...

y que yo no puedo escribirlo, Elías.

Dáselo a otro, haz lo que creas conveniente,

pero no puedo escribirlo.

Escucha un poquito, Dani.

Eres bueno

y has hecho alguna cosa más que decente desde que llegaste.

Tienes ideas, tienes estilo y llevas esto en la sangre.

Pero eso es todo.

Todavía no eres nadie para hacer algo así.

Lo sé y lo siento. No, no lo sabes.

Y me importa una mierda que lo sientas.

Ese reportaje era el especial de la revista

para dentro de dos semanas.

Y en portada.

Tu primera portada, no me jodas.

¿Qué te pasa?

Es personal. Joder, Dani.

No es más que un reportaje

sobre el sida en España, en la actualidad.

Cómo viven, qué sienten.

¿Se puede saber qué te sucede? Elías, por favor, es personal.

No me vengas con chorradas, por favor.

¿Qué piensas que es esto, la facultad?

Pensé que matarías por ese reportaje.

Lo habría hecho.

¿Te has involucrado?

Dani.

Dame esta semana. ¿De acuerdo?

¿No vas a contármelo? Ahora no, ahora no puedo.

Muy bien.

Aguirre se ha puesto enfermo.

Maxi te pasará sus apuntes.

Escríbelo.

Elías... Tengo trabajo.

¿Qué tal te ha ido?

Creo que necesito una copa.

(Música animada de guitarra)

Creo que yo también necesito una copa.

En los tres meses que llevo en el periódico

nunca habíamos hablado.

Ya, perdona, es que no estoy pasando por mi mejor momento.

Lo sé.

¿Lo sabes?

Sí, en la redacción se comenta que te dejó tu chica.

Menudos bocazas...

Tranquilo.

Cuando crees tener algo serio y se desvanece

te quedas como desnudo.

Oye, tú no sabrás nada

sobre la extinción de las ballenas, ¿no?

Te han dado el reportaje de Aguirre, ¿verdad?

Si te sirve de consuelo, yo llevo escribiendo

todas las mierdas que nadie quiere desde que empecé.

Así que al final te saldrá.

Sí, supongo.

Pero no deja de ser una mierda.

Oye, ¿crees en los extraterrestres?

¿Perdona?

Lo siento. Lo siento. Es que no me gustan los silencios.

Me ponen muy incómoda.

¿Crees o no?

Yo ya solo creo en los Rolling Stones.

La eterna pregunta.

Beatles versus Rolling.

¿Tú a quién prefieres? Desmontando mitos.

¿Cómo?

Pues que la rivalidad entre los Beatles y los Rolling

están salpicadas de mitos y leyendas.

Ah, ¿sí? Sí.

Los Beatles quieren cogerte la mano y los Rolling quemar tu ciudad.

Eres una enteradilla.

La frase no es mía.

Vale, pero ¿a quién prefieres?

A los Beatles, fueron los primeros.

Los Rolling llegaron después.

Aunque no me importaría tener una historia con alguno de ellos.

¿Y tú?

¿A quién prefiero yo?

No, que a quién prefieres no,

que con quién tendrías una historia.

Oye...

Lo siento, ¿vale? No es por ti.

Es que yo ahora mismo estoy... No iba por ahí.

Simplemente quería saber cómo era tu tipo de chica.

Nada más.

O sea, que no sabes nada de las ballenas.

¡Ay!

¡No!

(GRITA)

Vale, vale ya.

Dilo, dilo, dilo. Dilo. No.

Me das miedo. ¿Yo?

¿Por qué?

Los sueños casi nunca se cumplen.

Me gustaría que tuvieras los pies en el suelo.

Ya tengo los pies en el suelo.

Me siento tan bien, tan feliz.

Le has visto tres veces por Dios. ¿Y?

Pues que ni siquiera os habéis acostado.

Hasta que no te acuestas

con un chico no sabes si te gusta de verdad.

Mira, ni aunque cogiera el mejor de mis orgasmos,

y lo multiplicara por diez...

Es que no se acerca a lo que siento cuando me mira.

Ni siquiera él lo tiene claro.

Me quiere.

Así, te quiere.

Pues mira, las circunstancias lo han hecho diferente.

Somos diferentes.

No, mi vida, no.

A ti te quiere todo el mundo.

Eres dulce, tienes imán.

Claro, y si supieran lo que me pasa echarían a correr. ¿Qué?

Solo digo que es que a lo mejor... Mira,

Gloria, Dani no corre porque es como yo.

Es como yo.

Y sí, puede que estemos viviendo un sueño,

que estemos atrapados en una ilusión, lo que quieras.

Pero esto nos ha devuelto la esperanza.

Lo malo es que...

no se enfrenta a la realidad.

Está... Está desorientado... Está...

Como si no entendiera lo que le pasa.

¿Y si está desesperado?

¿Por qué no me ayudas tú?

Joder,

todas las parejas se unen y no saben si van a durar toda la vida.

A mí me sigue sonando a amor imposible.

Pues yo creo que no hay amores imposibles,

que hay idiotas con prejuicios.

Te está sonando.

(Pitido)

¿No lo coges? No.

Lleva llamando muchos días. Ya sé, pero no...

No quiero. No... No estoy preparada.

Igual cuando lo estés, ya es tarde y te arrepientes.

Gloria, no... no... no me gustan las despedidas.

(Música dramática)

("Love Story", Migrain)

Señora Amalia.

Gracias por venir.

¿Cómo está? Mal.

Lo siento mucho.

Os dejo solos.

Sol.

Hola, Darío.

Pasa, por favor.

Gracias por venir.

Siéntate.

Necesitaba verte.

He tenido mucho tiempo para pensar y...

y nunca te pedí perdón.

Lo siento.

Yo también.

¿Me odias?

Sí.

Pero no por lo que te imaginas.

Te quise a ciegas y confié en ti.

Solo hay un tipo de odio.

Y esa es una palabra que debería borrarse del diccionario.

Si yo pudiera. Ya está, Darío, ya pasó.

No sirve de nada ponerse a pensar en lo que pudo ser y no fue.

Todo es distinto.

Pero no precisamente peor.

Veo la vida de otra forma.

Me duele mucho oírte.

Puede que nunca estuvieras aquí.

Mi amor...

Gracias por pedirme perdón, lo necesitaba.

Y gracias por hacerme venir.

¿De verdad? Sí.

Porque ahora quiero vivir mucho más.

Fuiste siempre tan especial.

Tú me hacías sentir especial

Has sido lo mejor de mi vida.

Lo mejor.

No sé qué más decir. No digas nada.

Me gustaría verte sonreír

por última vez.

Por favor.

Adiós, Darío.

Adiós.

Ven aquí.

(Música dramática)

(Música dramática)

Chao.

("Long Way Home", Tom Waits)

(Continúa "Long Way Home")

(Continúa "Long Way Home")

(Continúa "Long Way Home")

"Hola, soy Dani. Deja tu mensaje después de la señal".

Dani...

Te quiero.

¿Sol?

Ey, hola.

Parece el fin del mundo.

Estás empapada. Ya.

Necesitaba mojarme y sentirme viva.

¿Y tú qué haces aquí tan temprano?

Ven.

¿Qué pasa?

Sol, tu Dani...

¿Qué te dijo?

No es mi Dani. Sol, ¿qué te dijo?

¿De qué?

De su trabajo.

Que trabaja diseñando páginas web.

¿Solo eso? Sí.

¿Daniel Torra? Sí.

No entiendo nada. Mira la firma.

Es periodista.

Pero Dani...

He llamado a la revista.

Está... está haciendo un reportaje sobre el sida

en la actualidad.

Lo siento muchísimo, cari.

(Música dramática)

(Continúa la música dramática)

Solo te haré tres preguntas y quiero la verdad.

¿Eres el Daniel Torras que escribe en el periódico?

Contesta, ¿quieres?

Sol, escucha... No.

No. ¿Eres tú?

Sí.

¿Eres periodista?

¿Eres seropositivo?

No.

Vamos, cariño. Vamos. Sol...

Sol, escucha, to... Ya tienes tu reportaje.

Sol... Sol... Sol, espera, toma.

(Golpes)

Sol, abre la puerta, por favor.

(Timbre)

(Timbre)

(Timbre)

No lo coge.

Esta vez la he cagado pero bien.

¿Te duele?

Creo que soy inmune a todo menos a ella.

Bueno, pues desaparece.

Tómate unos días. Ya, total, llega el verano.

Ya lo decía Napoleón:

"La única victoria sobre el amor es la fuga".

Ni se te ocurra irte a Londres, ¿eh? ¿Por qué?

¿Cómo que por qué?

Porque todos nuestros ídolos murieron ahí.

Y a los 27 años.

Joder, Lidia.

De verdad, tú y tu sentido del humor.

Es que no quiero que hagas de esto nada trágico.

Déjalo ya.

Dani, el tiempo vuela.

Quédate solamente con los buenos recuerdos

y pasa página.

Te juro que no sé cómo hacerlo.

Me gusta tanto en la página en la que estoy

que no sé cómo pasar de ella.

Pues entonces igual deberías cambiar de libro.

¿Eres periodista?

Sí.

¿Eres seropositivo?

No.

Todas las canciones me suenan a ti.

Las canciones siempre mienten.

Y sin embargo te quiero.

(Música dramática)

("Graceland Smile", Sister Ruby Band)

(Continúa "Graceland Smile")

Gracias por ayudarme con el reportaje.

Bueno, es lo normal entre compañeros, ¿no?

¿Qué es normal y qué no es normal?

A ver, ¿por qué dices eso ahora?

Porque medio mundo parece haberse vuelto loco

y el otro medio ya lo estaba.

¿En qué lugar encajamos nosotros?

Yo ya estaba loco.

Yo también.

¿La echas de menos?

¿A quién? A tu ex.

Mamen, ¿no?

¿Sabes lo que me dijo para dejarme?

El que no sea ni groupie, ni camello, ni de la banda

que salga del camerino.

("Una sola notte", Valentina Scola)

"Una sola notte".

¿Qué hablas italiano?

La canción que está sonando.

"Una sola notte".

"Una noche solamente".

Y sí, hablo italiano.

Mola, ¿eh?

Y tanto.

(Continúa "Una sola notte")

(Música dramática)

Bueno, todo está perfecto, Sol.

¿Qué? Que estás como un toro.

Aunque me preocupa que has perdido peso.

¿No estás comiendo bien?

Sí.

Pues algo te ha sucedido.

Bueno, algunas cosas. ¿Como cuáles?

El chico que me contagió murió.

No te dejes arrastrar por las cosas negativas.

En este momento tu cabeza es la mejor medicina.

Si intento ser positiva, usted me conoce.

Pero a veces... A veces tocamos fondo,

pero cuando eso sucede, hay que remontar por narices.

Sí.

¿Y cómo es que fuiste a ver a ese muchacho?

Me llamó. Quería pedirme perdón.

Quizás no deberías haber ido. Lo sé.

Pero puede que yo también lo necesitara.

Bueno, sol,

yo no puedo hacer mucho más, pero tú sí.

Cuídate y come.

Sal y diviértete.

Vas a vivir muchos años, créeme.

¿Estás saliendo con alguien? No.

Pues sal. Sí, claro, así de fácil.

Eres joven y atractiva.

Además, tienes algo especial y tú lo sabes. Úsalo.

Pero ¿quién va a querer salir conmigo?

Inténtalo. Ya lo hice y no funcionó.

¿Era seropositivo? No.

¿Sabía que tú sí...? Sí.

Bueno, tú no eres de las que se dejan vencer.

Si salgo con alguien y le cuento que soy seropositiva,

echa a correr.

Y si no se lo digo, le estoy engañando.

Siempre existe un término medio.

Búscalo.

No todo el mundo es idiota ahí fuera.

Sin ir más lejos, ¿quieres salir conmigo?

Ni usted se atrevería. ¿Cómo que no? Soy un hombre libre.

Mi esposa falleció el año pasado de un cáncer.

Lo siento.

¿Tú sabes qué es ser médico y no poder hacer nada

por la persona que más amas?

Y sin embargo sigo aquí.

Y voy a vivir, ¿eh?

No solo por mí, también por ella.

No estés sola en esto, Sol,

compártelo con alguien.

(Música dramática)

("The Path", John Berkhout)

(Continúa "The Path")

Hace mucho que no te veía el pelo. Ya.

El curro... Me paso el día en la redacción.

¿Tú qué tal con Marta?

Sin problemas.

Bueno, bien.

¿No?

Echo de menos a Sol.

Dani, ¿de verdad te habrías atado a una tía con la que...?

No sé, nunca habrías podido hacer el amor

sin usar todas las precauciones del mundo.

He estado pensando en eso,

en los pros y en las contras.

No, no, los escasos pros y los muchos contras.

He estado pensando en eso y lo único que sé es que la echo de menos.

Yo creo que eso fue una especie de chute

que confundiste el amor con la necesidad,

con le trabajo, no sé.

No, Lidia, no.

No, tú no la conociste.

Era especial.

Bueno, de acuerdo, ¿y qué?

¿Cómo que y qué? Sí.

Pues que me enamoré, Lidia.

Me enamoré y la jodí por no hacerlo bien desde el primer momento.

Es que no me gusta nada verte así.

De todo se sale.

¿Y si te vienes a cenar esta noche con Marta?

Lo haré.

Lo haré, pero cuando esté de mejor humor.

Yo tengo que subir a casa.

(Música dramática)

¿Cómo está?

Mal.

La echa de menos.

Joder, pero ¿no estaba con la chica esa?

No sé, me preocupa.

Bueno, pues que vaya a verla y ya está.

Es una historia complicada. Yo nunca antes lo había visto así.

Las historias hay que vivirlas y pasarlas.

No sé...

¿Tú y yo...? ¿Qué?

¿A nosotros nos irá bien?

¿Y quién sabe eso? ¿Eh?

(Puerta)

¿Qué tal? ¿Qué te ha dicho el médico?

Sin novedad. Estoy bien.

¿Salimos a celebrarlo?

¿Por qué no pedimos una pizzas y lo hacemos aquí?

Porque no es lo mismo, Sol.

Escúchame, ahí fuera hay un mundo

que tú no ves. Va.

Es que no me apetece, de verdad.

¿Lo echas de menos?

¿A pesar de todo? Sí.

Se comportó como un auténtico cerdo.

Sí, se comportó como un cerdo, pero no sé si era un cerdo,

porque no le dejé explicármelo.

Gloria, ¿qué pasa?

Creía que lo estabas superando.

Bueno, poco a poco.

Aún le echo de menos, pero...

No te preocupes.

Gloria... Vuelvo enseguida.

¿Qué pasa?

Gloria...

Cógelo. ¿Qué es esto?

Debió... debió dejarlo en el buzón.

Yo lo vi al día siguiente.

¿Qué?

Él la traía cuando vino a verte.

¿Y por qué no me lo diste entonces?

No sé, Sol, supongo que quería protegerte.

¿Protegerme? ¿Protegerme de qué?

Era mi decisión. Sol...

Perdóname. No tenías derecho.

Ya lo sé.

No tenías derecho. Ya lo sé.

Igual ahora, más en calma...

¿no?, sepas mejor qué hacer.

No pasa nada.

"Sol, no sé ni cómo empezar esta carta.

Tal vez diciéndote la verdad.

Pero antes prométeme que no dejarás de leer.

¿Lo harás?

Yo soy periodista.

Mi jefe me encargó un artículo de fondo

sobre el sida en España.

Y para mí ser periodista lo es todo.

O lo era todo antes de conocerte.

Tu anuncio era justo lo que estaba buscando,

la parte íntima.

Ya sabes el resto.

Aquella tarde, nada más verte me enamoré de ti.

Después me empecé a dar cuenta

de lo que había hecho engañándote y empezó mi calvario.

Algo ha cambiado en mí desde que te conocí.

Jamás había vivido algo como esto.

Ya no podría escribir ese artículo.

Tal vez me despidan, así que encima seremos pobres.

De entre todos los amores imposibles fui a elegirte a ti.

No sé qué nos pasó, pero nos pasó.

No sé qué sucedió, pero sucedió.

El amor es extraño.

No deseo perder ni un segundo.

Yo moriría por un puñado de besos tuyos.

¿Querrás darme otra oportunidad?

Dani".

(SUSPIRA)

Esto no funciona, ¿verdad?

No.

¿Es por mí? Qué va.

Entonces no lo entiendo.

Dime algo, no sé.

¿Hay otra?

¿La ha habido?

Y no es tu ex.

No.

Eres un cabrón, ¿sabes?

¿Era buena?

¿Qué quieres decir?

Sexo.

No llegué a tocarla.

¿Hablas en serio? Sí.

No te imagino en plan romántico

o viviendo una historia de amor imposible.

No eres de esos. No era imposible.

¿Y qué pasó?

Que fui un estúpido.

¿La tuviste y la dejaste escapar?

Sí.

¿Y la querías?

Mucho.

Entonces sí,

sí eres un romántico.

Imagino que eso era lo que me gustaba de ti.

Me hubiera gustado que hubiera funcionado.

Y a mí.

Cuídate.

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

Sí, Lidia, ¿qué pasa? Dime.

No me coges el teléfono.

"Ya, es que estaba reunido. Perdona".

"Dime. ¿Qué pasa?".

¿El sábado a cenar a casa?

Vale.

"Si tienes algún plan...". No, no tengo ningún plan.

"Digo que si tienes algún plan puedes traértelo".

Ah, ya. Pues no, tampoco tengo ningún plan de esos.

Oye, escucha una cosa.

Estoy embarazada.

¿Qué?

Lo que oyes.

"Pero...".

"Pero, ¿ha sido premeditado?".

No. No, no, no, falló la píldora y...

¿Sabes qué? Que ya está.

Bueno, estoy un poco asustada.

Joder, tú embarazada, es que no me lo puedo creer.

He estado dándole vueltas a muchas cosas y...

Creo que deberías hablar con ella.

¿No has escuchado lo que te he dicho?

"Sí, lo he oído. Siempre lo hago".

Bueno, pues entonces el sábado en casa.

"Un beso".

"Hasta el sábado".

(Música dramática)

(Continúa la música)

(Continúa la música)

(Maullido)

(Maullido)

(Continúa la música)

(Ladridos)

(MUJER) Perdona.

¿Sí?

Te ha estado esperando durante horas. Se acaba de ir.

¿Cómo sabes...?

Eso qué más da.

Cada vez que os veía juntos

sentía que el amor estaba en el aire.

Corre, seguro que lo alcanzas.

("Por un puñado de besos", Sara Van)

¡Dani!

Te quiero. Es suficiente.

(Continúa "Por un puñado de besos")

(Continúa la música)

Somos Cine - Por un puñado de besos - Ver ahora

Sin fin

¿Es el amor una historia de ciencia ficción? Esta es la historia de Javier, un hombre que decide viajar en el tiempo para reescribir su último día junto a María, el amor de su vida. Recuerda y revive con ella el día en que se conocieron años atrás, para conseguir que María vuelva a ser la chica alegre y risueña de la que una vez se enamoró… y de la que se volverá a enamorar. Nominada a Mejor dirección novel en los Premios Goya, a Mejor actor (Javier Rey) en los Premios Feroz y a Mejor actor (Javier Rey) en el Festival de Málaga.

Somos cine - Sin fin - Ver ahora

Mil cosas que haría por ti

Comedia surrealista, romántica y detectivesca que muestra hasta dónde es capaz de llegar un ser humano por amor. Dani ha perdido el reloj de lujo que su novia Mónica le regaló por su cumpleaños. Harta de ésta y tantas otras decepciones, Mónica decide romper con Dani que, aconsejado por Elías, un amigo aficionado a la psicología, hará lo imposible por recuperar el reloj y salvar su relación con Mónica. Pero lo que parecía un plan fácil de llevar a cabo desencadenará en una rocambolesca historia de enredos entre policías, mafiosos y un ladrón de poca monta.

No recomendado para menores de 7 años Somos cine - Mil cosas que haría por tí - Ver ahora
Transcripción completa

Es curioso.

A veces creemos que nuestra existencia no tiene sentido

y no vale la pena.

Es sorprendente cómo la desaprovechamos

y entramos en dinámicas y rutinas absurdas.

De repente, un día, sin más, pensamos: "No soy feliz.

He desaprovechado mi existencia".

No seáis tontos. Aunque no os lo creáis sois felices.

Os lo digo yo, que en una semana lo he perdido todo.

Antes, yo era feliz.

Pero no era consciente de ello.

¿No me creéis?

(Música rock)

Este soy yo. Hace una semana tenía pareja, dinero,

negocio propio. La vida me sonreía. Era feliz.

En cambio ahora aquí me tenéis, intentando salvar la vida.

Ya sé lo que estáis pensando: "¿Qué narices ha hecho este tío

para encontrarse en esta situación?".

No os preocupéis. Pronto lo descubriréis.

(Música rock)

(Caja registradora)

Los ojos bien abiertos.

Espérame aquí.

¿Daniel Fonseca? (NERVIOSO) Sí, sí. Soy yo.

Policía. (ASIENTE)

Vengo a hacerle un par de preguntas.

No hace falta. Soy culpable.

Espósalo. -Las manos atrás.

-Ni abogado ni llamadas. -Nos quiere engañar.

-¿Tú crees? -Claro. Quiere ganar tiempo.

-¿Para qué? -Para colocar la mercancía.

-No actúa como un traficante.

-¿No? Se aprovecha de tus dudas para rematar el tema.

-El tío sabía lo que tenía que hacer. Está claro.

-Joder. Mercancía de primera, Rojas. -No. No es nuestro hombre.

-¿No? Déjame interrogarlo. Le haré cantar.

-No. Yo lo interrogaré. Tú observa y aprende.

¿Estamos?

-Se nos va a escapar y perderemos el caso. Es de manual.

-Qué cruz.

¿Por qué lo ha hecho?

Por amor. ¿Por amor? ¿A una chica?

Sí. Hábleme de la chica.

Es una larga historia. Adelante. Soy todo oídos.

(Música romántica)

Perdón. ¿Una mesa a nombre de Mónica?

Sí, señor. Es esa. Perdón. Me he retrasado otra vez.

(RÍE) Como siempre. No pasa nada.

Mónica, por favor, con todo lo que te ha hecho.

Perdona, ¿nos conocemos? No.

¿Quién es? Pasaba por aquí, me ha pedido

algo para comer y he dicho: "Siéntate. Te invito a cenar".

Se llama Pablo. Dani, Pablo. Pablo, Dani.

Muy maja tu chica, Dani. Muy maja.

¿Y habéis cenado juntos?

Oiga, joven, ¿en lugar de ofenderse no debería pedir disculpas a Mónica?

-Qué morro tienes. Perdonen, ¿quiénes son?

Estaban cenando justo aquí y son una joya.

¿Sabes qué? Hoy celebran sus bodas de plata.

25 años juntos. ¿No es fantástico? Es excelente.

¿A usted le parece que eso no es...?

Mónica, creía que cenábamos solos tú y yo.

Es que hoy cumplimos cuatro años.

¿Cuatro? No son cuatro, Dani. Son seis.

¿He dicho cuatro? Quien dice cuatro dice seis. No nos pondremos así

por un año. Habíamos quedado a las 21:30.

Son casi las 23:00. ¿Cómo puede llegar tarde?

¿Es que no lleva reloj? -Claro que lleva reloj.

Un Rolex de oro. Se lo regaló ella cuando cumplió los 30.

-Mira cómo se lo agradece: llegando tarde a la cita.

¿Les has contado que tengo un Rolex?

¿Por qué no? ¿No estás orgulloso de mi regalo?

Claro que sí, claro que sí. ¿Entonces? ¿Por qué no lo llevas?

(APURADO)

Entonces no tendría ninguna excusa para llegar tarde.

Paco... Pablo. Pablo. Mi nombre es Pablo.

(NERVIOSO) Ahora que has cenado con mi novia,

has tomado postre; ya pago yo, tranquilo, ¿puedes largarte?

Dani. Intimidad nos vendría bien.

Dani, ¿dónde está el Rolex que te regalé?

¡No...! Perdona. No sé dónde está el Rolex.

No sé si me lo he dejado en la tienda o en casa. No sé.

¿Qué pasa?

¿Por qué me miras así? ¿He hecho algo mal?

De acuerdo. Justo aquí.

Todo se precipitó a partir de este preciso momento.

Yo no le veo la relación.

Ya va, ya va. No me dejáis hablar.

El dinero de una gira para hacerte el mejor regalo de tu vida.

¿Y tú? Ni siquiera sabes dónde lo has dejado.

Realmente no te importo. No me dejas otra opción.

Me gustaría que no fuera así, pero... tenemos que hablar.

¿Una copita?

-¿La chica le deja plantado y eso justifica que atraque una joyería?

-Alonso, escucha. -No. Nos la está colando.

-Te ordeno que te calles. -Nos ha soltado el rollo de la chica

y, mientras, su cómplice debe estar cruzando la frontera.

¿Qué frontera? Silencio.

-Ya está bien. Vamos a calmarnos, y usted vaya directamente al grano.

Si le he dicho que es una larga historia.

No me fío ni un pelo de estos dos.

Decían que teníamos tiempo, y ahora, que vaya al grano.

He confesado demasiado pronto.

De acuerdo. ¿Qué hizo después? Fui a ver a un amigo de confianza.

(SUSPIRA)

No sé. No sé, estoy desesperado.

No sé qué hacer. No duermo, me falta el aire.

Tengo que recuperarla. Pero ya. Tengo que recuperarla ya.

Ayúdame. ¿Qué puedo hacer? ¿Qué puedo hacer?

Primero quiero que te relajes.

Dani, si no te relajas no puedo ayudarte.

La psicología requiere método,

análisis, reflexión.

Así. Mucho mejor.

Pensemos con la cabeza, con lógica. Muy bien. La lógica, sí. ¿Qué hago?

Recuperar el Rolex. La quiero a ella, no el Rolex.

Si te ha dejado por el Rolex, el Rolex te permitirá recuperarla.

¿Tú acabaste la carrera? Sí. Bueno, me faltan las prácticas

de alguna optativa, pero las sacaré. La voy a acabar.

Soy tu conejillo de indias. No eres psicólogo ni un amigo.

Te he dado un consejo razonable. Hay que ser psicólogo

para entenderlo. Mónica te ha puesto a prueba.

Es actriz. Su fuerte es fingir.

De acuerdo, de acuerdo. Sí, está un poco loco. A veces,

aunque no lo parezca, tiene buenas ideas.

No, pues no lo parece. -¿Te quieres callar?

No, si tiene razón.

Hazme caso: el Rolex. Elías, no sé dónde está.

Lo he buscado en casa, en la tienda y en la furgoneta. No está.

Túmbate. Túmbate.

Te hipnotizaré.

¿Qué? Tu subconsciente nos dirá

dónde está. ¿No se lo puedes preguntar

directamente? Lo siento, pero no me fío de la hipnosis.

Tranquilízate. Si estás tenso, el subconsciente no se manifiesta.

Tú quieres recuperar a Mónica, ¿no?

Nada de agujas. Sin agujas. Sabes que odio las agujas. Lo sabes.

Mi abuela era enfermera. De pequeño, la muy bruja me dejó

el culo como un colador. Un poco de tos: inyección.

Unas décimas de fiebre: media docena de inyecciones.

Desde entonces odio las agujas.

De acuerdo, nada de agujas. Nada de agujas.

Mira fijamente al péndulo.

Tienes sueño. Mucho sueño.

No mires. No mires.

Ahora.

Gracias. Felicidades.

Hostia, ¿un Rolex? Sí.

¿Es de verdad? Pero vale una pasta. Tú vales mucho más, amor.

Y los 30 se cumplen una vez en la vida.

Ven aquí.

Bien, un momento.

No. Tú quieta.

Hostia, tío, ¿qué haces? Vuelve a activarla. No seas cabrón.

¿Recuerdas por qué estamos aquí? Fíjate bien cómo es el Rolex.

Es que no lo veo.

Es que ni siquiera te lo grabaste en el subconsciente.

Perdona, pero el Rolex me encantó. Tú, con tu hipnosis de pacotilla

no te enteras. Vale, está bien. De acuerdo.

Vosotros seguid con vuestras cosas.

¿Qué ha pasado? No, nada, amor.

¿Qué más?

No, no. No, no. Que no te importa, Elías.

¿Ves por qué no me gustan los psicólogos?

Al menor descuido se te meten en la cama.

Solo quiero ayudar. ¿Que solo quieres ayudar, capullo?

¿Por eso invades mi intimidad? No me gustan los tríos.

No soy ningún maníaco ni perturbado. Díselo, Mónica.

¿Qué pasa, dudas de mí? ¿Es normal esto?

Si dudas es mejor que lo dejemos. Te apañarás.

No, no, no. Elías, perdona. Estoy hecho un lío. No sé qué digo.

Por favor, no te vayas. Perdón. De acuerdo. esta vez te perdono.

Recapitulemos: el Rolex existe, te lo dejaste en la mesilla

y no has sabido más. Sí.

Ya lo encontraremos. No habrá ido lejos.

Cuéntame más cosas de Mónica.

¿Qué te hable de Mónica? Pero si está aquí.

Mónica está aquí, pero a través de tu subconsciente.

Ni se va a enterar. Claro que me enteraría.

Formo parte del sueño. ¿Te he avisado o no?

Menos mal que no he dicho nada.

Este no es el lugar adecuado para tener confidencias. Vámonos.

Ella te ha plantado sin más. El Rolex es la excusa,

pero la verdadera razón es otra. Estoy seguro.

Me dijo que no me importaba y que solo me quería a mí mismo.

¿Eso te dijo? Puro teatro. Que no, que me lo dijo.

Si no te lo crees, compruébalo.

No te importo nada, Dani. Cada vez lo tengo más claro.

Solo te quieres a ti. Hostia, cómo está el patio.

Ya ves. Total por llegar un poco tarde y perder el Rolex.

Le ha cambiado el carácter. Es más exigente.

Mónica te ha mandado un mensaje. Espera tu respuesta.

No me ha mandado ningún mensaje. Me ha mandado a la mierda.

Por perder un Rolex. No seas iluso.

Las mujeres quieren que interpretemos sus mensajes.

Tienen su lenguaje. Además, Mónica se gana la vida fingiendo.

Te haré unas preguntas, ¿vale? Vale.

Cuando vas con ella por la calle, ¿se para si ve niños en el parque?

Siempre. Siempre.

Siempre. Siempre.

¿Te ha planteado alguna vez iros a vivir juntos?

A todas horas. A todas horas.

¿Te dice cómo debes vestir, qué colores te favorecen

o qué corte de pelo le gusta más?

Qué pregunta más estúpida. ¿Qué mujer no hace eso?

Perdón. Perdón.

¿Me has oído? ¿Crees que esta camisa la elegí yo?

¿Y que me gusta este estampado? No hay duda.

Síndrome de Steicher Livingstone.

Perdona, ¿cómo has dicho? ¿Streching qué?

Síndrome de Steicher Livingstone.

Gracias, Elías. Sí.

Stechton Livingson. Fron. Ton. Con guion intercalado.

Ya que estamos, ¿me podrías pasar el teléfono de tu amigo psicólogo?

-Alonso, es un interrogatorio. -Ya lo sé. Es que es muy importante.

No tenía ni idea de que por dar una opinión a tu pareja o marido

tengas que padecer este síndrome. -No puedes confabular así

con un detenido, ¿lo entiendes? No es amigo tuyo. No es un colega.

Es un traficante.

¿Traficante? Oigan, que no soy un traficante. No soy traficante.

Un ladrón, como mucho; pero de traficante ni hablar.

¿Qué se han creído estos?

Te declaras culpable y, venga, toda la mierda encima.

A ver si nos aclaramos. ¿Es usted culpable o no es culpable?

Claro que soy culpable. ¿Entonces?

Soy culpable, sí, pero por haber robado un número.

(AMBOS) ¿Un número?

¿Puedo seguir con la historia? Sí, sí, claro. Continúe.

Era de oro. Eso seguro. (ASIENTE)

Los modelos pequeños son de mujer. Claro. El mío era de los grandes.

Sí, pero el modelo exacto no sé cuál es.

¿Tiene que ser idéntico? Sí, sí. Tiene que ser el mismo.

Me juego mucho.

¿Si me llevo los cuatro me haría algún descuento?

La suerte no es una opción.

Joder, pero eso es mucho dinero. -¿De dónde sacó tanto dinero?

Eran todos mis ahorros. Y pedí un préstamo.

A un banco.

(CON DESPRECIO) -A un banco, Alonso. No seas tonta.

Recurrí a una prestamista.

(SUSURRA) Rafaela Cortés.

¿Rafaela Cortés, la Malagueña?

Rafaela Cortés es una mafiosa muy peligrosa.

¿Lo sabía? Sí, pero necesitaba el dinero.

Disculpe, tengo a gente esperando. (HOMBRE CARRASPEA)

Perdone, perdone. Lo siento.

No tenía otra opción.

Al fiscal no le gustará que usted tenga tratos con esa gente.

-No ha dicho que negociara con esa gente. Ha dicho que pidió

un préstamo. No es lo mismo. -Escucha, ¿de qué lado estás?

-Somos policías. Debemos ser justos. Me pongo en su lugar y le entiendo.

Su novia tenía el síndrome del... Steicher Livingfronton.

Eso. Que, según como se mire, la víctima es él.

-Basta. Yo dirijo este interrogatorio.

¿Estamos? Estamos, estamos.

¿Estamos? Estamos, estamos.

Continúe.

Niño, ¿cuánto dinero has prestado? 10 000 euros. Está todo en regla.

¿Lo conoces de algo? Sí. Bueno, no mucho.

Tiene una tienda. Mira, a veces le hemos comprado cosas.

Un día pasé por ahí, le dejé una tarjeta...

¿Y los intereses? ¿Qué intereses? Si le prestamos

el dinero ayer, mamá. Te he dicho mil veces

que, cuando se presta dinero, lo primero es descontar el 20 %.

2000 euros. Nos debe 2000.

Si ayer le prestamos 10 000 euros y hoy le quitamos 2000

se va a quedar con 8000. Va a perder dinero antes de empezar.

De eso se trata, mi alma. De quitarle cuanto antes todo.

Ese es nuestro negocio. ¿No lo comprendes?

Comprendo, pero...

¿esto que hacemos, mamá, es legal?

De eso no te preocupes tú. De las cosas legales me encargo yo.

Ve a ver a tu amigo y le cobras los intereses.

Si no te paga le partes algo para que no se le olvide.

Ya lo sé, ya lo sé. Estrictamente no puedo explicaros

esta escena porque no estaba en la conversación.

Si nos ponemos estrictos, ¿cómo puede ser que hable

con vosotros durante la película?

Ya estamos aquí. ¿Veis qué bien?

Otra vez liados con la hipnosis.

La idea es simple. Quiero que su subconsciente nos diga

el modelo de Rolex que necesitamos.

¿También puedes hacerlo? ¿Si puedo hacer qué?

(SUSPIRA)

(Música suave)

Hostia, Elías, como no sea uno de estos me mato.

No sabes la pasta que me he gastado.

Calma, un poco de calma.

(Música suspense)

Es este. El mismo peso, el mismo tacto. Es este.

Perfecto. Perfecto. ¿Perfecto? ¿Qué pasa?

Lo tenemos. ¿Lo tenemos?

¿Seguro? Completamente.

Tu subconsciente nos ha dicho cuál es el Rolex auténtico.

Ahora te vas a ver a Mónica y le dices:

"Nena, vengo a pedirte otra oportunidad".

(BURLÓN) Cuando ella diga: "Primero quiero ver el Rolex",

se lo das. Y alucinará.

Dani, ¿qué quieres? Por favor, dame otra oportunidad.

No, ya no quiero más palabras. No quieres más palabras.

Por eso he hecho algo por ti.

Lo he recuperado.

¿De verdad?

Anda, pasa.

¿Lo habéis visto? A-lu-ci-nada.

No creas que ha sido fácil conseguirlo.

¿Dónde estaba? Estaba convencido

de que me lo había dejado en la tienda. Pero no estaba.

Dejé el apartamento patas arriba y nada.

Pensé: "A ver, Dani, algo que te gusta tanto, que tiene

tanto valor para ti no tiene sentido que lo hayas perdido".

Le hice unas preguntas a Elena, la de la tienda.

Y pensando, pensando se dio cuenta de que se lo había metido

en el bolso por equivocación. ¿Te lo puedes creer? Te juro

que estuve a punto de despedirla. No lo hice porque te cae bien.

Sabía que algo había pasado, que no tenía sentido.

¿Has hecho esto por mí? Esto y mil cosas más haría por ti.

Me cuesta tanto enfadarme contigo.

Te quiero.

Bueno, ¿qué? ¿Qué?

¿Me perdonas?

No sé, me lo voy a pensar.

¿Te lo vas a pensar? No te lo pienses mucho,

que cuando te pones dura me encantas.

Venga, hagamos las paces que me has tocado la fibra.

Este reloj es muy especial. ¿Sabes por qué?

¿Porque nos ha unido? Sí, por eso también.

Para mí es especial porque el final del número de serie coincide

con el día que tú y yo empezamos a salir.

Cuando lo vi lo compré. No sabes la ilusión que me hizo. Mira.

Qué casualidad, ¿no?

Dani, ¿qué pasa?

¿Te encuentras bien?

Este número no...

Dani, ¿de dónde ha salido este reloj?

Rápido, frase de emergencia. Rápido.

"Te lo puedo explicar".

(BALBUCEA) Te lo puedo explicar.

¿Entienden ahora por qué era importante aquel número?

Claro.

Ahora agarraos, que vienen curvas.

Te lo puedo explicar, te lo puedo explicar.

(Timbre)

Ángel, ¿qué haces aquí? Tenemos que hablar.

Pasa. Estaba haciendo algo de cena. ¿Me quieres acompañar?

No, no. Vengo a hablar de negocios. Me debes 2000 euros.

¿Cómo? Sí, me debes 2000 euros

de los intereses del dinero que te presté ayer.

Lo siento. No te lo dije, pero mi madre es muy muy exigente.

Ángel, no tengo 2000 euros.

El dinero que me dejaste lo he invertido y te lo iba

a devolver a plazos: una cantidad fija cada mes. ¿No quedamos así?

¿Qué pasa?

Te veo más preocupado que yo, que ya es decir.

No puedo volver a casa con las manos vacías.

Mi madre dirá que soy un desastre de hijo y me ha dicho

que si no tienes los 2000 euros te tengo que romper algo.

Toma, rompe este plato y llévaselo a tu madre hecho añicos.

Creo que no lo has entendido. Quiere que te rompa un hueso.

¿Por qué quiere tu madre romperme un hueso? No la conozco.

Para que recuerdes que nos debes 2000 euros de intereses.

Ya sé que os debo 2000 euros. No se me va a olvidar.

Tranquilo, que lo recordaré tres veces al día.

Mira, tío, lo siento mucho. Si no tienes los 2000 euros,

tengo que romperte algo: una pierna, un...

un brazo.

Deja eso, animal. Deja eso. Ángel. No, no.

Ángel, deja eso. Hostia.

Era romper, no cortar. ¿Un dedo no puede ser?

No. No, no, no. Mi madre es muy exigente. Es del sur.

Una mano. Ni un brazo ni un dedo. Una mano.

Hecho. Hecho.

Una mano, una mano, una mano.

Por mi parte te ofrezco facilidades. No quiero que pienses que es

una cosa personal. Lo comprendo.

Entiendo lo del carácter de los del sur.

¿Sí?

A mí me gustaría ser un poquito menos del sur.

Pero no se lo puedo decir a mi madre porque, para ella, los orígenes,

la familia son muy importantes. Te entiendo.

Ángel, ¿qué vas a hacer? Es para poner un poco de anestesia.

Una cosa es romperte una mano y otra es hacerte daño porque sí.

Esto no se lo diremos a mi madre. Quedará entre tú y yo.

No me vas a pinchar con esa jeringuilla.

¿Te rompo la mano sin anestesia? Aparta.

Ángel, Ángel, Ángel. ¿Qué pasa?

Que me he olvidado la maza.

¿Qué? Elige.

Ese.

Venga.

Va. Respira, que esto ya lo has hecho más veces, hombre.

Joder.

Si le rompió la mano, ¿por qué lleva el brazo escayolado?

Espere. Aún no hemos llegado a esa parte.

(Timbre)

Dani, ¿qué te ha pasado en la mano? Nada. Efectos colaterales.

Vamos a lo que importa.

El reloj original tenía un número de serie.

Eso, Mónica, no tiene por qué saberlo.

¿Quién se fijaría en el número de serie?

Nadie se fijaría, salvo que las últimas cuatro cifras

coincidan con una fecha como de cuando empezamos a salir.

Joder. ¿Qué dices? Sí.

Hostia. Eso es un golpe bajo. Un golpe bajo.

Joder, eso se avisa. ¿Se avisa?

Mónica me ha vuelto a mandar a la mierda, y con agravantes.

Se ve que soy un farsante.

Tranquilo. Tengo un plan.

Ya estoy temblando.

Hostia, no soporto que hagas eso. ¿El qué?

Coño, hablamos tú y yo. No hace falta que los pongas de tu lado.

Me haces quedar mal. Si solo les he...

Solo, solo, solo. Te lo he dicho: en medio de la peli, no.

¿No ves que te cogerán demasiado afecto?

¿Demasiado afecto? El espectador es muy sensible.

De acuerdo, no volveré a hacerlo. Perdón.

Vamos, venga.

Ni caso. Vosotros, ni caso. (GRITA) Dani.

Joder, ¿cómo puede haber tantas joyerías?

Un plan infalible: localizamos la joyería donde Mónica compró

el Rolex, pedimos la factura, anotamos el número de serie,

encargamos un duplicado y problema resuelto.

Sí, problema resuelto si no fuera porque llevamos todo el día

buscando joyerías. Hostia, me están matando estos zapatos.

Iré a casa y me pondré las zapatillas.

Un poli con zapatillas. Tenemos que ser creíbles.

Nadie puede dudar de que somos policías.

¿Qué tal, compañeros? ¿Qué hacéis por aquí?

Una misión. Una misión.

Una misión secreta. Sí, claro.

Vosotros sois de la brigada especial, ¿no?

Exacto. Evidentemente, de la brigada especial.

Bien. Pues nada, no hay más preguntas.

-Dadnos el número de placa y no se hable más.

¿Cómo? El número de placa.

Ya conocéis el procedimiento. El procedimiento.

Es un rollo esto del procedimiento. Es burocracia.

Ya estamos con la burocracia. Los policías tienen que cazar

delincuentes y dejarse de papeleo. ¿Tengo razón o no?

En serio. Venga, la placa.

(A LA VEZ) -Brigada especial.

-¿A ver? No las he visto bien. Enseñadlas.

(A LA VEZ) -Brigada especial.

-Esta placa es de plástico. ¿De plástico?

De plástico, dice. Es de la brigada especial. Como esto.

Vamos.

(Música rock)

(AMBOS SIN ALIENTO)

-¿En qué puedo ayudarles? (A LA VEZ) -Brigada especial.

¿La reconoce? A ver.

Sí, estuvo aquí hace unos días. Compró un Rolex de oro.

Una pieza así no se vende cada día. Por eso la recuerdo.

¿Tiene la factura? No acostumbro a facilitar

datos de mis clientes. ¿Para qué la quieren?

Estamos investigando un caso. Entonces traerán una orden.

Oigan, oigan. Es que no somos policías realmente.

No. Pero estamos investigando. Eso sí.

Resulta que no son policías.

Mi novia me ha dejado. La de la foto.

Necesito la factura para tener una réplica exacta del Rolex.

Si no fuese una cuestión de vida o muerte no se lo pediríamos.

Ángel Cortés ya me ha roto la mano. Si no le pago los intereses,

su madre, La Malagueña... Hostia, La Malagueña.

No sabe cómo son los del sur. ¿Los del sur? ¿La Malagueña?

Vosotros lo habéis pillado, ¿no?

Hola, buenos días. -Disculpe, ¿no habrá visto

a un par de tipos así como...? -¿Un par de tipos con uniforme?

(Música rock)

Alto. Observemos de nuevo este golpe de zapato.

(Continúa la música)

Muy buena puntería, tío. Muy buena.

¿Quedamos un día de estos para hacer prácticas de tiro?

-Alonso, debes saber que tu actitud como policía deja mucho que desear.

De todos modos hemos avanzado un poco.

Ahora sabemos dónde está el número de serie.

¿Cómo coño lo conseguiremos? El joyero no ha colaborado.

Sabe que nos persigue la policía.

No podremos acercarnos al escaparate.

Tranquilo, tío. Tengo una idea.

Es un poco rocambolesca, pero saldrá bien. Te lo aseguro.

¿Otra idea? No, por favor. No, Dios mío.

No, no, no. Elías, basta. Basta de ideas.

Me he quedado sin novia, sin ahorros, debo 10 000 euros,

la policía nos persigue, se me ha roto la mano,

tengo una colección de relojes que no me sirven

y no puedo andar por recorrer media ciudad descalzo.

Basta de ideas, Elías, basta. ¿Qué insinúas, que es culpa mía?

¿Tengo yo la culpa de que no estés a la altura de Mónica?

¿Sabes qué te digo? Que te vayas a la mierda.

¿A la mierda? ¿Así agradeces mi ayuda?

¿Qué ayuda? Cada vez estoy más jodido.

Lo siento mucho, pero esta vez lo haré a mi manera.

De acuerdo. Me parece perfecto.

Esta vez, Dani, lo haces a tu manera.

A ver cuánto tardas en pedirme ayuda.

No te pediré ayuda aunque seas el último habitante de la Tierra.

Brigada especial, brigada especial.

A las chicas les encanta la sinceridad. Un hombre sincero

les resulta irresistible. A Hugh Grant le funciona siempre.

¿Por qué no me va a funcionar a mí?

Mónica, ven, ven.

Escúchame, soy un hombre nuevo. Créeme.

¿Un hombre nuevo? Ya veo. Sé que no he estado fino.

Tenía que haberme dado cuenta de lo que me importas.

Quiero demostrarte que soy otro.

El problema es que no he tenido suerte.

Pretendías colarme un Rolex falso. Me querías engañar.

Qué manera curiosa de demostrar que me quieres.

¿Engañarte? No, no. Nunca. Fue un error. Recuperaré el Rolex,

te lo prometo. Lo intento con todas mis fuerzas.

Te prometo que lo estoy dando todo. ¿Qué haces? Te estamos esperando.

Hombre... ¿Qué hace él aquí?

¿Y por qué ya no tiene mala pinta?

¿Me has dejado por él? Me has dejado por este desgraciado

que te está tomando el pelo. Míralo.

¿Qué mierda es esta? ¿Una fiesta? ¿Qué celebráis, vuestro compromiso?

Me podríais haber invitado. No,

que no paso por la puerta por los cuernos que llevo.

Estamos celebrando que Pablo ha encontrado trabajo.

-En el restaurante. De ayudante de cocina.

-Comparte piso con nosotros.

-Y todo gracias a Mónica, que es un ángel.

O sea que no... Que no, Dani. Ni vivimos juntos

ni es mi chico. Es un buen amigo. ¿Queda claro?

Ya veo que la he vuelto a cagar. Si no estás con él significa

que estás libre. Si estás libre, quizá tengo una posibilidad.

Estoy harta de palabras. Hace años que solo escucho palabras

y promesas que nunca se cumplen. No quiero más palabras.

Quiero hechos. ¿De qué me sirve que me digas que me quieres?

Quiero que me demuestres que realmente te importo.

Si no eres capaz de hacerlo lo mejor será que me olvides.

¿Qué miráis? Está claro que esto no es una peli de Hugh Grant.

Podría haber sido peor. Podría haber llovido.

(Truenos y música melancólica)

¿Qué quieres?

Lo siento.

Elías, es esta película, que me está cambiando el carácter.

Antes me he precipitado.

No hace falta que te disculpes. Te estaba esperando.

¿Sabías que volvería? ¿Desde cuándo nos conocemos?

¿Desde hace 20 años? Sí, sí, muy bien.

Oye, ¿la idea de antes? Ah, la idea.

Infalible. Una idea perfecta. ¿Sí?

¿Te acuerdas de mi tío? ¿El taxidermista?

¿En qué nos ayudaría? No, el otro.

¿El rabino, el de las antigüedades? Ese.

No, no. Me dijiste que era un fanático y un integrista,

y que mataría a quien pronuncie el nombre de Dios en vano.

Es un poco radical, pero tiene buenos contactos.

Conoce gente de todo tipo. Necesitamos un profesional

de confianza. Le llamo. No.

¿Qué significa un profesional de confianza?

Otro follón. ¿Qué os apostáis?

Perdona, yo solo... Ya está bien, ¿no?

Perdón, perdón.

Tío.

En aquel tiempo, yo tenía solo 12 años.

Tenía muy claro que nadie podía tomar el nombre de Dios en vano.

Así que les llamé y les dije:

"Arrepentíos. Arrepentíos o la ira de Dios

caerá sobre vosotros como las siete plagas de Egipto".

¿Se arrepintieron?

No. Se rieron de mí.

Me llamaron judío, loco y fantasma.

Y no tuve más remedio que quemarles la casa, el coche, el negocio.

No, no se arrepintieron.

Pero os aseguro que aprendieron bien la lección.

Dime, Elías, ¿qué quieres?

Justicia. Justicia para mi amigo Daniel.

Hablemos claro. Tú no has querido nunca mi ayuda.

No, tío, yo... Te asustaba

tener relación conmigo. No quería molestarte.

Entiendo, pero ahora vienes a mí diciendo:

"Tío, quiero justicia".

Y la pides sin ningún tipo de respeto.

Ninguno. No como un amigo.

Ni siquiera me has llamado rabino.

En cambio vienes a mi tienda a las tantas de la noche

para pedirme que te dé el nombre de un ladrón refinado.

Lo único que pido es justicia. Elías, Elías,

¿qué he hecho yo para merecer este tipo de respeto?

Si hubieses mantenido mi amistad,

los que han jodido a tu amigo lo habrían pagado con creces

porque los enemigos de mis amigos son mis enemigos

y a mí me temen.

¿Amigos, rabino?

Esta escena la he visto en otra película.

¿No os resulta familiar?

Algún día, y ese día puede que no llegue nunca, te buscaré

y tendrás que servirme.

Hasta entonces, sobrino, acepta mi ayuda.

¿Es de confianza? El mejor.

El Fino es el número uno. Por ahora nadie ha igualado su récord:

50 años de carrera, más de 100 robos en su currículum

y solo un par de detenciones. Es un genio.

El Leonardo da Vinci de la delincuencia.

Si no fuera de máxima confianza no os lo recomendaría.

Otra cosa, Elías.

El próximo shabat me gustaría verte por la sinagoga.

Allí estaré, tío. Tienes mi palabra.

Te espero a las 23:00.

Te advierto, sobrino, que me causaría una gran decepción

que no cumplieras con tu palabra.

Supondría una grave ofensa.

No, no te fallaré. Te lo aseguro.

Shabat shalom. Eso.

Me debes una. Hostia, si me la debes.

A ver si lo entiendo. Tenemos que asaltar una joyería,

pero, una vez dentro, no nos podemos llevar nada.

Exacto.

Si no hay botín, ¿dónde está la gracia?

La idea es que mi amigo pueda revisar unas facturas

y anotar un número de serie. Es muy importante.

Más vale que lo sea. Si no hay botín te cobraré el servicio.

(CARRASPEA) ¿Cuánto?

3000. Gastos aparte.

Dani, un momento.

¿3000? Joder, Fino.

Perdonen.

Dani.

¿Qué?

Te estás avanzando. Aún no estamos ahí.

Coño, es verdad. Rebobinemos.

Shabat shalom. Eso.

Me debes una. Hostia, si me la debes.

¿Y los intereses? Le rompí la mano, como me pediste.

Mira que el tío es majo. Mira si es majo que me quería invitar a cenar.

No pienses que no me costó romperle la mano.

No te enteras. ¿Qué dónde coño están los intereses?

Espera. Mira esto.

Le rompí la mano a lo vivo, sin anestesia. Le hice una foto.

(ENFADADA) Me cago en la leche. Estás atontado.

Si le partes la mano y no le cobras estamos en las mismas.

Me dijiste que le partiera la mano para que se acuerde que nos debe.

¿Dónde coño está el dinero?

Yo pensaba que... Tú pensabas.

Tú no piensas ni haces nada, coño. Qué vergüenza de hijo tan anormal.

Si tú sigues "asín", cariño, el negocio se va al garete.

Venga, ve a cobrarle a tu amigo. Si no te paga le partes las piernas

para que no se le olvide que nos tiene que pagar.

Las dos piernas es muy salvaje, ¿no?

El que dice las dos piernas es como si dices: "Le parto la cara

o le parto la crisma", ¿te enteras o no te enteras?

Pero mamá, tú me dijiste que nuestro negocio consiste

en cobrar por adelantado los... Intereses.

De nuestros clientes para dejarles sin blanca y luego quedarnos

con todo lo que tenga. Eso es.

Entonces, lo de romper brazos y piernas y cobrar los intereses

es un poco abusivo, ¿no?

Esto no es ético. Mira, Angelito, cariño,

nuestra actividad es la extorsión, ¿entiendes?

Si no amenazáramos, nadie se dejaría extorsionar.

Extorsiona el banco, el fisco. El dinero y le extorsión van

de la mano. Nosotros no tenemos el poder adquisitivo de la banca

y nos tenemos que dedicar a partir huesos. ¿Lo entiendes, mi alma?

Anda, ve a cobrarle a tu amigo. Cumple con tus obligaciones.

El dinero es lo importante aquí.

(Campanillas de la puerta)

Dani, vengo a hablar de los intereses.

¿Otra vez? ¿Es que crees que no me acuerdo cada día?

Los quiero ahora mismo. Ángel, no tengo 2000 euros.

El dinero está invertido, te lo dije.

¿Te crees que esto es el Corte Inglés? Mira.

Aquí, como mucho, ingresamos 300 euros al día, si es buen día.

¿De dónde saco 2000 euros si se va todo en gastos?

Con el retraso me debes 2300 euros.

¿2300 euros? ¿300 por el retraso? ¿Estás loco? Eso es ilegal.

Mi madre dice que cliente que no paga cliente que se embarga.

Tendré que embargarte el local. Hacienda hace lo mismo.

No me sentiré culpable porque mi madre sea extorsionadora.

Ahora veréis. Lo dejaré frito.

El local no es mío. Es de alquiler.

¿Qué? ¿Cómo que no es tuyo? No. Te engañé. Necesitaba dinero.

Si me enseñaste las escrituras. Falsas como un billete de 3 euros.

Mi madre me matará. Negociemos.

(Teléfono)

¿Sí? Mami. No, no los tiene.

Madre mía. Me matas a disgustos, gilipollas.

Proponle un trato. Algo de valor. Parte un hueso.

Mira por encima a ver si tiene algo que merezca la pena.

Un cortacésped. Es el mejor del mercado.

Motor de cuatro tiempos, autotracción, parada automática,

dos años de garantía. Es una maravilla.

Tiene un cortacésped. "So imbécil".

¿Para qué coño queremos un cortacésped? Vivimos en un piso.

Eres tonto, tonto con toda la cuerda dada, niño.

¿Una mafia que vive en un piso? Qué mediocres.

Le partes un brazo o vienes con algo de valor o ni se te ocurra

aparecer por la casa. Tú mismo.

O espabilas o te espabilo, así que tú mismo.

Un brazo y algo que realmente tenga valor.

Si no no hace falta que regrese.

(TRISTE) Yo, sin mi familia, me moriré de pena.

Puedo ofrecerte esto.

¿Relojes? ¿Relojes?

Es que mi madre no... ¿Estás loco?

Son Rolex de oro, joder. Valen una pasta. Mira cómo pesan.

Trato hecho.

Pues a por el brazo.

Allí.

¿Quieres hacer el favor de dejar eso? Te vas a hacer daño.

Y tu madre me pedirá daños y perjuicios. Me refería a la maza.

Vamos.

No es nada personal. Son cosas de mi oficio. ¿Preparado?

Sí.

Hostia.

-Sin anestesia. Te rompió el brazo sin anestesia.

-Pero qué salvaje es ese Ángel. No. En el fondo es buen chico.

Su madre es mucho peor.

Tiene mucho carácter. Es del sur.

Menos mal que le hemos detenido. A este ritmo parecería una momia

con tanta venda. Espere, que no hemos acabado.

¿No? No. Ahora entra en acción el Fino,

otro que... ¿El Fino?

-¿El ladrón de joyas? Ese, ese.

Pero qué equipazo: los Cortés, el Fino.

El fiscal se cerrará en banda, lo veo venir.

-No podemos rendirnos ahora.

¿No podríamos montarle una coartada?

-Alonso, eres policía. Los policías no montamos coartadas.

Las desmontamos. -Lo sé, pero no tiene abogado y...

-Que no, que no, Alonso. Me queda poco para jubilarme.

No pienso quedarme sin pensión por tu culpa.

Pero, Sr. Rojas, que todo esto lo ha hecho por amor.

¿No le parece admirable que alguien llegue tan lejos por amor?

-Sí, es admirable. ¿Contenta? Ya está.

Venga, va, ¿qué pasó con el Fino?

¿Cuánto?

3000. Gastos aparte.

¿3000? Joder, Fino.

Hecho.

Pero quiero que sea un golpe limpio. Nadie debe saber

que estuvimos allí. Por favor, soy un profesional.

Lo haremos mañana. ¿Mañana?

(BALBUCEA) ¿Mañana? ¿A qué hora? A las 22:00.

¿No podría ser antes? A las 23:00 debo estar en la sinagoga.

Mi tío me estará esperando. Pues a las 21:00.

Mañana es sábado. Son las fiestas. Habrá muchísima gente en la calle.

No es ningún problema. Al contrario, juega a nuestro favor.

A las 20:00 en tu almacén. Y trae el dinero.

Si no traes el dinero me largo. Entendido.

Dani, 3000 euros es mucho dinero. Tenías que haber regateado.

Los conseguiré.

¿Te presentas ante mí, en mi casa, delante de mi hijo

el día del aniversario de mi difunto padre?

No solo no me pagas los intereses sino que me pides 6000 euros más.

Sí, doña Rafaela, la entiendo, pero...

¿A qué has venido, a reírte de mí y de mi familia?

Madre mía, pero qué bruja.

No, doña Rafaela. He venido a proponerle un trato.

¿Un trato? Un trato que no podrá rechazar.

En ese caso, Rafaela Cortés te va a escuchar. Siéntate.

Alarga.

Verá, doña Rafaela, necesito solo 3000 euros.

Los otros 3000 son para pagar los intereses del préstamo anterior

y un avance de los intereses del nuevo préstamo.

Usted me presta 6000 euros, pero solo tiene que darme 3000.

Tu amigo se ha enterado de la esencia de nuestro negocio.

A ver si aprendes.

¿Cómo vas a devolverme el préstamo? ¿Qué me ofreces de garantía?

Mi furgoneta. ¿Tu furgoneta?

Una furgoneta, doña Rafaela... He traído los papeles. Y una foto.

Me costó 35 000 euros. Los extras... Es un chollo.

Trato hecho. Me quedo con los 3000 y con la furgoneta.

Niño, ve a por el dinero.

Si me das las llaves ahora zanjamos el asunto.

Se me olvidó comentarle un detalle. Necesito la furgoneta esta noche.

Tengo un trabajo, pero a las 22:00 se la entrego.

Pues a las 22:00 te doy el dinero.

El problema es que necesito el dinero para hacer el trabajo.

Sin dinero no hay trabajo. Sin trabajo todo se va a la mierda.

No me fío. Engañaste a mi hijo diciendo que el local era tuyo.

¿Vienes a engañarme con la furgoneta?

¿Te crees que estás tratando con una pandilla de aficionados?

¿Qué dice? No estoy intentando engañar a nadie.

¿De qué va ese trabajo importante? Cuéntame.

Si tu historia me convence tal vez te dé el dinero.

Ahora, como me tomes el pelo te hago saber

que no será el imbécil de mi hijo el que vaya a verte la próxima vez.

Está bien. Es una historia un poco larga.

No tengo prisa.

Todo empezó con mi novia, que me regaló...

¿Sabe quién es el Fino? ¿Quién coño no conoce al Fino?

De modo que tienes negocios con el Fino. Eso me interesa.

Cuenta, vamos.

Me estoy metiendo en un buen follón.

(A LA VEZ) Sí.

¿Qué iba a hacer? Necesitaba el dinero.

Bien, bien, bien. Dani, el dinero.

3000. Perfecto.

Hay que cargar el material con cuidado y tapar

los rótulos de la furgoneta. ¿Tú qué harás?

Yo soy el cerebro de la operación.

Mi función es evitar que surjan problemas.

¿Y vestidos así evitaremos que surja algún problema?

Sin duda. Así no destacamos entre la multitud.

Son fiestas. Todo el mundo irá disfrazado. ¿Quién va a sospechar

de tres tipos disfrazados de ladrones?

Por cierto, ¿habéis pensado en un nombre para la operación?

¿Un nombre para qué?

La Policía, el Ejército, los servicios secretos.

Todo el mundo pone un nombre en clave a las operaciones.

Fino, necesitamos el número de serie y me espera mi tío.

No podemos perder el tiempo con sandeces, ¿entiendes?

La llamaremos operación shabat.

(Música rock)

(Charanga)

Mira que hay sitio. Se tienen que poner precisamente aquí.

Tranquilo, son del equipo. ¿De qué equipo?

Del nuestro. Forman parte de la operación.

Fino, nos podrías haber avisado.

¿Qué sería de la vida sin estas pequeñas emociones?

¿Quién ha tenido la idea? Yo he tenido la idea.

¿De qué otro modo habríamos montado esto delante del objetivo?

Sí, sí, Fino. Una idea excelente. Te felicito.

Porque soy un profesional. Por eso he tenido la idea.

Si no fuera un profesional...

Fino, ¿sabes qué hora es? Abre la puerta, venga.

Nos avisará cuando todo esté a punto.

¿Cuánto tardará? Depende. Poco, mucho.

No hay dos puertas iguales. ¿Qué hacemos mientras?

Divertíos, como todo el mundo. La noche es joven.

Dani. Lo siento, tío, tengo que irme.

Mi tío, la sinagoga, el shabat. Joder, aún no son las 23:00, tío.

Tengo que cambiarme, coger un taxi. No me puedo presentar así.

Mi tío, como comprobaste, no tiene sentido del humor.

Mierda, mierda, joder. Tu misión era vigilar al Fino.

Es un puto ladrón. ¿Cómo sé que no robará algo?

Yo qué sé. No sé, tendrás que cachearlo. Es la solución.

No me hagas esto. Suerte.

¿Qué, aún no? No.

Allí está. Cogedle. Hostia, la Malagueña.

Y no soltarlo hasta que yo lo diga.

(Música acción)

Vale, vale. Creo que la película empezaba por aquí.

(Continúa la música)

¿Dónde se ha metido?

-Ten cuidado.

-¿Todo bien?

Qué pequeño es el mundo.

Rápido, frase de emergencia. Frase de emergencia.

"No es lo que parece".

No es lo que parece. Mierda.

"Mejor correr".

Alto. Para.

(Continúa la música)

Vaya, vaya. ¿Qué, compañero, te has pasado a la competencia?

-¿Qué pasa, no se está bien en la brigada especial?

-Quizá sin zapatos el disfraz ha perdido encanto.

Puedo explicarlo. Claro que lo explicarás, cabronazo.

Pero en comisaría. Venga. No, no. Me están esperando.

Os prometo que iré otro día y lo contaré todo.

Venga, vamos.

Muy bien. Como éramos pocos...

Este tío es nuestro.

-Venga, fuera de aquí.

-¿Fuera de aquí? ¿Con quién crees que estás hablando?

-Con dos idiotas que no saben que el baile es en la plaza.

-Mira, con este tipo hemos cumplido. No tientes a la suerte. Desaparece.

-Vamos, largo.

Está cargada. Cuidado. Coge su pistola. Cuidado.

-Manos arriba. -Están cargadas. Están cargadas.

(GRITA) Quieto, hijo de puta.

(Disparos y música acción)

¿Qué cojones haces aquí?

¿Qué quieres que haga? Esperarte. ¿Dónde te has metido?

Es complicado. No debiste entrar sin mí.

¿Cómo que no? Me has pagado 3000 euros para abrir la puerta

y desconectar la alarma. Si no entro ¿cómo sabré si está desconectada?

Está bien, pero no te puedes llevar nada. Nadie puede saber

que hemos estado aquí. Deja todo en su sitio, va.

Solo miraba cómo me queda para matar el tiempo. Si no te fías,

cuando acabemos puedes cachearme.

Si no me fío, dice. Si no me fío. ¿Quién se fiaría de un tipo así?

¿Vosotros? ¿A que no? Yo tampoco.

No te pases.

¿Tú también puedes oírme? (RÍE)

Estoy perdiendo facultades.

Claro que te voy a cachear. Cuando tenga el número de serie.

(ALONSO) ¿Al final lo conseguiste?

Una réplica exacta.

El mismo modelo y el mismo número de serie.

Lástima que lo hayamos cogido, ¿no? Sí, lástima.

No he tenido tiempo de dárselo a Mónica.

Si no te importa, se lo podemos dar nosotros.

¿Harían esto por mí? Claro.

¿Qué, señor Rojas, esto también lo prohíbe el reglamento?

Qué majos que son.

Y a pesar de tantas calamidades, Daniel consiguió

la réplica exacta del Rolex.

Coincide.

De mujer a mujer, no encontrarás a nadie que haga tanto por ti

como el chico que está encerrado. Si yo fuera tú...

-Alonso, Alonso, esta decisión le corresponde a ella.

No tenía ni idea.

Ataremos unos cabos sueltos, pero creo que podremos convencer

al fiscal de que Daniel no es un traficante de diamantes.

¿Cómo? ¿Qué diamantes?

Daniel, para conseguir 3000 euros, cometió el error de explicarle

a Rafaela Cortés... -La Malagueña.

-El golpe que daría con el Fino. -Los dos delincuentes

se pusieron de acuerdo para dar un golpe mayor y cargarle el muerto

a Daniel. Me estoy metiendo en un follón.

El Fino se deshizo de Elías perdiendo el tiempo inútilmente.

-Los gorilas de Rafaela alejaron a Daniel de la joyería

para que el Fino localizara los diamantes.

-Rafaela evacuó el botín para que, cuando llegara Daniel

y cacheara al Fino, viera que no se había llevado nada.

Cuando el dueño de la joyería denunció el robo, Daniel fue

el principal sospechoso porque se presentó con Elías

haciéndose pasar por policías.

-Nosotros fuimos para hacer unas preguntas. Simple rutina.

Solo al vernos entrar se declaró culpable.

¿Y qué íbamos a hacer? -Lo detuvimos.

¿Y dónde están los diamantes?

Gracias a la historia de Daniel contactamos con los compañeros

que detuvieron a los gorilas de Rafaela.

Ellos, para no empeorar las cosas, cantaron.

-Resultó fácil localizar los diamantes en la madriguera

del Fino y la Rafaela, así que... -Caso cerrado.

(Música romántica)

Mónica, hay una cosa que no acabo de entender.

Si el Fino y la Malagueña no se habían puesto de acuerdo...

El Fino y la Malagueña. ¿Cómo sabían que en la joyería

estaban los diamantes? Tampoco entiendo por qué supusieron

que yo me comería el marrón. ¿Creían que no me defendería?

¿Y qué pasó con el Rolex?

Yo lo dejé encima de la mesa. Mi subconsciente me lo confirmó.

¿Por qué desapareció?

(Música suave)

(PROTESTA)

¿Qué te pasa, amor mío? Mi mano.

(Música rock)

Somos cine - Mil cosas que haría por tí - Ver ahora

La deuda

Ganadora en el Festival de Málga al mejor guion en 2015. La cinta nos cuenta la historia de Oliver Campbell, un ambicioso hombre de negocios que pretende explotar una antigua deuda agraria entre Perú y EEUU. Unos planes que chocan con los de Caravedo (Carlos Bardem). Capaz de cualquier cosa por conseguir lo que quiere, Oliver provoca que todos a su alrededor también hagan cualquier cosa por conseguir, o al menos no perder, lo que más quieren. 

Cine en TVE - La deuda - Ver ahora

Jaulas

En un poblado andaluz que se ha quedado anclado en el tiempo, Concha y su hija Adela sueñan con una vida mejor. Harta del ambiente opresivo y de un marido cruel, Concha decide arriesgarlo todo y escapa con su hija a la ciudad. Su huida se convertirá en una aventura en la que lucharán por escapar de las jaulas que siempre han sido sus vidas. Dirigida por Nicolás Pacheco, este genial film consiguió el premio de sección oficial en el festival de Valladolid de 2018.

No recomendado para menores de 16 años Somos cine - Jaulas - Ver ahora
Transcripción completa

Antoñito, vamos.

Vamos.

(Trinos)

Es bueno, ¿eh?

-Qué bueno el pájaro este.

Venga, Falín.

(IMITA TRINO)

(SIGUE IMITANDO TRINO)

¡Sí, señor! ¡Sí, señor!

¡Muy bien!

Antoñito, vámonos.

(IMITA TRINO)

(CONTINÚA IMITANDO TRINOS)

(Risas y aplausos)

-¡Qué bueno eres!

¡Aquí no hay más que hablar!

Qué bueno. Trae pa acá.

Trae, trae, trae, trae.

¡Tira ahí!

Sí.

(Ladridos)

(Trinos)

(Cacareo)

(Ladridos)

Es un buen macho.

Sí, sí, pero fíjate.

Tiene el pico rizado.

¿Y?

Nuestros viejos nunca vieron de buen agüero cazar uno de estos.

¿Qué decían?

Que era un signo de desgracia.

Bah, tonterías.

Todo depende de quién lo mire.

La misma cosa puede ser desgracia para uno que para otro fortuna.

Como tú veas.

(Ladridos)

(Cacareos)

Nos vemos. -Vale.

(Cacareo)

(Ladridos)

(Trinos)

(Trinos)

(Golpes en la mesa)

(Trinos)

¡Ah!

(NIÑO) ¡Adiós!

(Canción "Saraiman" en la furgoneta)

(IMITA TRINOS)

Pero ¡qué bueno, qué bueno!

(Aplausos)

¡Venga, aflojando!

-¡Basilio!

¡Basilio!

Sí, soy yo.

¿Quién os manda?

(ACENTO RUMANO) Venimos de la costa.

A nosotros hablar de aquí mi primo Beniamin.

¿Benjamino el ruso?

El rumano, hombre.

¡Bueno! Ruso o rumano, ¿qué mas da?

Él es mi sobrino, él canta como Beniamin.

-¡Joe! No era nadie el Beni.

(RÍE)

Bueno, venga, pasad, pasad.

Niño, quítate de ahí.

Toma 30.

Dame el jilguero, niño.

(Trinos)

(Trinos)

(Trinos)

(Murmullos)

Empieza tú, chaval.

(IMITA TRINOS)

(IMITA TRINOS)

(IMITA TRINOS)

-¡Madre mía!

-¡Muy bien!

(BASILIO) Antoñito.

(Llaman a la puerta)

-¡Antonio!

"¡Antoñito!"

"¡Abre la puerta!"

"¡Abre la puerta si no quieres que te zurre aquí mismo!".

¿Que no me vas a abrir?

(Música instrumental suave)

(Cencerros)

¡Antonio!

¡Antoñito!

(Balidos)

(Ladridos)

Se habrá escondido entre cualquier carrizo.

Te ha cogido miedo.

Demasiado me lo has breado.

Yo no sé cómo... ha aguantado tanto machaque

ni cómo yo lo he tolerado.

Porque te convenía.

¿Y qué comíamos si no?

¿Acaso tú hacías otra cosa

que no fuera castigarlo como si fuera un animal?

Era necesario para que cumpliera.

Ya aparecerá.

No tiene dónde meterse.

¿Y qué hacemos mientras?

¿Nos comemos las piedras?

Dale unas horas, volverá.

Este se dejaría cortar las manos.

Lo conozco.

Mi hermano está hecho de orgullo, como yo.

En cambio, tú y tu gente no.

Mira,

mira...

con lo que te conformas.

Yo no soy como tú.

Mi ambición sabe esperar.

Esperar, esperar...

Esperando nos comen las ratas.

Mañana iremos a la feria,

seguro que el Platillo nos deja fiados

un buen manojo de globos que vender.

Contigo siempre va a ser igual.

Tú me buscaste.

Calla.

Hubiera saltado por encima a tu hermana...

y ahora no te quejarías.

¡Calla he dicho! ¡Calla!

¡Ah!

Sácamelo.

Sácamelo.

Sácamelo.

¡Ah!

(Música instrumental suave)

(Trinos)

Ah.

Cuidado.

(ACENTO RUMANO) Yo puedo curar.

Así curar.

¡Adela!

(Ronquidos)

(RONCA)

(Balidos)

(Música instrumental suave)

(Trinos)

¡Adela!

¿Con quién andabas? Con nadie.

Con nadie, con nadie...

Que me corté el pie con la alambrada.

Eso te pasa por "zangarosa".

¡Con nadie!

Con nadie...

Con nadie, ¿no?

Mira, mira, ¿eh? De verdad.

(Música animada)

(Cloqueos)

¡El verde!

¡Quiero verde!

(HOMBRE) ¡Adela!

(Canto de gallo)

Buenos días. -Buenos días.

(Ladridos)

(Carraspeo)

Canario.

Eh...

(Martillazos)

Vete corriendo, diles que se estén quietecitos.

Corre.

Eh... Buenas, Canario.

Bueno, no me conoces, soy... -Chist, chist, chist.

¿Y tu amigo el gordo?

¿Dónde te lo has dejado? -Está de baja.

-¿Qué? ¿Ya ha parido?

Sí.

Soy Bienvenido Martos.

Soy el nuevo técnico del Ayuntamiento, ya sabe,

de la Delegación de Familias y Zona de Actuación Especial.

¿Especial?

Tú sí que eres especial,

señor...

primavera,

que eso es lo que eres tú,

un primavera.

Bueno, disculpe, Canario, mire, yo le he traído...

No...

Nada de eso, primavera,

los papeles pa el que los sepa entender,

¿estamos?

Le comprendo, Canario, pero es que las cosas han cambiado.

El nuevo delegado y la promotora han llegado a un acuerdo

y han decidido negociar, 36 000 euros.

Seis millones de las antiguas pesetas

para cada familia.

Ocho millones y en paz.

(Ladridos)

Canario, Canario, ¿adónde vas?

Hazlo por tu hija, maldita sea.

¿Qué haces? ¿Por qué no lo coges? ¡Déjame!

Sé lo que hago.

(BIENVENIDO) ¡Canario!

¡Canario!

Está bien.

Tú ganas.

Cincuenta mil euros...

para cada familia...

y se acabó, señores.

Mañana os queremos ver lejos de aquí.

-No me des mi dinero, Canario.

Si lo cojo,

sé lo que haría.

Yo con dinero, no...

no pienso...

y el no pensar es ruina.

¿Qué quieres que haga?

Guarda lo mío con lo tuyo,

así me aseguro de que vaya contigo.

Me conozco, ¿eh?

Cuando me pongo ansioso,

pierdo...

¿Cómo se dice?

La compostura.

Eso, eso.

Y me olvido de mi mujer y hasta de mi sombra.

Está bien, Platillo.

Mañana, nada más llegar a las Minas, haremos las reparticiones.

Saldremos temprano...

si es que nos deja el cielo.

(Cacareos y ladridos)

(Trinos)

(Trinos)

(IMITA TRINOS)

(Trinos)

(IMITA TRINOS)

(Trinos)

¡Ah! ¡Ah!

¡No!

¡No! ¡No! ¡No!

¡No! ¡No!

¡Ah! ¡Ah!

¡Ah! ¡Ah!

¡Ah!

¡Ah! ¡Ah!

¡Canario!

¡Canario!

¡Suelta a la niña!

¡Ah!

¡Ah!

¡Ah!

¡No!

(LLORA)

(Llantos)

(LLORA)

(Ronquido)

(Crujido de madera)

(Ronquido)

(RONCA)

¡Adela!

¡Adela!

Déjame.

Sé a quién buscas, vamos.

¿Adónde?

Yo me voy con él.

Escúchame.

¿Qué?

Le quiero.

Déjame.

Y yo no me voy a negar, corazón mío,

no me voy a negar.

Mira.

Mira.

Vámonos.

(Música de intriga)

¡Concha!

¡Corre!

(Ladridos)

¡Vamos!

¡Concha! ¡Ah!

¡Adela, ayúdame!

¡Ayuda!

¡La rebeca!

¡Corre!

¡Corre! ¡Corre! ¡Adela!

¡Cabrona!

¡Corre, sube!

No está.

¡Canario!

-(GRITA EN RUMANO)

¡No, no, no, no, no!

(GRITA EN RUMANO)

(GRITA EN RUMANO)

(Música instrumental suave)

Antoñito.

Quédate aquí.

Antoñito.

Antoñito.

(Canción "Saraiman")

Shhh.

(Canción "Saraiman")

Venga, chaval, que se te va a juntar el día con la noche.

¿Tienes hambre?

Bueno, está un poquito duro, pero menos da una piedra.

¿De dónde eres?

Rumanía, señor.

Ah.

¿Y cuántos años tienes?

Dieciocho.

Mmm.

Entonces ya tendrás hijos en tu país, ¿no?

No tengo hijos, señor.

Ah, ¿no?

Pues agénciate una mujer que te dé hijos, hombre,

que aunque los hijos hacen pasar malos ratos,

ver reír a un hijo es una bendición.

Sí, señor.

A mí lo que me gustaría tener sería... un nieto,

un chavalín,

pero a mi hija no hay quien la case.

Esa es mi pena, ¿sabes?

Cada uno tiene su pena.

¿Quién es la forastera?

Concha...

¿Qué haces aquí?

¿Cómo te has enterado?

Rosa, lo siento mucho.

¿Y el hermano?

Antoñito, ¿ya no te acuerdas de mí?

Soy Rosa, tu hermana mayor.

(Música instrumental melancólica)

Adela, dale... un beso a tu tía.

Tuvimos una hija.

(LLORA)

Cierra.

Bueno, chaval,

que tengas suerte.

Aquí dormía mi suegra.

Pobre vieja.

Si se enterara que su hijo ha muerto...

¿También murió?

Poco le queda.

Su prima se empeñó en llevársela al pueblo.

Poco a poco, fue perdiendo la memoria.

Antoñito, tú puedes echarte aquí.

(Puerta cerrándose)

(Ladridos)

¿Quién es?

Mi hijo Fernando.

Adela, tú dormirás aquí.

¿Cuánto dices que ha pasado?

¿Veinte años?

O más.

¿Y cómo has sabido dónde buscarme?

Cuando fui a ver a la tía Rafaela,

ya estaba muy malita,

me dijo que la escribías

y me dio una de tus cartas.

A la semana murió.

Me llevé a Antoñito conmigo.

Desde entonces, ando bregando con el hermano.

Y ahora que tiramos pa Francia, pa' la vendimia,

"pos"...

A eso has venido,

a dejarlo.

Es lo justo.

¿Y de Canario...

qué fue?

Murió...

de un... un infarto.

(Música melódica)

(SUSPIRA)

(SUSPIRA)

(Ladridos)

(Tictac)

(Sirena)

¡Mmm!

¿Qué haces?

Anda, déjame a mí. Mira.

Eres igual que tu padre.

¿Lo conociste?

No.

Tu madre me habló de él.

Mira.

Yo le llamo "la máquina de no pensar".

Si quieres, puedo enseñarte.

Vamos, vamos.

¿A qué esperas, chucho?

(Bombo girando)

(Ladridos)

(Trinos)

(Trinos)

Buenos días, Rosa.

¿Qué haces aquí?

Vengo a presentarte mis respetos.

Tú no respetas ni a los muertos.

Siempre me has creído de mala condición, ¿eh?

Por el canto se le conoce al pájaro.

Me ha dicho un pajarito que lo vas a poner en venta.

Antes de vendértelo a ti, lo regalo.

No me lo vendas si no quieres, te daré dinero,

lo que tú quieras, lo que me pidas,

por utilizar el bar para un buen negocio,

así podrás pagar tus deudas.

Qué sabrás tú de mis deudas.

Vete, Casino,

jamás cogeré tu dinero.

Vete, no soporto verte aquí.

Está bien.

Ya me voy,

pero ¿antes no me vas a presentar a esta palomita?

Vete si no quieres que llame a la Policía.

Ya nos veremos, Rosa.

Ya nos veremos.

(Puerta cerrándose)

No puedo, Concha,

me ahogo estando aquí.

Vete pa la casa, anda, que ya lo arreglo yo.

Venga.

Venga, Antoñito,

aquí te tienes que vestir como un hombre.

Mira en esas bolsas y coge lo que te guste.

Lo que no quieras lo vas bajando y lo vas tirando al contenedor.

Venga.

(Música instrumental suave)

(Ladridos)

Más o menos a tu edad me enamoré por primera vez.

¿Cómo fue?

En la huerta.

Como tu madre y yo no teníamos dinero,

íbamos al campo...

y cogíamos un puñado de melones, de naranjas o lo que hubiera

y luego lo vendíamos.

Y allí, en el campo, lo conocí.

¿Cómo era?

(Teléfono)

(Teléfono)

¿Diga?

(Sirena)

(Trinos)

¿Rosa Martos es usted?

No sé si tiene conocimiento

que su hijo lleva dos días sin aparecer.

Le dieron permiso, el dinero y un día

y desde hace una semana, ni rastro.

Si lo ve, dígale que no haga tonterías.

¿Me ha oído?

(Radio de Policía)

(Claxon)

(Puerta)

Hola, niña, pon un plato más, que tenemos un invitado.

Ah...

¿Te gustan los callos, chaval?

No sabes lo que es eso, ¿no?

Niña, quítate el mandil para cenar

que a la mesa no hay que hacerle feo.

"Te gusta hacerte de rogar, ¿eh?".

"Llámame, soy experta en protocolo".

(Puerta)

"¿O es que no me ves?".

(HOMBRE) "No lo dudes más".

"Llame ya al 606 66 22 77".

(MUJER) "Llámame".

"¿No te quieres quedar?".

Antoñito, ¿qué haces?

Una.

Una.

Una, una y bingo.

Venga, una y te acuestas.

¿De dónde vienes?

He llamado al bar y no estabas.

Vinieron preguntando por tu hijo.

¿Quiénes?

¿Qué querían?

Lo andan buscando.

Le dieron un permiso y se escapó.

No dijeron nada más.

Eran unos guardias.

Ya lo sabes.

No me mires así.

Tú también lo callarías.

Mira que lo he vigilado,

pero con la Maite se me escapó.

Mi hijo no tenía idea,

esa mosquita muerta lo envenenó con la suya.

Pierde un hijo su sano juicio...

y ves perder to lo demás.

¿Cuánto es lo que se debe del bar?

¿Es que piensas comprarlo tú también?

¿Cuánto?

Tú no tienes dinero para pagarlo.

¿Y si hay dinero?

Si tuvieras dinero,

ya me lo hubieras restregado por la cara.

¿Es eso lo que quieres?

¡Contéstame!

¿Es eso?

¡Dime!

¿Es eso lo que quieres? ¡Porque si es eso, ya vas a ver!

¡Vas a ver!

¿Dónde está?

¿El qué?

El dinero, la bolsa.

¿Qué bolsa?

¡La bolsa que dejé aquí!

Antoñito las tiró al contenedor.

¿Cómo?

¿Qué?

¡No!

¡Ah! ¡No!

¡No! ¡No es verdad! ¡No!

¡No!

¡No!

¡No!

¡Ah!

¡No!

¡No! ¡No!

¡Ah, ah, ah!

(Vehículo acercándose)

¡Ah, ah, ah!

¡No!

¡Ah!

(Ladridos)

¡Concha!

¡Concha!

¡Concha!

¡Concha!

Rosa...

Rosa...

Rosa...

¡Rosa, ayúdame, por favor! Concha, ya.

Ya. ¡Ayúdame!

Ya, ya. ¡Ayúdame! ¡Ayúdame!

Chist. Sácame de aquí.

Sácame de aquí.

Sácame de aquí.

Sácame de aquí.

Sácame...

(Trinos)

Bueno, ahora que te he dado casa y un trabajo,

debes ir pensando en casarte,

porque estarás pensando en casarte, ¿no?

No, señor. Ah, ¿no?

Como están las cosas,

casarse es la única solución para no tener problemas.

Mira, las cosas son así,

primero consigues un trabajo

y si eres listo

y tu jefe, además de tratarte bien, se hace tu amigo,

entonces tienes que hacer lo posible para casarte con su hija

para así poder heredar el negocio.

Sí, señor.

Y por último,

si el día de mañana, cuando seas viejo,

quieres que alguien te cuide y que siga con el negocio,

¿qué es lo que tienes que tener con la hija del jefe?

Un hijo, Vasile.

Un hijo.

¿Has visto qué manera más fácil de asegurarse el futuro?

Fernando, me llevo esto.

Vasile.

Buenos días, Rosa. Buenos días.

(Trinos)

(Puerta)

Rosa,

mira que te he estado trayendo el pan todos los días, pero...

que me enteré anoche.

Ah, no te preocupes, Fermín.

¿Tu hija cómo está? Hace tiempo que no la veo.

Bien, bien, ahí ando, a ver si la caso.

Oye, por cierto,

¿tú me podrías hacer un trapillo para la iglesia?

Una cosa sencillita

que la niña, mientras más sencilla, mejor se le ve.

No sé, pásate el domingo por la mañana por casa

y vemos lo que podemos hacer.

Que lo siento mucho, que era muy buen hombre.

Muchas gracias, Fermín.

(Teléfono)

(Puerta)

(Teléfono)

Diga.

Sí, Purita, dime.

Claro, claro, mañana a primera hora cojo un autobús y salgo para allá.

Eso es.

Adiós, Purita, adiós.

Nada, hija,

que me voy a tener que ir al pueblo unos días.

Mi suegra, que está malita.

Lo mismo vengo en dos días que en una semana.

Con la muerte, nunca se sabe.

Tú tranquila.

¿Estás segura de que podrás sola con el bar?

Que sí.

¡Ay!

No sé qué es lo que tengo

que es como si se me fueran a salir las tripas por la boca.

Échate a dormir y verás como se te pasa la fatiga.

No es fatiga, es que...

no me gusta dejarte sola en medio de tanta cosa.

Solo van a ser dos días, Rosa.

(Puerta abriéndose)

(SUSURRA) No seas vergonzoso y dile algo bonito.

Dile esas cosas que se le dicen a las muchachas,

"palomita", "gorrioncillo", "cascabel"...

¿Gorrionci...?

Gorrioncillo.

Gorrioncillo.

Les gusta que les llamen como a pájaros.

Nunca falla.

Gracias, "gorrioncitilio".

¿Ves qué fácil?

Eso y "palomita mía", nunca falla, nunca.

(Música instrumental suave)

¿Te acuerdas cuando veíamos las papeletas sin colcha ni na'?

Madre mía la que se lio cuando nos cogieron.

Éramos unas crías.

Por eso nos libramos.

Ay...

Cuando llegué aquí y conocí a mi suegra en la cooperativa,

dejé de hacer "ratonerías".

Ella me enfiló.

Siempre le gusté pa' su hijo.

¿Cómo era?

Terca...

y muy exigente.

Decía que yo era como el carbón,

pero que si se me apretaba fuerte, podía convertirme en un diamante.

Ella me enseñó to' lo que sé.

Pobre mujer.

Tuviste suerte.

Yo no puedo decir lo mismo.

Quisiste tener lo que yo.

Y me equivoqué.

Me equivoqué.

(Timbre)

(Ladridos)

Hola. ¿Está la Rosa?

Uy...

Perdona, ¿no está?

Oye, ¿sabes cuánto va a tardar?

¡Oye!

Fue al pueblo.

Vaya por Dios. No sé cuándo va a volver.

Oye,

tú no sabrás coser, ¿verdad?

Yo sí.

Ah, ¿sí? Ven, Palomita.

Ponte ahí.

A ver...

Perfecto.

Mira, le vas a hacer un traje de novia como si fuera pa ti,

que tenemos día en la iglesia y no podemos retrasarnos.

Venga. Cariño, vámonos, que tenemos muchas cosas que hacer.

Hasta luego. Adiós.

(Ladridos)

Así que has venido al barrio a buscar fortuna.

Vine a buscar a mi hermana.

Tu hermana.

Tu hermana es como su marido,

nunca quisieron aceptar mi dinero,

pero su hijo no, a él sí le gustaban los atajos.

Lo mismito que a ti.

Lo supe na más verte.

Se te ponen los pezones como piedras cuando hueles a dinero.

Vete, déjame tranquila.

Mírame,

tú no eres de esa clase de pobres

que están todo el rato con la excusa esa de la honra.

Tú eres de las mías.

Tú has elegido vivir.

Quita.

¿Te asustas de mí?

Vete, anda.

Búscate el lío en otra parte.

Este es un bar pequeño,

pegado a la autovía,

¿conoces un sitio mejor?

Pierdes el tiempo, esto no es mío.

Pero podría serlo.

Tienes las condiciones.

¿Qué condiciones ni condiciones?

Eres viva y apretada como tú sola.

Bien sabrías hacerle la tapadera a una buena mercancía,

unas cuantas semanas.

Te apoquinaría bien.

Estamos hablando de... un buen pellizco.

(Puerta abriéndose)

¿Y esta niña tan preciosa?

Aligera. Venga, vete.

Vete.

"El concurso de bingo más rápido del mundo o eso dicen sus vecinos".

"A mi vera tengo a Mártir,

que es la mujer que más veces ha cantado bingo

en la historia del concurso".

"Mártir, ¿cómo se lleva desde dentro?".

"¿Hay mucha rivalidad?".

-"Hace dos años, en el último cartón, me entró un estrés de esos

y se me subió a este ojo

y desde entonces, ando como los ponis en la feria,

nublada perdida".

-"Y aquí seguimos, en el popular barrio de La Católica,

corazón de esta barriada

donde todos los años se hace un singular concurso

y es que lo que empezó como una broma entre vecinos,

se ha convertido en una auténtica tradición

en la que esta misma tarde participarán cientos de aficionados

venidos de todos los rincones del país".

"Ya ven los nervios que tienen que aplacar nuestros concursantes

antes de cantar: '¡Bingo!'".

(Música ambiental)

Mira.

(RÍE)

¡Mira, mira, mira, mira!

Espera aquí.

(TARTAMUDEANDO) ¡Dime dónde tienes nuestro puñetero dinero!

Te juro que lo perdí.

Lo perdí.

-Déjame a mí, déjame a mí, déjame a mí.

¡Ah!

¡Ah!

¿Entonces qué?

¿A mí tampoco me vas a decir...

dónde escondes el dinero?

(VOZ ENTRECORTADA) Te juro que lo perdí.

¡Ah!

No quieras que te mate aquí mismo, pichona.

¡Ah!

¡Ah!

¡Ah!

Ah...

Ah...

Escúchame, si no nos lo devuelves,

iremos a por tu cría,

luego a por tu hermanito...

y de final,

acabaremos contigo.

(HABLA CON DIFICULTAD) Dos días...

Dame...

dos días.

(TOSE)

(RESPIRA FATIGADA)

Ah...

(Puerta cerrándose)

(Canción "Saraiman")

(VASILE HABLA EN RUMANO)

(EN RUMANO)

(AGONIZANDO) Ayúdame...

Llévame... a la casa.

(Puerta)

(Televisión encendida)

(TV) "Fuerte aplauso para ella".

(TARAREA)

Ah...

(TV) "De los maravillosos productos...".

(Agua corriendo)

(Tarareo)

(TARAREA)

(Canción "Saraiman")

Ah...

¡Ah!

¡Mmm!

(TARAREA)

(Puerta)

(Música instrumental melancólica)

(Trinos)

(Trinos)

(SUSURRANDO) Despiértate.

Chist. Niño.

Niño.

Escucha.

Escúchame.

Niño.

Chist.

Escucha.

Llévatela.

Llévatela de aquí.

Esta noche, a las 12, te vienes a buscarla

y os vais lejos de aquí.

¿Me oyes?

Y no debéis volver nunca.

Nunca.

Ahora, vete.

Vete.

A las 12.

Ah...

Ay, por favor...

Adela.

Adela.

Ayúdame, anda, que tengo que... salir.

¿Adónde?

Ma, ¿qué pasa?

Ay, yo no puedo...

Adela, escúchame,

"tienes que tener mucho cuidado...

y hacer todo lo que te diga".

(Música instrumental de tensión)

Dile a tu madre que hace bien en considerar mi oferta.

El dinero es lo único que aleja las desgracias.

Mi padre dice que haré lo que me pida.

En este negocio, es importante no perder los nervios.

Los nervios traicionan.

Defender lo que he conseguido...

requiere un sacrificio.

A ti no te van a perder los nervios, ¿verdad?

(TV) "¡Un aplauso!".

"¡Bien!".

(Aplausos)

Bueno, yo me voy ya.

Palomita, hija, apaga la tele y vete a la cama, que ya es tarde.

Buenas noches.

Buenas noches.

(Puerta cerrándose)

Vasile,

no se te vaya a olvidar tirar la basura antes de acostarte, ¿eh?

Vale.

(Puerta cerrándose)

(Tictac)

(SUSPIRA)

(Ladridos)

¿Qué pasa?

¿Qué pensabas,

que por ser rumano no ibas a tener despedida de soltero?

Venga, baja, que aquí no acaba la sorpresa.

Trae la basura.

(RIENDO) Toma.

-(CANTA FLAMENCO)

Venga, vístete, que te vamos a dar tu última vuelta al ruedo.

¡Toma! -¡Vamos, maestro!

¿Qué empezamos, por Casa Paco?

Venga. Venga, vámonos.

Vamos. ¡Vamos!

Venga. -¡Olé!

(Risas)

(Música instrumental suave)

Va, dale.

(Golpean la puerta)

(Golpean la puerta)

¿Quién es?

¡Venga, mamá, abre!

Así que soy tu primo.

Dime la verdad,

¿qué hacías a esta hora por aquí?

Recogiendo.

¿A quién quieres engañar?

Si ya has terminado, vamos.

Es tarde.

(SUSPIRA)

(Música instrumental de intriga)

(Risas)

(Risas)

¿Qué haces aquí?

Me has mentido.

No ha venido.

¡No ha venido!

¿Has hecho lo que te dije?

¿Lo has hecho?

¡No ha venido!

¡No ha venido!

¡No! ¡Chist, chist, chist!

Contéstame. ¡Ah!

Contéstame. ¡Ah!

¿Has hecho lo que te dije?

¡Contéstame!

Ya.

Ya.

Ya.

(Campanadas)

(Pasos)

Señor,

no puedo casar.

Yo pensar en Dios,

él decir que yo casado con él.

Anda, anda,

que para servir a Dios, nuestro padre,

no hace falta ser cura,

pero para agradecerle a tu padre la tierra,

este, que te ha dado un trabajo,

una cama, una mujer, que es una santa,

eso, eso sí que es cumplir como un cristiano.

Sí, señor, pero... Mira, Vasile,

yo ya sé que mi hija no es ningún caramelito,

pero te voy a decir una cosa,

esa ha salido a su madre, que en paz descanse,

que al principio les puede la timidez, pero luego...

No, no, no, no, no es eso, no así, señor.

Verdad, para mí que...

Yo no querer.

Si yo lo entiendo, ¿eh?

Para qué nos vamos a engañar, muy fina no me ha salido,

pero digamos el Evangelio,

ella es fea,

tú eres pobre y yo...

oye, pues yo mis dineros tengo

y Dios me libre de obligarte,

que yo no soy de los que fuerzan estas cosas.

¿No, señor?

No, pero he vivido lo mío y tengo mucha trastienda con las mujeres

y sé que cuando una mujer te llena el buche día a día,

al final, se la ve bonica...

y si es fea,

más en paz vive el hombre.

Venga, que estás estupendo. Vámonos, que ya es la hora.

Venga, vamos.

(Ladridos)

(Música instrumental de tensión)

(Puerta cerrándose)

¡Chist, chist, chist, chist!

¿Adónde vas, pajarito?

Que me he dejado las llaves de... de la caja en el piso.

¡Ah, chist!

¿Y nuestro dinero?

¿Dónde te lo has dejado?

En unas horas, tendréis vuestro dinero.

Más te vale.

Anda.

(Puerta)

(TV) "Bueno, vamos a ello, como siempre, veamos...".

¡Adela!

"¿Sigues tirando o te plantas?". ¡Adela!

-"Sigo tirando". -"Seguimos tirando".

¿Qué pasa?

Nada, no preguntes, corre.

¡Corre!

¡Corre!

¡Corre!

¡Arriba! ¡Sube, sube!

¡Sube!

¡Sube!

¡Corre!

¡Corre, corre!

¡Corre!

¡Sube, sube!

¡Ah!

Ayúdame. ¡Vamos!

¡Ah!

¡Ah! ¡Ah!

(Ladridos)

(LLORA)

(ATEMORIZADA) No.

No, no, no, no.

que no.

¡No!

¡Ah!

(LLORA)

¡Salta! No.

¡Salta, ma!

No puedo. ¡Ma, sí puedes!

¡Mamá! (LLORANDO) No puedo, no puedo.

¡Salta!

¡Salta!

Ah...

(LLORANDO) Salta.

¡Ah!

¡Ah!

¡Ah!

¡Ma! (LLORA)

Esa es mi bata.

¡Mi bata!

¡A la ladrona!

¡Mi bata!

¡A la ladrona, a esa!

¡A la ladrona!

-¡Vamos, corre!

¿Qué haces?

¡Eh!

(Vehículo acercándose)

¡Ah!

¡Por la otra calle, por la otra calle!

¡Por la otra calle!

Ah...

No puedo más.

Ah...

(HABLA CON DIFICULTAD) No puedo más.

Hija...

(SUSURRA) Mamá.

Mamá, por favor. Vete tú.

Mamá.

No. Vete, vete.

No te voy a dejar aquí.

Chist. No te voy a dejar aquí.

Vete. No te dejo aquí.

Vete. No.

No. Vete.

Que no.

No te dejo aquí sola.

No. Vete.

No, ma. Vete.

Vete.

¡Vete! ¡Ah!

(LLORA)

¡Están aquí, corre, corre!

(Trinos)

Ah...

(Pasos acercándose)

(Música instrumental melancólica)

(Graznidos)

(Bullicio)

¿No es ese tu yerno?

¡Vasile!

¡Ah!

¡Ah!

¡Ah!

¡Ah!

(Música instrumental triste)

Concha, ¿qué te han hecho?

Concha, ¿quién ha sido?

Concha, escúchame.

Ahora no, ahora no, ahora no.

Escúchame.

(HABLA CON DIFICULTAD) Rosa,

perdóname.

Perdóname.

La niña...

La niña...

Mi niña...

Mi niña...

(LLORANDO) Concha.

(LLORA)

Concha.

Concha.

(Timbre)

(Timbre)

Adela.

¡Adela!

(LLORA)

(Llanto)

Antoñito.

Antoñito, ¿qué haces?

¿Por qué no quieren escapar?

¿Por qué no se escapa?

¡Les abro y no quieren escapar!

No quieren escapar.

No quieren escapar.

No es que no quieran,

es que no pueden.

No pueden escapar.

No pueden escapar.

(Música de acordeón)

(Trinos)

(Trinos)

(Televisión encendida)

Palomita, ¿cómo ha ido eso, hija?

Bien.

¡Ay!

(TV) "Decir sí ya no está de moda,

cada vez menos gente interesada

en decir sí en el altar o ante un juez

mientras aumentan las parejas

que deciden poner fin a su relación".

"En nuestro país,

el número de matrimonios ha caído en un 56 %".

Anda, come, que la sopa fría no vale nada.

(Trinos)

(Trinos)

(Trinos)

(Sirena)

(Música de guitarra)

# Si lo que me diste era mentira,

# ¿a quién he dado mi vida?

# Dime de una vez qué es lo que quieres.

# Te di mi suerte y mi muerte,

# mi vida yo te di.

# Te di mi suerte y mi muerte,

# mi vida yo te di.

# Ay, amor, que me fatigas

# y desdibujas mi camino.

# Una traición deliberada soy.

# Una mentira sostenida,

# cansada de tanto vivir,

# de tanto vivir.

# Te di mi alma, te di mi calma.

# Te di mi alma, te di mi calma.

# Mi vida yo te di.

# Mi vida yo...

# te di. #

Somos cine - Jaulas - Ver ahora

Musa, de Jaume Balagueró

El regreso de Jaume Balagueró al cine de terror. Una historia que nos cuenta los misterios que envuelven a la trágica e inesperada muerte de la novia de Samuel Salomon, un profesor de literatura que sufre una recurrente pesadilla donde una mujer es brutalmente asesinada a través de un extraño ritual. De repente, la misma mujer que aparece todas las noches en su mente es hallada muerta en idénticas circunstancias a las de su sueño. Este genial film ganó en el Festival de Sitges la Sección oficial largometrajes (Fuera de concurso) en 2017 y una nominación a los premios Gaudí por mejores efectos visuales en el mismo año.

No recomendado para menores de 16 años Musa - Ver ahora
Transcripción completa

"Por mí se va a la ciudad del llanto.

Por mí se va al eterno dolor.

Por mí se va hacia la raza condenada.

La justicia animó a mi sublime arquitecto.

Me hizo la divina potestad,

la suprema sabiduría y el primer amor.

Antes que yo no hubo nada creado,

solo lo eterno,

y yo perduro eternamente.

Oh, vosotros que entráis aquí, abandonad

toda esperanza."

Tras oír esta conmovedora lectura,

¿alguien puede decirme por qué el infierno de Dante

sigue teniendo tanta importancia?

¿Debo abandonar toda esperanza?

Lawrence. ¿Porque imaginó el infierno?

Sí.

Sí, porque imaginó el infierno.

Compartió con nosotros una versión de la experiencia y relación

del hombre con la existencia,

con sus pecados, con su propia mortalidad.

Ustedes vienen aquí para perderse entre los clásicos

e inspirarse por los grandes maestros,

pero también para empezar a intentar encontrarle el sentido

a su propio descenso a los infiernos.

Por eso, en lugar del típico análisis crítico

del infierno de Dante, me gustaría que me entregaran

una propuesta poética alternativa

al infierno de Dante.

El suyo propio, sus luchas, sus miedos,

sus pecados, sean los que sean.

Ah, y lo quiero para el lunes.

Hasta luego, buen fin de semana.

Adiós.

Gracias.

¿Te ha gustado? Sí.

¿En serio?

Ah, hola, Susan. Gracias. Gracias.

Vaya, vaya con el profesor de moda.

No, querida, ni se me ocurriría quitarte ese título a ti.

Yo no acabo de publicar un libro, está claro que eso ayuda.

Tranquila, la semana que viene ya ni se acordarán.

Esta noche hay cena del rectorado en mi casa.

Ah. Solo profesores selectos.

Ven, por favor. Ah, me temo que esta noche no puedo.

Tengo planes. ¡Oh, planes!

Imagino que no serán quedarte en casa corrigiendo exámenes.

(RÍE) No exactamente.

Buen fin de semana. Tú también.

¿Le importaría llevarme, profesor?

(RÍE)

(JADEA)

¿Te has dormido? No.

(RÍE)

Ah, me encanta cómo hueles.

Ojalá pudiéramos quedarnos así para siempre.

Sin movernos, aquí quietos.

No creo que a mi editor le hiciese mucha gracia.

Oh, tiene otros autores, lo superará.

(RÍE)

Tendrías que dejar de ir a la universidad.

No me molestaría. No crees... ¿no te molestaría?

No. No podríamos volver a hacer el amor.

Si es solo por eso, nos movemos.

¿Cuánto tiempo llevamos juntos?

No lo sé. Eh... ¿casi un año?

13 meses. ¡13 meses!

Y nadie lo sabe.

¿Y qué?

¿Tú me quieres, Samuel?

(RÍE)

(RÍE) ¿Qué clase de pregunta es esa? No te rías, lo digo en serio.

Pero... De verdad.

Si me quisieras, no nos esconderíamos siempre de todo el mundo.

(SUSPIRA)

No,

pero entonces seríamos la comidilla de toda la universidad.

¿Quieres eso?

Lo que quiero es que esto no se acabe nunca.

Ni yo.

Pues prométeme

que me querrás para siempre.

Vale. Dilo.

Te lo prometo. Así no, dilo.

Lo prometo.

Te querré para siempre.

Chao. (RÍE)

(Maullido)

(Maullido)

Anda, hola.

Hola, Dino. ¿Tienes hambre?

(MAÚLLA)

Tú también me quieres, ¿verdad?

(TARAREA)

(SUSPIRA)

Lo siento, Dino.

(TARAREA)

Oye, no nos queda comida del gato, voy a comprar.

¿Quieres que traiga algo de cenar ya que voy?

No, no. ¿Qué?

¡Aguanta!

¡Dios! ¿Qué has hecho?

¡Beatriz! ¡Beatriz!

¡Aguanta, aguanta!

¡Aguanta!

¡Despierta! ¡Joder!

¡Joder!

Vamos, vamos.

¡Reacciona! ¡No!

¡Vamos!

¡Vamos!

¡Vamos!

¡No!

(Susurros)

(Susurros)

(GRITA)

Aquí tienes.

"Bon appétit."

(GRITA)

(Maullido)

Ya lo sé, pero creo que la referencia es esta.

Es un primer borrador, yo...

Sí, ¿se las apañará?

Sí, claro, luego hablamos. De acuerdo.

Hola.

Pensaba que no volvería a verte por aquí.

Ya, bueno, seguro que mucha gente

se alegraría de que así fuese.

Eso no es verdad.

¿Qué tal estás?

¿Lo de aquella cena sigue en pie?

Claro.

Parecen muy escabrosos. ¿Desde cuándo los tienes?

Todas las noches

durante las últimas tres semanas.

¿Estás viendo a alguien para que te ayude?

Al principio fui a terapia para el duelo,

pero la verdad es que no era lo mío.

¿Se te ha ocurrido que los sueños tengan relación con... lo que pasó?

La mujer de los sueños no se parece a Beatriz.

No, no, no, pero tal vez tu cabeza quiera deshacerse

del dolor que lleva dentro, no sé, como una terapia.

No tiene nada que ver, ¿vale?

¿Has vuelto a escribir? No tengo nada que contar.

Uf.

Escribe sobre tu sueño. Sí, claro, me dedicaré al terror.

¿Y qué tiene de malo? Los escritores de terror son sexis.

Oh, venga ya. (RÍE)

Los poetas son unos muertos de hambre y un coñazo.

Oh, a propósito,

te compré esto por tu cumpleaños y desapareciste,

así que mejor tarde que nunca.

Feliz cumpleaños.

Ábrelo.

(RÍE)

A esto lo llamo yo presionar. Oh, venga ya.

Úsalo para la lista de la compra. (RÍE)

O para corregir exámenes.

Eres profesor, ¿te acuerdas? Y de los buenos.

Y deja de morderte las uñas. Que te den.

(Vibración de móvil)

¿Ya me echas de menos? "¿Estás en casa?"

"¿Samuel?" Sí, acabo de llegar.

"Pon la tele, el canal de noticias.

Rápido." ¿Por qué?

"Tú ponla.

¡Ponla!" Vale, vale.

(TELEVISIÓN) "El asesinato ha conmocionado

el tranquilo barrio de Ballsbridge.

Según un portavoz de la policía, el cadáver con lesiones graves

se encontró en el segundo piso rodeado de lo que parecía ser

un Círculo Blanco improvisado en el suelo.

La policía cree que el suceso

tiene todas las señales de un asesinato de tipo ritual.

La investigación forense esclarecerá

la cronología exacta de los acontecimientos."

Esto es lo que hay. La mataron hace un par de días.

Se ve que la encontró una limpiadora cuando llegó por la mañana.

Vale. Era una mujer italiana,

se llamaba... Se llamaba Lidia Garetti.

Ella es la mujer que vi en mis sueños,

estoy seguro, completamente.

Samuel, ¿te das cuenta de lo increíble que es esto?

Sí.

Soñaste algo que iba a pasar antes de que sucediese.

Samuel, antes. ¿Te das cuenta?

Eso se llama sueño premonitorio. Pero ¿por qué yo? ¿Por qué?

Ni siquiera conozco a esa mujer. No lo sé.

Alguna explicación habrá, lo descubriremos.

No, esta no es otra de tus aventuras esotéricas.

Esa mujer está muerta y eso es real,

y yo he visto cómo pasó. Ah, ¿sí? ¿Y qué vas a hacer?

¿Vas a hablar con la policía? ¿Y qué les vas a decir?

"Hola, inspector.

Sé lo que le ha pasado a la italiana de Ballsbridge.

Yo no estaba, pero lo vi en un sueño".

¿Te das cuenta de lo que parece? Es una locura.

(SUSPIRA)

(Susurros)

(JADEA)

(JADEA)

(JADEA)

"Círculo Blanco, 1968".

¡Espera!

¡Para! ¡No!

¡Para! ¡No!

¡No me hagas daño! ¡No me hagas daño!

Espera, no voy a hacerte daño, solo dime qué estás haciendo aquí.

¿Es policía? No, no, soy... No.

¿Quién eres tú? ¿Estabas robando?

No, no, es que...

Es que vi lo de esa mujer por la tele.

¿La conocías?

No, no, no.

¿Y entonces? (SUSPIRA)

¿Y tú quién eres?

Si no eres policía...

Yo...

Tú también has soñado con ella, ¿verdad?

Tienes que ver algo.

Sígueme.

Joder.

¿Notas algo distinto?

Yo me he dado cuenta nada más entrar.

Falta algo.

Ahí. Sí.

Las baldas.

Ahí había una puerta. Exacto.

Cuidado.

Mierda, es la batería.

Espera, tengo cerillas. Vale.

Toma. Gracias.

(JADEA)

Ya está.

Joder. ¿Qué es esto?

¿Por qué alguien tendría aquí un acuario?

No lo sé.

Hay...

Hay algo dentro.

¿Qué es?

Vamos a ver.

Tiene una especie de inscripción.

"Vedi la bestia per cui io mi volsi".

Es Dante.

Sí, exacto.

(SUSPIRA) Quien la mató buscaba algo.

Y ya has visto cómo está la casa, puede que buscaran esto.

Y ella quería que lo encontrásemos.

Por eso tuvimos el mismo sueño.

Piénsalo.

(Sirena de policía)

Oh, mierda. Vámonos de aquí.

Corre. Corre.

Por aquí, por aquí abajo.

¡Eh! ¡Alto!

¡Alto! ¡Alto!

¡Alto!

(Sirena de policía)

(Silbido)

Mañana a las siete. Tienes lista de espera.

El Círculo Blanco era uno de los grupos de estudio

que solía reunirse allí. Lingüistas, poetas...

Y parece que tenían inquietudes demasiado esotéricas.

Shakespeare.

Los sonetos imposibles. Nadie ha conseguido descifrarlos.

Ni siquiera el propio Shakespeare.

Dice que se los dictó en sueños una dama oscura.

Milton.

Mi especialidad.

Habla de su experiencia al conocer a una dama llamada Herberia

en las afueras de Florencia.

Asegura que fue su inspiración para "El paraíso perdido".

Keats. Blake.

Las referencias son infinitas.

Todos insinúan haber tenido contacto con las musas.

La número uno invita.

La número dos conjura.

La número tres miente.

La número cuatro castiga.

La número cinco adivina.

La número seis apasiona.

Y la número siete se esconde.

Las siete damas.

Ya, en mitad de las musas.

¿Y qué?

Parece que tus amigos del Círculo Blanco se tomaron

el asunto demasiado en serio.

Estuvieron años publicando sus teorías

en revistas especializadas de todo tipo.

Primero en círculos académicos,

luego en publicaciones marginales sobre ocultismo.

¿Qué es esto?

Esta inspiración creativa suele presentarse en forma

de mujer.

Son seres sobrenaturales, de una maldad inconcebible.

Sí.

Brujas inmortales que conjuran poesía

por medio de hechizos.

Vale.

¿Crees que podemos encontrar a estos tíos?

Podría llamar a Berkeley por el departamento.

Pero empiezo a cansarme de ser tu secretaria.

Fuiste a esa casa sin avisarme.

Encontraste un tesoro en una especie de acuario,

y de repente aparece una chica de la nada y se lo lleva.

Sí. Si yo hubiera estado allí,

eso no habría pasado. ¿Vas a ayudarme a encontrarlos o no?

(GRITA)

¿Mamá?

¿Qué es eso?

Nada.

Una cosa que me he encontrado.

¿Estás enfadada? ¿Qué?

No sé, estás rara.

¿Por qué lo dices? No, no, es que...

(RESOPLA) Estoy molida, nada más.

¿Vas a trabajar esta noche?

Solo un ratito.

Pero enseguida vuelvo, te lo prometo.

¿Y sabes qué?

¿Qué? Esta es mi última noche.

No pienso volver nunca más. ¿En serio?

En la vida.

(GRITA)

Te vas a enterar.

Son cinco miembros.

Lee Barlow, Matthew Osmen, Lawrence Colbert, Barry Sutton,

Herbert Rauschen. Bien.

¿Podemos localizarlos?

Espera.

Lee Barlow se mató hace seis años a puñaladas.

28, para ser exactos.

Delante de su familia.

Matthew Osmen.

Una extraña enfermedad degenerativa que pudre los tejidos

hasta que la víctima fallece.

Los médicos siguen sin explicárselo.

A Barry Sutton lo encontraron muerto en un muelle de Portland.

Lo había devorado desde dentro un insecto sin identificar.

Lo interesante es que le encontraron un verso de Baudelaire

grabado en la piel a cuchillo

Lawrence Colbert.

Se volvió loco. Apuñaló a varios niños que volvían

a casa en la puerta del colegio. La policía lo mató a tiros.

¿Y sabes qué?

También tenía versos tatuados en la espalda.

Así que... parece que no nos quedan testigos.

Se acabó.

No, no, no, no. Has dicho que...

¿Qué sabes de Herbert Rauschen?

Berkeley no tiene registros suyos. Ni siquiera les consta su nombre.

Oye, haz lo que se te dice.

Hola, Rachel. Qué sorpresa.

Vuelves a llegar tarde.

Otra vez.

Lo siento.

No me encuentro muy bien.

(SUSPIRA)

Qué lástima. Yo tampoco.

Mira la mierda que tengo que tomarme.

Sí.

Pero yo no llego tarde.

Dijiste que cuando llegase a 200 000 me lo devolverías

Con esto ya está.

¿Y qué les digo yo a quiénes te trajeron aquí, eh?

(TARAREA)

No les conoces.

Son...

mala gente.

(Golpe)

(TARAREA)

¿Quieres dejarnos?

¿Tú, la reina de todas las putas?

Con lo que hemos pasado juntos.

¿No te tratamos bien?

Sí.

¿Te tratamos bien?

Muy bien. Sí.

No vuelvas a llegar tarde, Rachel.

En tu vida.

No, no, no, no.

(SISEA)

Y te equivocas. Eran 300 000.

Ese era el trato.

¿Has encontrado algo?

Sí.

"El profesor Rauschen entre los desaparecidos

del naufragio de Dunquin". No me sorprende.

Dunquin.

Eso está aquí, ¿verdad?

Hay un Dunquin en el condado de Kerry.

¿Podrías consultar la base de datos de las universidades irlandesas?

Estará muerto, Samuel. Todos lo están.

Ya, ya. Pero fíjate.

Nunca se encontró el cuerpo.

Hay que saber si tenía relación con alguna universidad de aquí.

Doctorados, conferencias, tesis... lo que sea.

Intentemos conseguir una ubicación, la dirección donde vive o vivía.

Más te vale esperarme despierto.

Te quiero.

Dino, la cena.

A cenar.

Dino.

La cena.

(Susurros)

Vamos, ¿dónde estás?

¡Dino!

¿Dino?

¿Cómo coño has entrado en mi casa?

Por la cañería.

Puedo hacer cosas increíbles.

Fuera de aquí antes de que llame a la policía.

Queremos la imago.

Lo que encontraste en el acuario.

Es nuestro.

¿Quién eres tú?

Tú la sacaste del agua.

Tú tienes que ser quien la devuelva.

Así... son las reglas.

Fuera.

No.

Sola.

Si fuera posible.

Después de tanto sufrimiento

y dolor.

Mañana,

antes de la medianoche,

a 40 km por la carretera del norte,

en Joy Hill.

Ven tú solo.

Con la imago.

Ya está.

(Puerta)

¿Sam? Mierda.

¡Sam!

(Puerta)

Sam.

Abre. Sí, ya voy.

Un momento, ya voy.

¿Qué te pasa? Lo siento. Lo siento, es que...

¿Estás bien? ¿Necesitas ayuda? No, gracias. Dame un segundo.

¿Has encontrado algo?

Tenías razón. En los 80 Rauschen dejó su plaza en Brown

para venir a Europa.

Pasó por varias universidades inglesas

y luego acabó aquí, en Cork.

¿Sale su dirección en el registro de Cork?

No, pone que vivía en el campus.

Tenía una dirección en Dunquin, pero la canceló antes de dimitir.

¿A qué te suena eso?

A mí me suena a que se estaba escondiendo.

Que tenía miedo.

¿Tienes la dirección?

Será mejor que conduzca yo. No, no, no. Voy a ir solo.

¿Qué? ¡Susan!

Pensaba que estábamos juntos. ¡Susan!

Mira esto. ¿A ti te parece una coincidencia?

La gente que se mete en esto acaba mal.

En serio, se acabó. Vale.

Me estás asustando.

Tú haz lo que te digo, por favor.

(Timbre)

Buenos días.

Me llamo Samuel Solomon. Vengo de la universidad.

Me gustaría hablar con el profesor Rauschen.

El profesor murió.

Lo sé.

Dígale que es sobre El Círculo Blanco.

(Puerta)

Pase.

Me llamo Samuel Solomon.

Necesito hablar con usted.

De Lidia.

Lidia Garetti.

¿Cómo me ha encontrado?

Encontré esta foto.

En su casa.

Lidia ha muerto.

La asesinaron.

Hace tres días.

¿Qué es lo que quiere?

Quiero que me cuente lo que sepa.

De ella.

Y del Círculo Blanco.

Del naufragio falso.

De qué se esconde, ¿profesor?

Las siete damas.

De eso ha venido a hablar, ¿verdad?

Pasamos años estudiándolo.

Era una obsesión.

¿Qué es eso?

Lidia lo grabó para mí.

Una pequeña demostración.

¿Demostración de qué?

De lo que son.

Un momento.

Está insinuando que...

que Lidia... Sí, señor Solomon.

La que adivina.

"Todo esto y más,

y aun así no me amas.

Y jamás lo harás.

El amor no reside en nuestra voluntad.

Tampoco puedo reprochártelo aunque mi destino sea...

amarte aún fuerte, equivocada vanamente".

Pero... qué coño.

Es lo que hacen.

Las musas. Juegan con las palabras.

Y utilizan a los poetas para infiltrarse en nuestro mundo.

La inspiración...

Esos versos parecen de una belleza sublime, ¿verdad?

Pero son trampas.

¿Qué es eso? Parece inofensivo, ¿no?

Pero mata. A todo lo que amo.

Amigos,

un hijo,

y luego otro hijo,

y luego otro.

Todo.

Lidia no es su problema.

Es de las otras de las que tiene que preocuparse.

Deles lo que quieren.

Lo antes posible. Hágame caso.

No puedo.

Yo no tengo esa cosa.

Entonces...

corra.

Mamá, ¿sabías que el sol

es la estrella más grande y colosal...?

Coge tus cosas.

Nos vamos. ¿Adónde?

No lo sé.

Ya veremos.

Pero ¿por qué? Esta es nuestra casa.

No, cariño, no lo es.

Date prisa.

Perdone.

Hola.

Quería... Eh.

Está cerrado. Sí, hola.

Igual me puede ayudar. Estoy buscando a una chica.

Largo de aquí.

No quiero problemas, necesito encontrarla.

Pero ¿a ti qué te pasa?

Tranquila, tranquila. ¿Tú quién coño eres?

Estoy buscando a una chica. Creo que trabaja aquí.

Morena, ojos verdes... parece de Europa del este.

Rachel. Claro.

Rachel.

No eres el primero que pregunta por ella.

No sé qué tiene que perdéis la puta cabeza por...

No, no, no. Es la primera vez que vengo.

La conocí hace un par de días.

Oye, de verdad, necesito encontrarla.

Tengo que hablar con ella. Por favor, es importante.

¿Tú eres el tío de los sueños?

Sí.

¿Te ha hablado de mí?

Escucha, está en peligro.

Yo solo quiero ayudarla.

Por favor.

Vale.

Vive en un edificio de viviendas en Santa Teresa's Garden.

En el último, creo.

No sé nada más.

Gracias.

Este y este.

¿Qué haces?

La maleta. No, coge ropa.

Solo la ropa. Pero no puedo dejar mis cosas.

Te compraré otros juguetes, te lo prometo.

Yo quiero los míos. Escoge uno. Tu prefe, ¿vale?

Este.

No, es muy grande.

Pues este. Cariño, ese es más grande.

Póntela.

Ya estás.

Vámonos.

(Puerta)

(SILBA) ¿Ya no recuerdas quién te consiguió este antro?

Vete a tu habitación. Venga, ve.

Qué obediente, ¿verdad?

De ti no lo ha sacado.

¿Qué quieres?

Buscaba tu pasaporte, porque quería cumplir mi palabra.

Y, ¿sabes qué?

No lo encuentro.

No nos hagas daño. No le hagas nada a mi hijo.

Cariño, por quién me tomas, ¿eh?

¿Por quién me tomas?

Vengo en son de paz.

Esta noche te pasas por el club.

Nos tomamos algo, "boogie-boogie"...

Y todo olvidado.

¿Sí?

Pero antes,

tú y yo vamos a hablar un poquito,

a ver si lo arreglamos.

¡No! ¡No, por favor!

¡Por favor, espera!

Levántate.

Vamos a dejar las putas cosas claras.

Chavales.

Busco a una chica.

Se llama Rachel, morena, pelo corto, muy guapa.

¿Es poli?

¿La conocéis?

Y ahora escúchame.

Tú te follas a quien yo te diga o tu hijo se hará pupa.

Y tú no quieres eso, ¿verdad?

¿Verdad?

¿La conocéis ahora?

No quiero problemas, Rachel, no quiero problemas, ¿queda claro?

¿Queda claro? ¿Sí? ¿Queda claro?

¿Rachel?

Soy Samuel, el tipo de la casa de Lidia Garetti.

¿Rachel?

¿Rachel?

Rachel, sé que estás ahí.

Mamá.

Rachel, te estoy oyendo.

Sé que estás ahí, Rachel.

¿Rachel?

Quería matarnos.

¿Qué?

Ayúdanos.

Ayúdanos.

¿Eres policía?

No.

Pero no eres el primero que me lo pregunta.

¿Tú crees que lo parezco?

No mucho.

¿Sabes qué quiero ser yo de mayor?

No, ¿qué?

Astronauta.

Bueno, o astrónomo

para ir a Júpiter de expedición.

¿Tú sabías que nunca han mandado a nadie a explorarlo?

Igual están esperando a mandarte a ti.

Para que seas el primero.

Venga, Nito, a la cama.

¿Se ha dormido?

Sí.

Gracias.

Oye, ese tío... No quiero saberlo.

No te conozco, Rachel.

Y no pasa nada.

Solo quiero esto.

Y ya lo tengo.

Pero nos has ayudado.

Podías haber llamado a la policía, podías haberlo cogido y largarte,

pero nos has traído aquí.

Eres un hombre bueno.

Un hombre asustado.

Eso es lo que soy.

Y un poco triste.

¿Por qué eso es tan importante?

Solo sé que hay gente

dispuesta a todo para recuperarlo.

Los que mataron a Lidia. Eso da igual.

Esa mujer quería que lo encontráramos, estoy segura.

Si es lo que quería genial, lo encontramos.

Y ahora voy a devolverlo.

Fin de la historia.

¿Y luego qué?

He matado a un hombre.

Vendrán a por mí.

Entonces vete.

No puedo, no tengo nada.

No tengo a donde ir. Tienes a tu hijo.

Puedes cambiar tu vida.

¿Y la tuya?

Tengo que irme.

No vas a volver,

¿verdad?

Quedaos aquí.

Y no le abráis la puerta a nadie.

¿Sí? "Señor Solomon.

Soy Rauschen."

Hay una cosa que no le dije.

Lidia me mandó una carta, hace unos meses.

Llevaba años sin saber de ella y me asusté.

Pensé que habría algo malo en sus palabras.

Oiga, profesor, le agradezco que me llame, pero...

Usted no lo entiende.

Creo que Lidia sabía que usted vendría a verme.

Creo que la carta era para usted.

"Profesor, se acabó, tengo la imago."

Cuánto tiempo, profesor.

Profe...

Vaya día de perros.

Bienvenido, señor Solomon.

Lo estábamos esperando.

¿Quién es usted?

La que conjura.

Hay quienes me llaman Herberia, pero es un poco...

pretencioso, ¿no cree?

Puede llamarme Jacqueline.

Es un nombre francés.

¿Le gusta?

No.

Es usted un insolente.

No es propio de un poeta.

Yo no soy poeta.

Uno que dejó de escribir.

Qué pena.

Si supiese lo que se pierde.

Existe un solo verso en Cavafis que puede producir ampollas de pus

y fiebre alta

y un breve Neruda que estalla como una planta nuclear.

Boom.

La poesía puede hacer cosas increíbles.

No estoy aquí para ver truquitos de salón.

No, claro que no.

Tenemos asuntos que atender, ¿verdad?

Primero deme su palabra

de que no nos hará daño.

¿Trae sus propias condiciones?

Debería dejar de beber güisqui, señor Solomon.

Ni a la chica, ni al niño, a ninguno.

Si les doy lo que quieren,

nos dejan en paz.

Para siempre.

Quiero verla.

Prométamelo.

Y se la daré.

Se lo prometo.

Esto no es la imago,

es solo la cáscara.

¿Ha venido aquí con intención de engañarnos, señor Solomon?

Alguien lo ha hecho, es evidente.

Parece que esa chica suya no es de fiar.

Tráiganos la imago, señor Solomon.

Pero ya no espere clemencia.

(Puerta)

¿Samuel?

Rachel, abre la puerta.

¿Quién es?

Ya sabes quién soy, por favor, abre la puerta,

no pueden verme aquí.

Lidia.

Ya empiezas a recordar.

Pero...

no, no puede ser, te vi morir.

Tenían que creérselo.

¿Por qué?

Sigues sin acordarte, pero lo harás.

Mi bebé.

No, no.

No, no, no fue por tu bebé.

Eso fue una excusa, fue por ti.

Tú, tú eres distinta.

Siempre has sido distinta, puedes sentir cosas

que ellas nunca podrán sentir.

Por eso te tienen envidia.

Pero ¿y tú?

Yo estoy de tu lado.

Tenemos un plan.

Por eso he venido.

Te acordarás.

Tuvimos suerte de que apareciese ese hombre insignificante.

Samuel.

Jacqueline está confusa.

No entiende qué tiene que ver él en esto.

¿Tú lo llamaste? En los sueños.

Como me llamaste a mí.

Sí. Exacto.

Qué mala memoria.

¿Quién eres?

Te pillé.

¿No te acuerdas de mí?

La que miente.

Es evidente que me falta práctica.

¿Qué quieres?

Sabes muy bien lo que quiero.

No puedes hacerlo.

No me la puedes quitar, recuerdo las reglas.

Claro.

Las reglas,

las que tú te saltas.

Pero no he venido por eso.

¿Mamá?

Vuelve a la cama.

LA TEORÍA DE LA INSPIRACIÓN POÉTICA

Seis.

¿Por qué seis?

La que castiga.

Llevo mucho tiempo esperándote.

Hay que guardar los secretos, profesor.

A estas alturas ya debería saberlo.

No se esfuerce.

Este es de Yates.

No dejará que se mueva.

No se preocupe.

Este es muy corto,

pero lo va a mantener vivo durante horas.

No queremos que se pierda nada.

"En La Ciudad de las Damas,

Cristina de Pizan advierte de la presencia

de siete mujeres..."

LOS POETAS Y LAS DAMAS

Seis.

Pero ¿qué coño?

Seis.

¿Qué has hecho?

¿Qué cojones has hecho?

Tienen a mi hijo.

¿Qué?

Solo querían esa cosa.

¿Por qué no me la diste?

No podía.

He recordado.

¿De qué hablas? ¿Recordado qué?

Lo que soy.

Mi imago.

Cada dama tiene una.

Es nuestro poder.

Nuestra memoria es...

nuestra eternidad.

Sin ella solo somos trozos de carne.

No, yo las he visto.

Tú no eres como ellas. Por eso me odian.

Odian todo lo que parece humano porque ellas jamás podrán tenerlo.

Pero yo puedo amar.

Llevaban siglos buscando motivos para castigarme, una excusa.

Y entonces pasó.

Existen reglas, cientos de reglas,

que una dama no puede procrear.

Por fin tenían un motivo.

Podrían haber acabado con el niño y haberme dejado morir

como una humana cualquiera, pero no.

Querían más, la enterraron y la anularon.

Perdí mi poder, lo olvidé todo.

Y luego me vendieron a ese hombre.

Pero mi eternidad permanecería intacta

para que el castigo fuera eterno.

Pero Lidia la recuperó.

Ella también era distinta, a su manera.

Siempre quiso ayudarme.

Pero debieron enterarse, por eso la mataron.

No puede ser. Existe una forma.

Un ritual.

El Círculo Blanco.

Lidia podía ver el futuro,

nos ha estado guiando desde el principio.

Pero ¿por qué yo?

Debió pensar que necesitaría ayuda.

No me habría escogido a mí.

Yo te habría escogido.

Ni la necesidad,

ni las flaquezas,

conspiran para ligarnos

con la sordidez.

¿Quién eres?

La que apasiona.

Dásela.

No. Han ganado.

Te volverían a hacer lo mismo.

Y a mí me matarían, estoy seguro.

Mientras tengamos la imago me dejarán vivir.

Yo la cogí y yo tengo que devolverla.

Son las reglas.

Esto es lo único que nos protege.

¿Qué?

La número siete.

La que se esconde.

Ni nosotras la hemos visto nunca.

Es la más cruel, la más peligrosa.

Pero también la más débil.

Si ella muere, mueren todas.

Por eso se esconde.

¿Dónde?

El receptáculo.

Nadie sabe lo que es.

Espera.

Lidia.

A lo mejor lo sabía.

No, ella quería ayudarnos, nos lo habría dicho de algún modo.

Puede que lo hiciera.

Tiene sentido, Lidia sabía que la vigilaban.

Por eso fue tan críptica.

Y por eso le mandó la carta a Rauschen.

Y escondió la foto en el marco.

Sabía que te llevaría hasta él.

Espera aquí.

¿Profesor?

¿Hola?

¿Profesor?

Profesor.

Profesor.

Profesor, ¿está ahí?

Profesor, la carta.

¿Dónde está?

Profesor.

Máteme.

Ayúdeme.

(Pasos)

(Golpes)

Ayúdeme. Escuche.

Escúcheme.

Tranquilo. (GRITA)

(GRITA)

Me duele el corazón.

Le aqueja un pesado sopor a mis sentidos.

Venga, vámonos.

¿Crees que sabían lo de la carta?

No, se la habrían llevado.

¿Una llave?

"Al mundo de la luz todos se han ido

y yo aquí a solas estoy.

Su mismo recuerdo es claro y vivo

y mis tristes pensamientos se llenan de luz".

Mis tristes pensamientos

se llenan de luz. Se llenan de luz.

Es de Milton.

Segurísimo.

Tiene que significar algo. No lo sé.

Pero puede que alguien sí.

Está abierta.

Joder.

¿Susan?

(Golpe)

¿Susan?

Dios.

Susan, ¡para!

Joder.

Joder, pero ¿qué te han hecho?

¿Cuándo te lo han hecho?

¿Qué haces?

¡Para!

Joder, ¡para!

¡Para! (GRITA)

Tiene algo en el pecho.

La rosa enferma se muere.

¿Qué significa?

Se devorará a sí misma.

Debe haber una forma de pararla.

No podemos hacer nada.

Paraste al enfermero, puedes hacerlo.

No lo he parado, lo he matado, ¿eso es lo que quieres que haga?

A lo mejor podemos cortárselo.

¿Qué? Trae un cuchillo.

No creo que funcione.

La cocina, abajo, al final del pasillo. Trae lo que encuentres.

Susan, para. ¡Para!

¡No!

¡Rachel! ¡Date prisa!

¡Rachel!

Ya lo tengo. Sujétame.

Boca arriba. Sí.

La mano. Apártasela.

Cógele las manos, sujétaselas. Voy.

¡Ah!

¿Estás seguro?

(SISEA)

Por Dios.

Vamos a tener que atarla para que no se haga daño.

¡Busca algo para atarla! Joder.

No te haremos daño, pero no dejaremos que lo hagas...

Lo siento. ¡Ya está, ya lo tengo!

Dale la vuelta.

Dame la mano.

¿Lo tienes?

¿Lo tiene? Sí.

(SISEA)

Vale, te subiremos a la cama para que estés bien. ¿Vale?

Venga, ayúdame.

Vamos allá.

(SISEA)

(SISEA)

Relájate.

Vale, vale.

Tranquila. (SISEA)

Tú respira.

Respira.

Respira.

Respira.

Vale.

Tenemos que llamar a una ambulancia.

La llevarán al hospital, ellos se lo quitarán.

No. No saben lo que es.

En cuanto se libere volverá a empezar y no parará.

Lo siento. Por lo menos estará a salvo.

La sedarán o algo.

Aún puede ayudarnos.

Enséñale los versos.

Tienen a mi hijo.

No te imaginas de lo que son capaces. Por favor.

Pide una ambulancia. Voy.

Susan.

Susan, oye.

Siento tener que pedirte esto, pero necesito que me ayudes.

Tienes que decirme qué significa.

Al mundo de la luz todos se han ido y yo aquí a solas estoy.

Su mismo recuerdo es claro y vivo

y mis tristes pensamientos se llenan de luz.

¿Es de Milton?

Tú eres la experta, dime que sí. No, no.

No.

No es de Milton. ¿Qué?

De Vaughan.

La gente los confunde.

El poema, Susan, ¿qué significa?

Suéltame.

Suéltame. Susan, por favor.

(SISEA)

Lo siento. Suéltame.

Suéltame. Lo siento.

El poema, ¿qué significa?

Más allá del velo...

¡Susan!

No tardarán, ¿qué te ha dicho?

(SUSPIRA) Nada.

(SUSPIRA)

El poema se llama "Más allá del velo".

¿Por qué no ha escrito una dirección

si quería decirnos...?

Espera. "Más allá del velo"

La envoltura del sobre.

Nos lo dijo.

Hospital psiquiátrico de Bortrane.

Habitación 1007.

Es ahí.

Lo conozco, está en Dornamate.

Lidia envió esta carta hace seis meses.

Pero lleva años cerrado.

Tenemos que ir. Ahora.

No, hay que esperar a la ambulancia.

No podemos. No podemos dejar a Susan así.

Esperaré fuera.

Hemos llamado a una ambulancia.

Llegarán enseguida.

¿Me oyes, Susan?

Todo volverá a ser como antes.

Te lo prometo.

Volveré a la universidad, como tú querías.

(SOLLOZA)

Creo que puedo ayudarla.

Estoy recordando.

¿Cómo?

No lo sé, pero puedo intentarlo.

Déjame a solas con ella.

Vale.

¡Susan!

Le pillé.

Yo que usted no subiría, señor Solomon.

No va a gustarle.

¡No!

Quiero que sufran.

Quiero que se mueran.

El receptáculo.

Sea lo que sea, tiene que estar ahí.

Allí es donde se esconde.

Tenemos que estar preparados.

¿Qué pasará cuando ella muera?

Todas lo harán.

Y tú.

Mi hijo vivirá.

Démonos prisa.

No tardarán en encontrarnos.

Habitación 1007.

1001.

Esta es la 1006. 1006.

Siete.

Atrás.

Aquí no hay nada.

Tiene que ser ahí, el mensaje es claro.

¿Y si te has equivocado? No.

No, no, no, no.

Prométeme...

que...

me querrás...

para siempre.

¿Qué es?

¿Qué es esto?

Eres tú.

¿Qué?

El receptáculo.

Eres tú.

¿Qué?

Ella...

está dentro de ti.

Lidia lo sabía.

Tú eras la pieza que no cuadraba.

Ahora todo encaja.

No.

Samuel. No.

Samuel.

¿Quién es, Samuel? Dímelo.

Piensa en... cómo la conociste.

¿Cómo apareció en tu vida?

Todo era parte de un plan. ¡Basta!

Hizo que te enamorases de ella, ¿verdad?

Y luego se fue.

¿Por qué?

Porque sabía que nunca la olvidarías.

Tú eras el escondite perfecto. ¡No!

(GRITA) ¡No!

Está en tu interior, Samuel.

En tu corazón.

Quiero que se vaya de mi corazón.

Y sé cómo hacerlo.

Pero tienes que contarme cómo pasó.

Has escogido bien, Rachel.

El escenario más triste para el más triste de los finales.

Es aquí.

Tiene que ser aquí.

¿Qué es eso?

Lidia.

Esto es perfecto.

¿Qué estabas haciendo?

Ayúdame.

Arráncalo.

El Círculo Blanco.

(SUSPIRA) Vamos.

Ahora te necesitaré.

Sígueme.

¿Qué tengo que hacer?

La engañaremos. Tenemos que quemar la madriguera.

Quítate el abrigo.

Si el receptáculo está en peligro,

si tu cuerpo está herido, se verá obligada a salir.

Dame el brazo.

Tenemos que ser rápidos.

Cuando salga se sentirá en peligro y se volverá violenta.

Hay que meterla en el Círculo. Eso la paralizará.

Y entonces...

Samuel,

tendrás que matarla.

No tenemos elección.

Joder.

No quiero que tú mueras.

Prométeme

que cuidarás de mi hijo.

Siempre. Sí.

Prométeme que lo querrás.

Por favor.

¡Ah! Joder.

Ah.

Joder.

Joder.

(DOLORIDO)

(Voces)

Se acercan.

Ya vienen.

Ya vienen.

(Voces)

(GRITA)

(GRITA)

(GRITA)

¡Samuel! ¡Tienes que aguantarme!

Por favor, por favor, por favor, aguanta, por favor.

(SUSPIRA)

"He perdido el juicio,

las palabras,

las lágrimas,

las lágrimas".

(SUSPIRA)

(SUSPIRA)

Traed al niño.

Samuel.

No la escuches. Mátala.

Te está mintiendo, Samuel. No tiene idea de lo que había entre nosotros.

No la escuches.

Mátala.

Mírame, Samuel.

Soy yo.

Samuel, ¿no te acuerdas?

Mátala.

¡No, no lo hagas!

Mátala.

No la escuches, por favor.

Mátala. Amor mío.

Tú no eres Beatriz. Sí, no digas eso.

No eres Beatriz. Ella... era una mentira.

Mi amor, no es tan fácil.

Yo soy muchas cosas a la vez.

No, no, no, no.

Te está mintiendo.

Te está mintiendo. Mátala. Samuel, mírame.

Podría haber elegido a cualquiera. Miente.

Pero te elegí a ti. (GRITA)

¿Sabes por qué?

Vamos. Vamos, mátala.

Porque te quería.

No, no, no, no, no, no. Y lo sabes.

Te miente. ¡Mírame!

Me lo prometiste. No, no.

Me prometiste que me querrías para siempre.

¿Por qué?

Mátala.

¡Mátala!

Debo reconocer

que no pensé que llegarías tan lejos, Rachel.

¡Mamá! (SUSPIRA)

¡Nito!

Por favor.

Que se vaya. No, Rachel.

Las reglas son distintas.

Tú la dejas a ella

y tu hijo vivirá un poquito más.

Venimos a por la imago, ¿te acuerdas?

Él nunca os la entregará.

No parece que tengáis elección.

El final de esta historia ya está escrito.

Danos la imago

y pasaremos página.

(SOLLOZA) ¡Mamá! ¡Mamá!

Acepta tu destino, Rachel.

Tengo... planes increíbles para ti.

Samuel, no lo hagas.

(SUSPIRA)

¿Lo ves?

Eres incapaz.

¿No querrás dejar a tu hijo... solo

en este mundo mediocre?

No sería un buen final para esta historia, ¿verdad?

No se me ocurre

otro mejor.

Mátala.

Ahora.

"Así es como termina esta historia.

La más triste de las historias.

Y como todas las historias

algún día se olvidará.

Solo quedarán trazos

de tinta negra

en un pedazo de papel.

Pero yo sé que fue real.

Sé que ella lo fue.

¡Sam!

Y sé que algún día

encontraremos la forma

de hacerla volver.

La poesía puede hacer cosas increíbles."

Musa - Ver ahora

La piel fría

En una isla perdida en medio del océano, dos hombres se defienden, noche tras noche, resguardados en un faro, del asedio de unas extrañas criaturas marinas. Sometidos a la extrema tensión, sin entender las razones del ataque, tendrán que replantearse cómo enfrentarse a lo desconocido. Adaptación de la exitosa obra de Albert Sánchez Piñol. Dirigida por Xavier Gens, este genial largometraje obtuvo el premio sección oficial largometrajes en el festival de Sitges en 2017.

Somos cine - La piel fría - Ver ahora

Jean François y el sentido de la vida

Francesc, un niño solitario de trece años, descubre en la escuela el libro El mito de Sísifo del filósofo Albert Camus por el que queda fascinado. A partir de este momento decide convertirse en existencialista, se sube el cuello de la chaqueta y se hace llamar Jean-François. Su nuevo objetivo será ir a París a encontrar a Camus. Lluna, una adolescente que vive el presente, le acompañará en su aventura con una única condición: parar por el camino para reencontrarse con el chico francés con el que tuvo una historia el verano pasado. Juntos emprenden un viaje para, con Camus o sin él, descubrir cuál es el sentido de la vida.

No recomendado para menores de 12 años Somos Cine - Jean François y el sentido de la vida - Ver ahora
Transcripción completa

Estimados hermanos,

nos hemos reunido aquí

para despedirnos de nuestro hermano Francesc...

que...

inexplicablemente decidió dejarnos ayer

con tan solo 12 años de edad.

Creo que todos nos arrepentimos ahora

de no haber pasado más tiempo junto a él,

de no haber disfrutado más de su extraordinaria personalidad.

¿Por qué será que la muerte se lleva siempre a los mejores?

(SUSURRA) Lo hice por tu culpa.

(Tictac)

Francesc.

¡Francesc!

¿En qué pensabas?

(Música cabecera)

(CANTA) "Cumpleaños feliz.

Cumpleaños feliz.

Te deseamos, Francesc,

cumpleaños feliz."

Y ahora...

(TARAREA)

¿Qué es? Ábrelo.

¿Te gusta?

Sí.

Es para el cole...

Venga, dame el plato.

Oye...

¿Seguro que no hacemos la fiesta el sábado?

No.

Aún estás a tiempo, ¿eh?

(Música de tensión)

(Alboroto)

(Collejas)

(Puerta)

Pasa, Gómez.

Siéntate.

¿Sabes para qué te he hecho venir?

-No.

-¿No te lo imaginas?

-Es mentira.

-¿El qué?

-Siempre se inventa cosas.

-Francesc no me ha dicho nada.

Yo he visto lo que he visto.

Esta mañana, cuando llegabais al colegio.

Si quisiera castigarte, ya lo habría hecho.

Solo quiero que lo dejéis en paz.

Estoy convencida de que si tu pides a los otros niños de clase

que dejen en paz a Francesc, te harán caso, ¿no?

-Yo no he hecho nada.

-Gómez, por favor.

-Lo dejaremos en paz.

-Y ahora pídele perdón.

-Perdón.

-Así me gusta.

(Música)

¡Rubio!

¡No te escondas!

(Golpes)

¡Rubio!

Es Rubió.

¿Qué?

Mi nombre.

Francesc Rubió.

Con acento en la "O".

Si te vuelves a chivar,

tendré que matarte, ¿lo entiendes?

No he dicho nada.

(VOZ EN OFF) "No hay más que un problema filosófico

verdaderamente serio: el suicidio.

Juzgar si la vida vale o no vale la pena vivirla

es responder a la cuestión fundamental de la filosofía.

Un hombre que toma consciencia de lo absurdo

queda ligado a ello para siempre.

Un hombre sin esperanza y consciente de no tenerla

no pertenece ya al porvenir.

Los dioses habían condenado a Sísifo a subir sin cesar una roca

hasta la cima de una montaña desde donde la roca volvía a caer

por su propio peso.

Habían pensado, con algún fundamento...

La misma lucha para llegar a las cimas

basta para llenar un corazón de hombre.

Hay que imaginarse a Sísifo feliz."

¿Qué tal la semana?

(RESOPLA) Así no podemos seguir, Francesc.

Es que, si no me cuentas nada, yo no te puedo ayudar.

Encontré un libro en los lavabos del colegio.

¿Ah, sí?

¿Qué libro?

"El mito de Sísifo".

¿De Camus?

¿Qué? El autor.

Albert "Camús".

(RÍE) Sí, Camús.

En francés se pronuncia Camus.

¿Lo conoce?

Claro.

Sí, sí.

Me gustan los existencialistas.

¿Qué es un existencialista?

Pues es alguien que se pregunta por el sentido de la vida.

Como Camus.

¿Usted es existencialista?

Bueno, ¿por qué no?

Estuve viviendo un tiempo en París

y me gustaba pasar las tardes en los cafés.

En el Café de Flore, sobre todo.

Allí es donde se reunían los existencialistas.

(Música)

"Estimado Albert "Camús",

le escribo en relación a su panfleto titulado 'El mito de Sísifo'.

A pesar de un planteamiento valiente,

sus conclusiones no podrían ser más equivocadas.

¿Cómo puede el suicidio ser un acto cobarde

si mucha gente no se atreve a suicidarse?

Y si la vida no tiene sentido, ¿cómo puede valer la pena vivirla?

Le recomiendo que revise sus conclusiones

y sea más valiente la próxima vez.

Atentamente, su amigo Francesc Rubió."

(LEE) Llegaron al puerto de Palermo,

donde se encontraban los reyes de Sicilia

y sus dos hijos y una hija bellísima,

que se llamaba Ricomana.

El escribano que bajó a tierra...

-(SUSURRA) Rubio.

Rubio.

-...y contó quién iba en la nave.

Al saberlo,

el rey organizó un gran recibimiento...

(SUSURRA) Devuélvemelo.

...y les pidió que descansasen allí unos días.

Pero, por consejo de Tirante,

Felipe le dijo al rey que no se alojaría

hasta que no hubiese visto a la reina,

la cual lo recibió en compañía de su hija Ricomana.

Como se veían cada día, Felipe se enamoró de la infanta...

-¡Francesc!

¿Dónde está tu libro?

Sal de clase, por favor.

Me lo ha quitado Gómez.

(Murmullos)

¡Silencio!

Entonces, salid los dos.

-Pero si no he hecho nada.

Se lo está inventando.

-No insistas, Gómez.

Salid de clase.

¡Francesc!

"Querida madre, por motivos que no puedo revelar,

me veo obligado a huir de la ciudad.

Espero poder volver a reunirme contigo algún día,

cuando todo se calme.

No te preocupes por mí.

Estaré bien.

Te quiere, tu hijo Francesc."

¡Hola!

Hola, cariño.

¿Cómo estás?

¿Qué tal ha ido el cole? ¿Bien? Sí.

¿Qué te apetece cenar?

A ver qué tenemos...

¿Hacemos un poco de sopa y una tortilla?

¿Te ayudo?

Ah, muy bien...

Pues mira, ya puedes empezar a batir huevos.

Toma.

¿Qué tal el trabajo?

Vamos a ver...

A ti te pasa algo.

No.

(Golpes)

(Tictac del reloj)

¡Rubio!

Es Rubió.

¿Qué?

Mi nombre.

Francesc Rubió.

Con acento en la "O".

Te dije que si te chivabas, tendría que matarte.

¿Papá?

Soy "Camús".

Albert "Camús".

Jean-Françoise.

(Alarma)

¡Uy! (RÍE)

Adiós.

(MEGÁFONO) "Próxima estación: Sant Jordi Desvalls."

¿Qué haces aquí?

¿Fumas?

Tú no hablas mucho, ¿no?

Soy Lluna.

¿Tú?

Jean-François.

(RÍE)

Jean-François.

¿Qué eres, francés?

No.

Tus padres te deben estar buscando. (APRESURADO) No.

¿Por qué no?

Están muertos.

Lo siento.

¿Qué pasó?

Un accidente de coche.

Yo era pequeño.

¿Y con quién vives?

En un orfanato.

Qué putada.

¿Y tú?

¿Yo?

¿Vives aquí?

(RÍE) No.

Vivo en mi casa, con mis padres.

Pero hoy dormiré aquí, si no te importa.

Levántate.

¡Levántate!

Si quieres, puedes dormir aquí.

Yo me quedaré el sofá.

Los cojines son mejores...

más blandos.

Gracias.

(SUSPIRA)

Buenas noches, Jean-François.

Buenas noches, Lluna.

(Bocina de tren)

Lluna.

¡Lluna!

¿Qué?

Necesito que me compres un billete a París.

¿A París?

A mí no me lo quieren vender.

Dicen que soy pequeño.

¿Para qué quieres ir a París?

A conocer a "Camús".

(Música)

¿Qué quieres? Necesito un coche un par de días.

Tengo pasta.

Pero si no tienes carnet.

100 euros. Tengo trabajo.

¡150!

Por favor.

No puedo.

No... ¡Por favor!

Dame un beso.

Dame un beso y te lo dejo.

Tú alucinas.

¿Quieres el coche o no?

¿Y la pasta?

Ya te he dado un beso.

El beso era de propina.

(RESOPLA)

Mañana a las nueve aquí.

A las nueve, ¿eh?

Ya lo has dicho antes.

Ponte el cinturón.

¿Hablas francés?

No.

¿Y cómo vas a hablar con el escritor?

¿Sabes dónde vive al menos?

Se reúne en el Café de "Flor".

¿Se reúne con quién?

Con los existencialistas.

¿Existencialistas?

Se preguntan por el sentido de la vida.

¿Y cuál es?

El sentido de la vida, ¿cuál es?

No tiene.

(RÍE) Estás fatal.

¿Dónde estamos?

Aquí.

¿Cuánto crees que tardaremos en llegar a París?

Yo tengo que ir antes a otro sitio.

Tengo que ir a ver a un amigo que vive en Meurant.

Me has dicho que me llevabas a París.

Después.

Si nos llega la pasta para gasolina, que con 50 euros...

¡Jean-François!

(Bocina)

¿Dónde coño vas? Déjame en paz.

Solo querías mi dinero. ¡No es verdad!

Te llevaré después...

Meurant está de camino.

Has dicho que no teníamos dinero.

Se lo puedo pedir a mi colega.

Cuando lleguemos a Meurant, le puedo pedir pasta para París.

Seguro que nos la deja.

Qué otra opción tienes? Va.

(Bocina)

Necesito que me guíes.

Se llama Meurant: Me-u-rant, acabado en "T".

Está aquí.

(Murmullos)

(Cesan los murmullos)

Hola.

(EN FRANCÉS)

¿Cómo se llama este pueblo?

El pueblo.

Queremos ir a Meurant.

Una cola.

Una.

Hoy dormiremos aquí.

¿Aquí?

Si supieras mirar un mapa, ya estaríamos en Meurant.

(Música triste)

Gracias.

Empuja más.

No puedo.

¿Quieres dormir detrás?

No.

Buenas noches.

Buenas noches.

(Tictac)

Huele bien.

(GRITA)

¿Qué estabas haciendo?

Estoy sangrando por la nariz.

A ver.

No te muevas.

"¿Diga?"

Hola. "¡Francesc!

"¿Cariño, dónde estás?

Te está buscando todo el mundo.

Te busca la policía."

Estoy bien.

"¿Dónde estás?

Cariño, por favor, ¿dónde estás?"

Estoy bien.

(Música triste)

(HABLAN EN INGLÉS)

(TELEVISIÓN EN FRANCÉS)

(Risas)

¿Qué quieres? Tenemos que ir a París.

Hoy dormimos aquí.

Dijiste que le pedirías dinero para ir a París.

Mañana.

(EN FRANCÉS)

(SUSPIRA) ¿Qué coño has hecho?

Tuve un accidente.

(EN INGLÉS)

(GRITA)

(CHISTA)

(EN INGLÉS)

(EN FRANCÉS)

(EN INGLÉS)

(EN FRANCÉS)

(LLORA)

(Cremallera)

¿Adónde vas?

Indicaba París hacia el otro lado.

Estamos volviendo.

Me lo prometiste.

No puedes ir emborrachándote y destrozando las casas de la gente.

No me puedo fiar de ti.

Tengo que ir al lavabo.

¡Que tengo que ir al lavabo!

¿Ahora? ¿No te puedes esperar? No.

La madre que lo parió.

¿Por qué coño has hecho eso?

Ayúdame a buscar.

¡Va! ¿Qué estás mirando? Ayúdame.

Me dijiste que me llevarías a París.

La culpa es tuya por no comportarte.

Vale, joder, te llevaré a París, pero ayúdame, por favor.

Quiero que lo prometas.

Lo prometo.

¿El qué?

Prometo que te llevaré a París.

¿Ya estás contento?

Eran las llaves de casa.

¿Las llaves de qué casa?

Las que has tirado.

Has dicho que eran las llaves de casa.

Sí.

Pensaba que vivías en un orfanato.

Las llaves del orfanato, quería decir.

¿Desde cuándo los huérfanos tienen llaves del orfanato?

No sé...

Me estás mintiendo.

¿Tus padres están vivos?

Júramelo.

Lo juro.

Júrame que tus padres están muertos.

Lo juro.

(Música de tensión)

(EN FRANCÉS)

¿Me podría ayudar, por favor?

Tengo hambre.

Tengo hambre.

¡Corre, Lluna!

¡Eh!

Será mejor no entrar a París en coche.

¿Por qué no?

No tengo carné de conducir.

¿Por qué no me has dicho que te quedaba dinero?

No sé.

Podríamos haber pagado la gasolina.

¿De dónde ha salido?

¿Lo has tenido todo el rato?

¿Y por qué no me lo has dicho?

No me acordaba.

¿No te acordabas?

(Música)

Perdón.

¿El Café de "Flor"?

Café de "Flor".

Míralo.

¿Qué pasa?

No quiero entrar.

Hemos venido hasta aquí para eso, ¿no?

¿Estás nervioso?

No.

Venga, vamos.

¡Jean-François, va!

(EN INGLÉS)

Quizá no está.

Quizá hoy no ha venido.

Una cola.

Existencialista.

Ah...

Dice que "Camús" está muerto.

Murió hace 50 años.

¿Quién te dijo que lo encontrarías aquí?

Mi psicólogo.

Tenemos que volver a casa.

Te deben estar buscando.

Y a mí también.

Tengo que volver a casa con mis padres.

Lo siento.

Ya lo sabías.

¿El qué?

"Camús", ya sabías que estaba muerto.

Pero eso no querías entrar, ¿no?

¿Para qué coño me has hecho venir a París si ya lo sabías?

Lo siento.

(RESOPLA)

¿Lo sientes?

¡Me has engañado todo el puto viaje! No.

¿No? No.

Lo descubrí en casa de tu amigo.

Lo vi en un libro mientras vosotros estabais...

¿Y por qué no me lo dijiste?

¿Qué pensabas que pasaría?

¿Que no me enteraría?

¿Que seguiríamos viajando?

¿Que viviríamos aventuras? ¡No quería volver a casa!

Al orfanato, querrás decir.

Me lo juraste.

Mi padre está muerto.

¿Y tu madre?

(Marca un número de teléfono)

Estoy en Francia.

"¿Francia? ¿Qué haces en Francia?

¿Lluna, estás ahí?"

Necesito que me vengáis a buscar.

"Claro. ¿Dónde? Dime la dirección."

Cerca de París...

No sé cómo se llama. A las afueras.

"¿Cómo que no sabes cómo se llama? ¿Con quién estás?"

¿Podéis venir o no?

"Sí, pero me tiene que decir dónde estás.

Si no, ¿cómo quieres que sepa dónde estás?"

Ahora te llamo, mamá.

¡Jean-François!¡Espera!

¡Jean-François!

(Coche derrapando)

(EN FRANCÉS)

¡Jean-François! ¿Estás bien?

Tenemos que volver a casa.

¿Te puedes levantar?

Me duele el brazo.

Mira si te puedes levantar.

Va.

¡Lluna, hija mía!

¡No vuelvas a hacérmelo nunca más!

¡Nunca más! -Isa.

-Lo siento. Perdona.

-¿Cómo estás?

Dale un beso a tu madre.

¿Y yo qué?

Estarás castigada el resto de tu vida, ¿me oyes?

-(CARRASPEA)

-Sí.

-Necesitamos hacerle unas preguntas.

Tú quédate aquí.

Francesc Rubió.

Soy su madre, que me han llamado de la policía.

(ALIVIADA) ¡Francesc!

¡Cariño!

¿Qué te ha pasado? ¿Qué te han hecho?

(LLORA) No sé qué hubiera hecho si te llega a pasar algo.

(CARRASPEA)

Pero ¿dónde lo han encontrado?

(TRADUCE) ¿Le dijiste a Lluna que tus padres estaban muertos?

Necesitamos que digas sí o no.

Sí.

¿Por qué lo dijiste?

No sé.

¿Lluna te ha hecho daño

o ha hecho algo que te haya podido incomodar en algún momento?

No.

Entonces, ¿te fuiste con ella por voluntad propia?

Sí.

¿Por qué?

Quería conocer a "Camús".

¿Quién es "Camús"? Señora, por favor....

Es un escritor.

El doctor Martí me dijo

que los existencialistas se reunían en París.

No lo puedo creer.

¿El doctor Martí es quien te ha metido esta idea en la cabeza?

¿Puede hablar despacio? Que quería conocer a Camus.

¿Y quién es Camus? Nada. El psicólogo.

Que, en vez de ayudarlo, le llena la cabeza de tonterías.

Pero ya está. Ya no lo va a ver más.

Hola. Nosotros somos los padres de Lluna.

¡No te vuelvas a acercar a mi hijo! Pero ¿qué hace?

¿Se ha vuelto loca o qué? ¡No me toque!

¿Estás bien?

(Tictac del reloj)

¡Francesc!

Llámame Jean-François.

(Alarma)

¿Ya sabe tu madre que estás aquí?

¿Podemos hablar?

¿De qué?

"Querida Lluna, dice "Camús" que cuanto más amamos,

más se afirma lo absurdo.

Si eso es verdad, yo lo afirmo a cada segundo.

Volvamos a escaparnos juntos y esta vez no volvamos más.

Siempre tuyo, Jean-François."

No se entiende la letra.

He tenido que escribir con la izquierda.

¿Por qué no vuelves a casa?

Estoy enamorado de ti.

Me mentiste.

Para poder estar contigo.

Sé que también te gusto.

Solo tienes 13 años, ¿es que no lo ves?

¿Y qué?

Es mejor que no volvamos a vernos.

¡He traído la maleta!

Vayámonos y no volvamos nunca más.

¿No ves que eres solo un niño?

Adiós, Jean-François.

¡Lluna!

(Música triste)

¡Hola!

(TOSE)

¿Francesc?

¿Qué ha pasado?

Agua. Voy a por agua.

Toma.

Despacio.

Despacio, cariño.

Muy bien, despacio.

¿Mejor?

¿Mejor? Ay, venga.

Ven aquí.

Escupe.

Escupe, escupe.

Así. Muy bien.

Cariño...

(Timbre)

Hola. Hola.

Bàrbara.

Gracias por venir.

No. Para eso estamos.

¿Paso? Sí, pasa.

(Televisión)

Francesc.

Hola.

¿Puedo pasar?

Si me necesitáis, estaré en la cocina, ¿vale?

¿Te importa si...?

(Apaga la TV)

¿Cómo estás?

¿No quieres hablar conmigo?

Estuve en el Café de "Flor".

Ya, ya. Ya me lo han contado.

Quería hablar con "Camús".

Está muerto.

Hace... 50 años.

Ahora ya lo sé.

¿Y qué le habrías dicho si no estuviera muerto?

Que se equivoca.

¿Se equivoca?

Dice que el suicidio es un acto cobarde,

pero hay que ser valiente para hacerlo.

Le has dado un buen susto a tu madre.

Francesc.

Toda mejora, ¿sabes?

Mejorará.

Los amigos, el colegio...

Todos hemos pasado por eso.

¿Alguna vez ha estado enamorado?

(RÍE)

Sí, unas cuantas veces.

"Cuando K. llegó, era noche cerrada.

Una densa capa de nieve cubría el pueblo."

"Querida Eli, dice "Camús" que cuanto más amamos,

más se afirma lo absurdo.

Si eso es verdad, yo lo afirmo a cada segundo.

Quizá pensarás que soy solo un niño,

pero si me das una oportunidad, no tardarás en enamorarte de mí.

Siempre tuyo, Jean-François."

Es para ti.

(Orange Juice, "Lovesick")

(Música créditos)

Somos Cine - Jean François y el sentido de la vida - Ver ahora

 

El país del miedo

Carlos, un hombre pacífico, ve alterada su vida cuando, Marta, una niña de 13 años, se cruza en el camino de su hijo Pablo y comienza a extorsionar, primero al niño y después al padre. Incapaz de defenderse, se ve envuelto en una serie de situaciones angustiosas que le llevan a una respuesta desproporcionada. El país del miedo indaga en el origen de nuestros temores como una fuente de dominación que nos obliga a aceptar formas abusivas de protección.

Somos Cine - El país del miedo - Ver ahora

El desentierro

La repentina aparición de una mujer albanesa en un pueblo de Levante provoca que Jordi ( Leonardo Sbaraglia), recién llegado de Argentina para asistir a un entierro, decida investigar el pasado de su padre Pau, desaparecido hace 20 años y al que todo el mundo daba ya por muerto. Cuenta con la ayuda de su primo hermano Diego, hijo del político valenciano fallecido y ahora convertido en un escritor errante que vive retirado. Juntos emprenderán una búsqueda a contrarreloj.

Somos cine - El desentierro - Ver ahora

Acantilado

Fenomental thriller, ganador de la sección oficial del festival de Málaga. Gabriel es un prometedor fiscal cuya vida se tambalea cuando recibe una llamada de la policía. Ha habido un suicidio colectivo de una secta en las islas Canarias y su hermana pequeña, Cordelia, era una de las adeptas. Pero su cadáver no ha aparecido. 

No recomendado para menores de 12 años Somos Cine - Acantilado - Ver ahora
Transcripción completa

(Música de misterio)

(Música de misterio)

(Continúa la música de misterio)

(Fuerte oleaje)

(Graznidos de gaviotas)

(RADIO) "Hay que prepararse porque llega un temporal

de frío, nieve y grandes olas.

Amaia, el cambio está llegando. -Sí, ya notamos el frío...".

Hola. Hola, mi amor.

¿Qué tal? Bien. ¿Y tú?

Bien.

¿Qué pasa? Se confirma la vacante

en el Ministerio. (RÍEN)

Y el único nombre que hay sobre la mesa es el tuyo.

Qué bien. En una semana sale

la convocatoria oficial.

¿Estás contento? ¿Sí? Sí. Mucho, mucho.

¿Qué hay, jefa?

¿Qué tenemos? Ocho cadáveres.

Cinco mujeres y tres hombres. La corriente está trayendo

los cuerpos a la playa.

Los guardacostas no dan abasto.

Parece que se tiraron desde aquel acantilado.

¿Alguna identificación? Pocas todavía.

Hay varios extranjeros.

¿Sabemos algo de Rivera?

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

¿Sí?

Sí, soy su hermano.

¿Le ha pasado algo?

Sí, sí, sí. Claro.

Voy en el primer vuelo que encuentre.

Gracias por avisar.

¿Qué pasa? La Policía.

Ha habido un suicidio colectivo de una secta en Canarias.

Y parece que Cordelia estaba con ellos.

Pero ¿está muerta? Hay un cuerpo sin identificar.

Creen que puede ser de mi hermana.

Lo siento mucho.

¿Eres Gabriel? Sí.

Soy Helena. Tu hermana y yo compartíamos piso.

Yo avisé a la Policía. ¿Señor Larrea?

Sí. Hola.

Vicente Martínez, inspector de Policía de Gran Canaria.

Acompáñenme. Claro.

Hemos encontrado la misma sustancia

en todos los cuerpos. Un opiáceo muy fuerte.

O sea que se lanzaron al vacío drogados.

Todo parece indicar que fue así.

No es ella.

No, no es ella.

Perdón.

Inspectora Santana. Gabriel Larrea, fiscal en Vigo.

Hola, Helena. Hola.

Gracias, Martínez. Puede irse.

La foto que me pediste.

Justo antes de que entrara en la comunidad.

¿La conoce? No.

Sí, es Madre Heidi. Así la llamaba Cordelia.

Heidi Meyer. Líder de la secta y principal sospechosa.

No hemos encontrado su cadáver.

¿Cómo no pudieron prever esto? Esa gente no hacía nada ilegal.

Cultivaban tomate, pagaban sus impuestos...

Usted lo debe saber: si no hay delito, no hay caso.

Les tengo que hacer unas preguntas. Claro.

Su hermana tenía dinero, ¿verdad?

¿Por qué lo pregunta? Porque varios de los fallecidos

hicieron importantes transferencias en los últimos días.

Incluida su hermana.

Mis padres murieron cuando éramos pequeños

y recibimos una herencia, sí.

¿Su hermana tenía relación con las drogas?

¿Drogas? ¿Qué tiene que ver? Sí.

En una época nos metíamos de todo.

¿Algún amago de suicidio?

No. Sí.

Supongo que esta información es confidencial.

Por lo que a mí respecta

usted es el familiar de una de las víctimas.

No tengo ningún interés en airear nada.

¿Puedo ayudar en algo más? Si el cuerpo de su hermana aparece,

habrá papeleo.

Será mejor que se quede unos días.

¿Cuántos días?

La investigación requerirá su tiempo,

pero si usted no lo considera imprescindible,

se puede volver a Bilbao.

Lo mantendremos informado. Buscaré un hotel. Gracias.

Yo te llevo. Tengo el coche fuera. Espero noticias.

Siento que nos hayamos conocido en estas circunstancias.

La próxima vez preferiría que hicieras

la identificación tú solo. Sí, sí, claro. No te preocupes.

Y entonces Cordelia y tú erais compañeras de piso.

Sí, vivimos juntas más de un año.

Lo siento, no había oído hablar de ti.

Pues ella sí que hablaba mucho de ti.

¿Sí? Sí.

Mi hermana siempre quiso ver mundo y se alejó.

Qué curioso. ¿El qué?

Que ella decía que el que se alejó fuiste tú.

¿Por qué no te quedas en casa? Gracias, no quiero molestar.

No es ninguna molestia, de verdad.

Al contrario, no me gustaría estar sola.

Pasa.

Puedes dormir en el sofá o en el futón de Cordelia.

El sofá está bien.

(Graznidos de gaviotas)

(Puerta cerrándose)

¿Hola? Ahora salgo.

Muy bien.

¿Qué tal? No podía dormir y he salido a correr.

No has dormido bien. No suelo dormir bien.

Eso es un problema.

Tengo que ir a trabajar. Te he dejado preparado

el desayuno. Muchas gracias.

Te veo luego. Gracias.

Llámame si hay alguna noticia.

(Puerta abriéndose)

(Puerta cerrándose)

(Sirena policial)

(Frenazo)

Martínez.

Enséñame el vídeo.

Es de ayer.

Parece que Heidi Meyer no tiene mucha intención de meterse.

Sabe perfectamente dónde está la cámara.

Y no hace el menor esfuerzo para ocultarse.

¿Y la otra persona? Parece una mujer

pero no se distingue. ¿Y en la terminal?

Estamos repasando las cámaras. O sea, que no tenemos

constancia de que se haya subido a un avión.

Es así. Ya. Reenvíame el vídeo.

No, no. No sabemos nada todavía.

Hay que esperar a que aparezca el cuerpo

si aparece.

"Me han pedido que me quede unos días.

¿Cómo está tu padre?". No te preocupes.

Entiende la situación, él te cubre.

Gracias. "Te estaré esperando.

"Llámame si hay noticias, ¿vale?".

Sí, claro. Si me entero de algo, te llamo.

Eh.

Te quiero. Y yo a ti.

Besos.

Hola, ¿puedo ayudarte? Sí.

Vengo buscando algo de esto. A ver.

No te creerás que estaba ordenando la obra de Blake.

¿Sí? Sí. Es uno de mis poetas favoritos.

Mira, tienes este.

También me encantan sus grabados. ¿Los conoces?

Sí, los he estudiado en clase. ¿Qué estudias?

Bellas Artes. Ah.

Pues este te va a gustar mucho.

Mira.

Déjame enseñarte el que más me gusta a mí.

Este.

¿Te gusta? Es enorme.

Es de mi tío Antonio.

¿Sí? Sí.

¿Te enseño mi habitación? ¿Sí?

Hola.

¿Se sabe algo? No, no te preocupes.

Oye, la granja esta de la comunidad, ¿está lejos?

No mucho, pero hay que adentrarse en el monte.

Me gustaría verla. No es buena idea.

Dime dónde es. Ya voy yo solo.

La Policía dijo que esperáramos tranquilos.

Estoy muy tranquilo,

pero no me voy a quedar aquí sin hacer nada.

Gabriel, el hermano de Cordelia.

Antonio, mi tío. Y tu jefe.

Siento mucho lo de tu hermana.

Cordelia era una chica muy especial.

¿Te importa si salgo antes? Cógete la tarde libre.

Gracias. Te debo una. Una más.

Hasta mañana. Adiós.

Cordelia.

Cordelia, por favor, tienes que salir.

No soporto verte así.

No sé qué hacer para sacarte de esta habitación.

Mírame.

Mírame.

Tienes que dejar de compadecerte.

Levántate.

Vamos, levántate.

Levántate.

Así no puedes seguir.

Hola. Hola.

Seréis muy bien recibidas.

Chao.

Jornadas de meditación.

¿Quieres ir? ¿Vamos juntas?

Tienes que empezar a hacer cosas por ti misma.

Desde aquí se tiraron.

Enviaron un "mail" de Europol.

Quieren control sobre la investigación.

Ordenan a través de Exteriores comunicación de la información.

Muchos de los fallecidos eran de familias extranjeras poderosas.

Diplomáticos, empresarios.

En Europa, están nerviosos

por las repercusiones. Joder.

Cierra la puerta.

¿Qué es esto?

Aquí hay una relación de cuentas bancarias

con nombres falsos fuera de España.

Si Heidi Meyer sigue viva, intentará acceder a ella.

Dile a Europol que las investigue.

¿De dónde ha salido esto?

Rivera.

¿Has tenido alguna noticia?

Yaiza, me van a hacer preguntas. Y tú no vas a contestarles.

Si realmente quieren atrapar a Heidi Meyer,

sabrán lo que tienen que hacer. Claro.

No.

Hasta que no cerremos el caso, no.

Como usted mande, jefa. ¿Has conseguido algo?

Bueno, no me dejan mucho tiempo solo, pero...

he copiado todo lo que he podido.

No me equivoqué al elegirte. Claro, inspectora.

Todo el mérito es suyo. (RÍE)

¿Algo más?

Están nerviosos. Hablan de un viaje final.

Pero no me explican demasiado.

Tenemos que actuar ya.

Dame tiempo. ¿Estás seguro?

Ten cuidado, Rivera.

Yaiza, tranquila.

¿Qué me va a pasar? ¿Que me vuelva vegetariano?

¿Y la chica esa de la que me hablaste?

¿Cordelia?

Es una chica especial, vulnerable.

No es como ellos.

No te involucres, Rivera.

(Graznidos de cuervos)

Mierda.

Se ha pinchado la rueda. No.

Sí.

¿Llevas de repuesto?

¿Cómo se abre esto? Espera.

Dale.

No. No llevas.

Joder.

No contestan. ¿Y qué hacemos ahora?

¿Algún problema, chicos? Hemos pinchado

y no tenemos rueda de repuesto. Vaya.

No creo que este sea el vehículo adecuado para venir por aquí.

Ya. Los de la grúa no contestan.

A ver.

Sedey, hola. Oye, ¿estás con la grúa?

Sí. ¿Puedes venir a por un coche? Estoy aquí, en el Pedregal.

Ya, ya. Sí, se los he dicho.

Vale, vale. O.K. Yo les cuento. O.K. Chao.

Vendrán a por él en dos horas.

Dejen las llaves puestas. No se lo llevará nadie.

Qué bien. Muchas gracias.

Estamos intentando llegar a la granja.

¿Para qué quieren ir para ahí? Esa gente estaba fatal de la cabeza.

Es que su hermana estaba con ellos. Lo siento.

Bueno, venga. Yo los llevo. Vamos. Gracias.

(Puerta cerrándose)

¡Hola!

Hola.

¿Qué haces? Heidi me ha invitado a la finca.

Madre Heidi. Esa gente te está cambiando.

Helena. ¿Qué pasa?

Me voy a vivir con ellos. ¿Cómo?

¿Por qué no te vienes conmigo?

Yo no pinto nada en ese sitio ni tú tampoco.

¿Sabes lo que hacen contigo? ¿Qué?

Tratarte como a alguien especial para llevarte a su terreno.

¿Y tú no crees que pueda ser especial?

Yo no he dicho eso.

(Puerta abriéndose)

(Puerta cerrándose)

Es terrible.

Todos esos chicos muertos.

Me los encontré un par de veces en la playa.

Iban a meditar y a bañarse.

También visitaron la excavación un par de veces.

Yo es que soy arqueólogo y trabajo mucho por esta zona.

Bueno, ya casi estamos.

Un poquito más abajo está la parada de la guagua.

Sale cada hora, creo. Gracias.

Y tengan cuidado con este sitio. Da mal fario.

Estas son las casitas con las habitaciones comunes.

La lavandería.

Y ahora, vamos a la casa principal.

Pasa.

Puedes dejar ahí la maleta.

Este es mi despacho.

A ver... Tienes que firmar estos papeles.

Si necesitas llamar, hay un teléfono comunitario.

Tienes que pedir turno para utilizarlo.

Si necesitas comprar algo, lo solicitas también.

¿Alguna duda?

Gracias. Ven conmigo.

Y esta es tu habitación.

¿Voy a tener una habitación para mí sola?

Así lo ha dispuesto Madre.

Te dejo.

Esta piedra se la dio Heidi el día que la conocimos.

Te espero fuera.

(Golpes)

¿Helena?

¿Qué pasa? ¿Qué ha pasado?

No es nada. ¿Qué tienes?

Nada, nada.

¿Te has golpeado? ¿Eh? Vámonos de aquí.

Ese lugar está precintado por un motivo.

¿Se puede saber qué hacían en la granja?

Mire. Yo no estoy aquí para hacer turismo.

Yo estoy aquí porque mi hermana ha desaparecido.

Y ustedes ni me llaman ni me dicen nada.

¿Qué tipo de investigación hacen?

Señor Larrea, me da igual quién sea usted en Bilbao.

Aquí solo es el familiar de una sospechosa.

Y le contaré lo que yo considere que debo contarle.

¿Está claro? Sospechosa ¿de qué?

Tenemos indicios que su hermana podría ser

la favorita de Heidi Meyer, su protegida. Miren esto.

Su hermana siempre está a la derecha de Heidi,

como una sombra.

También sabemos que Heidi Meyer está viva.

O sea que mi hermana podría estarlo.

Podría ser.

¿Hay alguna prueba? Solo tenemos indicios.

Las fotos y el hecho de que no hayan aparecido

ninguno de los cadáveres.

Aunque si esto se confirma,

su hermana se convertiría en sospechosa.

¿Con qué cargos? Homicidio, por lo menos.

Ella no haría algo así. No tiene sentido.

Tampoco creían que Cordelia se iba a meter en una secta, ¿no?

Déjenme trabajar y manténganse al margen.

A ver.

Espera.

Te has dejado un poquito.

Espera. Espera. Ahora.

¿Tú crees que está viva?

Yo creo que tenemos que actuar como si lo estuviera.

Mira.

Tengo un hermano.

Cuidaba de mí cuando era pequeña.

Pero luego te abandonó.

Hace mucho que no lo veo.

Hay vínculos que prevalecen sobre el espacio.

Mi padre fue mi maestro.

Él me enseñó a escuchar

a los primeros habitantes de esta isla

y me instruyó para que trasmitiera su legado.

Pero, por desgracia, no pude engendrar un heredero.

Perdonad. ¿Sabéis dónde está Cordelia?

Disculpa. Estoy buscando a Cordelia.

Perdona, ¿sabes dónde está Cordelia?

Pero ¿aquí nadie contesta? Esto es una propiedad privada.

Vengo a ver a Cordelia. Cordelia no está aquí ahora.

Esperaré. Aquí no. Esto es propiedad privada.

No pienso moverme de aquí, hasta que me dejéis verla.

¡Cordelia!

¡Cordelia! ¡Helena!

Tienes que volver a casa. Tienes que volver.

Te lo pido por favor. Pero aquí estoy bien.

No. No estás bien.

Sí. No.

Sí. Tengo todo lo que antes me faltaba.

No me tienes a mí.

¿No te das cuenta de que te lavan el cerebro? ¿No lo ves?

Ojalá pudieras entenderlo.

Ojalá.

Ojalá, porque no lo entiendo.

Me tengo que ir.

Pero cuídate, ¿vale?

Estás muy guapa.

Vete.

No es la primera vez que en Canarias hay un suicidio de este tipo.

Pasó algo parecido hace muchos años.

(Vibración de móvil)

Tuve un quiosco durante muchos años.

Eran tiempos de Franco y había mucha censura.

Y la única manera de enterarte de ciertas cosas,

era leyendo prensa extranjera.

(LEE) "Doce cadáveres pertenecientes a una secta encontrados en el mar".

Verás que también hay jóvenes alemanes

y de otros países. A ver.

¡Joder! ¿Qué?

Que es el mismo acantilado.

¿Y la Policía cómo no nos ha dicho nada de esto?

Esto lo tienen que tener en sus archivos, ¿no?

¿Sabes cuántas cosas se han olvidado en este país?

Nadie se acuerda ya de los campos de trabajo

para homosexuales que había en las islas.

Lugares donde muchos murieron

o quedaron marcados para siempre.

Sí, la historia se puede borrar.

Se ha borrado muchas veces.

Yaiza. ¿Sí?

Los de Europol han llamado.

El juez no quiere tocar esas cuentas.

Están bajo jurisdicción suiza y nada la relaciona con la secta.

La relacionamos nosotros. Se niegan a moverse,

si no les decimos de dónde sale. Hablaré con ellos.

Porque todos sabemos que eres la reina de la diplomacia.

¿Perdón?

Lo siento.

Tienes razón.

Deberíamos hablarles de Rivera. No.

No podemos hacer como si no pasara nada.

(Teléfono)

(Teléfono)

(Teléfono)

¿Sí?

¿Qué viene, a quejarse por mi tono de esta mañana?

No, no. No es el tono lo que me preocupa.

Por favor.

Lo que me preocupa es que piense que mi hermana sea una asesina.

Dije que podría estar implicada. En un asesinato.

¿Ahora me va a enseñar a hacer mi trabajo?

Mire, no sé si servirá de algo,

pero, por lo visto, esa secta es más antigua de lo que parece.

¿De dónde lo ha sacado? Oye.

Quiero que sepas que los dos estamos buscando lo mismo.

Y lo sé. Pero estoy teniendo mucha presión

y muy poca ayuda. Pues confía en mí.

Deja que te ayude.

Esto que te voy a decir no puede salir de aquí.

Hace tiempo que vigilaba la comunidad,

porque había algo que no me gustaba.

Así que decidí infiltrar a un agente,

ocultándoselo a mis superiores y a todo el mundo.

¿Y has demostrado que tenías razón? Tenía razón.

Pero no lo gestioné bien.

Si me estás contando todo esto es porque crees que puedo ayudarte.

Ese agente descubrió cuentas bancarias ocultas

que tenía la comunidad en Suiza.

Le he pedido a Europol que las investigue,

pero me dice que si no... Que se necesita comprobar

la vinculación con las cuentas. Exacto.

¿Y ese agente?

¿Sería posible hablar con él?

Temo que le haya pasado algo grave.

¿Quieres que yo lo intente?

Si seguimos el rastro de las cuentas,

encontraremos a Heidi Meyer. Y a mi hermana.

Y a mi agente.

Es complicado, pero podría tratar de conseguir una orden cautelar.

No te prometo nada.

No puedo pedirle eso a mi padre, lo sabes.

No le pido que haga nada ilegal,

solo que presione un poco a su contacto en Exteriores.

No te lo pediría

"si no fuera muy importante".

Voy a hablar con él.

Pero no le va a gustar nada. Tú inténtalo, por favor.

Lo intento.

Un beso. Hablamos.

Papá, hola.

¡Mierda!

(MURMURAN)

(HOMBRE, JADEA) (LLORA)

¡Ah! Ah.

(Móvil)

¿Qué sucede?

La comunidad fue fundada hace 50 años

con un hombre que aparece con identidad falsa.

Su verdadero nombre: Gustav...

Meyer. Tráeme toda la información

del archivo central. "Okay".

Aquí está lo que tengo.

Espero que encuentres alguna respuesta.

Muchas gracias.

Aunque no va a ser fácil.

Ni siquiera tengo claras las preguntas.

¿Va todo bien?

Mi sobrina parece una mujer dura, pero no lo es.

Es un espíritu libre.

La separación de Cordelia fue especialmente dura para ella.

Espero de todo corazón que encuentres a tu hermana.

(SUSPIRA)

(Pasos acercándose)

He traído té.

Mira.

¿Vamos?

(HEIDI) Protegida por la diosa Tanit,

Cordelia ha engendrado al heredero.

¿Qué pasa, Marion?

No es justo. -¿El qué?

Tenía que haber sido yo.

Tu momento ya pasó, lo sabemos.

A ese niño lo educaremos tú y yo.

(SUSURRA) Ven.

Pero ¿adónde? (RÍE)

¿Qué?

¿Lo notas?

Es muy pronto todavía.

Vamos a ser padres.

(MARION) Ese niño no es vuestro.

No quiero volver a veros juntos.

Lo siento.

(Puerta abriéndose)

(Pasos acercándose)

(Cantar de grillos)

(Graznidos)

No, no, no, no. Pon eso ahí.

Puta alergia...

Perdona. Cerramos en cinco minutos.

Venimos a ver a Artemi Miralles.

Trabaja aquí, ¿no? Sí.

Sigan por ahí. (AMBOS) Gracias.

Es él, ¿no? Sí.

Artemi. Un segundo, ahora voy.

Bueno, chicos, vamos recogiendo.

¡Vaya, qué sorpresa!

¿Qué tal? Hola. Pensamos que a lo mejor

podías ayudarnos. ¿En qué podría ayudarlos yo?

Parece que hace unos 50 años hubo una secta en la isla

cuyos adeptos se suicidaron también desde el mismo acantilado.

No tenía ni idea.

Aparecen los mismos rituales aborígenes en las dos sectas.

Podría ser. Esa gente de la comunidad tenía las ideas

muy sacadas de contexto.

Mezclaban rituales paganos y cristianos.

Ya, pero lanzarse desde un acantilado...

Hasta luego. -¡Hasta mañana!

Digamos que la mayoría de aborígenes canarios optaron por el suicidio

a vivir bajo la esclavitud de los españoles.

¿Sabes qué significa este símbolo?

Parece una representación de la diosa Tanit.

Se han visto algunos anagramas actuales por aquí,

por los acantilados. ¿Es un símbolo de muerte?

Podría decirse que sí.

Eh... Tenemos que marcharnos, que vamos a cerrar.

Gracias.

¿Vamos?

Por aquí hay unos elementos...

Buenos días.

Carol. Hola.

¿Has visto a Julián? No, hoy no lo hemos visto.

Chao. Hasta luego.

¿Habéis visto a Julián? No.

¿No?

(Murmullos)

Madre.

¿Julián?

Se ha ido.

Ya no es de los nuestros.

(Pasos acercándose)

Cervecita. ¿Quieres?

Gracias.

¿Qué pasó entre tú y tu hermana?

Ella nunca me lo contó.

La abandoné.

Me fui cuando más me necesitaba.

No, hay algo más.

No hay nada más.

¿Entonces por qué te fuiste?

Mientras estuve con ella nunca la llamaste.

No tiene nada que ver contigo. Tiene todo que ver conmigo.

(Canto de grillos)

(Pasos cerca)

(Olas lamiendo la orilla)

(Ululos)

(Arcón abriéndose)

(JADEA)

(TOSE)

¿Adónde vas?

No te acerques.

(ENFATIZA) No te acerques.

Está muerto.

Tuvimos que elegir entre él o la comunidad.

Tú también tienes que decidir.

Tenemos que adelantar el viaje final.

Uf.

Aquí está.

Gustav Meyer.

Nació en el año 1935 en Hamburgo.

Esposa, Paula Resano, nacionalidad española.

Hijos, Andrés, nacido en el año 1951,

falleció a los 10 años; y Heidi. A ver.

Aquí hay una relación de bienes.

Tenían un edificio aquí, en Las Palmas.

Hay que localizarlo.

(Timbre de ascensor)

Ya lo tenemos. Te llamo ahora, ¿eh?

Es un edificio abandonado en las afueras.

Ya he pedido la orden de registro. Muy bien. Vamos.

No hay luz.

En la compañía me dijeron que seguía dada de alta.

¿Hay consumo? Muy poco, pero hay.

Mira.

Gustav Meyer.

Está caliente.

(Pasos alejándose rápidamente)

(Bate rodando por el suelo)

¡Martínez!

¡Policía!

Contra la pared.

(Llaman a la puerta)

Efectivo,

cheques de viaje,

tarjetas de crédito de los adeptos.

¿Qué te pasa?

¿Qué pasa, Martínez?

¿Dónde está?

Ya estaba muerto cuando lo tiraron al mar.

Lo envenenaron con cianuro.

Lo siento.

(Graznidos)

Necesito hablar con la detenida.

No es posible.

Esa mujer puede saber algo de mi hermana.

Yo te ayudé.

(Puerta cerrándose)

Me llamo Gabriel... Sé muy bien quién eres.

Pues sabrás que puedo ayudarte. No quiero tu ayuda.

También puedo ponerte las cosas más difíciles.

¿Qué quieres de mí?

¿Dónde está mi hermana? Ya no está en este mundo.

Tu hermana está muerta.

Créeme, no tuvo problemas para saltar de ese acantilado.

Era la que más lo deseaba.

Tu hermana ya había empezado a morirse hace mucho tiempo.

Diría que tú la abandonaste a su suerte.

Mira, ¿te resulta familiar?

Me la regaló Cordelia justo antes de morir.

(MARTÍNEZ) ¡Yaisa, no! Así no.

(Puerta cerrándose)

Gabriel, ¿qué pasa?

(LLORA)

(AMBOS LLORAN)

Santana. ¿Sí?

Supongo que ya sabe de qué quiero hablarle.

Sí.

Me retiran del caso. Hemos abierto expediente.

Entiendo lo de la detenida, pero... Que golpee a un detenido esposado

es lo menos grave dentro del cúmulo de despropósitos

que usted solita ha ido acumulando estos días.

Decidió infiltrar a un agente en esa secta

sin consultarlo a sus superiores.

Julián Rivera está muerto,

y la responsabilidad no recaerá en alguien que no sea usted.

¿Algo más? Eso es todo.

Martínez se hará cargo del caso.

¡Cabrón, cabrón de mierda!

Estás loca. ¿Cómo supo el comisario

que Rivera estaba infiltrado, si solo lo sabíamos tú y yo?

Los mandos están hartos de que siempre vayas por libre.

Me pidieron que les informara de ti y no podía negarme.

No podías. No significa que me vendiera.

Imbécil.

Esa secta tiene contactos en media Europa.

El secreto era la única manera de protegerlo.

¿Qué coño miráis?

(Tono de llamada)

(Tono de llamada)

Sabes que aquí te puedes quedar el tiempo que quieras.

(Llama a la puerta)

Yo no pedí hacerme cargo de la investigación.

Solo seguí órdenes.

La investigación no está cerrada todavía.

Tú la iniciaste y tú la tienes que terminar.

Déjame hacer esto contigo.

Aún puedes atrapar a Heidi Meyer.

¿No era eso lo que querías?

(Móvil)

(Móvil)

Tengo que cogerlo.

(Móvil)

(Móvil)

No sé nada de ti, no contestas a mis llamadas...

"Estoy preocupada, Gabriel".

Han dejado de buscarla. Lo siento.

En la fiscalía empiezan a estar nerviosos por tu ausencia.

Es lo que menos me importa ahora.

Pero ¿cómo puedes decir eso?

Es tu trabajo.

Es nuestro futuro,

"mi amor. No puedes tirarlo por la borda

con lo que trabajamos para conseguirlo".

Gabriel, reacciona, por Dios.

"Necesito que vuelvas".

Hablamos en otro momento, ¿vale?

¿Tienes que irte?

Cuídate mucho, Gabriel. Gracias por todo.

(ARTEMI) Gabriel.

¿Pasa algo? No, estaba cenando ahí y te vi.

¿Vas al aeropuerto? Sí, salgo en un par de horas.

Ya te llevo yo. No, oye, que no...

Sí, no te preocupes, vamos. Si tengo que ir de paso.

Gracias por llevarme. Faltaría más.

Si quieres agua, aquí tienes más.

Gracias.

Siento que te vayas sin encontrar a tu hermana.

(Notificación de móvil)

¿Por aquí se va al aeropuerto? Sí.

Cojo aquí a la derecha y en cinco minutos estamos.

Gabriel.

Gabriel.

¿Cordelia?

Hola.

Te he estado buscando.

Y yo a ti.

Perdóname.

¿Estás embarazada?

Desátame.

Desátame, por favor.

¿Sí? Helena Salazar.

Que pase. Pase.

Me lo mandó Gabriel anoche, dice que necesita ayuda,

pero se corta y no me coge el teléfono.

¡Martínez!

Me alegro de conocerte, por fin.

Te habrás dado cuenta

de que Cordelia, por primera vez en su vida, no está sufriendo.

Y a cambio la hacéis cómplice de esas muertes.

Ellos tomaron libremente su decisión.

Porque ¿quién decide qué está bien o mal?

Cuando tu hermana y tú os quedasteis solos,

tú la protegiste,

pero luego... Dime qué quieres de mí

y acabamos con esto de una puta vez.

Solo tenemos que hacer una llamada para desbloquear nuestras cuentas.

Te pido que lo hagas por tu hermana y por el hijo que espera.

Sí. Vale, gracias.

Están localizando una llamada de Gabriel esta mañana a su mujer

desde un teléfono desconocido. Gabriel no cogió el vuelo.

Un taxista lo vio meterse en un todoterreno azul oscuro.

(Sirena policial)

No está aquí.

El celador dice que tiene una motora y sale una o dos veces a la semana.

(GIME DE DOLOR)

(GIME DE DOLOR)

Se ha puesto de parto.

Tranquila.

Tranquila.

Todo irá bien, tranquila.

Desátame, por favor.

Puedo ayudarte a llevarla.

¡Policía!

(Móvil)

Ya era hora. ¿Dónde estás?

Soy la inspectora Yaisa Santana.

(Graznidos)

(GIME DE DOLOR)

(Lancha aproximándose)

(Lancha cerca)

¡Policía!

(Disparo)

(GIME DE DOLOR) (CHISTA)

Tranquila, tranquila. Tranquila.

Muy bien.

(TARAREA)

Somos Cine - Acantilado - Ver ahora

Campeones

Una lección de vida dirigida por Javier Fesser ganadora de tres Premios Goya y seleccionada para representar a España en la 91ª edición de los Óscars. Marcos es un entrenador de baloncesto que es condenado a entrenar a un grupo de chicos discapacitados intelectuales. Lo que comienza siendo un trabajo forzado, acaba ayudándole a salir de su crisis existencial.

Para todos los públicos Somos Cine - Campeones - Ver ahora
Transcripción completa

# Lejana y de colores.

# Dentro de poco amanecerá.

# Seremos campeones. #

¡Eh!

¡Eh!

¿Qué pasa?

¡Que ya voy! ¿Qué pasa?

Es que estaba sin ticket, por eso le he puesto la sanción.

Hombre, no me joda, han sido cinco minutos.

No, han sido 42 y el máximo son 10, por eso le he puesto la sanción.

¿Le pagan para joder a los demás?

No, por controlar el aparcamiento.

Estaba usted sin ticket.

42 minutos.

Que sí, que sí, que ya me lo ha dicho.

Lo decía porque me parecía

que se había quedado usted con alguna duda.

¿Con alguna duda?

Ya veo que contratan a los más espabilaos

para este trabajo, ¿eh?

Yo me voy al mío, que llego muy tarde.

(MEGAFONÍA) "¡Triple!".

"Oh, là, là, Edwin Jackson!".

"Yes!".

(TODOS) ¡Estu, un, dos, tres!

(Palmas)

(PÚBLICO) ¡Oh!

-¡El rebote! -¡Oh!

-¡Pasa, pasa!

(TODOS) ¡Estu, un, dos, tres!

(Cánticos)

(Palmas)

(Pitido)

(Aplausos)

¡Ruido!

# "Happy birthday to you". #

"¡Marcó triple!".

¿Tampoco ha venido hoy? No ha venido, no.

¿No estará enferma?

Me importa tres cojones. Eh... Quita.

"Yes!".

¡Jordi!

¡Pita, coño!

(Silbato)

Te estás equivocando.

¡Buscamos el "extra pass"!

(PÚBLICO) ¡Uh!

Así no vamos a ganar.

-¡Vamos, largo!

(Pitido)

(ACENTO ARGENTINO) Jugamos una posición larga

y finalizamos en un dos por dos con bloqueo directo para Jackson.

Si está haciendo una mierda de partido.

Posesión larga

y si no anotamos, defendemos.

Toma.

Primero, este ataque.

Agotamos posesión.

Jugamos largo...

y finalizamos en "pick and roll" para Jackson.

¿Está claro?

Bien, si no anotamos, defendemos.

Y cambiamos en cada bloqueo.

A ver, Fernández.

¿Cómo vamos a defender? Tendremos que hacer falta.

¿O ahora vamos a ser los únicos gilipollas

que defendamos esta situación?

Sabané, Wilson y Grimau,

para Jackson.

Está claro, ¿no?

Defendemos.

(Pitido)

¡Defendemos!

¡Vamos, vamos, vamos, vamos!

-¡Un, dos, tres! (TODOS) ¡Estu!

No escucha.

No escucha, se cree Dios.

Nos vamos a cubrir de mierda, ya verás.

Vete al vestuario ¿Cómo?

Que te vayas al vestuario.

¿Qué eres, el árbitro tú ahora o qué?

No, soy el primer entrenador y tú, mi segundo,

así que te guste o no, soy el que manda en este equipo.

Este equipo te importa una mierda. Sal de la cancha.

No tienes ni puta idea. ¡Que salgas!

¿Qué haces, coño? -¡Marco!

(TODOS) ¡Eh!

(Crescendo musical)

Ya está, ya está.

(Gritos y silbidos)

(Continúa música)

(Abucheos)

(PÚBLICO) ¡Fuera, fuera, fuera!

¡Fuera, fuera!

(Continúa música)

(Decrescendo musical)

"El baloncesto profesional nos ha dejado una imagen lamentable".

"En el encuentro de la Liga Endesa que el Movistar Estudiantes

y Tenerife Iberostar han disputado esta tarde,

el emblemático entrenador del equipo madrileño,

Francisco Carrascosa,

ha sido violentamente empujado por Marco Monte...,

Montes. ...el segundo entrenador".

Me llamo Marco Montes, cojones.

"Y esta es la sala Apolo de Barcelona,

que esta noche está ha sido testigo de un único concierto de Mermelada,

la mítica banda de "rhythm-and-blues" de los 80,

ha reunido a sus integrantes". Otro.

# Coge el tren. - # Coge el tren.

- # Coge el tren. - # Coge el tren.

- # Coge el tren de las 3:10.

# ¡Contaminación!

# Esto es un follón.

# Coge las maletas. #

¡Coño!

# Coge el tren. - # Coge el tren.

- # Coge el tren. #

¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda!

(Sirena)

# ¡Sopla! #

¡Mierda!

(Para la música)

Pero bueno...

¡Ahí va, ahí va, ahí va!

Pero ¿cómo os paráis ahí?

¿No habíais visto que venía?

¡Oh!

Marco Montes.

(Puerta)

Fuera.

Ya era hora, llego tarde al trabajo.

Ya lo creo que va a llegar tarde, tiene el juicio ahora.

¿No se pone los zapatos?

No... ¿Qué juicio?

¿De qué juicio me habla? Vamos a tener un juicio rápido.

Si no lo estropea más, puede que tengamos suerte.

Yo me pondría la corbata. ¿Que tengamos suerte?

¿Usted quién es? Su abogado,

también estoy encantado de conocerle.

¿No entra? No.

No, no, yo prefiero subir caminando si no le importa.

Eh... ¡Señor Monte!

-Conducir con una tasa de alcohol que triplica lo permitido,

daños a un vehículo policial,

lesiones pendientes de determinar,

resistencia a la autoridad... No, no, no.

Yo no me resistí a nadie.

Le pedí a un agente su número de placa, nada más.

Cállese, por favor. Estoy diciendo la verdad.

¿Quiere que añada desacato a la lista?

Yo la veo ya cargadita. -No, nada que añadir.

Perdone, abogado, me está preguntando a mí.

Más repetidos insultos a los dos agentes referidos.

Aparte de pagar los daños

y de la retirada del permiso de conducir dos años...

¿Cómo, cómo, cómo?

-Está muy bien, podría ser más. Pero ¿cómo que más de dos años?

¿Cómo que más de dos años? Vamos a ver,

a mí me parece un poquito desmesurada la condena

por conducir con dos copitas.

La condena viene ahora, señor Monte.

Montes. Montes.

Se enfrenta a una pena de prisión no inferior a los 18 meses.

Pena que podrá ser conmutada por la realización de trabajos

en beneficio de la comunidad en un destino

y por un periodo que le serán comunicados

en los próximos días en este tribunal.

Se levanta la sesión.

Le dije que íbamos a tener suerte. Pero ¿cómo que suerte?

¿Cuándo voy a hacer ese trabajo si ya tengo el mío?

Lo siento mucho, no me dejas otra opción.

A ver, presidente.

Eh... Lo que pasó el otro día

no fue para sentirse orgulloso, pero...

todo lo hago por el bien del equipo.

¿Lanzaste al primer entrenador al banquillo por el equipo?

No lo lancé, fue él quien perdió el equilibrio.

Díselo, Paco.

Paco, por favor, díselo.

Llevo tiempo avisándote. ¿De qué?

Eres el mejor segundo que he tenido. ¿Entonces qué cojones hacemos?

No sé cuáles son tus problemas,

pero no le convienes al equipo.

Paco, no me jodas.

No, eso ya lo estás haciendo tú solito.

Me voy abajo.

-La decisión está tomada.

Ya no perteneces a este club.

Asociación Los Amigos.

Va a trabajar usted con personas con discapacidad intelectual.

¿Qué coño es eso? Cuide su lenguaje, señor Montes.

Bueno, perdone, señora jueza, pero...

Su señoría.

Perdone usted, su señoría, es que no entiendo a qué se refiere.

¿Está hablando usted de... subnormales?

-Le ha pedido que cuide su lenguaje. Ahora no he dicho "coño".

No, lo que ha dicho es peor.

Es ofensivo. ¿Lo de subnormal?

Pero si hace años existía lo del día del subnormal.

Que salían los mongólicos a la calle a pedir dinero con una hucha.

He dado dinero a los mongólicos, a los subnormales.

Así pues, deberá ponerse a disposición de dicha asociación

durante los próximos 90 días. ¿90 días?

Pero eso son 3 meses.

Enhorabuena, señor Montes. ¿Enhorabuena por qué?

Porque veo que sabe dividir.

¿Discapacitados intelectuales?

¿Y eso qué son, escritores en silla de ruedas?

No, mamá.

A ver, eso serían intelectuales discapacitados,

yo voy a trabajar con discapacitados intelectuales.

Ahora te vas a juntar con subnormales.

Walter, una copa de vino por favor. -Sí, señora Amparo.

Se les llama discapacitados intelectuales

porque lo de subnormal es ofensivo.

Toda la vida se ha celebrado el día del subnormal

y nunca ha pasado nada.

Como el día del cáncer o del sida. Sí.

Pues ahora no se puede decir eso.

No, no, no, Walter, al niño no le pongas.

¿Y eso por qué?

No sé, es como lo de los gais. ¿Y qué pasa con los gais?

Pues que ahora se les llama gais. ¿Y cómo se les llamaba antes?

¿Antes? Maricones.

Hala.

Pero ¿a ti quién te ha enseñado a hablar así en esta casa, eh?

Porque yo desde luego no.

(Móvil vibrando)

(Móvil vibrando)

¿Por qué no lo coges? Si es Sonia.

Porque no, mamá.

Pues déjame que lo coja yo.

A lo mejor es de la tienda y es urgente.

Mamá, ¿qué va a ser de la tienda? No quiero hablar con ella y ya está.

(Móvil vibrando)

Marquito, mira que le fastidias la vida a todo el mundo.

¿Que fastidio a todo el mundo?

No sabes lo mal que lo estoy pasando.

Lo que yo daría por que se arreglara lo vuestro.

Mamá...,

no te preocupes por mí. No, si es por mí,

para que te marches a tu casa, que aquí invades mi espacio.

Tanta prisa con este pedido y luego no pasan a recogerlo.

Luego dicen que la Policía acude cuando les llamas,

pues aquí llevan los uniformes 15 días.

Con las prisas no se va a ningún lado, hombre.

Se me pone el cuerpo a mí "rehiloso" de tanta prisa que le meten a uno,

hay que estar calmado.

Vamos a ver, ¿dónde lo pongo yo esto ahora?

Esto lo coloco aquí, pero ya le digo que...

-Alfonso. -...no me van a coger igual.

Que no, que no.

No y es que no.

-Nos está esperando papá.

¡Vamos, hijo!

¡Venga, vamos!

(Música suave)

¡Bueno, bueno, bueno, bueno!

Qué honor que un profesional como tú esté interesado

en trabajar con un equipo como el nuestro.

Interesado no sería la palabra.

Ni equipo tampoco.

Tenemos la sección de fútbol sala con la que hemos jugado campeonatos.

Ya veo. Impresionante.

Y nos gustaría aprovechar que vas a estar con nosotros

para que seas entrenador.

Ya, verá...

Es que no tengo ni idea de fútbol sala, sé de baloncesto.

Es que es eso lo que necesitamos, un entrenador de baloncesto.

¿Tienen sección de baloncesto? Sí, sí.

Pero nos hemos quedado sin entrenador.

¿Y cuántos días tengo que entrenar a la semana?

Bueno, eso depende de ti.

Ah, perfecto.

Pues con... un día está bien.

¿Un día solo? Un día es perfecto, sí.

Una horita, para no sobrecargarlos demasiado.

Bueno, lo que pasa es que estar aquí beneficia a los chicos, ¿sabes?

Para ellos, el deporte... es secundario.

Una manera de normalizar la situación.

Y cuanto más tiempo están aquí entrenando, más socializan,

más felices son.

Bueno, usted no se preocupe

que en esa horita van a socializar a tope.

¿Y todos estos trofeos son de fútbol sala?

No, no, son de ping-pong. Ah.

Y también alguno de bailes de salón.

El sobrino de Vicky ha ganado varios.

Vicky. Vicky.

Victoria, tu amiga.

¿Mi amiga Victoria?

Bueno, bueno, ya nos dijo que cuando te enteraste

de que necesitábamos un entrenador de baloncesto,

te ofreciste a ayudarnos.

¿Vicky, Victoria? No caigo.

Sí, hombre, Victoria.

La jueza.

Ah. Ah, sí, claro, Victoria.

Su sobrino lleva más de 10 años con nosotros.

Ah, que su sobrino está aquí. Sí, sí.

¿Y qué le pasa? Paquito tiene síndrome de Down.

¡No!

Tiene dificultad para expresarse, pero lo entiende todo.

Qué máquina.

Está emocionado con lo del nuevo entrenador.

Como todos.

¿Y este es el pabellón?

No es nuestro, es del Ayuntamiento.

Qué lujazo.

Además de cedernos el local, nos da 1000 euros.

Hemos tenido mucha suerte.

Ya te digo, 1000 euros al mes. ¿Qué al mes? ¡Al año!

¿Cuándo les digo a los chicos que empezamos?

El lunes.

El lunes estaría bien, así tienen tiempo durante la semana para...

¿Para?

¿Eh? ¿Para qué?

Bueno, para sus cosas.

(Móvil, tono de pasodoble)

Es Victoria.

Sí, Vicky.

¿Qué tal?

Sí, sí, está aquí conmigo.

Muy majo, muy majo el chico, sí.

Empiezan a entrenar el lunes.

Sí, solo el lunes.

Sí, y una hora, una hora solo.

Dice que es mejor.

Sí, espera que ahora mismo te paso. No, no.

Un momentito que no sé qué me hace con las manos.

Es Victoria.

Gracias.

Eh... ¿Sí, dígame?

¡Señoría!

Una broma que tenemos.

Sí, dígame, perdón.

No, se lo estaba diciendo aquí precisamente...

Claro, claro, claro, no, si es muy poco.

Muy poco, es...

Es poquísimo.

Sí, pero es que...

Eh... Ya, ya, ya, ya.

Bueno, pues...

Claro, sin problema, ¿eh?

Venga.

Adiós.

Sí, se lo paso.

¿Sí, Vicky?

¿Sí?

¡Ah!

¡Qué bien!

¡Qué bien, qué bien, qué bien! ¡Qué bien!

Bueno, un beso, Vicky.

Hasta pronto, guapísima.

Adiós, adiós.

Qué bueno, ¿no? Sí, sí.

Al final van a ser martes y jueves y dos horas cada día, sí, sí.

Qué bien. Qué contentos se van a poner.

No sabes la alegría que les vas a dar.

Es mejor así.

Claro, y luego, los sábados partido para que no te aburras.

También, también, también. Me ha comentado Vicky, muy bien.

Marco.

Estate tranquilo, nadie sabrá que estás aquí por una condena.

Bueno, y los chicos... te van a encantar.

Bueno, eh...

Mi nombre es Marco Montes.

y voy a ser vuestro entrenador durante los próximos tres meses.

Vamos a comenzar por algo muy sencillo.

Os colocáis en parejas, hacemos dos calles,

comenzamos con un trenzado de pases, fintas y tiros al aro.

Luego cambiamos de posición.

¿Lo habéis entendido?

Fantástico. Bueno, a ver cómo os movéis.

¡Perdón!

Bueno, elegid cada uno una pareja.

Yo tengo novia.

Es mentira, no tiene. -Sí tengo novia, tengo dos.

-No tienes dos, es la misma que se cambia el pelo.

Que no, que son dos. -No, que es la misma.

Bueno, que cada uno elija una pareja y ya está.

Es que yo tengo novia. -Si es puta.

¡Eh, eh! ¡Eh!

Es puta. -Bueno, es puta, pero es mi novia.

¿O las putas no pueden tener novio?

-Sí pueden, pero si la pago yo, es mi novia.

Bueno, pues págaselo.

Sí, hombre, voy a darle dinero a tu novia.

Yo juego de alero.

-Yo de...

(TARTAMUDEA) Yo de... Yo de pívot porque me aclaro más.

Bueno, muy bien.

Eh... Vamos a ir por partes, ¿vale?

Vosotros, los de las novias, venid aquí.

Coged una pelota.

No, solo una.

Madre mía.

El de rojo, coge una pelota.

¡Voy! ¡No, no! Tú no.

Estoy hablando con ellos, vosotros esperad ahí.

Coge una pelota.

¿Qué pasa? Que le ha dado una ausencia.

Se ha quedado ausente.

¿Cómo que ausente? Se ha quedado empanado.

Hay que esperar.

¿Hay que esperar a qué? A que vuelva.

¿De dónde? Del "empanamiento".

Mira, ya está.

Bueno, eh...

A ver, coged una pelota.

Avanzáis hacia canasta, pasándoos...

¿Adónde vas?

¿Adónde vas? ¿No has dicho que coja la pelota?

No, se lo he dicho...

(PITA)

¿Cómo te llamas? Jesús Lago Solís.

Muy bien.

Pero todos mis amigos me llaman Jesús, que es más corto.

Vale, Jesús, vas a... Jesús Lago Solís.

Que sí, ya lo he entendido, Jesús. ¿Tú cómo te llamas?

Yo me llamo Marco, Jesús.

Ah, como yo. Jesús.

No, Marco a secas.

Yo en realidad me llamo Jesús Lago Solís.

Vale, muy bien, pues yo me llamo Marco.

¿No has dicho que te llamabas Jesús?

No, te lo he dicho a ti. Te he llamado Jesús.

Si yo me llamo Jesús Lago Solís. Pues yo me llamo Marco, ¿vale?

Lo que vamos a hacer... Yo me llamo Sergio.

Vale, pues muy bien. Jesús y Sergio.

Vais a formar una pareja... Yo ya tengo.

Ya sé que tienes novia,

pero olvídate de ella un ratito. ¿Cómo me voy a olvidar?

Eso no está bien.

Ya jugarás luego con ella.

Yo con ella no juego, nosotros follamos.

¿Qué te dije? ¿Es puta o no es puta?

-Vamos a su casa, nos tomamos unos cubatas y hacemos de todo.

Vale.

Muy bien, eh...

Pues Jesús y Sergio. Costa, Costa. Sergio Costa.

Un poco fresca sí es. Di la verdad.

Jesús y Sergio Costa. Es Zorrilla.

Oye, olvídate de tu novia ya. Que no, que es mi apellido.

Sergio Costa Zorrilla.

Bueno, pues perdona. Perdóname.

Eh...

Jesús y... -Jesús Lago Solís.

Jesús Lago Solís y Sergio Costa Zorrilla,

vais a formar una pareja... Mira este.

¿Y esos zapatos?

-Van a juego con el protector.

Pues el próximo día traes zapatillas

y el protector tampoco te hace falta para entrenar.

Bueno, a ver...

¡Estoy emocionado, entrenador!

¡Dame un abrazo! ¡Ah!

Usted es una buena persona y lo estás haciendo muy bien.

Sí, pero yo le veo muy bajito para el baloncesto.

Es bajito.

No es bajito, lo que pasa es que aún no ha dado...

el estirón.

O sea, enano.

Lo veo imposible.

Antes de que te des cuenta, habrás rellenado todos.

No, si digo convertir a esta gente en un equipo.

Eso no es imposible. Es difícil, pero no imposible.

Pero si no saben ni pasarse la pelota.

Eres el entrenador, que aprendan. Ese es tu trabajo.

No, mi trabajo es entrenar a jugadores normales.

Estos ni son jugadores ni son normales.

¿Y quién es normal, Marco?

¿Tú y yo somos normales?

No sé...

Tampoco es necesario que los conviertas en los Lakers.

Ni siquiera que jueguen bien.

Solo que ellos se consideren un equipo.

Los entrenadores siempre estáis de paso,

pero para ellos, esto es su vida. Tampoco será para tanto.

El último nos dejó el mes pasado.

Justo cuando nos habíamos inscrito en la liga.

Vaya, a lo mejor la teníais ganada. O no.

Pero ellos estaban muy ilusionados.

¿Te imaginas cómo se quedaron cuando les dije

que no podíamos competir porque no teníamos entrenador?

Eh... No te prometo nada.

No te pido ninguna garantía.

Solo que no tires la toalla.

Ellos no la van a tirar.

Pero ¿cómo voy a enseñarles a encestar una canasta

si no saben ni correr?

Bueno, pues empieza por ahí.

Oye, ¿qué te iba a decir yo? Con tu mujer entonces, ¿qué pasa?

Hace días que no hablamos. (ASIENTE)

Mejor, no quiero que sepa lo que ha pasado.

Pero ¿os habéis separado o qué?

Eh...

Joder, qué pena, con lo buena que está.

¿Qué te ha puesto? Los cuernos, claro.

¿Qué coño dices tú de cuernos?

¿Se los has puesto tú entonces? Joder, ya te...

Que no, que no, no va de eso.

¿Entonces qué problema tenéis?

Que ella quiere unas cosas, yo quiero otras...

A lo mejor se merece un hombre mejor que yo.

Ya, es que está muy, pero que muy buena.

Oye, eh...

Perdóname, pero estás hablando de mi mujer.

Que lo digo para animarte, Montes, y te digo más, aprovecha.

¿Que aproveche qué? A desmadrarte.

Si mi cuñado también tuvo un juicio rápido

y lo mandaron al barco de Greenpeace con unas voluntarias noruegas

que te enseña las fotos y no te lo crees.

"Me seguís a mí".

En línea recta y sin desviaros.

¿De acuerdo?

Vamos a comenzar despacio y luego iremos apretando.

¿Apretando el qué?

Pues que luego iremos más deprisa. Ahora, siguiendo la línea.

¿Derechos?

Mejor yo...

(ININTELIGIBLE)

(ININTELIGIBLE)

¿Perdón?

(TARTAMUDEA) Lo que Paquito se refiere es...

que si seguimos en línea recta

o cambiamos de sentido.

(TARTAMUDEA) Me refiero al sentido de la izquierda que...

Que sí, que ya está. Venga, vamos.

(PITA)

Cogemos aire por la nariz, profundo, llegando a los pulmones...

y echamos ese aire despacito por la boca.

¡Uno, dos!

¡Uno, dos!

¡Uno, dos!

¡Uno, dos!

¡Uno, dos!

¡Uno, dos!

¡Uno, dos!

¡Uno, dos!

¿Y tus compañeros? Se están duchando.

Ayer vieron cómo me duchaba

y ahora ellos...

(ININTELIGIBLE)

Un poquito...

y así. Voy para allá.

(ININTELIGIBLE)

¿Sabe?

Tú eres el sobrino de la jueza, ¿verdad?

Sobrino, sí.

Señora jueza, ¿podemos hablar...? No tengo tiempo, señor Montes.

Yo no puedo seguir entrenando a esas personas.

¿Prefiere la cárcel? No, no, no.

Lo pongo en marcha. No, claro que no.

¿No podría pagar una multa? Lo que quiera.

Ya le puse una cantidad, 90 días.

¡Señoría!

Señoría, perdone, ¿y no hay otra cosa que yo pueda hacer?

Claro que hay otras, pero esta es la que debe hacer.

Si me permite, tengo mucho trabajo.

Vaya casualidad que me haya destinado usted

a la asociación donde está su sobrino, ¿no?

Que digo yo que será una coincidencia

y no estará usted intentando aprovecharse de esta situación.

¿No?

Pues sí, es una coincidencia

porque yo no soy quien elige los destinos.

Ya.

Le habría enviado al hospital de tetrapléjicos.

Hay mucha gente en silla de ruedas

por culpa de personas que cogen el coche con dos copitas.

(CARRASPEA)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

¿Sí, hola?

"¡Marco!".

¿Qué pasa?

"Marco, no sabes qué alegría. ¡Que nos han cogido!".

¿De qué hablas, Julio? "En el Campeonato Nacional

y como tenemos entrenador

y encima siendo tú,

pues que nos han dejado inscribirnos".

"¡Que nos hemos inscrito!".

Julio, son las... 6:30 de la mañana.

¿Tú crees que son horas de dar esta noticia?

"Perdóname que no te haya llamado antes,

pero es que pensaba que estabas durmiendo".

"¡El Campeonato Nacional, Marco!".

"¡El nacional! Qué alegría, ¿no?".

Una alegría tremenda, Julio.

Tremenda.

"¿Marco?".

Y una cosa le voy a decir, yo el puente me lo pienso coger.

Se ponga como se ponga quien se ponga

y si luego yo, con el puente, que son mis días libres,

me quiero ir al pueblo, pues me voy al pueblo.

Si me quiero quedar, pues me quedo

porque a lo mejor se me antoja quedarme,

pues ya veré yo lo que hago con esos días.

-Huy, perdón.

¡Sonia!

¡Qué sorpresa! ¿Cómo estás?

Bien. ¡Joder!

Cuando Marco me ha contado lo vuestro,

me he quedado de piedra.

Es que no caigo en quién eres.

Iván.

Iván Bajero. ¡Ah!

Compañero de Marco, nos hemos visto mil veces.

¡Del Estu! ¡Ah! ¿Qué tal?

Bien, muy bien.

Claro, es que así, sin chándal, no te reconocía.

Bueno, no pasa nada. Aunque bueno, ya excompañeros, como vosotros.

¿Ya no estás en el club?

Sí, el que ya no está es Marco.

¿No te lo había dicho?

Pues ya hace unos cuantos días.

Claro, si ya me había dicho que no os estabais viendo.

No te ha dicho tampoco lo de los subnormales.

¿Cómo?

Sí, la condena que le metieron por conducir...

¡Joder! Y que le quitaron también el carné.

Eso sí te lo habrá dicho, ¿no? Siento el disgusto,

pero él está bien, ¿eh?

Si yo te puedo ayudar en algo...

¡Eh! ¿Quieres que quedemos tú y yo un día a tomar una copa

y así te desahogas?

¿Tú sabes dónde está Marco ahora? Ni idea.

Pero ¿tú le ves, Julián?

Iván. ¡Ay!

Iván. Mira, te dejo mi tarjeta.

Habíamos quedado el sábado que viene.

¿Dónde? En el Kiss.

Vale, pues no le digas que voy a ir. No, no.

(Mensaje de móvil)

(Música melancólica)

¡Ah!

Bueno, pues al parecer, vais a competir en un campeonato

y competir significa ganar

y a mí me gusta ganar, me gusta ganar siempre,

así que para ganar os voy a exigir que me lo deis todo en la cancha.

Yo mi Play no te puedo dar, porque no he terminado el FIFA.

¿Qué Play? La PlayStation.

La PlayStation te la puedes quedar. Vale.

El resto, ¿lo ha entendido? A medias.

Suficiente.

¡Vamos a lo táctico!

Empezaremos por donde lo dejamos el otro día.

En parejas, dos calles y tiros al aro.

Chicos, venga, en parejas.

A ver, eh... Juanma y..., y Benito, ¿no?

¿Y nosotros qué?

Primero vamos a ver lo que hacen Juanma y Benito

y luego lo hacemos todos.

¿Qué hacéis? Estiramientos.

Yo estoy calentando.

¿Hacemos lo mismo que ellos?

No, no, esperad.

Ya hemos calentado, primero vamos a hacer lo que hicimos el otro día.

¡Juanma!

Ven aquí.

No, pero coge la pelota, hombre.

La botas dos veces avanzando hacia canasta, se la pasas a Benito,

él hace lo mismo... ¡Entrenador!

No, no me abraces, nos abrazamos luego.

Ponte a jugar. Vale.

¡Huy!

¿Era eso?

La idea no era esa, pero está bien. Joder.

Que cada uno coja una pelota y vaya practicando.

Tú conmigo, Manuel.

(PITA)

¿Tú qué haces?

Tirar a canasta.

¿Cómo vas a meterla desde ahí? ¿Que no?

¡Ay!

-¡Joe, qué puntería, macho!

Mira, Román...,

aquí el único que parece saber jugar un poquito a esto eres tú

y se nota que eres el más listo con diferencia.

Aunque eso tampoco es tan difícil.

Lo que está claro es

que con este equipo, no vamos a ganar un puto partido

así que a mí al menos me gustaría no hacer el ridículo,

por eso necesito que juegues con nosotros.

Entrenador, tengo un problema.

Bienvenido a mi mundo, Marín.

Ah, muchas gracias.

¿Qué te pasa, a ti?

¿A mí?

Ah, que tengo una discapacidad del 39 % por problemas en el parto.

¿Y?

¿No puedes jugar? Sí, sí que puedo.

¿Entonces?

Ah, es que como me ha preguntado que qué me pasa...

No, no, no. Tú me has dicho que te pasaba algo

y entonces sí, te he preguntado.

Sí, es que ayer fui al médico de la espalda

y me dijo que tengo una pequeña desviación de la columna.

¿Y no vas a poder jugar? Sí, sí que puedo.

Es muy poco.

De hecho, el médico me recomendó que jugara.

¿Entonces?

Es que tendré que ir al fisio, me harán masajes y es unos días.

Y te coincide con los entrenamientos.

No, es por las mañanas.

Entonces, ¿cuál es el problema?

¿Entonces qué?

¿Que cuál es el problema, Marín, cuál es el problema?

Es que estas zapatillas son nuevas

y me duelen mucho los pies.

Prueba a cambiarlas.

Es que no tengo el ticket.

No, no, que te las cambies de pie.

Es que de pie no puedo.

Siéntate. Hazlo sentado, haz el favor.

Vale. (SUSPIRA)

¡Anda, coño!

Mucho mejor.

¿Ves?

¡Muchísimo mejor!

Si es que soy un poco disléxico.

Lo digo para que usted no crea que soy tonto.

No, yo no he dicho eso.

Ya sé que usted me dijo que era listo

cuando le puse la multa,

pero es que algunos me llaman tonto y eso es porque no me conocen.

-Marquito.

(OLFATEA)

¿Qué haces? ¿Qué haces? Ver si has estado bebiendo.

Mamá, demasiados problemas tengo para que vengas...

¿Has ganado ya algún partido? Todavía no hemos jugado ninguno.

Pues ya ganaréis.

¿Tú crees que me importa algo? Pues debería, es tu equipo.

¿Te acuerdas de aquel entrenador que decía

que no podías ser jugador profesional porque no dabas la estatura?

No tenía ni idea.

Pues sí, sí tenía idea. Tenía toda la idea.

¡Ni idea, tenía! ¡Ni idea! Me acuerdo perfectamente de él.

Fui a verle y le di un bofetón.

¿Que tú hiciste qué?

Con razón me echaron del equipo. Que no, que no, que no fue por eso.

Fue por lo otro, porque eras bajito

y porque no supo ver todas tus virtudes.

¿Cómo lo sabes si nunca viniste a verme?

Nunca fuiste a un partido. El mundo está lleno de gente bajita

que consigue grandes metas sin que su madre vaya a verles.

Ah, ¿sí? ¿Como quién? Julio César por ejemplo.

¿Julio César era bajito?

No lo sabemos.

¿Y de los que sabemos?

Mira, Marco, duerme la mona

y no me vomites en las sábanas, quité la funda de cuando te meabas.

Mamá, si sigues animándome así, me voy a ir a dormir a un hotel.

Hijo, no me digas esas cosas...

que sabes que me ilusiono.

(Puerta cerrándose)

Esas piernas flexionadas, el culo hacia fuera.

Muy bien, Fabián, perfecto.

Marín, he dicho con la derecha.

Es que tengo una tendinitis.

Vale, pues tú con la izquierda.

Por eso lo digo.

Avanzad. Muy bien, Benito, muy bien.

Cambiándola de mano a medida que avanzamos

para luego ir practicando con los pases, ¿de acuerdo?

¿Y... y eso cómo es?

Bueno, pues tú me la tiras a mí y yo te la tiro a ti.

Fácil, ¿no? ¡Eh!

¡Oh!

¿Por qué me tiras la pelota?

¡Entrenador!

Ya, ya. Para tu sitio, venga.

Quizás le ha roto la nariz. No creo, Marín, que me la haya roto.

Yo me la he roto tres veces y tengo sinusitis.

Vaya por Dios.

Y asma.

¿Hay algo que no tengas?

Fibromialgia no me han detectado,

pero a veces me duele la cabeza y veo luces.

-Es que es un hipocondriaco.

-Eso me lo han recetado también. Hipocondriaco.

¿Alguien ha visto a Román?

No.

Ha dejado el equipo.

¿Que ha dejado el equipo? ¡Si es el único que sabe jugar!

Bueno, jugar jugar, juegan todos.

Hale, hasta el jueves.

Pero ¿qué van a saber jugar todos?

Si no saben botar la pelota sin hacer pasos, dobles

o cosas que te aseguro que son ilegales.

Ese chico, por ejemplo, tiene una falta de coordinación absoluta.

No es capaz de avanzar cuatro pasos seguidos con la pelota controlada.

¡Coño!

Pero ¿qué hace ese descerebrado?

Es que se puede matar o puede matar a alguien.

Benito nunca ha tenido un accidente. ¿Y tú?

¿Yo?

Bueno ya, pero es que este señor, Julio...

Este señor ahí donde le ves

(Despertador)

"se organiza la vida él solo".

"No tiene familia".

"Se levanta todos los días a las 4:00 de la mañana

para ir a trabajar a la cocina de un restaurante".

"Fabián no es tan independiente".

"Vive en una casa tutelada con otros tres compañeros".

"Por las mañanas va a un taller de jardinería

donde le ha dado por hablarle a las plantas,

pero no creas que les dice cosas cariñosas, no, no, las regaña".

A ver si estamos calladitas, que al final la tenemos

y tú cállate, que eres la peor.

¡Mira cómo la echo!

Tú lo sabes, ¿no?

Jesús trabaja en un centro ocupacional

"donde desarma motores

y los vuelve a armar una y otra vez".

"Es tan buen mecánico, que tiene aprendices

que van al centro solo para verle trabajar".

"Él les llama sus 'followers'".

También le gusta mucho la música.

Tiene un grupo con el que ensaya todos los domingos.

# ¡Hay que esperar! ¡Hay que esperar!

# ¡Hay que esperar!

# ¡Hay que esperar! #

"Cada uno tiene su historia".

"Alguno se quedó anclado en la infancia".

"Alguno maduró mal en el vientre de su madre".

"Alguno sufrió al nacer".

Perdone. -¿Sí?

Que este tinte se sale.

-Mira, Sergio, como no te puedo pagar las horas extras,

quédatelo... y has salido ganando, hijo.

Ah, vale.

Por eso se pinta el pelo de colores.

Hasta luego. ¡Ey! ¿Qué tal?

¡Eh! ¡Bonito!

¡Bonito! Es una perra.

¡Ah! ¡Bonita!

Juanma trabaja en un centro

"de acogida de animales, le encantan".

"A cambio puede vivir allí".

Por eso huele como huele. No, no.

Es que de pequeño estuvo a punto de ahogarse

y le ha cogido tanto miedo al agua que ni se lava.

Yo le cogía y le metía en la ducha directamente, porque anda que...

No, eso no funciona así.

Tiene que meterse él solito.

Su problema es el miedo, no el olor.

Buenas tardes, Julio. Buenas tardes.

Buenas tardes, entrenador,

y muchísimas gracias por todo.

A ti, a ti, Marín, siempre.

Pero ¡bueno!

Esto es muy preocupante.

El Vueling de las 19:45 Madrid-Roma va con retraso.

Yo ya no sé. Esto es un caos aéreo.

Esto a ti también te parece normal. Bueno, hay quien se tira

días y días detrás de un matorral observando pájaros

y en vez de locos, les llaman ornitólogos.

Todo es muy relativo.

Oye, Julio, ¿y Román?

Román... Lo de Román es otra cosa.

Pídeme lo que quieras, pero la caravana no te la dejo.

No te pienso dejar la caravana.

Se ha molestado, pero es que está impoluta,

es que duerme en garaje.

Le echo yo gasolina 98, que es un poquinino más cara,

pero le viene muy bien al motor.

No, no le dejo yo la caravana a nadie.

¿Por qué no se la dejas a tu hermana?

Pero ¿cómo le voy a dejar la caravana?

Me rasca las marchas, me changa el motor...

La caravana la tengo como de colección.

Si es un trozo de hierro con cuatro ruedas.

Eso es como si le digo a usted que es un trozo de carne con patas.

Aun siendo verdad, seguro que le molestaría.

¿Y a mí me la dejarías, Antonio?

Se la dejaría porque sé que no me la va a pedir.

"A ver, chicos".

Escuchadme un segundo.

El sábado jugamos nuestro primer partido oficial

y lo hacemos en casa.

¿En casa de quién? -En la mía no, que no cabemos.

Es muy pequeña.

No hombre, no, lo hacemos aquí, en nuestro pabellón.

Así que el sábado antes del partido, diré el equipo titular,

pero vais a jugar todos.

Pero solo pueden jugar cinco, entrenador.

Ya lo sé, iremos cambiando durante el partido.

Saldrá uno que esté jugando por otro que no.

¿Y los otros?

¿Cómo que los otros?

Si sale uno y entra otro, solo jugarán seis.

No, eh... Jugaréis todos.

-Pero ¡si solo pueden jugar cinco!

¡Ay! Bueno, el sábado lo veremos, ¿vale?

Yo no sé si podré jugar de todas maneras, entrenador.

¿Por qué no?

Por un dolor repentino en el cuello. Creo que tengo contracciones.

Tranquilo que de aquí al sábado no las tendrás.

Ya, pero ¿y si las tengo?

Pues si las tienes, ya lo solucionaremos, Marín.

Si lo sé, pero el no saberlo me da ansiedad.

Ansiedad.

¿Eh? (SUSURRA) Ansiedad.

Además, Román ya no está. No me lo recuerdes.

Ah, perdón, perdón, perdón. Perdón.

A ver, Julio me ha dicho que os dieron dos equipaciones.

Una azul y otra roja.

Pues el sábado tenéis que venir con la azul.

La roja mola mucho más que la azul. Ya, pero el otro equipo va de rojo

y nuestra primera equipación es la azul

así que el sábado, todos de azul. ¿Y si viene mi novia a verme?

Si es puta, ¿qué más le da? -Pero le gusta el rojo.

Si viene tu novia a verte, dirá:

"Pero qué guapo está de azul".

Esas cursiladas no las piensa mi novia.

Ella es más de hacer guarrerías.

-Mejor todos iguales, ¿no?

Porque la...

Porque la roja mola más.

¿Qué pasa, también viene tu novia a verte?

No, viene mi madre, pero si me pongo la azul, no me va a reconocer.

Pues si viene tu madre, también te reconocerá de azul.

¿Van a venir tus padres?

Eso, diles a tus padres que vengan.

Eh...

De azul.

El sábado todos de azul.

(RESOPLA)

¡Hombre! ¿Qué tal? Encantado.

¿Yo no dije que teníamos que venir todos de azul?

Azul. -Dijiste de rojo.

¡No! No, dijo el azul.

¿Entonces por qué vienes de rojo?

Porque me queda mejor y tú lo sabes. Te he leído el pensamiento.

Yo, como soy daltónico, no sé cómo voy.

Además, camiseta azul es de maricones.

Lo del entrenador no es camiseta, es polo.

-Peor me lo pones. El polito es de maricones, maricones.

Bueno, eh...

Vamos a ver. Primero van a salir Manuel..,

Fabián, Paquito... ¡Bien!

¡Yo, yo, yo, yo! ¡Yo, yo, yo!

¿Dónde está Benito?

No ha podido venir, ha tenido que ir a trabajar.

Azul.

Si había pedido permiso al jefe.

El jefe es un capullo y se ríe de él. A mí me lo ha dicho.

Bueno, a ver, eh...

Vamos a centrarnos. Manuel, eh...

Sí. Fabián...

Estoy leyendo un libro.

Ah, ¿y qué tal?

Bien, pero me gustó más la película.

Muy bien.

Eh...

Y... Juanma..., ¡Bien!

...dale tu camiseta a Sergio. Yo no me pongo su camiseta ni loco.

Si no te la pones, no juegas, tú verás.

Azul.

Y... y Jesús.

¡Toma! Yo de rojo, para que me reconozca mi madre.

(Pitido)

¡Jesús!

¿Quién te ha puesto ese niqui? ¡Vas haciendo el ridículo!

¡No, que soy yo, mamá!

(PITA)

(Vítores)

(Aplausos)

¡Tiramos la pelota! Eso es. Muy bien. Jugamos con pases.

Pasamos y nos movemos.

(Pitido)

Bien, Paula.

Chicos, "timing" en el corte y en el bloqueo

y, Paquito, no forzamos el tiro. ¡Buscamos el "extra-pass"!

¡Venga, vamos!

¿Qué dice? No sé, serán cosas de baloncesto.

A ver, chicos, mantenemos la presión siempre en el jugador del balón.

No quiero que piense.

Jugamos en "pick and roll" para Sergio.

¿Rocanrol de qué? ¡En "pick and roll"!

(Música rock)

No es tan difícil.

El próximo día, quien no traiga la equipación correcta no juega.

¿Entendido? Completamente.

Si es que cuando usted habla claro, se le pilla todo.

Y tú prepárate, ahora te voy a sacar.

¿A mí? Ah, bueno, pues muchísimas gracias.

A ver, Nicky Lauda, ¿te vas a pasar toda la mañana con esa cacerola?

Que no hay que sacarle brillo, que hay que quitarle la mierda.

No te enteras de nada.

Luego sacas la basura y friegas el suelo

y no pongas esa cara.

Me dijo que podía ir al partido.

No me toques más los huevos con el baloncesto de los cojones.

Encima que te tengo aquí, solo piensas en escaquearte.

¡Venga, a currar todo el mundo! Y el que tenga alguna queja,

a la calle, que tengo cola para trabajar aquí.

(Canción "Stumblin' In")

¿Y tú?

¿Qué haces aquí?

No, eso tendría que preguntarlo yo. ¿No decías que no podías venir?

Pues sí, al final he podido.

No, ya veo que has podido, ya, ya.

¿Y tú por qué has venido?

Coño, yo he venido a tomarme una copa.

¿O es que no puedo salir solo? Puedes, puedes.

¿Y dónde vas tan emperifollado?

No me jodas, no me jodas. No...

Puta casualidad. Mira que no habrá bares.

Oye, yo os dejo que habléis de vuestras cosillas.

Hola, Marco.

Hola, Sonia, ¿qué haces aquí?

He venido a verte.

¿Y cómo sabías dónde estaba?

Porque me lo ha dicho tu amigo, el que se acaba de ir.

¿Iván?

¿Por qué no contestas mis llamadas?

Eh... ¿Qué llamadas? No he visto ninguna llamada.

Estaba preocupada.

Pensé que habías tenido un accidente.

Nada, no fue nada. ¿Cómo que nada?

Si me ha contado Iván lo de que te han echado del club

y que te han condenado a entrenar a unos discapacitados.

¿Qué os pongo?

Eh... A mí, un gin-tonic.

¿Por qué te escondes, Marco?

Yo no me escondo.

No me apetecía hablar antes ni tampoco ahora.

¿Y cómo quieres solucionar los problemas?

¿Problemas? ¿Qué problemas? No lo sé.

Dímelo tú que eres el que te has ido de casa.

He preferido irme antes de que me echases.

¿Qué?

Que he preferido irme antes de que me echases tú.

Ya está.

Pero ¿por qué dices eso?

Si a mí me encantas.

Cómo me gustaría tener un hijo con tus ojos.

Has venido a eso, ¿no, Sonia? A sacar el tema.

Oye, ¿me pones un gin-tonic?

Siempre huyes, tío.

Huyes de todo.

¿Qué? Como un niño.

Que eres un Peter Pan.

¿Eres psicóloga ahora o qué?

No hace falta serlo para ver

que así no vas a lograr nada en la vida.

Habló Penélope Cruz, la actriz que se iba a comer el mundo

y ha terminado de dependienta en la tienda de su suegra.

No ha sido buena idea venir a verte. Pues no, no ha sido una buena idea.

(Música triste)

(Móvil vibrando)

A ver, chicos, vamos a formar un círculo a mi alrededor.

Cuando yo diga un nombre, el que tenga la pelota,

se la pasará a quien yo haya dicho.

Y cuando yo diga "canasta",

el que tenga la pelota en ese momento,

lanzará a canasta. ¿Entendido?

¡Sí! -Sí.

¿Entendido? -Sí.

Muy bien.

Hay que esperar, ¿no?

No. Es que estaba mirando, que se ha colado un pájaro.

A mí me encantan los pájaros. -Y a mí. Yo como mucho pollo.

Eh... Fabián, venga.

Vamos, Jesús.

Sergio. Marín.

Manuel.

Fabián.

Muy bien.

Benito.

Paquito, Paquito.

Jesús.

¡Cuidado, hombre!

Venga, Sergio.

Oye, cuidado, un poco más de cuidado.

Marín.

Juanma.

¡Eso es!

¡Canasta!

Muy bien.

Un abrazo, entrenador. No, no, no, no.

Primero nos duchamos y luego nos abrazamos.

Venga, a la ducha, vamos.

(Trinos)

¿Le has dicho que el sábado teníamos partido en Cuenca?

Sí, claro. ¿Y qué te ha dicho?

Que..., que... Pues que no le toquen los cojones.

Ah, muy bien.

¡Juanma!

¿Sí?

A la ducha.

Yo no creo en las duchas.

¿Cómo que no crees? No cree.

(TARTAMUDEA) Yo creo que sí me deja

porque me apetece mucho,

pero tengo una duda. ¿Qué duda?

Esa.

Tranquilo, que todo va a salir bien.

Si tienes más dudas, me las preguntas.

-¡Oye, oye, oye!

Una rata.

Bueno, es un ratoncito.

¡Sálvale, entrenador, sálvale!

¡Sálvale!

Juanma, a ver.

¿Dónde está? A lo mejor se ha ido por el desagüe.

Si está ahí, se ahoga seguro. -Sí, porque es estrecho y no cabe.

¡Sálvale, entrenador, sálvale!

(Música épica)

Juanma, ¿y si le salvas tú, que tú entiendes de animales?

Eres quien mejor va a hacerlo, Juanma.

El ratón te necesita, que se va a ahogar.

¡Juanma, el ratón necesita a alguien como tú, Juanma!

Alguien que acuda a su llamada de auxilio,

el ratón está gritando tu nombre.

¡Juanma, Juanma, Juanma!

¡Solo tú puedes hacerlo, Juanma!

¡Venga, vamos, que se nos ahoga, vamos!

¡Eso es, chicos, eso es!

¡Trabajo en equipo, coordinación de la jugada!

Ayudándonos unos a otros.

¡Sacando a Juanma de la zona!

¡Vamos, venga, vamos, vamos!

¿Dónde está?

Hay que encontrarlo, Juanma, venga.

¿Dónde está, Juanma? ¡No lo encuentro!

¡Búscalo! ¡Búscalo, Juanma!

¡Vamos, loco, va!

(GRITA)

¡Vamos! ¡Entrenador!

¡Arriba, Juanma, arriba, arriba!

(GRITA)

¡No!

El ratón se ha escondido

porque quiere que todos estemos limpios.

¡Ah! ¡Ah! ¡Quiere que todos estemos limpios!

¡Ah! ¡Ah!

¡Ah!

¡Ah! A ver si va a coger hongos.

¡Ah!

¡Ah!

¡Ah! ¡Ah!

¡Ah! ¡Ah!

¡Ah! ¡Vamos, vamos, vamos, vamos!

¡Ah! ¡Vamos, Juanma!

¡Ah! ¡Enjabónate!

Eso es.

¡Ah! ¡Ah!

¡Ah! ¡Ah!

¡Ah!

(GIME)

¡Uh!

¡Ah!

¡Ay!

¡Uf!

¡Ah!

¡Ah!

¡Oh!

¡Ay!

¿Lo veis, chicos?

Así se curan los miedos, de golpe.

¡Ah! ¡Ah!

¿A que ahora ya crees en las duchas? ¿Me das un abrazo, entrenador?

Tengo una duda.

¿Qué duda? ¿Cómo nos vamos a ir hasta Cuenca?

Vais a Méndez Álvaro, cogéis el autobús hasta Cuenca,

que os deja a 300 metros del polideportivo.

¿Vamos a ir en transporte público?

No, si te parece, vais en helicóptero.

No sé, hombre. ¿Y quién viene conmigo?

Los jugadores. Tú y los jugadores, ¿quién quieres que vaya?

¿Y quién va a cuidarlos?

No, los chicos se cuidan solos.

Lo único que puede pasar es que al sacarles de su ambiente,

se comporte alguno raro. ¿Que alguno se comporte raro?

Todos se comportan raro ya sin ir a ningún sitio.

En su ambiente no se comportan raro.

Mira, ahí está tu parada. Hale.

Hasta luego.

(Claxon)

Ya sabía yo que tenía que darte una buenísima noticia. Collantes.

¿Cómo que Collantes? Collantes, el nuevo fichaje.

Muy grande, para sustituir a Román.

Collantes.

(Sirena)

Estás hecho un pimpollo, ¿eh?

(TARTAMUDEA) Me he echado polvos de talco

en las dos axilas y en los pies.

¿Y el equipo? No llevarás todo el equipo en esa bolsa...

No, lo tengo aquí.

Juanma, ¿no he dicho la equipación roja?

¿No lo he dicho mil veces? La tengo aquí.

(TARTAMUDEA) Las dos por si acaso.

Vale, muy bien, perfecto.

¿Y qué llevas en la bolsa entonces? Polvos de talco, por si sudo más.

¿Y la muda para cuando te duches después del partido?

La tengo aquí. Anda, tápate, tápate.

(RÍE) Tápate.

Bueno, pues ya solo falta Collantes.

Espero que Julio le haya explicado bien cómo llegar.

El año pasado entrenó con nosotros.

Le llamamos mosca cojonera.

Ya me dijo Julio que era muy grande.

¿Grande? Si es muy pequeñaja. ¿Cómo que pequeñaja?

¡Collantes!

(Música electrónica)

(TODOS) ¡Collantes! ¡Collantes! ¡Collantes! ¡Collantes! ¡Collantes!

¡Collantes! ¡Collantes!

¡Collantes! ¡Collantes!

¡Collantes! ¡Collantes!

¡Collantes! ¡Collantes!

¡Collantes! ¡Collantes! ¡Collantes!

Manda huevos de quedar aquí, que vivo a tomar por saco.

Buenos días, Collantes.

¿Tú quién coño eres?

Bueno, yo soy Marco, tu entrenador, bienvenida al equipo.

A mí no me tutees. A mí me dices usted o señorita.

Ah, bueno, pues perdone usted.

¿Y esto qué es? Es mi tabla, ¿qué pasa?

Pues pasa que vamos a jugar al baloncesto, no a surfear.

Ya, pero me gusta llevarla

por si hay piscina con olas en el hotel.

-Yo traigo bolsas para el vómito,

que a veces me mareo en los autobuses.

-¡Ah!

¿Qué hotel? Si nos vamos a Cuenca y volvemos en el mismo día.

Joder, qué tío más negativo. ¿De dónde lo habéis sacado?

Ha venido él. -Eh, el autobús.

Una cosa, una cosa. ¿Qué día es hoy?

# Hoy es sábado.

# Qué bonitos son los sábados.

# Me gustan los sábados.

# Qué bonitos son los sábados.

# Me gustan los sábados.

# ¡Vivan los sábados! #

(Pitido)

Vamos, atacamos, Pedro.

¡Tira, Pedro!

(PÚBLICO) ¡Pedro! ¡Pedro! ¡Pedro! ¡Pedro!

¡Vamos, vamos, vamos!

¡Cuidado con ese hombre!

¡Defensa en ayudas!

(Vítores)

¡Eso es, Pedro, arriba! ¡Muy bien, muy bien, Pedro!

Muy bien, eso es. ¡Muy bien, Pedro!

Pedro, Pedro...

-¡Bien! -¡Venga, vamos!

(Pitido)

(Aplausos)

¿Dónde está Collantes? No está.

No está.

-¡Con Pedro!

-¡Falta, falta!

¡Oye, marcaje individual!

¡Defensa en ayudas, chicos!

(Vítores)

(PÚBLICO) ¡Pedro! ¡Pedro! ¡Pedro! ¡Pedro!

-¡Vamos!

(Pitido)

Eh...

Vamos a ver, ¿qué pasa con el 7 de ellos?

¿Qué pasa con ese chico?

Ese chico no tiene nada, no tiene nada.

Las está metiendo todas.

Ese chico no...

(Aplausos)

-¡Sí, señor! -¡Otra! ¡Otra!

-¡Sí, señor! -¡Bien!

¡Por favor!

Collantes, ¿tú dónde coño te habías metido?

Fumando un pitillo.

Es que aquí dentro no..., no se puede.

No dejan.

¡Pasad el balón, chicos!

¡Marcadme a ese tío, por favor!

(Aplausos)

Yo lo puedo anular.

Pues sal y anúlalo.

¿Del todo o un poquito? Del todo.

Vuelvo enseguida.

(Música electrónica)

Pasadle a Pedro, chicos.

¡Fabián!

Ya sé por qué la llamáis la mosca.

¡Ah! ¡No, no!

Cojonera. La mosca cojonera.

¡Anulado!

# Hemos ganado.

# Qué bonito es ganar.

# Nos gustan los sábados.

# Hemos ganado. ¡Me gustan los sábados! #

(VOMITA)

# ¡Nos gusta ganar!

# ¡Nos gusta ganar!

# ¡Hemos ganado!

# ¡Hemos ganado!

# ¡Nos gusta ganar!

# ¡Nos gusta ganar! #

Collantes.

Yo ya tengo novio, te lo digo para que no te emociones.

Ah, qué suerte.

¿Y tú tienes novia o qué? No, yo no tengo.

Es normal.

¿Tan feo soy? Pues, hombre, Bertín Osborne no eres.

Ya, pues mira, no tengo novia porque estoy casado

y con una chica muy guapa, Sonia. Ah, ¿sí?

¿Y por qué no ha venido al partido? Qué casualidad, ¿no?

-Es que han regañado.

Hombre, Manuel, bienvenido al debate.

Muchas gracias.

-¿Y por qué habéis regañado?

Es que no hemos regañado, es que estamos...

-Peleados.

Estarán peleados.

A esta gente les pasa mucho.

Otro que se suma a la reunión. ¿Y tú qué sabes?

Lo sé porque si no, estarías contento de que hayamos ganado.

Es porque no han venido sus padres.

Adiós, Sergio. Hasta luego.

-No es porque no hayan querido, es porque estarán muertos.

No, no están muertos. -¿Y tu mujer por qué pasa de ti?

Es que no pasa de mí ni yo paso de ella.

¿Entonces? ¿Entonces qué?

Entonces, no es tan fácil.

Pues haz algo. Llévale unas galletas.

¿Cómo que unas galletas?

No vas a llevarle flores como si fueras un "pringao".

Además que las flores, ojo,

ojito con las flores, que las carga el diablo.

# Hemos ganado. Qué bonito es ganar.

# Hemos ganado. #

Déjale. -La madre que le parió.

¿Quieres?

-Ni le contestes. Vámonos de aquí, por favor.

# Me gustan los polvos.

# Me gustan los polvos.

# Qué ricos son los polvos.

# Me gustan los polvos.

# Qué ricos son los polvos. # Ven aquí.

# Qué buenos son los polvos.

# Qué ricos son los polvos.

# Qué ricos son los polvos.

# Qué ricos son los polvos. #

(ININTELIGIBLE)

¿Eh?

Que qué hay de comer, de cena.

(ININTELIGIBLE)

Pero ¿está por ahí vuestro monitor?

Sí, sí, está...

-El encargado. -El encargado.

-¿Se puede volver a su asiento ya, por favor?

No.

¡Que me haga el favor de volver!

-Ene, o, no.

(ININTELIGIBLE)

Parece un niño, mami.

¡Ni idea!

¡Paquito!

¡Ahí va!

¡Me cago en mi madre!

(Frenazo)

-¡Ostras!

-¿Qué ha pasado? ¡Ah!

¡Joder!

(VOMITA)

¿Estáis bien, chicos? De puta madre.

# Me gustan los sábados. #

Hijo. -Hasta aquí.

# Me gustan los sábados. #

A ver, tú, Bustamante,

o te callas de una puta vez o te bajas aquí mismo.

¡Oiga!

Cuidado con cómo habla al caballero. Está cantando porque está contento.

Ningún cartel prohíbe cantar. Es que no hay derecho.

Oye, que les pongan una furgoneta especial.

Porque es que no son normales, hombre. ¡Por Dios!

-Sí que somos normales.

Lo que pasa es que tenemos distintas capacidades.

Anda tú, "capacidades", cállate. A ver si vamos a tener aquí un lío.

Vamos a tranquilizarnos un poquito. Vamos a tranquilizarnos.

Disculpen, es que vienen de ganar un partido

y están alborotados, pero no quieren molestar.

Ah, ¿no? Pues le están tocando las pelotas al resto.

Y llevan droga, que le han ofrecido al niño.

Yo estoy limpio, entrenador.

O se sientan y se quedan calladitos

o se apean del autobús.

-Discúlpeme, señor, pero tengo una pregunta.

¿Usted está casado o no ha engañado todavía nadie a día de hoy?

Mira, bonita, no te doy una bofetada porque eres mongólica.

¡Ah!

¡A mí no me tutees!

¿Cómo iremos a los partidos? A tomar por culo los partidos.

¿Y el campeonato? A tomar por culo el campeonato.

Tomar... culo.

(Coque Malla "La señal")

# Tú deberías volver,

# deberías estar otra vez a mi lado. #

¿Sonia?

# Yo no debería haberte tratado tan mal.

# Sabes que pasan los días,

# pasan los años

# y sigo esperando. #

(JADEA)

# Yo no debería haberte dejado marchar. #

(JADEA)

(JADEA)

Con nuestra canción, no.

(JADEA)

Con nuestra canción, no.

¡Ah!

¡Ah!

(GRITA) ¡Ah!

¡Ah! ¡Perdón, cariño, lo siento!

Lo siento mucho, no te he visto.

Perdona. ¿Cómo que perdona?

¡Me has reventado la nariz! Me has asustado.

Ya te he dicho que lo siento.

Vengo a hacer las paces porque no me contestas

y me llevo una hostia.

¿Y esa nariz? ¿Cómo?

¿Has estado bebiendo?

Sonia, acabas de darme un golpe.

No, eso ya lo traías. ¿No decías que no me habías visto?

Te he visto un poquillo de refilón justo antes de darte.

O sea que me has dado un puñetazo aposta.

Y otro no te vendría mal,

que ahora voy a ser yo la que no contesta.

No hago bien las cosas, pero no es para ponerse así.

No, bien no las has hecho, como siempre.

Muchas gracias.

¿Qué tal te va con el equipo?

Muy bien.

Muy bien, ya hemos ganado un partido.

Qué guay. ¿Y cuándo jugáis el siguiente?

No vamos a jugar más. ¿Y eso?

Yo no puedo hacerme cargo

de un grupo de tíos de 30 años que se comportan como niños de 6.

Te da miedo ocuparte de ellos. ¿Qué miedo? No digas tonterías.

Mi condena es a entrenarlos, no a sacarlos a pasear,

que un día tenemos un disgusto.

Eres su entrenador, debes protegerlos y defenderlos.

Soy su entrenador, no su padre. Tú no quieres ser el papá de nadie.

Tú no tuviste y los demás tampoco. ¿Cómo?

Me voy, no sé muy bien qué he venido a hacer.

Sí que vais a jugar, Marco.

Pues ya me dirás cómo porque no pienso subirme con ellos

ni a un autobús ni a un tren. ¡Alquiláis una furgoneta!

El club no tiene dinero.

Yo sé quién tiene una y me la deja. No tengo carné.

¿Alguna excusa más? ¡No es ninguna excusa!

Conduce tú, que eres tan guay y te importa tanto mi equipo.

¡Mierda!

(Portazo)

Arrancas.

(Motor)

Ya está bien.

Es un motor divino, como la gloria.

Y embragas, con el pie bien pisado hasta abajo

y ahora vas buscando la marcha, muy suavecito, muy poquinino,

muy poquinino y ahí ya ha entrado.

Cuidado, que no rasque, que no rasque.

Y cuando el piñón, ya sueltas...

(Chirrido)

¡Vamos a ver, hombre!

¡Estaos ahí tranquilos, hombre, por favor!

¿Te lo explico otra vez? (AMBOS) No.

¿Seguro que te ha quedado claro? -Sí.

Antonio, confía.

# Me gustan las caravanas.

# Me gusta viajar. #

Qué suerte, cómo se lo van a pasar esos gamberros ahí dentro.

# ¡Me gusta viajar!

# ¡Me gustan las caravanas!

# ¡Qué bonitas son las caravanas!

# ¡Me gusta viajar!

# ¡Me gusta viajar! #

¿Has probado a pisar el embrague?

Collantes, que las mujeres nos tenemos que apoyar.

A mí no me tutees.

¿Y tú por qué no conduces? Que esta no tiene ni puta idea.

Eh... Porque no tengo carné.

¿Por qué no te lo sacas?

Tengo, pero me lo ha quitado una señora.

Qué "hijaputa".

¿Quieres que se lo diga Paquito a su tía, que es jueza?

Para que la meta en la cárcel a esa señora.

Sí, vale. No, no, no.

Déjalo, no le digas nada.

(Aplausos y vítores)

Fabián, he traído la merienda.

Así no me mareo.

(Música pop)

Mi gorrita.

# Esta vez solo quiero ganar. # ¡Muy bien!

¡Pásamela!

# Ganarle tiempo al tiempo.

(Vítores)

# Voy a salir a caminar.

# Me pongo en movimiento. #

¡Vamos, Sergio!

-¡A Marín, a Marín!

# Nos gustan las calles, nos gusta la ciudad. #

¿Ha entrado?

Bastante.

# Nos gusta el rocanrol.

# Nos gusta todo lo que venga

# porque este es el momento. #

¡Saca a mi chico o te monto el chocho!

# Este es el momento. #

(Ambiente estadio)

(Aplausos)

¡Dale, Sergio!

Vamos a hacerlo...

# Mira qué luz tan especial.

# Lejana y de colores.

# Dentro de poco amanecerá.

# Seremos campeones. #

¿Y tú qué? Mira para delante, anda.

# Nos gusta el silencio,

# nos gusta olvidar,

# nos gusta que te acerques.

# Nos gusta tu canción. # ¡Tiempo!

¡Muy bien, chavales, muy bien!

Estos tíos son muy buenos en ataque

así que vamos a seguir defendiendo fuerte, sin miedo al contacto...

Para nada. Hay que atacar. Lo están haciendo genial.

Genial.

El entrenador soy yo.

No tiene ni idea. Hay que atacar.

Robar el balón y atacar. Atacar.

¿A que os vais a la caravana? ¡Vale, vale, vale, vale!

¡Este!

¡Bien! ¡Eso es!

¡Sí!

¡Vamos!

-¡Bien!

(Vítores)

¡Vamos, entramos hasta el fondo! ¡Tira, tira!

¿Qué pasa?

"Elige una carta, la primera que se te ocurra".

El caballo de oros. El caballo de oros.

¿Eh?

¿Qué os ha parecido?

¡Qué bueno!

(Vítores)

Muy bien, muy bien.

Juanma, como sigas así, te vas a quedar como una pasa.

# Me gustan las duchas.

# Qué ricas son las duchas. #

# Este es el momento. #

(Vítores)

(RÍE)

Te tenía que ver aquí Carrascosa, en la caravana.

"Voy a explicaros la mecánica de tiro".

Eso es, el brazo en ángulo recto. La muñeca también.

Apoyamos la pelota en las yemas de los dedos.

¿Tú me quieres?

¿Que si yo te quiero? Sí.

Te quiero un huevo, Manuel.

# Este es el momento.

- # Este es el momento.

- # No hay otro momento.

- # Este es el momento.

- # Ahora es el momento.

- # Este es el momento.

- # Ya llegó el momento.

- # Este es el momento.

- # Este es el momento.

- # Este es el momento #.

A ver, chicos, venid aquí.

Esos tíos son muy malos.

Así que vamos a salir como sabemos y los vamos a machacar.

¿Estamos de acuerdo?

Yo no estoy de acuerdo. -No.

¿En qué no estamos de acuerdo? -En machacarles.

Si vamos a salir a ganar, no a humillar.

No.

¡Eso es!

¡Vamos, vamos!

(Ambiente cancha)

(Aplausos)

-¡Venga!

(Pitido)

¡Uh!

Con esta victoria, os colocáis terceros en la clasificación.

¿Qué supone para vosotros estar jugando el Campeonato Nacional?

Muy bien.

# Este es el momento.

- # Este es el momento.

# Este es el momento. #

¿Todavía estás con eso? Ponte a fregar, que pareces tonto.

# Este es el momento.

- # Este es el momento.

- # Este es el momento.

- # Este es el momento.

- # No hay otro momento. # ¡Eso es! ¡Muy bien!

(Vítores)

Si ganamos el partido, estamos en la final, ¿qué te parece?

Que nunca lo hubiera creído.

Nos defendemos fuerte, ¿eh?

¡Fuertes en defensa, chicos!

¡Vamos, Fabián!

¡Eso es!

¡Va, va, va, va, va!

¡Venga, vamos, vamos, dando el pase!

¡Venga, ahí, a Juanma!

¡Muy bien, muy bien!

(Aplausos)

¡Tira desde ahí, Fabián!

¡Tira, tira, tira!

¡Eso es, muy bien! ¡Menudo partidazo, chicos!

¡Muy bien, muy bien!

¡Esos brazos, arriba! ¡Venga!

¡Román!

Hola, entrenador.

Hola, Román. ¿Cómo estás? Hace tiempo que no sé nada de ti.

Me gusta. Lo está haciendo bien.

Es que es muy bueno.

Montes es muy bueno.

Está aprendiendo.

(TARTAMUDEA) O sea, la discapacidad la va a tener siempre,

pero nosotros le estamos enseñando a manejarla.

# Este es el momento.

- # Este es el momento. # ¡Bajamos a defender!

# No hay otro momento.

- # Este es el momento. #

(Vítores)

- # Ahora es el momento.

- # Este es el momento.

- # Ya llegó el momento. # (AMBAS) ¡Muy bien!

¡Somos la leche!

¡Toma!

# Este es el momento. # (TODOS) ¡Somos la caña!

¡Somos demasiado!

# Este es el momento.

# (EQUIPO) ¡Oe, oe!

# ¡Oe, oe, oe, oe, oe!

# ¡Oe! #

¡Román!

Vamos a jugarnos el título en el último partido.

Digo vamos porque me gustaría que jugases ese partido.

¿No quieres hacer el ridículo? No.

El ridículo ya lo hice la última vez que hablé contigo y lo siento.

¿Sabes qué? Yo te veo bajito, pero no para el baloncesto.

¿Y eso qué significa? ¿Que sí, que no?

Están como cabras.

Lo que están es felices.

Se sienten un equipo de verdad.

Y lo son.

Y gran parte del mérito es tuyo, Sonia.

Ya te digo.

¿Y tú y yo?

¿Tú y yo, qué?

Que podíamos volver a ser un equipo, tú y yo.

¿Tú y yo?

Sí.

¿Quieres?

Claro que sí, Marco.

Pero lo que a mí me gustaría es que fuéramos uno más.

Ya.

Quiero ser madre y no quiero esperar más.

Es que...

¿Me vas a poner excusas siempre?

Es que no es fácil.

Hay que pensarlo bien, Sonia.

Y tú sabes que después de los 40

y siendo tú además madre primeriza pues...

se multiplican las posibilidades. ¿De qué?

Pues...

De tener un hijo con síndrome de Down.

Con síndrome de Down o autismo o como cualquiera de estos chicos.

Sonia.

Sonia. Entrenador.

¿Qué pasa, Marín?

Bueno, a mí tampoco me gustaría tener un hijo como nosotros.

No, perdona, no quería decir eso.

Si puedo elegir, prefiero que estén bien, no soy tonto.

Lo que sí me gustaría es tener un padre como tú

y muchísimas gracias por todo.

No puede ser, Marco.

Pero si es la final.

¿Cómo no vamos a jugar la final?

Los finalistas son Los Enanos.

¿Y?

No nos vamos a reír de ellos.

Los Enanos son de Tenerife y se juega en su casa, en Canarias.

Pero eso es maravilloso, Julio.

¿No te das cuenta? Va a ser inolvidable para los chicos.

El club tiene que pagar los viajes.

El avión, los hoteles...

Está completamente fuera de nuestras posibilidades.

Vamos segundos y podemos ganar. Digo yo que alguna solución habrá.

¿Te das cuenta de que la mayoría no ha visto nunca el mar?

No te preocupes por los chicos.

Ya se lo he comentado y lo entienden.

(Música triste)

Venga, bonito.

Pero qué contento estás, Jesús.

No, estoy triste.

¿Cómo que estás triste? Pero si estás sonriendo.

Es que es por dentro.

Primera.

Abre.

Arriba.

Primera y cae.

Y primera.

Abre.

(Graznidos)

(Puerta abriéndose)

Hijo, me voy. No hagas tonterías y cuida bien de la casa, ¿eh?

Pero ¿y a dónde vas?

De ejercicios espirituales.

¿Y cuándo vuelves?

Pues no sé, en unos días, ya te avisaré.

Mamá.

¿Sí?

Diviértete mucho.

(Timbre)

Eh, Antonio, ¿qué tal?

"Regularcino", ando todavía con el disgusto.

Ya, claro. Oye, ¿está la jefa por ahí?

La jefa, por ahí detrás está. Por ahí.

¿Te puedo coger esto un segundo?

Cogedme lo que queráis ya, ¡quedaos con "to"!

¿Qué necesitas ahora, Marco?

Una actriz.

Ahora mismo.

¡Bombón!

Mira a ver si está tu jefe,

que tenemos que preguntarle unas cosillas.

Aquí se cumplen los horarios a rajatabla.

Ah, ¿sí? Sí.

¿Sabe lo que hay aquí? No.

Vídeos, grabaciones y testimonios de trabajadores

que demuestran sus abusos

hacia la persona de Benito Recuenco Valdegómez.

Persona con una discapacidad intelectual

por la que obtiene

una bonificación fiscal nada despreciable.

Vamos a ver... No, no vamos a ver nada.

Le vamos a cerrar el chiringuito,

le vamos a poner una multa de 60 000 euros

y se chupará seis años en Alcalá-Meco.

Bueno, ¿y no hay alguna manera de...?

¿Perdón?

¿No nos estará usted proponiendo alguna cosa, verdad?

No, no. ¡Ah!

Pero seguro que hablando encontramos alguna solución, ¿no?

# Me gusta volar.

(TODOS) # Me gustan los aviones. Qué bonito es volar.

# Me gustan los aviones.

# Me gusta volar.

# Qué bonito es volar. # (TODOS) Me gustan los aviones. #

¡Vamos, chavales! # Qué bonito es volar. #

Nos ha pagado el viaje el jefe de este.

Es el nuevo patrocinador del equipo. -Qué buena gente hay en el mundo.

Dios bendiga a este señor. -Sí

y me ha dado 15 días de vacaciones.

-Demos gracias al Señor. -Desde luego.

A ese señor hay que darle las gracias, que se ha estirado.

Se ve el mar.

Todo el mar.

¿Por qué?

No sé..., pero es mucho más grande de lo que me imaginaba.

Me alegro de que hayas venido.

Es que desde que se ha hecho cargo del equipo tu mujer,

apetece todo volver a jugar.

Ya me ha dicho que quiere tener un hijo.

(Risas infantiles)

Pero ¿tú qué haces en el avión?

Con mis ojos.

Enfermera, dígale por favor al piloto que gire un poco a la izquierda,

no vaya a ser que nos demos

con el Ryanair Tenerife-Liverpool de las 5:45,

que va con retraso.

Pero ¿está usted bien? -No, si está bien.

Lo que pasa es que es alérgico a los accidentes aéreos.

Le hacen reacción.

(Silbido)

(Música tradicional canaria)

Muy bien, ya solo necesitaría una tarjea de crédito como garantía.

Así que nos quedamos en el hotel, ¿no? No me jodas.

Que me he traído los esquís. -¿Tenéis ping-pong?

Tenemos un gimnasio totalmente equipado.

¿Y cuerda? -Hay de todo.

-Guay. Estas son las llaves.

Tenemos habitaciones dobles, hay que compartir habitación.

Yo con Sonia. No, tú nada.

Lo siento.

-Lo dice en el buen sentido, está buenísima.

Lo siento. Tú con Jesús.

Yo con este no duermo en la misma cama.

Hay dos camas, Sergio.

Ah, pues me pido la litera de arriba,

que a veces me meo y prefiero la de arriba.

Yo comparto con Collantes. ¡Bien!

¡Mierda!

Hala, venga, seguidme. Vamos, chicos.

Voy un momento a ver el mar. Vale.

Luego nos vemos.

Hale, vais subiendo en dos grupos.

¿Adónde vais, adónde vais? ¡Que no cabéis todos!

Subid en dos grupos, por favor.

No sé si van a caber dos grupos, uno casi no cabe.

Primero un grupo y luego el otro.

Usted primero, entrenador.

No. No, no. Yo voy a subir por las escaleras. Sonia, ocúpate.

Si es en la planta 7.

Bueno, así hago ejercicio.

Ponte el chándal. (PAQUITO) No pone nada de chándal.

No pone. Mirad, chicos.

Yo es que le tengo pavor a los ascensores. Lo reconozco.

De pequeño me quedé encerrado en uno y es que no puedo ni acercarme.

A mí me pasaba con el agua y mira.

Venga, arriba.

¡Entrenador, una culebra!

¡Una culebra, entrenador! ¿Una culebra?

¡Una culebra! ¡Ven!

¡Venga! Voy.

¡Una culebrita! ¿Qué haces?

¡Eh, eh, eh! ¡Marco!

¡No, no, eh!

¡No! Dejadle salir. ¡Sonia!

¡Sonia! ¡Que le da algo! ¡Marco!

¡Dejadle salir!

Yo no he subido porque tengo claustrofobia...,

¡Marco! ...no te pienses que soy un cobarde.

¿No veis que no puede con todos?

¿No ves que sí? Si esto está preparado para grupos.

Pero si es sólo para cuatro personas. ¡Ah!

¡Mierda!

¿Veis lo que pasa? Que alguien le dé a la campana.

¿Dónde hay una campana? ¡Ahí, donde los botones!

¡No llego! ¡Que le dé alguien que llegue!

(Alarma)

Voy a pedir ayuda.

Voy a llamar al novio. Para despedirme.

¿Y si saltamos para que se ponga en marcha?

-Me has leído el pensamiento, macho. Así se arregló el de mi casa.

-¡Escuchadme una cosa! Tiene que ser todos a la vez.

¡Venga!

(TODOS) ¡Eh, eh, eh, eh, eh!

¡Eh, eh, eh, eh, eh! (GRITANDO) ¡Parad!

(Estruendo)

Qué raro.

¡Ah!

(Estruendo)

¡Por favor, por favor!

¡Por favor!

¿Estás bien? ¿Qué? Dime.

(Risas)

¿Qué tal ha ido todo, entrenador? No, no.

No, no, qué va, fenomenal, mamá.

Al llegar tuvimos un susto, pero no ha sido nada.

No, no, nada, nada, en serio.

Oye, que..., que me hace mucha ilusión que me llames.

¿Los chicos?

Bueno, los chicos se han ido a descansar temprano

porque mañana hay que estar a tope.

(Chillidos)

Espera un segundo.

(Chillidos)

(Música electrónica)

¡Uh!

¿Qué pasa, entrenador? ¡Venga! ¡Vamos!

¡Más fuerte!

¡Ah!

¡Ah!

¿Mamá?

(Gritos)

Eh... Sí, sí, estoy aquí, lo que pasa es que...

Bueno, ¿qué tal tus ejercicios espirituales?

Pues mira, están siendo muy provechosos, hijo.

Porque me paso el día,

excepto ese ratito que he dedicado para llamarte,

rezando y pidiendo por vosotros dos.

Pero ¿qué estás, en un convento o...?

Sí, bueno. Un sitio de esos muy retirado.

-Buenas noches, señor Marco.

Manuel.

¿Eh? ¿Qué?

¿Te puedo preguntar una cosa? Sí.

¿Por qué haces esto?

Porque el tiempo pasa más rápido.

¿Haciendo esto el tiempo pasa más rápido?

Sí, pero hay que esperar unos años.

Es campeón olímpico.

¿Cómo que campeón olímpico?

Ganó una medalla de oro en Sídney 2000.

¿En los Juegos Olímpicos?

Bueno, sí, en los nuestros, en los Juegos Paralímpicos.

Román era el capitán del equipo español.

¿En serio?

Sí, pero le quitaron la medalla.

Estuvo a punto de suicidarse.

¿Por qué?

Porque le afectó mucho. Que por qué le quitaron la medalla.

Pues porque los únicos que tenían discapacidad eran él y otro.

El resto no tenía discapacidad ninguna.

Había un ingeniero, un arquitecto, un periodista...

Que tampoco significa mucho

porque he visto a periodistas y juegan fatal.

¿Cómo hicieron eso? Es un fraude.

La Federación los llevó para eso,

para ganar y tratar de sacar más subvenciones.

Una vergüenza.

¿Y no se dio cuenta nadie?

Bueno, sí, después salió en la prensa

y les hicieron devolver las medallas a todos.

Incluso a Román.

Por eso no se fía de los entrenadores.

(Ambiente estadio)

(PÚBLICO) ¡Enanos! ¡Enanos!

¡Enanos! ¡Enanos!

¡Enanos!

No son tan enanos.

Son más bien... grandotes.

¡Bah!

Entrenador, no es un amistoso, ¿no?

¿Amistoso? No. Esta es la final del Campeonato Nacional, Marín

y la vamos a ganar porque somos unos campeones.

Pero tú, de todos modos, ponte el protector, anda.

(Pitido)

(Vítores)

¿Salgo ya, entrenador?

No, saldrás en lugar de Sergio.

¿Voy calentando?

No, no.

¡Eh!

¡Vamos, corre, Benito!

¡Vamos! ¡Vamos!

¡Román!

¡Sí!

¡Vamos, chicos, atrás, atrás!

¡Rápido!

¡Tapona!

(Pitido)

(Aplausos)

¡Vamos, Sergio!

¡Ay! ¡Oye!

(PITA)

¡Eh, eh, eh!

-Perdona, se me ha ido la olla.

Vas a salir tú. ¿Sin calentar?

Sin calentar. Venga, vamos.

¡Venga, Manuel!

¡Muy bien, venga, Manuel!

¡Pásamela, pásamela!

¡Venga, Juanma! ¡Tira!

¡Juanma!

¡Ah!

Hay que seleccionar mejor el tiro, ¿eh?

¡Defendemos en zona!

¡En zona!

¡Defendemos! ¡Vamos!

¡No!

¡No pasa nada, equipo!

¡Vamos, equipo!

¡No pasa nada, chicos!

¡Vamos, hay que defender, chicos!

(Pitido)

¡Venga, vamos!

¡Vamos!

(PÚBLICO) ¡Enanos!

¡Enanos!

¡Enanos!

¡Enanos!

-¡Lanza!

¡Lanza! ¡Lanza!

(Pitido)

(Vítores)

¡Atacamos, chicos!

¡Venga, chicos! ¡Muy bien, Manuel!

¡Muy bien! ¡Defendemos, chicos!

¡Defendemos! ¡Muy bien, Manuel!

¡Vamos!

-¡Vamos, vamos!

-¡Uh!

¡Muy bien! ¡Venga, vamos!

¡Vamos!

¡Venga, chicos, vamos, vamos!

¡Bien!

¡Tenemos el rebote!

¡Vamos, Román!

(Pitido)

¡Vamos, nos colocamos en defensa!

¡Ese rebote, vamos, vamos!

¡Ábrete, Román, ábrete!

¡Vamos, vamos, vamos!

¡Muy bien! ¡Venga, Manuel!

¡Bien!

¡Eso es!

¡Muy bien!

¡Sí!

(Pitido)

(Aplausos)

¡Manu, ábrete!

¡Collantes, juego para Román!

¡Venga, a Román, a Román!

¡Román!

¡Para Román!

-¡Román!

¡Vamos!

¡Vamos, vamos, vamos, chicos!

¡Bien!

¡Muy bien, venga!

(Pitido)

¡Vamos!

¡Muy bien, Sergio!

¡Bravo!

Pero ¡qué canasta, Dios mío!

(SIN AUDIO)

(Vítores)

(Aplausos)

(Pitido)

(Pitido)

-¡Oh! -¡Vamos!

¡Vamos, vamos, vamos, vamos, vamos!

(Latidos de corazón)

¡Jugamos en equipo!

¡Eso es!

(Vítores)

¡Muy bien! ¡Muy bien!

¿Cuánto queda?

Un minuto, Manuel.

¡Chicos, robamos y atacamos!

¡Marín, bloqueo!

¡Que no pase, Marín, que no pase!

(TODOS) ¡Eh!

(PITA)

¡Árbitro!

Entrenador, se me ha torcido el dedo 90 grados.

No exageres, Marín.

¡Ah!

Vete a la enfermería, así no puedes jugar.

Es que quiero jugar.

Queda un minuto y perdemos de uno, el equipo me necesita.

Así no, no puedes jugar.

No puedes. Vete a la enfermería.

(Crujido)

Mucho mejor. De todas maneras, creo que iré a enfermería,

no vaya a ser que pierda la mano

y se me complique luego por todo el brazo.

Vete.

(Pitido)

¡Sí!

(Aplausos)

(Pitido)

(TODOS) ¡Eh!

¡Vamos! -¡Vamos!

¡Sí!

¡Vamos, vamos!

¡Vamos! ¡Vamos!

¡Aguantamos la posesión! ¡Jugamos en triple, vamos!

¡Vamos! ¡Vamos!

¡Chicos!

¡Nos defendemos!

¡Es nuestro!

(Vítores)

¡Atacamos!

¡Vamos!

¡10 segundos!

¡Tira, Benito, que empatamos!

¡Tira, Benito!

¡Tira!

¡Tira!

¡Hacia aquí!

¡Hacia aquí!

(Pitido)

¡Eh!

¡Yuju!

-Enhorabuena.

Muy bien, macho.

¡Ole!

¡Ole!

¡Eh, eh, eh!

(Risas)

(TODOS) ¡Eh, eh, eh, eh, eh!

-¡Uh!

¡Segundos!

¡Hemos quedado segundos!

¡Uh!

(PÚBLICO) ¡Amigos! ¡Amigos!

¡Amigos! ¡Amigos!

¡Amigos! ¡Amigos!

¡Amigos!

¡Amigos! ¡Amigos!

¡Amigos! ¡Amigos! (COLLANTES) ¡Yuju!

(PÚBLICO) ¡Amigos! ¡Amigos!

¡Amigos!

-¡Somos unos cracks, entrenador! Pero si hemos perdido, chicos.

Qué va, hemos quedado subcampeones.

Pues eso. Subcampeón es mejor que campeones.

Ah, ¿sí? ¿Tú crees?

-Hombre, pues claro.

¿Qué es mejor, un marino o un submarino?

-¡Te quiero mucho, entrenador!

(PÚBLICO) ¡Amigos! ¡Amigos!

¡Un abrazo, entrenador!

(RÍE)

(TODOS) # ¡Oe, oe, oe!

# ¡Subcampeones, subcampeones!

# ¡Oe, oe, oe!

# ¡Subcampeones, subcampeones!

# ¡Oe, oe, oe! #

Mamá.

(TODOS) # ¡Subcampeones!

# ¡Oe, oe, oe! #

¡Qué partidazo, hijo!

Gracias, pero siento que no hayamos ganado.

¿Ah? ¿Que habéis perdido? Bueno, eso a una madre le da igual.

Lo importante, hijo, es que tú estés bien.

Yo estoy bien, mamá.

Yo estoy muy bien.

Hacía mucho tiempo que no me sentía tan bien.

Lo has hecho muy bien...

y lo mejor es que lo has hecho por tu equipo.

Mi equipo eres tú, Sonia.

Me encantaría que lo hiciésemos crecer,

que trajésemos otro jugador al equipo.

O jugadora.

Con tus ojos.

No, con los de Román, no te jode.

¡Sergio!

¿Estás tonto, Sergio?

(Graznidos)

¡Eh!

¡Vente a bañar!

Ahora voy.

Muy bien esa Muralla China, Benito.

Bien.

¿Qué tal, Román?

Estoy bien.

Me alegro.

¡Ah!

Has jugado como un campeón.

Usted tampoco lo ha hecho tan mal.

Muchas gracias, hombre.

Ha confiado en nosotros.

Sois unos campeones, como para no confiar.

Bueno, subcampeones.

No, tú ya no.

Tú ya eres un campeón.

Y eso no te lo va a quitar nunca nadie. ¿Me oyes? Nunca.

Bueno, el próximo campeonato tendremos que ganarlo.

Lo ganaremos.

Me gusta.

¿El qué?

Que digas "lo ganaremos" en vez de decir "lo ganaréis".

Ya.

¿Nunca nos vas a abandonar?

Tú no me necesitas, Román. Tú sabes de baloncesto más que yo.

Tengo ventaja. Jugué muchos años en el Getafe.

¿En el Getafe?

No sabía que el Getafe tenía equipo de personas de discapacidad.

No, en el primer equipo. Paco Carrascosa era mi entrenador.

Íbamos a subir a la división de honor cuando tuve el accidente.

¿Tuviste un accidente?

De moto. Me llevó por delante un tío que conducía borracho.

A él... A él no le pasó nada,

pero yo me golpeé en la cabeza y estuve en coma.

Cuando desperté y vieron que tenía afectada la cabeza, me dejó mi novia.

Tuve que abandonar la universidad también, quería ser arquitecto.

Lo siento mucho, Román.

No, si estoy contento.

Estoy contento porque estamos juntos y estando juntos vamos a ganar.

Mi padre se marchó de casa cuando tenía nueve años.

Ya me lo dijo Sonia.

Nosotros nunca te vamos a abandonar, entrenador, nunca.

(Graznidos)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

¿Quién llama tan temprano?

¿Eh?

Es muy pronto.

(Móvil)

Cógelo.

Seguro que es Julio, ya verás.

A lo mejor es importante.

Qué va a ser importante.

(Móvil)

¿Hola?

(CARRASPEA)

¡Paco!

¿Y cómo lo sabías?

Sí, sí, sí. Subcampeones, sí.

¿Cómo?

¿Qué pasa, Marco?

"Los dos sabíamos que este momento"

iba a llegar.

Bueno, si no hubiera surgido esto...

Hace un mes que firmaste el último parte.

Nos has dado mucho más de lo que te correspondía

y no sabes lo agradecido que te está el club.

¿Entonces? Al Estudiantes, ¿no? Vuelves a casa.

No, no, a la Selección Española.

¡Coño! Entrenador de la Selección Española.

No, no.

Han fichado a Carrascosa, mi antiguo jefe

y me ha pedido que sea su segundo.

Pero sí es un sueño para mí.

Quieren que me incorpore enseguida, Julio.

No sabes cuánto me alegro por ti.

Y sabes que aquí dejas una pandilla de buenos amigos para siempre.

Te los has ganado.

Sé que no va a ser fácil despedirte de ellos,

pero verás como lo entienden.

Bueno, preferiría que lo hicieras tú.

Bueno, pero tendrás que decirles adiós

y ellos querrán decírtelo a ti.

Pues diles que me es imposible,

que volveré a verles en cuanto tenga tiempo.

¿Te vas sin despedirte, entrenador?

(COLLANTES) No dice nada. -Callado. No dice nada.

A ver, yo tengo que seguir mi camino.

Tengo una gran oportunidad y me tengo que ganar el pan.

-Claro que sí, entrenador, solo queríamos darte las gracias.

-Has sido muy, muy buena persona.

-Y nos has enseñado mucho.

Yo también he aprendido.

Sí. -Y nos has leído el pensamiento.

Y se te ha quitado el miedo a los ascensores.

Y además, de golpe. -De golpe.

-Y mi novia está orgullosa de mí porque nos ha visto por Internet.

Y eso que es puta.

-Es puta, pero está orgullosa.

-Nos has convertido... en equipo.

Y nos has tratado como un padre, como un padre bueno.

Vosotros sí que me habéis tratado bien.

El mérito es vuestro, chicos.

-Bueno, no hemos tenido mucho tiempo para encarrilarte del todo,

pero estamos contentos.

Estás llorando, entrenador. -Está llorando.

No, hombre, qué voy a estar llorando.

-Será alérgico. A mí me pasa a veces.

-No es por eso, es que Manuel le está apretando tan fuerte

que se le saltan las lágrimas. -Casi te lo cargas.

No.

-Es que nos has tratado como a personas.

Es que es lo que sois. A mí no me tutees.

(Risas)

(TODOS) ¡Eh!

(TODOS) ¡Somos la leche, somos el cacao!

¡Somos la caña, somos demasiado!

¡Naranjas, limones, Amigos campeones!

(Trinos)

Somos Cine - Campeones - Ver ahora

Mi gran noche

No es Navidad sin Raphael y "Mi gran noche". En esta película de Álex de la Iglesia, con Blanca Suarez, Hugo Silva, Mario Casas o Pepón Nieto, Raphael interpreta a Alphonso, la estrella musical de un show de Nochevieja, capaz de todo para asegurarse que su actuación tendrá la máxima audiencia.

No recomendado para menores de 12 años Somos cine - Mi gran noche - Ver ahora
Transcripción completa

Vamos allá. Cristina, Roberto, ¿listos?

Chicas, chicos, ¿prevenidos?

¡Soltamos "playback"!

(Música animada)

(CANTAN EN INGLÉS)

-Amparo, espabila un poco. -Que sí, joder, son muchas cosas.

Venga, va. Vamos, pincha. Uno, cinco, uno.

¡Uno!

Cinco. Cuatro. Tres.

-¿Qué cenamos hoy? -¿Pepperoni o chino?

Chino. La dos.

(Continúa la música)

Hala, chaval.

(Gritos)

-¿Qué pasa? Corta, corta. Se me ha ido la imagen de la grúa.

-Pero ¿qué haces? -¿Qué pasa?

(Gritos)

A ver, Paco, ¿me oyes?

-Pero ¿qué haces, desgraciado? -¿Se me oye ahí dentro?

-"¡Paco!". -Se te oye.

-¡Paco! -Que se te oye, cojones.

Te dije: "Baja lentamente".

Va, va. Vamos a primera.

Rosa, por favor te lo pido. Acabamos de aplastar a un figurante.

(GRUÑE)

-¿Cómo está? -¿Cómo va a estar?

-Una ambulancia, ¿no? -Habría que quitarle eso de encima.

-¿Me bajo? -Sí, bájate.

Que no lo toque nadie, no hay que moverlo.

-Como los motoristas. -Qué coño, moved.

(Gritos)

¿Respira?

-Señorita, no se puede fumar aquí. -Fumar no, pero aplastar peña sí.

-Manda cojones. -Ha sido un accidente.

-Si no quiere seguir, váyase. -Necesito dinero.

-"¿Qué coño pasa?".

¡Dejen paso, por favor! ¡Despejen!

-Dime que está vivo. -Solo le ha rozado.

-¿Rozado? -Lo ha dejado en dos dimensiones.

-¿Tenemos seguro? -Seguro contra incendios.

-¿Y quieres que le prendamos fuego? -Hombre, chispas han saltado.

-Gracias. -Soy abogado, se puede argumentar.

Quieres que te cojan para "Supervivientes".

-El maquinista es de los sindicatos. -Van a por nosotros.

-Hay que parar esto como sea. -Esto no lo para ni Dios.

Vamos a ver, chicos, aquí no ha pasado nada.

Vamos a continuar.

¡Esta tiene que ser nuestra gran noche!

(Música suspense)

Esa mesa, Clemente. Brillo, brillo.

-Señorita, el pollo. -Aquí.

¿Empezamos otra vez o qué?

Vamos allá. Cristina, Roberto, ¿listos?

¿Prevenidos? ¡Soltamos "playback"!

(Música animada)

-Pincha la uno. Tres. ¡Fantástico! Cuatro.

¡Me cago en su puta madre!

-¡Para, para! -Así no se puede.

Ahora os digo.

-Joder, colega. -Dime.

Paco, cariño, céntrate un poquito.

"Que no acabaremos en la vida".

-¿Qué pasa ahora? -"A tu izquierda, cielo".

Hay un hueco de puta madre en la mesa 21.

-Sí, ya lo veo. -Lléname eso, anda.

-Nadie quiere sentarse ahí. -¿Por qué?

-"Dicen que les da yuyu". -¿Que les da qué?

-"No quieren, tienen miedo". -Vamos a ver...

Si se vuelve a caer la grúa, nunca será en el mismo sitio.

Amparo, bonita, ¿estás de huelga?

Si no quiere currar, pírate, pero no me jodas aquí dentro.

"Hay alguien en la mesa que da mala suerte".

-¿Un gafe? -No lo digas.

-¿Por qué? -"Da mala suerte decirlo".

-¿La palabra? -"Yo no sé, háblales tú".

Yo no hablo con nadie, búscate la vida.

Oye, si vas a traer alguien de fuera, que no sea muy alto, lo tapa todo.

Y muy bajo parece que no hay nada.

Que no sea un palo, que ocupe bien el sitio.

Y que no sea muy guapo, que distrae.

-"¿Un tipo vulgar?". -Eso, vulgar, del montón.

(Música distendida)

(Móvil)

¿Dígame? ¿Te pillo bien?

"Sí, dime". ¿Cuándo vendrás a recoger a mamá?

Pero si estamos a 15 hoy, ¿no?

José, por favor, no empecemos, no tengo el horno para bollos.

Quedamos en que tú la recogías y cambiábamos por lo de Disneylandia.

¿Que te vas a Disneylandia?

José, te mandé un WhatsApp y me contestaste "OK".

Te puse "OK" a lo de la cena del sábado.

Pero hace una semana. Ya estamos con lo de siempre.

Me contestaste "OK" y una carita sonriente.

Yo no te puse carita sonriente porque no tengo en el móvil.

"Déjalo, paso de discutir".

Pero está aquí mamá desde las cinco con el crucifijo esperándote.

Así que mueve el culo.

No puedo ir, María, me ha salido una cosa.

¿Qué? ¿Una cosa? ¿Cuál? Un curro.

¿Un curro de qué? De los de la ETT.

Llevo tres meses esperando a que me llamen

y si no voy me ponen en una lista negra y no me llaman más.

Anda, que para una vez que te pido algo.

¿Una vez? El otro día te cuidé a los niños.

Cinco minutos, lo que tardé en volver del súper.

Sí, y del cine. Jugamos al Lego y se acabaron las fichas.

Eres un exagerado. María...

Te dejo la llave bajo el felpudo. Que no.

Y las pastillas por la mañana y por la noche. Adiós.

(Portazo)

Me ha colgado.

(Sirena y radio policial)

(Alboroto)

¡Alphonso! ¡Alphonso! ¡Alphonso!

-¿Ha llegado ya? -Sí, está en el camerino.

-Pero dice que no hay toallas. -Ni flores.

¿Estas qué hacen aquí? ¿No ven que es peligroso?

Vienen en bus de Holanda.

¿Cómo sabían que cantaba aquí esta noche?

-Su representante lo habrá filtrado. -El ruso.

-No parece ruso. -Exige que Alphonso sea el primero.

¿Después de las campanadas? Imposible, ya está comprometido.

¡Benítez, cabrón! ¡Vete a casa y no vuelvas!

¡Cabrón! ¡Benítez dimisión!

-Y a este demandadle. -¿Al herido?

-Antes de que nos denuncien a nosotros, le denunciamos nosotros.

Que se acojone.

Perdón, me han llamado para una sustitución.

¿Qué pasa aquí? No pasa nada.

Pase dentro y pregunte por el regidor.

¿Allí dentro?

-¡Benítez dimisión! -¡Cabronazo!

Eres un esquirol. No sabes lo que estás haciendo.

-No entres ahí, piénsatelo. -¡Te estás jugando la vida!

Madre mía, la que hay liada fuera.

Vamos, vamos.

(SE QUEJA)

¿Qué tengo que hacer? -Nada, estar sentado.

-Aplaudir, sonreír. -Ser feliz.

¿Y a qué hora se acaba esto? Mi madre está sola.

-A qué hora se acaba dice. -Qué mono.

-¿José Díaz Marino? Soy yo. Me han llamado de la ETT.

Ya lo sé, ven conmigo.

¿Esa chaqueta no es del mago?

No, hombre, este no es nadie. Quítasela y ponle la suya.

Ya voy, ya voy.

No mires a cámara, no hables con la gente,

no te bebas lo de los vasos, la comida es de plástico.

Cuando haga falta, aplaudes. Paras cuando yo diga.

No te quedes ahí solo como un idiota.

Y sonríe todo el rato, esto es una puta fiesta.

De acuerdo. Hola, ¿qué hay?

Hola. Qué bonito esto.

Sí, es superbonito.

Joder...

-Pero ¿qué haces? ¡Joder, otra vez! ¡Estate quieto, coño!

(LEE) "Pero bueno, qué maravilla, qué bien lo estamos pasando".

-¿Empieza así? -¿Cómo quieres que empiece?

-Yo esto no lo digo. -Masculino, viril.

Vete a la mierda.

¡Eh! ¿Cómo está mi chiquitín?

Solucionado, cantas el primero. Suenan las campanadas y salís vos.

¿Y Alphonso? Por favor, olvidate de Alphonso.

A las 12 la gente te quiere ver a vos que es cuando está el "share" a tope.

Después, a la una, saldrá el yayo para los abuelos.

Trata con más respeto a Alphonso, es un gran cantante y persona.

Sí, seguro. Pero vos vas antes. Acabo de cerrarlo con Benítez.

(SUSURRA) Los dientes... Ah, por cierto.

La foto de la loca esa del centro comercial.

¿Qué pasa? Solucionado, caput.

¿Las has comprado? No.

¿Entonces? Es mejor.

Contraté a un "hacker" para que le borrase su móvil

y su ordenador personal. ¿Eso se puede hacer?

Si trabajás en el CNI, sí.

Al final la cosa era tan simple como mandarle un "mail"

con un pedazo de virus que te borra hasta la sonrisa.

¿Ha costado mucho?

Un concierto en el Palacio de Deportes.

¿Tanto? Sí, tanto.

No puede volver a ocurrir, Adanne. No te preocupes, te lo juro.

¡Por favor! Te lo prometo.

Métetelo en la cabeza, ya no estamos en los 70

y no podés ir por ahí con la bragueta abierta.

Ahora todo el mundo te graba y en 10 minutos estás en YouTube

y te vieron la polla dos millones.

¿Dos millones? Con que la mitad compren el disco.

¿Todavía no lo entendés?

Vos sos un ídolo adolescente. ¡Sí!

Pelotudo, por eso te apoyan las empresas.

Y si te ven cogiendo en Internet... "Cogiendo" significa "follando".

Ni Coca-Cola, ni Pepsi, ni nada. ¡Dios!

¡Dios! ¡Sí!

¡Dios! ¡Dios!

(RÍEN)

(Móvil)

¿Qué haría yo sin ti? Espera, pará.

¿Aló? Sí, Benítez.

No, no, eso es innegociable.

Que no, ya lo habíamos hablado.

Pero ¿cómo? Querido, Benítez... ¿Cómo que después de los comerciales?

Me estás cagando, la gente ya está en el cotillón.

Benít... ¡Chiquitín!

Tranquilo, cielo. -Le ha tirado el café a la cara.

Yuri, no entre ahora, no quiere ver a nadie.

Yo no soy nadie, creo. Le quité las tijeras por si acaso.

-Pero me ha clavado un lápiz. -¿A ver?

Si no entro ahora será peor.

Trátale de usted. ¡Y no le mires a la cara!

Lo sé, llevo toda la vida trabajando para él.

Llegas tarde.

No sabe cuánto lo siento. Su medicación.

He bajado a Madrid, aquí en Coslada no la tenían.

Me has dejado solo otra vez. No volverá a ocurrir.

Y me distraje con un bus de fans que ha venido de Holanda.

Me dieron flores para usted.

¿Por qué hemos venido aquí esta noche?

¿Para promocionar su nuevo disco? No.

¿Para relanzar su imagen? ¿Perdona?

Quiero decir, ¿para actualizarla?

¿Qué problema hay con mi imagen? Ninguno, no hay.

No venimos a relanzar nada, venimos a por lo que es nuestro.

Sí, señor. Hay que salir tras las campanadas.

Habla con Benítez y cierra esto antes de que yo cante.

Está cerrado, está en el contrato. ¿Ah, sí? Léelo.

"El cantante...".

Su actuación será la primera, lo dice aquí.

Lee la letra pequeña.

"Siempre y cuando las circunstancias no impliquen una reestructuración

del 'timing' previsto".

¡Siempre hay una circunstancia que reestructura el "timing"!

Firmar esto es como no firmar nada. ¿En qué estabas pensando?

Sería salir el segundo, que tampoco está mal.

Adanne, el chico jovencito latino que canta eso de "Bombero"

está pegando muy fuerte ahora.

Claro. Está muy bien eso que dices.

(SE QUEJA)

¿Sientes el dolor? ¡Sí!

Así me siento yo cuando dices esas cosas.

Llevo 40 años en el mundo del espectáculo.

Canté para el emperador de Japón, me adoran en Rusia,

y tú lo sabes mejor que nadie.

Arréglalo, Yuri. Eres mi relaciones públicas,

mi jefe de prensa, mi abogado, mi asistente.

También soy su hijo, señor.

No deberías mezclar lo personal con lo profesional.

Siempre te lo he dicho. Perdona, papá.

Papá, papá... ¡Adoptado! Ya, bueno, pero...

Se te olvida, pero a mí no. Hacía un frío tremendo en Moscú.

Y yo no quería ir al orfanato. Estabas en los huesos.

Pero los de promoción insistieron tanto que...

Una cosa más, Yuri. ¿Sí, señor?

¿Qué es esto? Estaban en mi maleta.

Son amenazas de muerte. ¿Por qué no me has dicho nada?

No quería molestarle. ¿Molestarme?

No. Los que estamos en la cima estamos hechos a eso.

¿Viste lo que le pasó a John? ¿Qué John?

Lennon. Ah.

Un amigo. Tú eras muy joven.

¿Has avisado a la policía? Sí, está todo controlado.

Han examinado las cartas y no les dan credibilidad.

Piensan que solo quiere llamar la atención.

¿Y cómo lo saben?

Si fueran en serio no escribirían su nombre y dirección en los sobres.

Óscar García.

Pobre hombre.

(Música tensión)

La tensión en los platós de Mediafrost crece por momentos.

La mesa de negociación está en punto muerto y según los...

Y según los sindicatos, los despidos podrían estar en 500 empleados.

-¡Sinvergüenzas! ¡Cabrones!

Hoy, para mí, es un día especial.

Puede ser mi gran noche.

Pero qué maravilla, qué bien lo estamos pasando.

Nos lo estamos pasando genial, Roberto.

-¿Tengo que repetirlo? -Para enfatizar que esto es gracioso.

Ya.

Nos lo estamos pasando genial, Roberto.

Pero la noche acaba de empezar.

Y que lo digas, Cristina. Ahora llega un plato fuerte, fuerte.

Otra repetición.

El 80 % del público tiene más de 70 años. Hay que repetirles.

-Pero fuerte, fuerte. -"¿Qué es? Dime, no me tengas así".

-¿No lo sabes? Te voy a dar pistas. -No me lo pongas muy difícil.

Lleva más de 40 años en el mundo del espectáculo.

-¡José Luis Moreno! -No, mujer.

-Ha sido número uno en Rusia. -¡Gorbachov!

Ha cantado para el emperador de Japón.

-¡Frank Sinatra! -No, Cristina, Sinatra está muerto.

-¿Tengo que parecer subnormal? -¿Por qué?

¡Coño, porque yo no sé nada! ¡Me lo tiene que explicar todo él!

-Y siempre remata los chistes. -En la 15 Tienes un chiste.

¿El de la jirafa? No me jodas.

A mí me parece muy cachondo. Si no lo quiere, pónmelo.

¡Claro que sí! Dilo tú todo, no pasa nada.

Tú eres el tío de puta madre que hace las gracias

y yo la que enseña las tetas.

¿Quieres que enseñe yo las tetas? Si tanto te molestan,

¿para qué te metes esa siliconaza? Pareces un pavo.

-Son naturales. -Sí, como el yogur.

Vamos a tranquilizarnos y seguimos repasando.

Pero qué maravilla, qué bien lo estamos pasando.

Nos lo estamos pasando genial, Roberto.

¿Crees que soy imbécil?

¿Que no me doy cuenta de lo que haces?

-¿Qué pasa? -Quieres presentar "Supervivientes".

-Eso es lo que pasa. -¿Yo?

Tu representante habla con la cadena. Me estás poniendo a parir.

Llevas tres días mandando vídeos a los de arriba

con mis meteduras de pata. -Eso no es verdad.

¡Pero si me los han reenviado a mí! ¡Y yo aquí siguiéndote el rollo!

(RÍE)

¿Qué te pasa? ¿Te hace gracia?

-Yo no me río. -Sí, te estás riendo.

¿Nos estamos riendo todos? ¡Claro que sí!

¡A reírse a la puta calle! ¡Todo el mundo fuera!

¡Venga, venga! ¡Fuera!

(SE QUEJA)

-A ver, que os dormís. Necesito unas buenas risas.

Todo el mundo riéndose, cabrones.

Hijos de puta celebrando, eso es.

(Risas)

¡Vale, suficiente!

-¿Hay wifi? -Producción ha cambiado la clave.

-Prueba con "1234". -Nada, a ver si es "Producción1234".

(NIEGA) ¿Y "Nochevieja1234"?

El mío es de los antiguos, solo saca fotos.

¿A ver?

Es como el que me regaló mi padre cuando acabé la ESO.

(LEE) "¿Estás con mamá?". ¿Cómo?

Te acaba de llegar un mensaje de María.

Es mi hermana.

Tengo que recoger a mi madre, que está en su casa.

Pues han dicho que no nos vamos hasta que esto se acabe.

¿Lo dices en serio?

Tienen miedo de que si nos vamos los piquetes no nos dejen entrar.

Pues tengo que recoger a mi madre.

-¿Cuánto te paga? -¿Qué?

Por meterle los chistes buenos. ¿500? ¿1000 euros?

Vamos a hacer una cosa. (SUSPIRA)

Yo leo sus textos... y él los míos.

Cristina, esto no es así, te estás equivocando.

¿Quieres que hable con el productor? ¿Llamo a Benítez?

-Te lo estás tirando, ¿no? -Por favor, Roberto.

-Te he hecho una pregunta directa y sencilla:

¿Te tiras o no te tiras a Benítez?

-Estamos sacando las cosas de quicio. -Yo no, no me jodas.

Tranquilicémonos y sigamos.

Leído con ganas funciona. No sé por qué, pero funciona.

¿Dices que lo leo mal?

¿Que no sé leer el texto?

¿Me vas a enseñar a leer un texto a estas alturas?

¿Tú, que no tienes dónde caerte muerto? ¡Payaso!

Chicos, venid conmigo. Vamos calentando motores.

Os quiero ver a tope.

-Vamos. -¡No me toques!

-¡Gorda! -¡Maricón!

-¿Y esto? ¿La cicatriz?

Me caí de un columpio.

Mi hermana me empujó demasiado fuerte.

Yo también tengo una. Mira, aquí.

¿La notas? Sí...

Sí, claro que la noto.

Un cristal de una botella en Sanfermines.

Al lado de la yugular, te podría haber matado.

Pero eso no es nada.

Un pastor alemán en un viaje de fin de curso a Fuengirola.

Me encanta. ¿Fuengirola?

No, la cicatriz. Me gustan mucho las cicatrices.

¿En serio? ¿Y por qué?

Porque son sexys, como los tatuajes. No...

No, ¿no?

O sea, a ver, los tatuajes son falsos.

Son lo que a ti te gustaría ser, tú te los inventas.

Pero... las cicatrices son de verdad, tú no las eliges.

Son tu vida. No lo había pensado.

(RÍE)

Santa madre de Dios, ¿eso qué es, de tiburón?

De morena. Tenía un novio submarinista.

¿Quieres ver algo fuerte?

Sí, por favor.